Capítulo 8. D ISCUSIÓN Y C ONCLUSIONES
8.6. A modo de cierre
3.3.3. Características esenciales de las Comunidades Profesionales de
3.3.3.3. Las doce dimensiones inglesas
Desde una perspectiva que, recordemos, se focaliza en las llamadas CPA eficaces, Bolam y otros (2005) identifican 12 dimensiones que caracterizan el buen funcionamiento de una CPA centradas en la experiencia inglesa. De acuerdo a los resultados obtenidos, se confirma la existencia y la importancia de las cinco características valoradas en la revisión de la literatura: los valores y la visión compartida, la responsabilidad colectiva sobre el aprendizaje del alumnado, la indagación profesional reflexiva, la colaboración centrada en el aprendizaje individual y grupal (con su consiguiente gestión), y el aprendizaje profesional. Estas cinco cualidades, que bien podrían considerarse un reciclaje de la taxonomía ofrecida por los académicos de la Universidad de Wisconsin, quedan así nuevamente validadas.
Sin embargo, los autores agregan tres nuevas características que, a su juicio, resultaron también una parte esencial de una CPA eficaz: (a) la membrecía inclusiva, (b) la confianza mutua, el respeto y el apoyo, y (c) la apertura, las redes y las asociaciones. Sumado a ello, identificaron también cuatro procesos que promueven y sostienen una CPA eficaz: (d) la optimización de recursos y estructuras, (e) la promoción del aprendizaje individual y colectivo, (f) el desarrollo consciente y explícito de la CPA, y (g) el liderazgo y la gestión de la institución.
a. La membrecía inclusiva. La cuestión de la inclusión se relaciona fundamentalmente con dos cuestiones. En primer lugar, con la posibilidad de contar con la ayuda y el apoyo de otros agentes y no solamente con los profesores o líderes de la institución educativa lo cual permite aunar mayores esfuerzos en pos del desarrollo de la CPA. Y, por otra parte, con la necesidad de clarificar si la CPA tiene un alcance a toda la escuela (school-wide) o si implica solamente a pequeños grupos de profesores, como por ejemplo a un determinado departamento de secundaria (partial). A diferencia de otros estudios, en el caso inglés se asumió que la conformación de una CPA no está restringida únicamente al profesorado, sino que incluye además a los docentes auxiliares, e incluso puede abarcar a padres y otros miembros de la comunidad. En las escuelas de tamaño más reducido, los profesionales administrativos, de limpieza y/o comida también participaban de los espacios de formación de la CPA.
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b. La apertura, las redes y las asociaciones. En muchos de los casos investigados se descubrió que los profesionales a menudo necesitaban acudir a instancias externas por fuera del centro para obtener algún tipo de apoyo para poder impulsar y/o sostener su CPA. La participación del profesorado en redes de aprendizaje con el fin de capacitarse no solamente enriquecía su repertorio de conocimientos, sino que muchas veces les daba incluso la posibilidad de desempeñar roles de liderazgo fuera de su propio centro (Jackson y Temperley, 2007). El apoyo de asesores externos puede ser significativo ante los esfuerzos de indagación sobre la práctica o mismo para el desarrollo de la CPA en sí misma (Huffman y Hipp, 2003). En el caso de las escuelas inglesas, es frecuente encontrarse con asociaciones entre éstas y organizaciones gubernamentales a nivel de distrito, o instituciones universitarias.
c. Confianza mutua, respeto y apoyo. Si bien todos estos elementos aparecen mencionados en las investigaciones previas, no es sino hasta este momento en el que se establece como entidades separadas y específicamente demarcadas. Estos tres elementos que hacen al cuidado intra e interpersonal se juzgan indispensables para sostener prácticas colaborativas que, a menudo, implican dar y recibir críticas, o dejarse observar por un colega. La confianza, en este caso, no refiere exclusivamente a aquella que se deposita entre colegas, sino también a la confianza en uno mismo y la confianza en las capacidades de los estudiantes. El líder de la institución juega un papel clave en este sentido ya que será el quién deberá entramarse en relaciones de confianza visibles para auspiciar un clima de máxima cordialidad y respeto en el centro.
Entre los procesos que permiten desarrollar y sostener una CPA eficaz, los autores recuperan cuatro estrategias, tal como se mencionó anteriormente:
d. El desarrollo consciente y explícito de la CPA. Aun sin ser del todo conscientes del término CPA, muchos directores y otros líderes escolares ejercían cierto tipo de presión y desarrollaban estrategias que tendían a difundir y fortalecer este modelo en sus escuelas. Medidas que fortalecían las interrelaciones entre el profesorado y el aprendizaje docente en el centro eran muestras de ello. A pesar de que esto tendía a variar mucho entre las escuelas, en casi todas las que denotaban un carácter eficaz en el desarrollo del modelo existían profesionales que pujaban explícita y conscientemente a favor de procesos y prácticas propias de una CPA.
e. La promoción del aprendizaje individual y colectivo. Al interior de este estudio se procuró identificar aquellas prácticas innovadoras que tendían a gestionar recursos humanos y financieros en orden a generar tiempo y oportunidades
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para optimizar el desarrollo profesional. Según los investigadores, la oferta de instancias de aprendizaje para docentes podía clasificarse en oportunidades incidentales y oportunidades intencionales o programadas. Al parecer, en las escuelas secundarias estas ofertas dependían mucho del rol que adoptasen los jefes de departamento quienes podían actuar como impulsores de propuestas de formación para sus colegas.
f. La optimización de recursos y estructuras. La redistribución de horarios y la organización de los espacios no está exclusivamente al servicio de facilitar las reuniones entre profesores, sino también de garantizar que dichos encuentros sean significativos y sustanciales. Sabemos que para que el aprendizaje no resulte superficial se requiere tiempo (Stoll, Fink, y Earl, 2004). En relación a la gestión de espacios, el estudio indicaba que para que la colaboración y el intercambio entre el profesorado se inscriban como parte de la cultura general del centro se debe atender a la proximidad y a la comodidad de los espacios de encuentro. La interdependencia de los roles es un factor que también aporta a la cercanía entre el profesorado, así como el desarrollo de ciertas dinámicas de grupo.
g. El liderazgo y la gestión del centro. Si el liderazgo es considerado un factor esencial ante cualquier programa o proyecto de mejora, el desarrollo de una CPA no iba a ser la excepción. Entre las múltiples injerencias que un director o equipo directivo pueden tener en la implementación de una CPA eficaz figuran la orientación hacia la mejora de los procesos de aprendizaje, la delegación de responsabilidades y el desarrollo de potenciales liderazgos entre el profesorado, el apoyo y la motivación del profesorado novel, el establecimiento de espacios de programación conjunta, el uso de herramientas para facilitar los procesos de diagnóstico y relevamiento de la información y la celebración y difusión de buenas prácticas entre el cuerpo docente (Bolam et al., 2005).
Los autores insisten una y otra vez en que estas características no aparecen con la misma intensidad y bajo los mismos parámetros en cada uno de los centros estudiados. Remarcan también la incidencia que una tiene sobre otra y la dificultad, por momentos, de establecer una separación entre unas y otras. Reconocen asimismo que hay un aspecto – la voz del alumnado- que no fue casi abordado en el estudio y que parece merecer mayor atención en futuros proyectos.
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