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El modelo del proceso de adopción de precauciones

In document Val Morrison Paul Bennett (página 188-190)

Este modelo por etapas (Weinstein, 1988; Weinstein y Sandman, 1992) fue desarrollado como marco para comprender las acciones que se emprenden deliberadamente para reducir los riesgos para la salud, y pretendía satisfa- cer los criterios de las teorías por etapas definidos por el propio Weinstein (véasemás arriba). Weinstein quería identificar los factores que diferencia- ban las etapas del cambio para que la intervención pudiera dirigirse a los factores que tienen más probabilidades de inducir un movimiento hacia la siguiente etapa. El modelo de Weinstein tiene siete etapas, y destaca im- portantes omisiones del modelo transteórico (e incluso omisiones de otros modelos) (Tabla 5.1). Sin embargo, este modelo no ha sido muy utilizado, lo que queda reflejado en el espacio que le dedicamos aquí.

Tabla 5.1 Etapas del modelo transteórico y el modelo del proceso de adopción de precaución

Etapa Modelo transteórico Modelo del proceso de adopción de precauciones

1 Precontemplación Ignorante del problema / No consciente del problema 2 Contemplación Sin sentirse afectado

3 Preparación Analizando la posibilidad de actuar/ 4 Acción Decisión de no actuar

5 Mantenimiento Decisión de actuar 6 Acción

7 Mantenimiento

El modelo del proceso de adopción de precauciones afirma que los in- dividuos pasan por las etapas en secuencias pero, igual que en el modelo transteórico, no hay un plazo temporal para alcanzar la etapa de acción.

La principal diferencia entre este modelo y el modelo transteórico es que el modelo del proceso de adopción de precauciones realiza un análisis más sofisticado de los individuos en las etapas previas a la acción.

Etapa 1: en esencia, el individuo «no es consciente» de la amenaza para la salud que plantea determinada conducta; no tiene ningún co- nocimiento y, por tanto, ignora que haya riesgo. Es probable que ocurra cuando se está estudiando una enfermedad poco frecuente o una nueva enfermedad (como en los primeros días del VIH/SIDA o la encefalopatía espongiforme bovina) o cuando el riesgo en cuestión no ha recibido notoriedad, como la que inicialmente se atribuyó a la utilización de teléfonos móviles.

Etapa 2: denominada «sin sentirse afectado», el individuo es cons- ciente de los riesgos relacionados con determinada conducta, pero cree que los niveles en que la realiza son insuficientes para plantear una amenaza para su propia salud (sé que fumar puede provocar va- rias enfermedades, pero no fumo lo suficiente como para que sea una amenaza para mí). Se considera que es un «sesgo optimista» que llevó al desarrollo, por parte de Weinstein, de la estructura del opti-

mismo irreal (véase más arriba).

Optimismo irreal

También conocido como «sesgo optimista», por el que un individuo se considera a sı´ mismo con menos probabilidades, en comparación con otros, de desarrollar una enfermedad o experimentar un suceso negativo.

Etapa 3: una etapa de «consideración», análoga a la precontempla- ción. Los individuos deciden si van a actuar respecto a algo sobre lo que han reflexionado. Hay tantas cosas que compiten por obtener nuestro limitado tiempo y atención que se puede saber mucho sobre determinado peligro pero sólo haber empezado a plantearse si se puede hacer algo al respecto.

Etapa 4: esta etapa es importante ya que reconoce que, aunque la amenaza percibida y la susceptibilidad pueden ser elevadas, algunas personas pueden activamente «decidir que no van a actuar», que es distinto de tener la intención de actuar pero no hacerlo.

Etapa 5: etapa de «decidir actuar», parecida a la intención/prepara- ción. Hay importantes diferencias entre los individuos con una pos- tura definitiva que han decidido actuar y los que están indecisos (etapa 3). Los individuos que se encuentran en la etapa 3 pueden es- tar más abiertos a la información y a la persuasión que los que tie- nen una postura definitiva (han decidido no actuar en la etapa 4 o han decidido actuar, como en la etapa 5). Como se ha señalado an- teriormente, la afirmación de la intención de actuar no implica ine- vitablemente que la persona vaya a actuar. Las creencias sobre la susceptibilidad percibida se consideran aquí necesarias para motivar la progresión hacia la acción. El paso de la etapa 5 a la etapa 6 tiene que ver con el paso de la motivación a la volición.

Etapa 6: la etapa de acción, cuando una persona ha iniciado lo que es necesario para reducir su riesgo.

Etapa 7: esta última etapa no siempre es necesaria. Hace referencia al mantenimiento y, a diferencia del abandono del hábito de fumar, algunos procesos de la conducta de salud no son duraderos: por ejemplo, decidir si se va a someter uno, o no, a una vacuna o a una mamografía.

Weinstein ha aplicado el modelo del proceso de adopción de precaución a estudios de pruebas de radón en el hogar, un gas radioactivo invisible e inodoro producido en determinadas regiones por la descomposición del uranio natural en la tierra. Se introduce en los hogares a través de fisuras en los cimientos y, aunque no es muy conocido, es la segunda causa de cáncer de pulmón después del tabaco (Weinstein y Sandman, 2002). La susceptibilidad (o vulnerabilidad) percibida fue considerada crucial en la transición entre la etapa 3 (intentar definirse) y la etapa 5 (decidirse a ac- tuar). Sin embargo, una intervención por etapas como las que emanan del modelo transteórico, no era tan exitosa para pasar a la etapa 5 de «decidirse a actuar», es decir, pasar a la acción (comprar un kit de pruebas de radón para el hogar), como lo era para llevar a los participantes indecisos a tomar la decisión de actuar (pero no necesariamente de actuar realmente).

Se necesitan más investigaciones que utilicen este modelo para identifi- car más claramente los procesos que se producen inter e intra-etapas para proporcionar una mayor justificación de las intervenciones por etapas que, hasta la fecha, han tenido una eficacia limitada y son más costosas que las intervenciones «de talla única» (véanselos Capítulos 6 y 7 para ver ejem- plos concretos).

In document Val Morrison Paul Bennett (página 188-190)