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E L SIMBOLISMO LITÚRGICO

In document JESUCRISTO VIVO Y PRESENTE EN LA LITURGIA (página 143-146)

UNIDAD V LA COMUNICACIÓN LITÚRGICA Y

E L SIMBOLISMO LITÚRGICO

El signo y el símbolo son medios de comunicación. El signo es una cosa sensible (un objeto, una palabra o un gesto) que al ser percibido lleva al conocimiento de otra cosa precisa, distinta del signo mismo. Los signos son muchos y de muy diversos ti- pos, por ejemplo, una huella es un signo natural que hace cono- cer qué tipo de animal ha pasado por un camino, mientras una bandera es un signo de razón arbitraria que, por ejemplo, hace conocer el país de pertenencia de un barco.

El símbolo, que viene de una expresión griega que significa “poner junto a” o “reunificar”, es también una cosa sensible pe- ro, en vez de remitir al conocimiento de un significado preciso como el signo, remite a otro significado que de alguna manera se hace presente, aunque no de modo total y claro. Así, por ejem- plo, según el Concilio Niceno II, el icono litúrgico del oriente cristiano, que representa un evento salvífico como el nacimiento o muerte de Cristo, es un símbolo que de alguna manera hace ––––––––––

46 Bibliografía para el tema: S.BABOLIN, Sulla funzione comunicativa del

simbolo. Corso di simbologia, Pont. Univ. Gregoriana, Roma 1989; L.M. CHAUVET, Símbolo y sacramento. Dimensión constitutiva de la existencia cristiana, Herder, Barcelona 1991; R.GUARDINI, Lo Spirito della liturgia; J.

LÓPEZ MARTÍN, En el Espíritu y la verdad II, pp 181-250; S.MAGGIANI, Il linguaggio liturgico; IDEM, Rito-Ritos, en NDL., pp. 1743-1751; A.G.

MARTIMORT (ed.), La Iglesia en Oración, 195-250; G. VENTURI, Lengua- lenguaje liturgico, en NDL., pp. 1113-1127;C.VAGAGGINI, El sentido teológico de la liturgia pp. 25-129.

TEMA 2:EL SÍMBOLO, EL RITO Y EL LENGUAJE LITÚRGICO

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presente el misterio. También el símbolo, a diferencia del signo, nunca es arbitrario sino que siempre tiene alguna relación o co- rrespondencia de significado o de analogía con la cosa o realidad superior que simboliza y que se hace presente sólo si está unida al símbolo, de modo que no podría ejercer su influencia sino a través de él. Como dice López Martín: “El simbolismo es un pro-

ceso de unificación que pasa de las cosas visibles a las invisibles, y es a la vez el resultado de este proceso”47.

La liturgia es un tejido de símbolos y signos que tiene su raíz en la obra de la creación y en la cultura humana, pero para en- tender el simbolismo litúrgico en su justo contexto hace falta examinar primero el simbolismo en la Biblia. El carácter princi- pal del simbolismo bíblico es que sólo tiene sentido a la luz de la historia de salvación. En la Biblia los signos y símbolos manifies- tan la continua presencia salvífica de Dios y tienen un carácter prefigurativo, memorial y tipológico en cuanto prefiguran la economía del Nuevo Testamento, y especialmente la economía sacramental.

Los primeros cristianos seguían la tradición bíblica y utiliza- ban los signos y símbolos recibidos del Señor y otros signos (Hch 2,41-42; 8,17; 1Tm 4,14). El simbolismo cristiano ha podi- do también asimilar elementos del mundo griego y de las demás culturas cuando eran útiles para transmitir el mensaje sin com- prometer la fe. Los símbolos en la liturgia son signos de la fe en cuanto expresan la fe de la Iglesia y en cuanto presuponen la presencia de la fe en los participantes y que ellos mismos nutran la fe.

Los signos y símbolos litúrgicos obedecen a ciertas leyes cu- yo conocimiento es indispensable para descifrar correctamente su significado.

A). Han sido queridos como signos que expresan algún as- pecto de la fe o una actitud cristiana. En general los signos litúr- gicos no son gestos que en algún tiempo eran simplemente úti- les y que después pasaron a ser símbolos al ser fosilizados en el rito cuando perdieron su utilidad. El verdadero significado sim- bólico de los signos litúrgicos se encuentra a través del atento ––––––––––

UNIDAD V:LA COMUNICACIÓN LITÚRGICA Y SUS ELEMENTOS

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estudio de los orígenes históricos de los ritos. Aunque en algún caso un signo puede cambiar de sentido simbólico, este nuevo sentido no puede ser determinado arbitrariamente por la imagi- nación como hicieron algunos escritores medievales abusando del método de la alegoría para explicar los ritos.

B). Dado que los signos litúrgicos expresan realidades so- brenaturales, la relación entre el símbolo y la realidad que expre- sa, siempre sobrepasa lo meramente racional y por eso, en un cierto sentido, se puede decir que los signos han sido elegidos por la libre voluntad de Cristo o de la Iglesia.

C). Al mismo tiempo la elección de la Iglesia no es arbitra- ria. A veces los signos litúrgicos han sido elegidos por tener una cierta capacidad natural de ser signos de la realidad sobrenatural que expresan, como, por ejemplo, el agua tiene una cierta capa- cidad de simbolizar la purificación; el aceite, salud y fuerza; la luz, iluminación interior y alzar las manos simboliza oración y súplica. Además de su valor natural muchos de los signos litúr- gicos han sido elegidos porque son signos bíblicos y su enten- dimiento nos lo da la misma pedagogía del Señor contenida en la Sagrada Escritura.

En los temas que siguen vamos a estudiar los diversos signos y símbolos con que la liturgia transmite su mensaje de salvación, para el que cada signo litúrgico es, según Santo Tomás de Aqui- no, un signo rememorativo del misterio de Cristo, un signo de-

mostrativo de las realidades invisibles de la gracia santificante y el

culto a Dios, y un signo prefigurativo de la gloria celestial al final de los tiempos. Así la liturgia aprovecha todos los posibles mo- dos de comunicación y de simbolismo para llevar a cabo el diá- logo de salvación entre Dios y su pueblo.

EL RITO

Dentro de los signos litúrgicos se encuentran las acciones ri- tuales. Un símbolo aunque puede tener un significado en sí mismo, normalmente produce un significado unido a otros sím- bolos en un sistema o contexto simbólico que se llama rito. El rito es una acción típica y universal de la humanidad por medio de la cual el hombre trata de estructurar sus experiencias más va- liosas para poderlas mantener al centro de su conciencia y así

TEMA 2:EL SÍMBOLO, EL RITO Y EL LENGUAJE LITÚRGICO

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transformarlas en fuentes de energía y de luz para orientar su vi- da. Esta necesidad está presente en los momentos más impor- tantes de la vida como el nacimiento, la enfermedad, el matri- monio y la muerte y la tendencia de hacer ritos de ellos es como una segunda naturaleza del hombre que quiere trascenderse y situarse en el mundo, dar sentido a su vida y comprender su existencia.

Tipos de Rito: Entre los ritos típicamente religiosos se en-

cuentran los ritos apotroaicos, que alejan los poderes malignos; y los ritos de purificación, expiación y comunión. Otra manera de clasificar los mismos ritos es entre ritos cíclicos, o dependientes del tiempo del año; ritos de tránsito, que consagran un momento de pasaje personal de la vida (como llegar a la edad adulta o el matrimonio) y ritos de Crisis, que se realizan en momentos de especial importancia como la enfermedad y la guerra.

Características del rito cristiano: Además de los valores an-

tropológicos de todo rito, los ritos cristianos manifiestan la vida del creyente, una existencia vivida como verdadera liturgia de servicio a Dios y a los hermanos en las realidades temporales. Los ritos cristianos se manifiestan sobre todo como actos de la comunidad eclesial que revive y actualiza los acontecimientos salvíficos de la vida de Cristo, especialmente el misterio pascual. Así no es una sencilla continuación de la ritualidad judía aunque tampoco rompe totalmente con ella.

Los ritos cristianos expresan y realizan, sobre todo, el miste- rio de la Iglesia como signo e instrumento de la unión íntima de todo el género humano. En este sentido la ritualidad de la litur- gia se centra del todo en la Eucaristía y los sacramentos, que constituyen la Iglesia y manifiestan y comunican el misterio de salvación a los hombres.

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