• No se han encontrado resultados

Perseverar hasta el fin

In document Predicad Mi Evangelio (página 80-87)

Una vez que hayamos entrado en el estrecho y angosto camino por medio de nuestra fe en Jesucristo, el arrepentimiento y las ordenanzas del bautismo y la confirmación, debemos hacer todo lo posible por permanecer en el sendero. Lo hacemos al ejercer continuamente la fe en Jesucristo, al arrepentirnos, al hacer compromisos y al seguir al Espíritu.

Una vez que hayamos sido perdonados de nuestros pecados, debemos esforzarnos todos los días por permanecer libres del pecado para que siempre contemos con la compañía del Espíritu Santo. En el convenio del bautismo, le prometemos a nuestro Padre Celestial que obedeceremos Sus mandamientos el resto de nuestra vida; si no lo hacemos, debemos arrepentirnos a fin de retener las bendiciones del convenio. Prometemos que haremos buenas obras, que serviremos a los demás y que seguiremos el ejemplo del Salvador. En las Escrituras, a este compromiso de toda la vida a menudo se le llama “perseverar hasta el fin”.

Al seguir el sendero del Evangelio, nos acercamos más a Dios, vencemos la tentación y el pecado y disfrutamos del don del Espíritu Santo más abundantemente. Si continuamos en ese sendero con paciencia, fidelidad y constancia durante toda nuestra vida, seremos merecedores de la vida eterna.

La fe en Cristo; el arrepentimiento; el hacer, renovar y guardar convenios y el ser purificados por el Espíritu se convierte en un patrón de conducta para nuestra vida. Nuestras acciones cotidianas son moldeadas y gobernadas por estos principios. La paz y el gozo se reciben al seguir este sendero y en forma gradual vamos adquiriendo los atributos de Cristo. Al final, al seguir este camino y seguir “adelante con firmeza en Cristo... y [perseveramos] hasta el fin”, se nos promete: “Tendréis la vida eterna” (2 Nefi 31:20).

La naturaleza del Espíritu

D. y C. 130:22–23 Gálatas 5:22–23 Guía para el Estudio de las Escrituras,

Juan 3:1–8 “Espíritu Santo”

Bendiciones e influencia del Espíritu Santo

2 Nefi 32:1–5 Moisés 6:61 Guía para el Estudio de las Escrituras,

2 Nefi 33:1–2 Juan 14:26 “Espíritu Santo”

Importancia del don del Espíritu Santo

2 Nefi 31:11–12, 18, 21 3 Nefi 27:19–20 D. y C. 33:15 3 Nefi 18:36–37 D. y C. 19:31 Hechos 19:1–6 3 Nefi 19:13

Estudio de las Escrituras

Explique a las personas a las que enseñe que Satanás se opone a Dios y tienta a las personas a pecar. A fin de conservar los buenos sentimientos que han tenido mientras se reúnen con los misioneros, deben leer el Libro de Mormón, orar, asistir a la Iglesia y obedecer los mandamientos. Explique que el tener la guía continua del Espíritu Santo es uno de los beneficios del bautizarse y ser confirmados.

Apuntes

La invitación para ser bautizado(a) y confirmado(a) deberá ser específica y directa: “¿Seguirá el ejemplo de Jesucristo al ser bautizado(a) por alguien que posea la autoridad del sacerdocio de Dios? El (fecha) tendremos un servicio bautismal; ¿se preparará para ser bautizado(a) ese día?”.

Invitación para ser bautizado(a)

Perseverar hasta el fin

2 Nefi 9:24 3 Nefi 27:16–17 Mateo 10:22 2 Nefi 31:14–20

Las bendiciones para los que perseveran

1 Nefi 13:37 3 Nefi 15:9 D. y C. 14:7

Apuntes

Esta sección contiene ideas que usted puede utilizar para preparar y enseñar esta lección. Con espíritu de oración, siga la inspiración del Espíritu a medida que decide cómo utilizar esas ideas. Añada las ideas que seleccione al plan de la lección. Tenga presente que esas ideas son sugerencias —no requisitos— para ayudarle a satisfacer las necesidades de las personas a las que enseñe.

Plan de la lección intermedio (10–15 minutos)

Nuestro mensaje es uno de fe y esperanza. Amamos y adoramos a Jesucristo; Él ocupa el lugar central en el plan de Dios para nuestra felicidad. El sacrificio expiatorio de Cristo hace posible que obtengamos la vida eterna en la presencia de Dios. Si vivimos Su Evangelio, Él misericordiosamente perdonará nuestros pecados; Él nos sanará y reemplazará el remordimiento y la vergüenza con paz y felicidad en esta vida.

Plan de la lección corto (3–5 minutos)

El Evangelio de Jesucristo es el único camino que conduce a la vida eterna. Los primeros principios y ordenanzas de Su Evangelio son la fe en Jesucristo, el arrepentimiento, el bautismo por inmersión para la remisión de pecados, y el don del Espíritu Santo. Debemos perseverar hasta el fin. Si ponemos en práctica esos principios a lo largo de nuestra vida, seguiremos el ejemplo del Salvador, aprenderemos a vivir Sus mandamientos y cultivaremos atributos semejantes a los de Cristo. Nuestros pecados serán perdonados y podremos regresar a vivir en la presencia de nuestro Padre Celestial.

• Por medio de Cristo podemos ser limpios del pecado

• Fe en Jesucristo

• Arrepentimiento

• Bautismo, nuestro primer convenio

• El don del Espíritu Santo

• Perseverar hasta el fin

Compromisos

• ¿Seguirá cultivando la fe en Jesucristo mediante el aprendizaje continuo de Su Evangelio?

• ¿Se arrepentirá y orará por el perdón de los pecados?

• ¿Será bautizado(a) en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el (fecha)? ¿Será confirmado(a) y recibirá el don del Espíritu Santo?

• ¿Asistirá con nosotros a la Iglesia este domingo?

• ¿Podemos fijar una hora para nuestra próxima visita?

• Mandamientos de la lección 4 que elija incluir.

Apuntes

Plan de la lección completo (30–45 minutos) • Por medio de Cristo podemos ser limpios del pecado

– Dios envió a Su Amado Hijo, Jesucristo, al mundo (véase Juan 3:16–17).

– Podemos ser limpios del pecado únicamente a través de la gracia y la misericordia de Cristo (véase 2 Nefi 2:6–8).

– Somos responsables de aceptar a Cristo, arrepentirnos y obedecer.

• Fe en Jesucristo

– Debemos creer que Cristo es el Salvador del mundo.

– Él desea que aceptemos Sus enseñanzas y las sigamos.

– Recibimos bendiciones cuando obedecemos (véase D. y C. 130:20–21).

• Arrepentimiento

– La fe en Cristo conduce al arrepentimiento (véase Alma 34).

– Sentimos pesar según Dios (véase 2 Corintios 7:9–10). El Evangelio de Jesucristo es sencillo. Comienza con la fe en Cristo: creemos en Él, confiamos en Él y dependemos de Él. Esa fe conduce al arrepentimiento, al dejar de hacer lo malo y continuar haciendo lo bueno. Nuestra fe en Él también nos motiva a demostrar nuestro amor mediante la obediencia a Sus mandamientos, incluso el bautismo. Después del bautismo, Él promete darnos el don del Espíritu Santo, el cual nos guiará, nos consolará y nos ayudará a conocer la verdad. Podemos saber en el corazón y en la mente si el Espíritu Santo está con nosotros. Tendremos sentimientos de paz, de amor y de gozo y el deseo de servir a los demás. También nos esforzaremos durante toda la vida por complacer al Señor. Jesucristo ha restaurado Su Evangelio a través de un profeta moderno. Aprendemos en cuanto al Evangelio en el Libro de Mormón, el cual usted puede leer, y luego meditar y orar al respecto. Dios le hará saber, mediante el poder del Espíritu Santo, que es verdadero, y al llegar a saberlo, usted tendrá el deseo de arrepentirse y ser bautizado a fin de recibir la remisión de sus pecados y el don del Espíritu Santo.

Compromisos

• ¿Seguirá cultivando la fe en Jesucristo mediante el aprendizaje continuo de Su Evangelio?

• ¿Se arrepentirá y orará por el perdón de los pecados?

• ¿Será bautizado(a) en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el (fecha)? ¿Será confirmado(a) y recibirá el don del Espíritu Santo?

• ¿Asistirá con nosotros a la Iglesia este domingo?

• ¿Podemos fijar una hora para nuestra próxima visita?

Apuntes

– Confesamos nuestros pecados, y confesamos pecados graves a los líderes de la Iglesia, quienes nos pueden ayudar a arrepentirnos (véase D. y C. 58:43).

– Recibimos el perdón; el remordimiento y el pesar son reemplazados por la paz (véase Alma 36:17–21).

• Bautismo, nuestro primer convenio

– Una ordenanza es un rito sagrado mediante el cual hacemos convenios con Dios.

– Un convenio es un acuerdo solemne entre Dios y Sus hijos.

– El guardar convenios trae bendiciones.

– Somos bautizados por inmersión para la remisión de los pecados (véase Artículos de Fe 1:4).

– Cuando somos bautizados, iniciamos una nueva vida de dedicación a Cristo (véase Romanos 6:3–8).

– El bautismo se debe efectuar por una persona que posea la debida autoridad.

– Renovamos nuestros convenios al participar de la Santa Cena todas las semanas (D. y C. 20:77, 79).

• El don del Espíritu Santo

– Al bautismo por inmersión le sigue el bautismo del Espíritu; los dos son inseparables.

– Los poseedores del sacerdocio confieren el don del Espíritu Santo por la imposición de manos.

– El Espíritu Santo nos enseña, nos purifica, nos consuela, testifica de la verdad, nos amonesta y nos guía (véase 2 Nefi 32:1–5; Mosíah 5:1–6; Moroni 10:5; D. y C. 36:2).

• Perseverar hasta el fin

– Una vez que hayamos sido bautizados y confirmados debemos continuar en el sendero.

– Nos esforzamos por permanecer libres del pecado a fin de que podamos disfrutar el don del Espíritu Santo.

– Para tener derecho a la vida eterna, debemos seguir fielmente el sendero del Evangelio de la fe, el arrepentimiento, el hacer convenios y guardarlos, y recibir el Espíritu Santo (véase 2 Nefi 31:14–20).

– A lo largo de nuestra vida debemos arrepentirnos de continuo (véase D. y C. 19:15–20).

Compromisos

• ¿Seguirá cultivando la fe en Jesucristo mediante el aprendizaje continuo de Su Evangelio?

Apuntes

Preguntas para después de la enseñanza • ¿Qué preguntas tiene acerca de lo que hemos enseñado?

• ¿Qué significa arrepentirse?

• ¿Por qué es el don del Espíritu Santo una parte esencial del Evangelio?

• ¿Por qué es importante que usted sea bautizado(a) y reciba el don del Espíritu Santo?

• ¿Hay algo en cuanto a las reuniones de nuestra Iglesia que no haya comprendido?

• ¿Qué es lo que le gustó de las reuniones de nuestra Iglesia?

Definiciones clave

Confirmación: La imposición de manos por los que poseen el Sacerdocio de

Melquisedec para ser miembro de la Iglesia y para conferir el don del Espíritu Santo.

Convenio: Un acuerdo entre Dios y Sus hijos, en el que no actuamos como iguales;

Dios establece las condiciones del convenio y nosotros accedemos a hacer lo que Él requiera de nosotros. Luego, Dios nos promete ciertas bendiciones a cambio de nuestra obediencia. Recibimos las ordenanzas mediante convenios. Cuando hacemos esos convenios, prometemos honrarlos. Por ejemplo, los miembros de la Iglesia hacen convenios con el Señor en el momento del bautismo, y renuevan esos convenios al participar de la Santa Cena. En el templo hacemos convenios adicionales. El pueblo del Señor es un pueblo de convenios. Somos sumamente bendecidos cuando guardamos los convenios que hemos hecho con el Señor.

Evangelio: El plan de salvación de Dios, hecho posible a través de la expiación

de Jesucristo. El Evangelio incluye las verdades eternas o leyes, convenios y ordenanzas necesarios para que la humanidad vuelva a la presencia de Dios.

Gracia: El poder de Jesucristo que hace posible que recibamos bendiciones en

esta vida y obtengamos la vida eterna y la exaltación después de ejercer la fe, arrepentirnos y dar nuestros mejores esfuerzos por guardar los mandamientos. Esa ayuda o fortaleza divina proviene de la misericordia y del amor de Jesucristo. Como consecuencia de la caída de Adán y también a causa de nuestras

debilidades, todos necesitamos de la gracia divina.

Misericordia: El espíritu de compasión, ternura y perdón. La misericordia es

uno de los atributos de Dios. Jesucristo nos ofrece misericordia mediante Su sacrificio expiatorio, con la condición de que nos arrepintamos.

Perseverar hasta el fin: Permanecer firmes a los mandamientos de Dios a pesar

de la tentación, la oposición y la adversidad a lo largo de la vida.

• ¿Será bautizado(a) en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días el (fecha)? ¿Será confirmado(a) y recibirá el don del Espíritu Santo?

• ¿Asistirá con nosotros a la Iglesia este domingo?

• ¿Podemos fijar una hora para nuestra próxima visita?

Apuntes

Restitución: El devolver algo que se haya quitado o que se haya perdido.Vida eterna: Vivir para siempre como familias en la presencia de Dios (véase D. y C.

132:19–20). La vida eterna es el don más grandioso que Dios ha dado al hombre.

Otros términos que tal vez requieran aclaración adicional para las personas a quienes enseñe

• Confesión

• Limpios del pecado

• Oración • Perdón • Santa Cena • Sendero estrecho y angosto • Tentación

Apuntes

In document Predicad Mi Evangelio (página 80-87)