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3 LA DEPENDENCIA DEL PENSAMIENTO RESPECTO DEL LENGUAJE

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Cap XVII PENSAMIENTO Y LENGUAJE: RELACIONES

3 LA DEPENDENCIA DEL PENSAMIENTO RESPECTO DEL LENGUAJE

En realidad son dos las teorías que merecen ser recogidas en este apartado: a) la teoría de los conductistas según la cual pensamiento y lenguaje son la misma cosa, y b ) la teoría de aquellos que defienden la supremacía del lenguaje sobre el pensamiento, convirtiendo al primero en causa determinante del segundo6.

a) Para WATSON no existen procesos mentales internos (pensamientos) independientes del lenguaje. Pensamiento y lenguaje son dos formas de una misma actividad motora (isomorfismo). El pensamiento es una actividad motora implícita, no constatable por los sentidos, mientras que el lenguaje es la misma actividad motora, pero explícita y constatable de una manera empírica, por ejemplo los movimientos musculares o movimientos guturales y linguales. Eso que llamamos pensamiento no es más que un lenguaje atrofiado. El pensamiento es el lenguaje interno, y éste es una inhibición o degeneración del verdadero lenguaje que es el lenguaje externo. Las palabras son simples respuestas a los estímulos externos sensoriales que proceden de los seres de la realidad, mientras que los pensamientos son respuestas internas a esos mismos estímulos, respuestas no perceptibles por los sentidos. Las únicas respuestas que pueden producirse en el organismo son las respuestas musculares o glandulares. Las respuestas mentales constituyen un supuesto no demostrado por la ciencia. Para explicar la conducta estas respuestas no pueden ser tenidas en cuenta. Por tanto no podemos hablar de contenidos mentales o mensajes de las palabras (ideas, pensamientos, representaciones), como algo distinto de ellas. Uno de los argumentos principales de los que se valen los conductistas es el hecho de que los niños y otras personas mayores ejercitan los mismos movimientos vocales cuando se encuentran acompañados y cuando se encuentran solos, es decir, cuando se encuentran ejerciendo el acto de pensar. Argumento que tiene muy poca consistencia, pues, también acontece con frecuencia que los individuos piensan sin ejercitar movimiento alguno, por ejemplo los, que por enfermedad u otros traumas se encuentran impedidos para los movimientos guturales o linguales.

En esta misma línea se encuentra SKINNER. Para las teorías behavioristas, la relación entre pensamiento y lenguaje es el isomorfismo, como hemos visto. No es que el lenguaje sea la causa del pensamiento. Es que pensamiento y lenguaje son una misma cosa. Las palabras, en virtud del condicionamiento clásico u operante, no se asocian a las representaciones y, mediante las representaciones, a los objetos, sino directamente a los objetos. No existen tales representaciones; al menos, no existen como mediadoras entre el lenguaje y las cosas. Por eso no hay pensamientos distintos del lenguaje.

VIGOTSKY, como hemos visto, se hace eco de la distinción clara entre pensamiento y lenguaje externo. Lo que sucede es que en el niño algunas formas de pensamiento son formas de hablar (isomorfismo). En realidad no piensa, sino que habla. No sabe pensar sin expresar o describir lo que piensa. Pero poco a poco el lenguaje va interiorizándose (el habla en silencio: 5 a 7 años). A esto es a lo que llamamos pensamiento. A partir de esa edad ya piensa sin hablar. Esta parte del pensamiento, pues, depende del lenguaje, o mejor, es un lenguaje interiorizado. Sin embargo los puntos débiles de esta teoría ya habían sido puestos en evidencia por muchos autores. PIAGET, por su parte, también entiende que el aumento de la capacidad para 'resolver problemas', por parte de la inteligencia, ni se corresponde con la interiorización del lenguaje ni es el resultado de su interiorización o del progreso del mismo; para comprender el lenguaje de un niño es necesario conocer sus maneras de pensar; el significado de las palabras no se corresponde con su nivel de desarrollo mental; las palabras 'más', 'menos', 'diferente',

'igual', 'derecha', 'izquierda', para ellos pueden tener sentidos muy diferentes de los sentidos que tienen para nosotros7.

b) En Alemania son HERDER, HUMBOLDT Y WEISGERBER los defenso- res de la primacía del lenguaje sobre el pensamiento y la dependencia de éste sobre

aquél: el lenguaje determina todas nuestras funciones psíquicas y configura todos nuestros pensamientos8.

En Estados Unidos es WHORF el que se dedica a fundamentar científica- mente estas tesis con numerosas investigaciones. Su teoría es conocida con el nombre de 'hipótesis de la relatividad lingüística'. De acuerdo con ella el individuo se encuentra incapacitado para desarrollar cualquier proceso mental con indepen- dencia de las pautas derivadas de la estructura lingüística del país en que vive. Las formas del pensamiento de cada uno se encuentran estructuradas y sometidas a las leyes de la configuración del lenguaje. El pensamiento es un proceso consistente en clasificar y ordenar los fenómenos del universo en forma de representaciones. Pues bien, estas representaciones se llevan a efecto utilizando los recursos que el lenguaje pone a nuestro alcance. El argumento fundamental estriba en que los pueblos que hablan lenguas distintas configuran su pensamiento según formas distintas. Los esquimales tienen palabras distintas para expresar los distintos estados de la nieve. Las palabras orientan la percepción del sujeto. Eso les permite conocer o pensar acerca de esos estados de una manera distinta de como lo hace- mos nosotros9.

Para demostrar la tesis de la relatividad whorfiana BROWN Y LENNEBERG utilizaron el procedimiento de las palabras 'más codificables'. Estas palabras son aquellas a las que responden con más rapidez los individuos de un mismo idioma o un mismo individuo en distintos momentos de la prueba; por ejemplo, la palabra 'red' entre los angloparlantes para expresar un color. Pues bien parece ser que los colores más codificables son los que mejor se recuerdan. Con lo cual parece claro que la palabra condiciona la memoria. De la misma manera condiciona la percep- ción y los demás procesos mentales10.

Esta misma idea de la prioridad del lenguaje se desprende de las teorías de CHOMSKY, MILLER y otros. Pero es WITTGENSTEIN, desde el neopositivismo lógico, el que hace una aplicación de ellas concretamente al pensamiento científico: el lenguaje tiene la fuerza suficiente como para configurar las ciencias y las ideolo- gías11.

En la teoría que defiende la primacía del lenguaje sobre el pensamiento es ineludible la referencia a LURIA. Aceptando, al menos en parte, las tesis whorfianas, asegura que: a) el lenguaje condiciona nuestra percepción, por ejemplo, al captar y clasificar los colores; b) el lenguaje es la célula de la conciencia, por tanto es el factor elemental de todos nuestros pensamientos; c) el lenguaje es el medio del que se sirve la mente para operaciones tan específicas como la codificación de la experiencia, la abstracción, la generalización de los rasgos de las cosas, la formación de los conceptos y la solución de los problemas. 'Al generalizar los objetos, la palabra se convierte en un instrumento de abstracción y generalización que es la operación más importante de la conciencia (pensamiento)... Al abstraer el rasgo característico y al generalizar el objeto, la palabra se convierte en instrumento del pensamiento y en el medio de la comunicación'. La historia del lenguaje es la historia de la emancipación de la palabra respecto de la praxis, la separación del habla como actividad autónoma, la conversión de las palabras en un sistema de códigos.

El lenguaje hace posible el pensamiento: 'la palabra duplica el mundo y da al hombre la posibilidad de operar mentalmente con objetos, inclusive en su ausencia...; el hombre tiene un mundo doble que incluye el mudo de los objetos captados en forma directa y el mundo de las imágenes, de las acciones y relaciones, de las cualidades que son designadas con las palabras'. 'La palabra no sólo reemplaza a la cosa sino que la analiza e introduce esta cosa en un sistema de

complejos enlaces y relaciones. Nosotros llamamos significado categorial a esta función abstrayente, analizadora y generalizadora de la palabra'. Por tanto el lenguaje determina el pensamiento haciéndolo posible, pues afirma que los animales que no disponen del lenguaje no pueden producir esa duplicidad del mundo. Su relación con el mundo es meramente práctica o manual, es decir, física. No es intelectual a través de las imágenes, las acciones y las relaciones. Determina también la naturaleza y la dirección del pensamiento, pues, en virtud de las palabras, la mente produce sus categorías, sus enlaces y sus relaciones.

'Esta segunda forma, mucho más elevada (tarea constructiva), es el pensamiento discursivo o lógico verbal, mediante el cual el hombre, basándose en los códigos del lenguaje, es capaz de rebasar los marcos de la percepción sensorial directa del mundo exterior, reflejar nexos y relaciones complejas, formar conceptos, elaborar conclusiones y resolver problemas teóricos complicados'. Según este texto, el lenguaje y sus códigos constituyen el instrumento esencial del pensamiento. A primera vista es la misma tesis de la teoría aristotélico escolástica. Sin embargo no hay nada de eso. En los textos de LURIA el lenguaje es el instrumento necesario que hace posible la existencia y la construcción o estructuración del pensamiento, de manera que, sin el lenguaje, dicha existencia es inviable. Para la tradición aristotélica, por el contrario, el lenguaje es un instrumento únicamente para la comunicación del pensamiento, pero no para el pensamiento mismo, para su existencia y su desarrollo. El pensamiento, en cuanto tal, tiene otras causas principales e instrumentales, pero ninguna de ellas es el lenguaje; al menos no lo es como causa insustituible12.

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