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La Especie en cuanto Explicativa

In document Insight 1 - Bernard Lonergan (página 142-144)

Así como hay clasificaciones basadas en las relaciones de las cosas con nuestros sentidos, así también hay clasificaciones basadas en las relaciones de las cosas entre sí. Las clasificaciones del segundo tipo son explicativas, y ellas implican no sólo géneros explicativos, sino también especies explicativas.

La noción clave para la especie explicativa es que cualquier especie inferior de cosas Ti, con sus conjugados Ci y sus esquemas Si, admiten una serie de agregados coincidentes de eventos, digamos Eijm, Eijn, Eijo, ... que están en correspondencia con una serie de conjugados Cjm, Cjn, Cjo, ... de un género superior de cosas Tj.

Por ejemplo, que Ti represente los elementos subatómicos, Ci los términos implícitamente definidos por las leyes que gobiernan dichos elementos, Si todas las combinaciones de leyes que dan esquemas de recurrencia para los elementos subatómicos. Entonces los términos de la serie Eijx representan una secuencia de agregados de eventos subatómicos, donde cada agregado es meramente coincidente desde el punto de vista de las leyes y esquemas subatómicos. Tales agregados coincidentes pueden representarse por imágenes simbólicas, y en tales imágenes hay pistas que llevan a chispazos inteligentes que le pertenecen al punto de vista superior de la química. Tales chispazos inteligentes forman dos niveles. Un primer nivel nos proporciona la serie {288} de relaciones que constituye la tabla periódica; estas relaciones definen implícitamente los conjugados Cjx; tales conjugados a la vez diferencian a los elementos químicos -- que son las cosas Tj -- y sirven de sistema superior que hace sistemáticos los agregados al azar Eijx. Un segundo nivel nos proporciona la serie multitudinaria de compuestos químicos, donde las combinaciones de agregados Eijx nos proporcionan nuevos y más grandes agregados Eijy, que llegan a ser sistemáticos bajo los conjugados Cjy.

Igualmente, hagamos que Ti represente ahora los elementos y compuestos químicos, Ci los conjugados definidos implícitamente en sus leyes, Si los esquemas de recurrencia que pueden explicarse por las leyes químicas. Supongamos que los términos de la serie Eijx signifiquen los agregados de los procesos químicos, donde cada agregado es meramente coincidente desde el punto de vista químico. Tales variedades coincidentes pueden imaginarse simbólicamente, y en ellas habrá pistas que lleven a chispazos inteligentes que pertenezcan al punto de vista superior de la biología. Igualmente, los chispazos inteligentes ocurren en dos niveles. Los agregados Eijx varían {263} de acuerdo a diferentes clases de célula; los agregados de agregados, digamos Eijy, varían de acuerdo a las diferentes clases de cosas vivas multicelulares. Las cosas Tj son las series de especies biológicas. Esas cosas o series son sistemas superiores que hacen sistemáticos los agregados coincidentes Eijx, Eijy. Los términos definidos por las relaciones de los sistemas superiores son los conjugados Cjx, Cjy, que varían conforme se dan las variaciones en el tipo de los agregados de los procesos Eijx, Eijy.

exige sus propias características marcadamente dinámicas. Si se mira detenidamente a la tabla periódica, se revela que algunos elementos son extremadamente inertes, que otros son altamente inestables, que unos poseen menos capacidad de combinarse y otros más. Se sigue que los elementos y compuestos químicos no serán todos igualmente adecuados para los agregados de procesos por sistematizarse biológicamente. Más aún, en un universo en el que los eventos concretos no son nunca más que probables, el sistema biológico superior no sólo tendrá la función de sistematizar lo que de otra suerte sería coincidente, sino que también tendrá la función de arrojar fuera lo que ha llegado a ser inadecuado y la función de recibir en su interior unos materiales nuevos. Igualmente, el cumplimiento de esa doble función será sólo probable, y así se sigue una tercera función: la de la reproducción, la de echar a andar una nueva instancia del sistema con materiales nuevos. Igualmente el sistema puede desplazar sus bases; en lugar de mantener y reproducir una sola célula, puede mantener y reproducir una ordenada variedad de células; y este desplazamiento involucra una nueva dimensión de crecimiento y diferenciación en las funciones del sistema. Así, las especies biológicas son una serie de soluciones al {289} problema de sistematizar agregados coincidentes de procesos químicos. Los cambios menores en los agregados subyacentes dan como resultado unas variaciones dentro de la especie; los cambios mayores que se superan exitosamente dan nuevos tipos de solución y así una nueva especie. La existencia de una serie de tales cambios mayores es el contenido biológico del postulado secuencial de la probabilidad generalizada de emerger.

La tercera aplicación de la noción clave toma al organismo biológico como su nivel inferior y la sensitividad animal como su sistema superior. Ya algo se ha dicho del patrón biológico de experiencia y de su correspondencia con las funciones subyacentes de la demanda neural. Los conjugados superiores Cjx ahora se definen implícitamente por las leyes del estímulo psíquico y de la respuesta psíquica, y estos conjugados hacen sistemáticos los agregados de eventos neurales Eijx, que de otra suerte serían meramente al azar. Sin embargo, estos eventos neurales ocurren dentro de un sistema nervioso {264} ya constituido que, en gran parte, no tendría ninguna función si el sistema psíquico superior no existiera para informarlo.

De esta manera, nos enfrentamos a un hecho básico al que el punto de vista mecanicista ha tendido a dejar de lado y a oscurecer, a saber, el hecho de que la inteligibilidad inmanente o plan constitutivo aumenta en significatividad conforme uno asciende de los sistemas superiores a otros todavía superiores a ellos. La tabla periódica de los elementos químicos está dominada por los números atómicos y los pesos atómicos, que se explican por entidades subyacentes subatómicas. Un primer grado de libertad aparece en la vasta diversidad de compuestos químicos en los que agregados de agregados conforme a un patrón convierten en indirectas las limitaciones subatómicas. Un segundo grado de libertad aparece en la planta multicelular; cada célula es un agregado de agregados; y la planta no sólo es un agregado de células, sino que también es un agregado determinado por sus propias leyes de desarrollo y crecimiento. Un tercer grado de libertad aparece en el animal, en el que se utiliza al segundo grado para que éste le proporcione los materiales al sistema superior de conciencia biológica. En otras palabras, debido a que la estructura multicelular es un agregado de agregados de agregados de agregados controlado inmanentemente, se da la posibilidad de un sistema nervioso orgánico que esté en correspondencia con un sistema psíquico todavía superior. De aquí que, mientras los elementos químicos aparecen como dominados por los conjuntos que ellos sistematizan, una estructura multicelular está dominada por una idea que se despliega en el proceso de crecimiento, y esta idea puede, ella misma, estar subordinada a la idea superior del estímulo consciente y la respuesta consciente. Mientras que los compuestos químicos y las entidades unicelulares sistematizan unos agregados que, al menos inicialmente, son puestos juntos asistemáticamente, {290} las formaciones multicelulares sistematizan unos agregados que se ensamblan a sí mismos de manera sistemática. De ahí se sigue un enorme desplazamiento del énfasis e importancia desde los materiales por sistematizarse hasta la serie condicionada de cosas y esquemas que representa las posibilidades de sistematización. Sin duda, las plantas y los animales no pueden emerger sin la agregación inicial de entidades químicas en su célula inicial ni sin un medio ambiente en que se hallen los posibles y probables esquemas de recurrencia dentro de los cuales ellos funcionan. Pero el cumplimiento de estas condiciones necesarias parece diferir enormemente de la planta o del animal ya desarrollados; y el fundamento de la diferencia es que el desarrollo no tiene su base última en las condiciones o eventos externos, sino en los dominios de la posibilidad inteligible.

Según esto, la probabilidad de emerger tiene unas implicaciones muy diferentes que las que tiene la acumulación gradual de pequeñas variaciones asociada {265} al nombre de Darwin. El elemento fundamental de la probabilidad de emerger lo es la serie condicionada de cosas y esquemas; dicha serie se realiza acumulativamente de acuerdo con tablas sucesivas de probabilidades; pero una especie no se concibe como un agregado acumulado de variaciones teóricamente observables; al contrario, es una solución inteligible al problema de vivir en un medio ambiente dado, donde el vivir es una sistematización superior de una controlada agregación de agregados de agregados de agregados, y el medio ambiente tiende a constituirse más y más por otras cosas vivas. Esta noción de la inteligibilidad de la especie difiere grandemente de las Formas eternas de Platón, o aun de la supuesta transferencia de Formas que hubiera hecho Aristóteles desde su cielo noético hasta las cosas. Con todo, eso no saca la noción de especie fuera de los dominios de lo inteligible ni la coloca dentro de ninguna agregación de cualidades sensibles. Aunque las especies ulteriores son soluciones a los problemas concretos en circunstancias concretas, aunque ellas son soluciones que toman en cuenta y, por así decirlo, se elevan por encima de las soluciones previas, con todo, una solución es el tipo de cosa a la que el chispazo inteligente le atina, y no el tipo de cosa que sea el resultado de las

diferencias observables acumuladas.

Hay otro punto por señalar. Un relato explicativo de la especie animal no diferenciará a los animales por sus diferencias orgánicas sino por sus diferencias psíquicas. Sin duda hay muchas razones para considerar que el estudio de los animales no le pertenece a la psicología sino a la biología. En primer lugar, la conciencia animal no es accesible para nosotros. Segundo, un estudio indirecto de la psique del animal a través de su conducta es difícil, porque lo que es significativo no es una instancia de conducta sino la serie de {291} diferentes modos de conducta relativa a otra serie de circunstancias significativamente diferentes. Tercero, un estudio indirecto de la psique a través de su base neural está bloqueada por la peculiar dificultad de una correspondencia que no relaciona a unos conjugados definidos por un solo sistema de leyes sino a unos sistemas distintos superiores e inferiores de conjugados. Cuarto, es mucho más fácil describir órganos y funciones. Quinto, tal trabajo descriptivo puede reconciliarse más fácilmente con la noción de que la ciencia maneja 'cuerpos'. Con todo, la ciencia no maneja 'cuerpos' sino unidades inteligibles de las cosas; describe, pero lo hace con el fin de dirigirse hacia la explicación; y su tarea no es seguir la línea de menor resistencia, sino lograr sobrepasar las dificultades aparentemente insolubles. En suma, las razones alegadas son excusas. Contra ellas está un hecho: el animal pertenece a un género explicativo más allá del de la planta; dicho género explicativo pone en marcha la sensitividad; sus diferencias específicas {266} son diferencias de sensitividad; y en las diferencias de sensitividad es donde ha de hallarse la base de las diferencias en su estructura orgánica, puesto que tal estructura, como hemos visto, posee un grado de libertad que está limitada pero no controlada por los materiales subyacentes y circunstancias externas.

La cuarta aplicación de la noción clave nos trae hasta el hombre. Así como el apetito y la percepción sensitivos son un sistema superior de lo orgánico, así el inquirir y el chispazo inteligente, la reflexión y el juicio, la deliberación y la elección, son un sistema superior para el proceso sensitivo. El contenido de las imágenes le proporciona sus materiales a la intelección y al pensamiento matemático; el contenido de los datos sensibles le proporciona sus materiales al método empírico; la tensión entre la inteligencia incompletamente desarrollada y la sensitividad imperfectamente adaptada fundamenta las dialécticas de la historia individual y social.

Ya hemos notado la liberación estética de la experiencia humana que arranca desde el confinamiento del patrón biológico, y la ulterior liberación práctica de la vida humana que es llevada a cabo en tanto que el hombre capta posibles esquemas de recurrencia y por su propia acción cumple las condiciones de su realización. Ahora debemos pasar a la raíz de estas liberaciones. Ellas descansan en dos hechos. Por una parte, el inquirir y el chispazo inteligente no son tanto un sistema superior cuanto una fuente perenne de sistemas superiores, de suerte que la vida humana tiene como su tarea básica el reflexionar en los sistemas y juzgarlos, el deliberar sobre su implementación y escoger entre las posibilidades. Por otra parte, puede haber en el hombre una fuente perenne de sistemas superiores porque los materiales para esa sistematización no están construidos dentro de b su constitución. Para que un animal empiece un nuevo modo de vida se necesitaría no sólo una nueva sensibilidad sino también un nuevo organismo. Una {292} especie animal es una solución [que se le ha dado] al problema de vivir, de suerte que una nueva solución sería una nueva especie; porque para que un animal empiece a vivir de una manera nueva se requeriría no sólo una modificación en su sensibilidad sino también una modificación en el organismo al que la sensibilidad sistematiza. En cambio, tratándose del hombre, un nuevo sector de las matemáticas, un nuevo punto de vista en la ciencia, una nueva civilización, una nueva filosofía, no tienen sus bases en una nueva sensibilidad sino simplemente en una nueva manera de atender a los datos y de formar combinaciones de combinaciones de combinaciones de los datos. Ver y oír, gustar y oler, imaginar y tener sentimientos, son eventos con una base neural correspondiente; en cambio, inquirir y entender no tienen su base en una estructura neural, sino en una estructura de contenidos psíquicos. La sensación supone los órganos de los sentidos; pero el entender no es otro tipo de sensación con otro órgano para otro sentido; él opera respecto al contenido de la sensación y de la {267} imaginación; él representa un grado todavía ulterior de libertad. Una formación multicelular es una agregación inmanentemente dirigida de agregados de agregados de agregados. La sensibilidad es un sistema superior de eventos que de otra suerte serían coincidentes en la agregación dirigida inmanentemente. La inteligencia es la fuente de una secuencia de sistemas que unifican y relacionan los agregados de unos contenidos sensibles que de otra suerte se darían al azar. Así como los famosos experimentos con erizos de mar revelan la dirección inmanente de la agregación de agregados de agregados de agregados, así la censura constructiva y represiva ejercida preconscientemente por la inteligencia revela una dirección inmanente todavía superior que controla los contenidos sensibles e imaginativos que han de emerger en la conciencia.

El hombre es, pues, a la vez un género explicativo y una especie explicativa. El es un género explicativo porque representa un sistema superior más allá de la sensibilidad. Pero ese género coincide con la especie, porque no es sólo un sistema superior sino una fuente de sistemas superiores. En el hombre ocurre el tránsito de lo inteligible a lo inteligente.

In document Insight 1 - Bernard Lonergan (página 142-144)