33 ministerium, munus, officium, celebratio, opus divinum, y otras, y
L A E CONOMÍA DE LA S ALVACIÓN Y SUS ETAPAS
El presupuesto detrás de la exposición conciliar es la consi- deración de la misma revelación como historia de salvación o economía de salvación. La historia de la salvación se encuentra en la misma Biblia como narración y promesa de salvación a lo largo de la historia humana, donde salvación fundamentalmente significa dejar la condición de pecador y volver a encontrar la vi- da y amistad divina que se había perdido. El concepto teológico que emerge de la doctrina conciliar evidencia dos características de la historia de la salvación: la universalidad y la historicidad.
La universalidad: En todas las descripciones que hace de la
historia de la salvación el Concilio pone en el centro a Cristo y la Iglesia, a los cuales, por una disposición libérrima del Padre, todas las cosas están ordenadas. Esta visión unitaria abarca desde la creación y la revelación natural hasta la revelación definitiva en Cristo. La universalidad del orden de la salvación comprende a todos los hombres de todos los tiempos. Todos son llamados a la salvación sobrenatural de la gracia de Cristo (cf. LG 2).
La historicidad: La acción salvadora de Dios viene gradual-
mente a lo largo del tiempo. La acción de Dios se adapta a los ––––––––––
1 Bibliografía básica para este tema: J.DANIELOU, Historia de la Salvación
y liturgia, Sígueme, Salamanca 19672; J.LÓPEZ MARTÍN, En el Espíritu y la
verdad I, 91-125; S.MARSILI, La Liturgia, momento storico della salvezza, pp.
85-105; 239 A. PISTOIA, Historia de la salvación, en , Nuevo Diccionario de Liturgia, Paulinas, Madrid 1987, pp. 998-1015.
TEMA 4:LA LITURGIA ES UN MOMENTO EN LA ECONOMÍA DE LA SALVACIÓN
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límites y las contingencias de la historia humana y en primer lu- gar a la historia del pueblo de Israel y finalmente con la plenitud de la salvación que, en cuanto inserción en la historia humana, se encuentra en la Iglesia de Cristo.
La historia de salvación puede ser dividida en tres momentos o etapas. Sin embargo, hablar de etapas no indica la presencia de divisiones o eras en la historia sino la gradual inserción del plan salvífico de Dios dentro de la historia humana. En este sentido cada momento indica una determinada intensidad de la presencia y de la acción de Dios en el mundo humano. Los tres momentos son:
1.EL MOMENTO PROFÉTICO DE ANUNCIO
Este anuncio está dirigido sobre todo al pueblo de Israel a través de la revelación de Dios, pero abarca también la revelación natural, es decir, la revelación, dirigida a todos los hombres, que Dios hace de sí mismo a través de la creación en cuanto los hombres son capaces de descubrirlo a través de la luz natural de la razón y de la religiosidad natural. Esta revelación se hace a través de las palabras y escritos de hombres elegidos como Abraham, Moisés y los profetas y a través de acciones insignes y potentes como la liberación del pueblo de la esclavitud del Egip- to, la Alianza con el pueblo en el monte Sinaí y las diversas vici- situdes del pueblo durante el curso de la historia (por ejemplo el establecimiento del Reino de Israel, la construcción del templo y el exilio en Babilonia). A través de todos estos medios Dios iba progresivamente anunciando y profetizando el contenido de su promesa de salvación para con los hombres y preparaba el cami- no para la revelación definitiva en su hijo Jesucristo.
2.MOMENTO DE LA PLENITUD DE LOS TIEMPOS
Es el momento en que la salvación pasa de ser anuncio a hacerse realidad o carne. El centro de la economía de la salvación es el misterio pascual de Cristo (su muerte, resurrección y as- censión), donde él realizó nuestra salvación una vez y para siem- pre. La Sacrosanctum Concilium encuadra la liturgia teológica- mente dentro del misterio pascual de Cristo y este enfoque da
UNIDAD I:¿QUÉ ES LA LITURGIA?
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un justo equilibrio entre los misterios de la vida histórica de Je- sús y el Señor glorificado, actualmente vivo y presente en el cul- to. Es muy importante encontrar este equilibrio pues poner el Cristo histórico como fundamento de la liturgia evita toda apa- riencia docetista mientras que la presencia de Cristo glorificado explica la eficacia de la liturgia como acto personal de Cristo. En el misterio pascual nos encontramos con el Cristo histórico y con el mismo Cristo glorificado.
3.MOMENTO DE LA IGLESIA
La glorificación de Cristo abre una nueva etapa, nueva no porque sea distinta de la precedente, sino diversa en el modo de comunicar la salvación. El misterio pascual es un acto histórico único e irrepetible y de esta unicidad surge la pregunta: cómo puede el hombre participar en la corriente salvífica de la historia si ésta ha llegado a su plenitud una vez para siempre. La respues- ta la encontramos en el redescubrimiento hecho por Casel del concepto de memorial, y ahora confirmado por la teología con- ciliar y por el catecismo.
En éste sentido se puede decir que la historia salvífica reali- zada una vez para siempre, ahora llega a ser una economía de salvación por medio de la liturgia que, como anámnesis o memo- rial del misterio pascual, aplica eficazmente lo que Cristo realizó en un momento histórico al aquí y ahora de nuestra vida. En- tonces la comunicación de la misma salvación ya no se hace por medio de la humanidad de Cristo sino por medio de los signos que extienden su presencia y contienen su poder divino. El pri- mero de estos signos es la misma Iglesia, el sacramento univer- sal, por medio del cual el don de la salvación se hace presente en la visibilidad histórica y puede llegar a todo los hombres.
La Iglesia existe y vive como resultado de la presencia en ella del poder del misterio pascual en primer lugar en cuanto que Cristo resucitado es la fuente de la salvación y en segundo lugar en cuanto que el mismo Cristo envía al Espíritu Santo a la Igle- sia para que su poder acompañe a los testimonios del Evangelio y dé eficacia a la liturgia que, especialmente con los sacramentos, es el signo a través del cual la Iglesia transmite y hace presente la salvación. De este modo la liturgia constituye una Pascua-
TEMA 4:LA LITURGIA ES UN MOMENTO EN LA ECONOMÍA DE LA SALVACIÓN
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Pentecostés permanente que forma la línea de continuación que une el tiempo de Cristo y el tiempo de la Iglesia en la economía sacramental.
Cada celebración litúrgica es entonces un momento que sin- tetiza la historia de la salvación porque engloba el anuncio y la realización. Anuncia el Evangelio como ya actualizado y realiza- do en Cristo: a) como el evento histórico de la salvación; b) co- mo la presencia y actualización sacramental de esta misma salva- ción; c) anticipa y prepara la venida definitiva de Cristo en la pa- rusía.