Esta sección contiene ideas que usted puede utilizar para preparar y enseñar esta lección. Con espíritu de oración, siga la inspiración del Espíritu a medida que decida cómo utilizar esas ideas. Añada las ideas que seleccione al plan de la lección. Tenga presente que esas ideas son sugerencias —no requisitos— para ayudarle a satisfacer las necesidades de las personas a las que enseñe.
Plan de la lección intermedio (10–15 minutos)
Nuestro mensaje es extraordinario y sencillo. Dios es nuestro Padre; nosotros somos Sus hijos; somos parte de Su familia y Él nos ama. Desde el principio del mundo, Él ha seguido un modelo de amor y preocupación. En muchas ocasiones, ha demostrado con amor Su interés en nosotros al revelar el Evangelio de Jesucristo para que Sus hijos sepan cómo regresar a Él. Lo reveló a profetas tales como Adán, Noé, Abraham y Moisés, pero repetidamente la gente ha elegido rechazar ese Evangelio. Hace dos mil años, el mismo Jesucristo enseñó Su Evangelio, estableció Su Iglesia y llevó a cabo la Expiación. Aunque parezca increíble, la gente rechazó incluso a Jesús. Siempre que la gente desprecia o tergiversa las doctrinas y ordenanzas verdaderas, Dios retira Su autoridad para administrar la Iglesia.
La invitación que les hacemos a usted y a todas las personas es que agreguen a las verdades que ya valoran. Consideren las evidencias que tenemos de que nuestro Padre Celestial y Su Hijo Jesucristo
Plan de la lección corto (3–5 minutos)
El Evangelio de Jesucristo, perdido por muchos siglos, ha sido restaurado de nuevo en la tierra por un amoroso Padre Celestial, por conducto de un profeta viviente. El Libro de Mormón es evidencia de ello; usted puede palparlo, puede leerlo, puede meditar sobre la forma en que el mensaje del libro puede mejorar su vida, y puede orar para saber que el mensaje es la palabra de Dios.
• Dios es nuestro amoroso Padre Celestial.
• El Evangelio bendice a las familias.
• Nuestro Padre Celestial revela Su Evangelio en toda dispensación.
• El ministerio terrenal y la expiación del Salvador.
• La Gran Apostasía.
• La restauración del Evangelio de Jesucristo por conducto de José Smith.
• El Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo.
• Ore para conocer la verdad a través del Espíritu Santo.
Compromisos:
• ¿Leerá el Libro de Mormón y orará para saber que es la palabra de Dios?
• ¿Orará para saber que José Smith fue un profeta?
• ¿Asistirá con nosotros a la Iglesia este domingo?
• ¿Podemos fijar una hora para nuestra próxima visita?
Apuntes
Plan de la lección completo (30–45 minutos) • Dios es nuestro amoroso Padre Celestial.
– Somos hijos de Dios (véase Hechos 17:29).
– Dios nos ama y nos ayudará a tomar las decisiones correctas.
– Por medio de Jesucristo, podemos vivir con Dios de nuevo (véase Juan 3:16–17).
• El Evangelio bendice a las familias
– El Evangelio de Jesucristo ayuda a las familias a desarrollar lazos más fuertes.
– Las familias son ordenadas por Dios; son la unidad social más importante en esta vida y por la eternidad (véase D. y C. 49:15–16).
– La familia es el mejor lugar para enseñar, aprender y poner en práctica los principios del Evangelio (véase D. y C. 68:25; Génesis 18:19; Deuteronomio 6:7).
– La familia puede ser un lugar de seguridad, paz y gozo.
• Nuestro Padre Celestial revela Su Evangelio en cada dispensación
– Dios llama profetas para enseñar Su Evangelio (véase Amós 3:7).
– Apostasía significa rechazar a los profetas y el Evangelio.
– Las dispensaciones son períodos en los que los profetas han enseñado el Evangelio. Las dispensaciones anteriores han terminado en la apostasía (véase D. y C. 136:36–38).
– Adán, Noé, Abraham, Moisés y otros profetas antiguos enseñaron el Evangelio (véase Moisés 5:4–12).
• El ministerio terrenal y la expiación del Salvador.
– El Hijo de Dios restauró y enseñó el Evangelio; efectuó muchos milagros (véase Guía para el Estudio de las Escrituras, “Milagros”, pág. 136).
nuevamente han demostrado su interés en los hijos de Dios y con amor han revelado la plenitud del Evangelio a un profeta. Ese profeta se llama José Smith. Las evidencias de esa gloriosa verdad se encuentran en un libro —el Libro de Mormón— el cual pueden leer y meditar, y orar en cuanto a él. Si oran con un corazón sincero, con verdadera intención y fe en Cristo, Dios les hará saber, por el poder del Espíritu Santo, que es verdadero.
Compromisos:
• ¿Leerá el Libro de Mormón y orará para saber que es la palabra de Dios?
• ¿Orará para saber que José Smith fue un profeta?
• ¿Asistirá con nosotros a la Iglesia este domingo?
• ¿Podemos fijar una hora para nuestra próxima visita?
Apuntes
– Llamó Apóstoles y les dio la autoridad del sacerdocio para predicar el Evangelio y efectuar ordenanzas salvadoras, como el bautismo (véase Juan 15:16).
– Cristo estableció Su iglesia.
– Cristo fue crucificado y Sus Apóstoles fueron rechazados y muertos (véase Mateo 27:35; Marcos 15:25).
– Cristo llevó a cabo la Expiación (véase Guía para el Estudio de las
Escrituras,“Expiación, Expiar”, págs. 76–77).
• La Gran Apostasía
– Sin la revelación por medio de un profeta, la gente cae en la oscuridad espiritual (véase Amós 8:11–12).
– Los profetas y apóstoles predijeron la Gran Apostasía (véase 2 Tesalonicenses 2:1–3).
• La restauración del Evangelio de Jesucristo por conducto de José Smith.
– José buscaba la verdad (véase José Smith—Historia 1:8, 10).
– Dios y Jesucristo se aparecieron a José Smith (véase José Smith—Historia 1:16–17).
– Al igual que los profetas de dispensaciones anteriores, José Smith fue llamado como el profeta de esta última dispensación.
– Dios restauró la plenitud del Evangelio por conducto de José Smith (véase D. y C. 35:17; 135:3).
– Otros mensajeros celestiales restauraron el sacerdocio y la Iglesia de Cristo fue organizada (véase D. y C. 13; 27:12).
– Un profeta viviente dirige la Iglesia hoy en día.
• El Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo
– El Libro de Mormón es evidencia convincente de que José Smith fue un profeta.
– José tradujo las planchas por el poder de Dios (véase Introducción al Libro de Mormón, párrafo 5).
– El Libro de Mormón es prueba de que Dios inspira a los profetas de nuestros días, como lo ha hecho en todas las dispensaciones (véase D. y C. 20:5–12).
– El Libro de Mormón contiene la plenitud del Evangelio de Jesucristo (véase D. y C. 20:8–9).
• Ore para conocer la verdad a través del Espíritu Santo.
– Usted puede saber que el Libro de Mormón es verdadero (véase Moroni 10:3–5; Introducción al Libro de Mormón, párrafos 1, 8–9).
– El Espíritu Santo le enseñará por medio de sus pensamientos y sentimientos (véase D. y C. 8:2–3).
Apuntes
Preguntas para después de la enseñanza • ¿Qué preguntas tiene acerca de lo que hemos enseñado?
• Si hubiera un profeta en la tierra hoy día, ¿qué le preguntaría?
• ¿Piensa que Dios escucha sus oraciones? ¿Por qué?
• ¿Le gustaría saber que el Libro de Mormón es verdadero? ¿Por qué?
Definiciones clave
• Albedrío: La facultad y el privilegio que Dios concede a las personas para elegir y
actuar por sí mismas.
• Apostasía: Un alejamiento de la verdad por parte de las personas, la Iglesia o las
naciones enteras, incluso la rebelión contra la autoridad y el rechazo de los profetas. Entre las evidencias de la apostasía se incluyen la transgresión de las leyes de Dios, el cambiar las ordenanzas del Evangelio y el quebrantar los convenios (véase Isaías 24:5).
• Dispensación: Un período de tiempo en el que el Señor tiene por lo menos a un
siervo autorizado en la tierra que posee las llaves del santo sacerdocio. Además de Jesucristo, profetas tales como Adán, Enoc, Noé, Abraham, Moisés y José Smith han iniciado personalmente una nueva dispensación del Evangelio. Cuando el Señor organiza una dispensación, el Evangelio se revela de nuevo a fin de que la gente de esa dispensación no tenga que depender de las dispensaciones anteriores para obtener el conocimiento del plan de salvación. La dispensación que José Smith inició se conoce como la “dispensación del cumplimiento de los tiempos”.
• Profeta: El hombre que ha sido llamado por Dios y que habla por Él. Como
mensajero de Dios, un profeta recibe autoridad del sacerdocio, mandamientos, profecías y revelaciones de Dios. Tiene la responsabilidad de dar a conocer a todos los seres humanos la voluntad y el verdadero carácter de Dios, y de demostrar el significado de Sus tratos con ellos. Un profeta condena el pecado y predice sus consecuencias. Él es un predicador de rectitud. En ocasiones, un profeta puede ser inspirado para predecir el futuro para el beneficio de la humanidad. Sin embargo, su responsabilidad primordial es testificar de Cristo.
• Redentor: Jesucristo es el gran Redentor de la humanidad porque Él, por medio
de Su expiación, pagó el precio por los pecados de la humanidad e hizo posible la resurrección del género humano. Redimir significa entregar, comprar o rescatar, como por ejemplo, librar a una persona de la esclavitud mediante el pago. La Redención hace referencia a la expiación de Jesucristo y a la liberación del pecado. La expiación de Jesús redime a la humanidad de la muerte física. Mediante Su expiación, la cual incluye Su sufrimiento en Getsemaní y en la cruz, así como Su resurrección, las personas que tienen fe en Él y que se arrepienten
Compromisos:
• ¿Leerá el Libro de Mormón y orará para saber que es la palabra de Dios?
• ¿Orará para saber que José Smith fue un profeta?
• ¿Asistirá con nosotros a la Iglesia este domingo?
• ¿Podemos fijar una hora para nuestra próxima visita?
Apuntes
• Reformador: Reformar significa modificar algo con la intención de mejorarlo. El
término reformadores se refiere a hombres y mujeres (como Martín Lutero, Juan Calvino, William Tyndale y Juan Wiclef) que protestaron contra las prácticas de la iglesia en sus días, la cual consideraban debía reformarse.
• Restauración: Restaurar significa volver a poner una cosa en el estado que antes
tenía, o traer de nuevo. La Restauración, según el uso que le dan los Santos de los Últimos Días, significa que la verdadera Iglesia de Jesucristo, que se perdió debido a la apostasía, fue traída de nuevo al estado original en que existía cuando Jesucristo la organizó. A diferencia de la Reforma, la Restauración se llevó a cabo mediante la autoridad divina por conducto de la revelación.
• Revelación: Es la comunicación de Dios con Sus hijos en la tierra; puede provenir
por medio de la Luz de Cristo y del Espíritu Santo en forma de inspiración, visiones, sueños o visitas de ángeles. La revelación brinda orientación que puede llevar a los fieles a la salvación eterna en el reino celestial. El Señor revela Su obra a Sus profetas y ratifica a los creyentes que las revelaciones dadas a los profetas son verdaderas (véase Amós 3:7). Mediante la revelación, el Señor proporciona guía individual para toda persona que la busque y que tenga fe, se arrepienta y sea obediente al Evangelio de Jesucristo.
• Sacerdocio: La autoridad y el poder que Dios da al hombre para actuar en el
nombre de Jesucristo en todas las cosas para la salvación de la humanidad.
Otros términos que tal vez requieran aclaración adicional para las personas a quienes enseñe
La siguiente información se debe utilizar sólo cuando sea necesario. Juan Wiclef: Nació en Inglaterra en el siglo 14; erudito de teología de
la Universidad de Oxford. Enseñó que la Iglesia Católica no poseía las llaves del sacerdocio, que la Santa Eucarestía (o Santa Cena) no era el cuerpo verdadero de Cristo, y que la iglesia no debía ejercer poder político sobre las personas. Tradujo la Biblia al inglés. Falleció el 31 de diciembre de 1384.
Martín Lutero: Nació el 10 de noviembre de 1483, en Alemania;
estudió en la Universidad de Erfurt y Wittenberg. Clavó 95 tesis en la puerta de la Iglesia del Castillo en despecho por las muchas enseñanzas de la Iglesia Católica Romana, entre ellas la práctica de que la gente pagara dinero para ser perdonada de sus pecados. Falleció el 18 de febrero de 1546.
Reformadores y líderes religiosos del mundo
• Apóstol
• Biblia
• Don del Espíritu Santo
• Escrituras • Evangelio • Mayordomía • Obediencia y desobediencia a los mandamientos • Oración • Ordenanzas de salvación • Pecado
• Perseverar hasta el fin
• Salvador
• Volver a vivir en Su presencia
Apuntes
William Tyndale: Nació en Gales en 1494; estudió en Oxford y
Cambridge. Tradujo el Nuevo Testamento al inglés. Puso las Escrituras al alcance de la gente común para poner al descubierto las falsas doctrinas y la corrupción de los líderes religiosos. Fue ejecutado el 6 de octubre de 1536.
Juan Calvino: Nació el 10 de julio de 1509, en Francia. Estudió en París
para ser sacerdote y fue un destacado líder en los movimientos para reformar la Iglesia Católica. Vivió gran parte de su vida en Suiza; enseñó que los hombres, por naturaleza, son depravados y que únicamente la gracia de Dios puede salvarlos. Escribió muchos comentarios sobre la Biblia. Falleció el 27 de mayo de 1564.
Para más información sobre los reformadores, véanse las siguientes fuentes de consulta de la biblioteca misional: James E. Talmage, Jesús
el Cristo,págs. 785–788; M. Russell Ballard, Nuestra búsqueda de la
felicidad,págs. 25–35.
De la misma forma en que el valor y la visión de los reformadores fue una bendición para el mundo cristiano, muchas otras naciones y culturas han sido bendecidas por aquellos a quienes les fue dada esa porción que “[Dios]... [juzgó] conveniente que [tuvieran]” (Alma 29:8). Las enseñanzas de otros líderes religiosos han contribuido a que muchas personas sean más corteses y honradas.
Buddha (Gotama): Nació en 563 a. C. en Nepal, descendiente de un jefe hindú. Preocupado por el sufrimiento que veía a su alrededor, huyó del palacio lujoso de su padre, renunció al mundo y vivió en la pobreza. En su búsqueda de iluminación, descubrió lo que llamó el “sendero de la libertad”. Afirmó haber logrado el nirvana, un estado de inconsciencia hacia la preocupación, el dolor o la realidad externa. Llegó a ser maestro en una comunidad de monjes.
Confucio: Nació en 551 a. C. Quedó huérfano durante su niñez. Primer maestro profesional de China. Pensador moral y social más destacado de China. Dijo poco en cuanto a seres espirituales o poderes divinos; creía que los cielos le habían encomendado una misión sagrada como defensor de lo bueno y lo verdadero.
Mahoma: Nació en 570 d. C. en La Meca. Quedó huérfano en la niñez
y vivió en la pobreza. Se destacó como un confiable buscador de la paz. Se casó a los 25 años de edad. En 610 oró y meditó en el Monte Hira; se dice que el ángel Gabriel se le apareció y le entregó un mensaje de Allah (Dios). Afirmó recibir comunicación de Dios por conducto de Gabriel desde 620 hasta 632. Esas comunicaciones, las cuales recitó a sus discípulos, se escribieron más tarde en el Corán, el libro sagrado del Islam.
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