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Confiar en el Espíritu

In document Predicad Mi Evangelio (página 114-116)

Como siervo del Señor, usted debe hacer Su obra en la manera de Él y por Su poder. Hay misioneros que tienen la seguridad de saber cómo tener éxito; otros no tienen esa confianza. Sin embargo, recuerde que su confianza y fe deben estar puestas en Cristo, no en usted mismo. Fíese del Espíritu y no de su propio talento y habilidades. Confíe en que Él lo guiará en cada uno de los aspectos de su labor. El profeta José Smith enseñó que el Espíritu es fundamental para enseñar y predicar:

2 Nefi 31:18; D. y C. 20:27; Juan 16:14

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Glorifica a Dios el Padre y a Jesucristo y

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da testimonio de Ellos.

D. y C. 42:16; 84:85; 100:5–8; Lucas 12:11–12

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Guía las palabras de los maestros humildes.

Juan 16:8

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Reconoce el pecado y lo corrige.

Moroni 10:8–17; D. y C. 46:8–26; 1 Corintios 12

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Da los dones del Espíritu.

Alma 10:17; 12:3; 18:16, 20, 32, 35; D. y C. 63:41

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Ayuda a percibir y a discernir los pensamientos

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de otras personas.

D. y C. 46:30; 50:29–30

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Enseña lo que se debe pedir en la oración.

2 Nefi 32:1–5; D. y C. 28:15

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Indica lo que se debe hacer.

1 Nefi 10:22; Alma 18:35

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Ayuda a los justos a hablar con poder y autoridad.

D. y C. 21:9; 100:8; Juan 15:26

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Da testimonio de la verdad.

2 Nefi 31:17; Alma 13:12; 3 Nefi 27:20

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Santifica y trae la remisión de los pecados.

1 Nefi 2:16–17; 2 Nefi 33:1; Alma 24:8

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Lleva la verdad al corazón del que escucha.

1 Nefi 1:1–3; Éxodo 31:3–5

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Acrecienta las habilidades.

1 Nefi 7:15; 2 Nefi 28:1; 32:7; Alma 14:11;

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Apremia (impulsa hacia adelante) o reprime (detiene)

Mormón 3:16; Éter 12:2

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D. y C. 50:13–22

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Edifica tanto al maestro como a los alumnos

D. y C. 88:3; Juan 14:26

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Brinda consuelo.

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Apuntes “Ningún hombre puede predicar el Evangelio sin el Espíritu Santo” (History of the

Church, tomo II, pág. 477).

“Unos pocos fueron llamados y ordenados por el Espíritu de revelación y de profecía, y empezaron a predicar según lo que el Espíritu les indicaba y, aunque débiles, aún así fueron fortalecidos por el poder de Dios” (History of the Church, tomo IV, pág. 538).

“[José Smith] procedió a instruir a los élderes en cuanto a la prédica del Evangelio, e insistió en la importancia de tener el Espíritu a fin de que pudieran enseñar con el Espíritu Santo enviado del cielo” (History of the Church, tomo IV, pág. 13).

En sus sesiones de planificación semanales y diarias, será necesario que se haga algunas preguntas básicas diariamente, incluso muchas veces al día (para encontrar ejemplos de las preguntas, véase la tabla de Estudio de las Escrituras que aparece a continuación). Procure inspiración para contestar esas preguntas de un modo que se adapte a cada situación. De ese modo, podrá utilizar las respuestas al hacer sus planes. Pero también debe estar dispuesto a seguir al Espíritu y a cambiar de planes cuando se presenten oportunidades imprevistas.

Estudie los pasajes siguientes de las Escrituras y piense de qué modo contestan esas preguntas importantes que usted debe hacerse a diario. Considere la importancia de dichos pasajes en sus esfuerzos por buscar investigadores, en sus sesiones de planeamiento y en su estudio personal y con su compañero. Considere también su importancia al enseñar las lecciones, al invitar a la gente a hacer un compromiso, al repasar los compromisos, al fortalecer a los miembros nuevos y a los menos activos y al trabajar con los miembros.

¿A dónde debo ir?

Helamán 10:17 D. y C. 31:11 D. y C. 75:26–27 D. y C. 79:1–2

¿Qué debo hacer?

1 Nefi 4:6 D. y C. 28:15 2 Nefi 32:2–5 D. y C. 52:3–4

¿Qué debo decir?

2 Nefi 33:1 D. y C. 33:8–10 Mateo 10:19–20 Alma 5:43–46 D. y C. 50:13–22 Marcos 13:11

Alma 11:22 D. y C. 68:1–4 1 Corintios 2:4–5, 12–13 Helamán 5:18 D. y C. 75:3–11 Éxodo 4:10–11

Helamán 13:3–5 D. y C. 100:5–8

¿Cómo debo adaptar mis enseñanzas a las necesidades de mis investigadores?

Alma 12:7 3 Nefi 17:2–3 D. y C. 84:85 Alma 41:1 D. y C. 71:1

¿Qué pasajes de las Escrituras debo emplear y cómo debo emplearlos?

Mosíah 18:19–20 D. y C. 32:4 D. y C. 71:1 Mosíah 27:35 D. y C. 42:11–17 D. y C. 80:4 D. y C. 18:32–36 D. y C. 68:1–4 Lucas 24:13–32

Apuntes

Advertencia

Cuando en sus oraciones pida inspiración, debe también pedir una confirmación de sus sentimientos. Por ejemplo, compare las decisiones que tome con lo que dicen las Escrituras y las enseñanzas de los profetas vivientes. Asegúrese de que sus sentimientos sean consecuentes con la asignación que tenga; eso es, nunca recibirá revelación alguna que le indique decir al obispo local cómo debe cumplir él su llamamiento. En caso de que fuera conveniente, comente las decisiones y las conclusiones a las que haya llegado con su compañero, con su líder de distrito o con el presidente de la misión.

El presidente Howard W. Hunter ofreció este consejo: “Permítanme darles una advertencia... Creo que si no tenemos cuidado... quizás tratemos de falsificar la verdadera influencia del Espíritu del Señor empleando medios indignos y manipuladores. Me preocupa el que a veces equiparemos las emociones fuertes o el derramar lágrimas con la presencia del Espíritu. Ciertamente, el Espíritu del Señor puede ocasionar emociones fuertes, incluso lágrimas, mas esa manifestación exterior no debe confundirse con la presencia del Espíritu en sí” (The Teachings of Howard W. Hunter, pág. 184). El Espíritu siempre nos edifica.

La revelación y las experiencias espirituales son sagradas y privadas y no se deben comentar con los demás sino sólo cuando la situación lo amerite. Como misionero, tal vez sea más consciente ahora de las experiencias espirituales que en años pasados. No ceda a la tentación de hablar libremente de esas experiencias.

El presidente Boyd K. Packer aconsejó: “He aprendido que nos llegan con muy poca frecuencia las experiencias espirituales fuertes e impresionantes. Y, si las tenemos, son por lo general para edificarnos, instruirnos o corregirnos. A menos que seamos llamados por la debida autoridad para hacerlo, esas experiencias no nos autorizan para aconsejar ni reprender a los demás.

“También he llegado a creer que no es prudente hablar continuamente de experiencias espirituales poco comunes. Éstas se deben tratar con cuidado y se deben compartir sólo cuando el Espíritu mismo se lo indique y para que sean una bendición para los demás” (Ensign, enero de 1983, pág. 53).

La confianza en el Espíritu es tan importante que el Señor nos advierte con mucho énfasis que no lo neguemos ni lo rechacemos. ¿Qué le enseñan los siguientes pasajes de las Escrituras? Jacob 6:8–9 Mormón 9:7–9 D. y C. 11:25–26

3 Nefi 29:5–6 Moroni 10:7–8 1 Tesalonicenses 5:19–20

Estudio de las Escrituras

“Si somos dignos, tenemos

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