derecho de revelación
para los demás no va
más allá de nuestra
propia mayordomía”.
– PRESIDENTE JAMES E. FAUST “COMMUNION WITH THE HOLY SPIRIT”, ENSIGN,
Apuntes
• Ore con fe para que sus oraciones sean contestadas.
• Aprenda a reconocer y a seguir las impresiones del Espíritu.
• Aprenda a confiar en que el Espíritu le indicará a dónde ir, qué hacer y qué decir.
• Enseñe a otras personas cómo reconocer al Espíritu.
Apuntes
Estudio personal
• Anote en su diario sus experiencias espirituales. Por ejemplo, conteste preguntas como: Al estudiar las Escrituras, ¿he entendido mejor algún punto? ¿He tenido oportunidades inesperadas de conocer a personas a las que haya podido presentar un mensaje? ¿Se me ha presentado lo que debía decir en el preciso momento en que lo necesité? ¿He tenido fuertes sentimientos de amor por las personas a las que he conocido? ¿Cómo han sido contestadas mis oraciones?
• Divida una página en dos columnas. Escriba a la cabeza de una de las columnas “Lo que hizo el Señor”, y a la de la otra “Lo que hizo Lehi o Nefi”. Lea el relato de la Liahona y el del arco que se rompió (1 Nefi 16:9–30), o el de Nefi cuando construyó el barco (1 Nefi 17:7–16; 18:1–6). Mientras lea, vaya anotando los hechos del relato en la columna correspondiente. Considere lo que enseña este relato sobre la naturaleza de la inspiración.
• Revise su diario y busque anotaciones de oportunidades en las que haya sido guiado por el Espíritu o haya recibido revelación u otro don del Espíritu. Piense en el momento, en el lugar y en el porqué de esas experiencias. ¿Había hecho usted algo en particular con el fin de prepararse para lo que sucedió? ¿Cómo se manifestó la mano del Señor en la experiencia? ¿Qué sintió usted? ¿Qué puede hacer para que la experiencia se repita? El recordar esas experiencias le ayudará a reconocer y a recibir al Espíritu de nuevo.
• Al libro de Hechos, en la Biblia, se le ha llamado “Libro de los Hechos del Santo Espíritu por medio de los Apóstoles”. Repase algunos capítulos de Hechos para ver por qué se le habrá dado ese título; busque las evidencias que justifiquen su explicación.
• Estudie el siguiente consejo y medite sobre él. ¿Qué relación tiene con sus actividades diarias de proselitismo?
“Diga a los hermanos que sean humildes y fieles, y que se aseguren de mantener consigo el Espíritu del Señor, el cual los conducirá por el camino recto. Tengan cuidado y no rechacen la voz suave y apacible, que les enseñará lo que deben hacer y a dónde tienen que ir; y hará producir los frutos del reino. Diga a los hermanos que se mantengan receptivos a la convicción, para que cuando el Espíritu Santo llegue a su corazón, estén listos para recibirlo. Ellos pueden discernir entre el Espíritu del Señor y los otros espíritus: Él infundirá paz y gozo a su alma; alejará la malicia, el odio, la contención y toda maldad de su corazón, y su único deseo será hacer el bien” (véase “Mensaje de las maestras visitantes”, Liahona, febrero de 1997, pág. 24).
El profeta José Smith dio esos consejos a Brigham Young en un sueño, casi tres años después de haber muerto. Si usted estuviera en el lugar de Brigham Young y recibiera esos consejos, ¿qué haría?
•Estudie Alma 33:1–12; 34:17–29, 38. ¿Qué preguntas contestó Alma? (Repase Alma 33:1–2.) ¿Cómo las contestó? ¿Qué afirmaciones hizo de que Dios escucha y contesta las oraciones?
• El Señor ha prometido que el Espíritu nos guiará de muchas maneras importantes. Al leer los siguientes pasajes de las Escrituras, determine cuáles son los aspectos de su labor para los cuales se requiere la guía del Espíritu. Los mandamientos y las promesas que éstos contienen, ¿qué importancia tienen en su estudio personal o con su compañero? ¿y en las reuniones de distrito, las conferencias de zona, los servicios bautismales y otras reuniones?
Cómo orar
Apuntes
Cómo dirigir reuniones
Moroni 6:9 D. y C. 20:45 D. y C. 46:2
Qué escribir
D. y C. 9:9 D. y C. 47:4 D. y C. 124:4 D. y C. 24:6 D. y C. 104:81 Moisés 6:6
• Lea los siguientes pasajes de Escritura (incluso los encabezamientos de las secciones):
D. y C. 60:1–5 D. y C. 61:1–4, 21–22 D. y C. 62:4–8 En esos versículos, ¿qué era muy importante para el Señor?
¿Qué era lo que el Señor no consideraba importante?
Reflexione sobre las siguientes palabras del élder Dallin H. Oaks:
“…está… la persona que posee un fuerte deseo de ser guiada por el Espíritu de Dios pero que, imprudentemente, extiende ese deseo hasta el punto de desear recibir guía en todas las cosas. El deseo de que el Señor nos guíe es un punto fuerte, pero debe estar unido a la comprensión de que nuestro Padre Celestial deja muchas de las decisiones a nuestro propio criterio personal. El hecho de tomar decisiones es una de las formas de progresar que hemos de experimentar aquí en la tierra. Las personas que tratan de dejar al Señor la responsabilidad de tomar todas sus decisiones, y que le suplican revelación ante cada una de ellas, pronto se encontrarán en circunstancias en las que oren para recibir guía y no la reciban. Por ejemplo, es muy factible que eso ocurra en las numerosas situaciones en que las decisiones sean triviales o en que cualquier decisión sea aceptable.
“Debemos estudiar el asunto en nuestra mente, valiéndonos de los poderes de razonamiento que el Creador nos ha dado. Luego, debemos orar pidiendo guía y, si la recibimos, tomar las medidas necesarias para seguirla. Si no la recibimos, debemos actuar basándonos en nuestro buen discernimiento. Las personas que insisten en pedir revelación que las guíe en temas en los cuales el Señor no ha decidido darnos dirección quizás fragüen una respuesta basada en su propia fantasía o propensión, o tal vez reciban una respuesta por medio de la revelación falsa” (véase “Nuestros puntos fuertes se pueden convertir en nuestra ruina”,
Liahona,mayo de 1995, pág. 15).
¿Qué relación hay entre el seguir su propio juicio y confiar en el Espíritu?
Estudio con el compañero
• Hablen sobre las oraciones que usted y su compañero ofrecen juntos. ¿Tienen éstas la guía del Espíritu Santo? ¿Han recibido respuesta a sus oraciones? Cuando oran juntos:
–¿Creen ustedes que Dios les concederá lo que pidan con rectitud?
–¿Reconocen las respuestas que hayan recibido a sus oraciones y las agradecen?
–¿Oran por las personas nombrándolas y consideran sus necesidades?
–¿Oran el uno por el otro y piden que el Espíritu los guíe?
–¿Reciben respuesta a sus oraciones?
Analicen juntos lo que pueden hacer para buscar al Espíritu con mayor afán.
• Analicen juntos las diversas maneras en que la gente describe la influencia del Espíritu Santo. Escriban los comentarios que hayan hecho los investigadores sobre las experiencias que hayan tenido con el Espíritu mientras aprenden el Evangelio y tratan de cumplir sus compromisos. ¿Cómo pueden ustedes ayudar a los demás a
Apuntes
• Consideren y analicen por qué se aplica a ustedes el consejo siguiente: “…no podemos forzar lo espiritual. Nuestros privilegios con el Espíritu no se describen con palabras tales como compelir, coercer, constreñir, presionar, exigir. No podemos forzar al Espíritu a que responda tal como no podríamos forzar a una semilla a germinar ni a un huevo a empollar antes de tiempo. Se puede crear un ambiente que fomente el progreso, que nutra y proteja; pero no es posible forzar ni compelir, sino que se debe esperar la evolución natural” (véase “Lámpara de Jehová”, Liahona, octubre de 1983, pág. 32).
• Analicen las siguientes ideas y la forma en que esos principios pueden cambiar tanto sus oraciones como sus labores. ¿Cómo pueden sus oraciones influir diariamente en su planificación, en sus metas, en sus labores y actividades? “En gran parte, nuestras acciones nacen de nuestras oraciones. Después de orar, actuamos; nuestras peticiones apropiadas tienen el efecto de marcarnos un curso recto de conducta” (Bruce R. McConkie, “Why the Lord Ordained Prayer”,
Ensign, enero de 1976, pág. 12).
“La oración sincera lleva implícito el hecho de que, cuando oramos pidiendo una bendición o una virtud, debemos trabajar por la bendición y cultivar la virtud” (David O. McKay, Secrets of a Happy Life, págs. 114–115).
“Pide a Dios que te ponga donde Él quiera que estés y que te diga lo que Él quiera que hagas, y asegúrate de estar disponible para hacerlo” (Brigham Young,
Discourses of Brigham Young, sel. de John A. Widtsoe, 1954, pág. 46).
Reuniones de distrito y conferencias de zona
• Presente una lección sobre el uso de lenguaje apropiado y respetuoso en la oración.
• Si es oportuno, pida a los misioneros que cuenten un relato o una experiencia que hayan oído recientemente en una reunión de testimonios, al impartir una enseñanza o en otro momento. Los relatos y las experiencias espirituales de otras personas pueden ayudarnos a desarrollar la fe y a reconocer que la influencia del Espíritu se manifiesta a menudo y ampliamente.
• Exprese gratitud por las manifestaciones de la mano del Señor en sus labores (véase D. y C. 59:21). Analicen el efecto que tienen las expresiones de gratitud para hacernos ver los medios pequeños pero muy importantes en que el Señor nos bendice (véase Éter 3:5).
• Pida a los misioneros que den discursos sobre la misión y el poder del Espíritu Santo.
• Pida a un converso reciente que hable sobre la influencia que haya recibido del Espíritu cuando era investigador.
Presidente de la misión
• De vez en cuando, pida a los misioneros que relaten experiencias misionales apropiadas en la carta semanal que le envíen.
• En las entrevistas, algunas veces pregunte a los misioneros sobre sus oraciones matutinas y vespertinas. Pregúnteles si consideran que sus oraciones son significativas.
• Pregunte a los misioneros cómo ayudan a los investigadores a percibir al Espíritu y reconocerlo.
Apuntes