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La Iniciativa Nacional de Desarrollo Humano (INDH).

Factores de desarrollo en Marruecos: AOD, IDE y remesas.

TOTAL 86.519.163 Fuente: DEP – Marruecos

8. La Iniciativa Nacional de Desarrollo Humano (INDH).

Como todas las grandes iniciativas en Marruecos, la Iniciativa Nacional de Desarrollo Humano (INDH) fue anunciada el 18 de mayo de 2005 mediante un discurso real en el que el rey Mohamed VI definía la problemática social como “el desafío mayor que

debemos afrontar para nuestro proyecto de sociedad y de desarrollo”, reconociendo la

existencia de “amplios segmentos de la población marroquí y zonas enteras del

territorio nacional en unas condiciones [...] de pobreza y marginalidad incompatible con

las condiciones de una vida digna y decente”.220

Esta Iniciativa incorpora buena parte del discurso internacional vigente para la mejora de la condiciones de vida de grandes zonas deprimidas, particularmente en los barrios urbanos más pobres y en el mundo rural. Desde su presentación la INDH ha eclipsado otras estrategias existentes y se ha convertido en una auténtica prioridad. La INDH se enmarca en torno a cuatro puntos de referencia definidos por los problemas sociales de Marruecos. En primer lugar se señala la existencia de amplias capas de la población y de zonas del país en condiciones difíciles y de extrema pobreza y marginalidad, “incompatibles con una vida digna y decente.” Se destaca el difícil acceso a equipamientos y servicios sociales básicos, el analfabetismo, el paro, la exclusión social, la ausencia de escolarización y de oportunidades de empleo.

Otro punto destacable lo constituye la consideración del desarrollo no como una acción puntual o caritativa si no como un proyecto global con múltiples dimensiones complementarias entre sí (social, política, económica, educativa, cultural y ecológica). Las últimas referencias de esta Iniciativa tienen que ver con la apuesta marroquí de abrirse al mundo de forma activa en un proceso en el que “todos los marroquíes son

llamados a tomar parte” y la consideración de que un desafío como el definido en esta

Iniciativa debe ser abordado desde una definición rigurosa de objetivos y recursos para “evitar la dispersión de esfuerzos, recursos e intervinientes”.

La INDH define tres ejes sobre los que deberá desarrollarse para la consecución de sus objetivos. Estos son la reducción del déficit social, tanto urbano como rural,

220

mediante un mejor acceso a infraestructuras y servicios sociales básicos como “la

salud, la educación, la alfabetización, el agua, la electricidad, la vivienda salubre, el alcantarillado, la red de carreteras, las mezquitas, los centros juveniles y las

infraestructurales culturales y deportivas”, la promoción de actividades generadoras de

ingresos y de empleo, y la asistencia a los grupos sociales más vulnerables o con necesidades específicas para ayudarles a salir de la precariedad y “preservar su

dignidad”. En último término los objetivos de esta Iniciativa son los de garantizar unos

niveles de desarrollo “comparables a los de los países desarrollados”.

La Iniciativa expresamente menciona la imposibilidad material de garantizar una cobertura exhaustiva a todas las regiones y grupos para lo que señala se deberán adoptar criterios objetivos para la determinación de prioridades. Así se establecen 360 municipios rurales y 250 barrios marginales o medinas antiguas de las ciudades como beneficiarios prioritarios y se encargaba al primer ministro la elaboración de un plan de acción específico para su aplicación.

La INDH define cuatro programas principales de actuación:221 • Programa de lucha contra la pobreza en el medio rural.

360 comunas rurales con una población media de 10.300 habitantes.

Proyectos de acceso a equipamiento social, sanitario y educativo básico, dinamización del tejido económico local mediante acciones generadoras de empleo (microcrédito, artesanía, turismo rural etc.), apoyo a la acción y la animación social (alfabetización, deporte, prevención de la salud).

• Programa de lucha contra la exclusión social en el medio urbano.

250 barrios urbanos preferentes con una población media de 6.000 personas. Programas de mejora del acceso a servicios y equipamientos urbanos de base, dinamización del tejido económico local mediante actividades generadoras de ingresos, apoyo a la animación social, cultural y deportiva; y refuerzo de la gobernanza y las capacidades locales.

• Programa de lucha contra la precariedad.

Dirigido a 50.000 personas en precariedad extrema.

Medidas de apoyo a la reinserción familiar, social y reinserción socioeconómica, así como acogida y prestaciones en centros existentes.

• Programa transversal.

Creación de un observatorio de desarrollo humano para difusión de la experiencia y la formación a todos los actores implicados.

Para el desarrollo de la INDH se han creado en todas las provincias o prefecturas los Comités Locales de Desarrollo Humano, en dependencia de los gobernadores (walis), encargados de la definición de proyectos y zonas prioritarias mediante Mapas Regionales de Precariedad, selección de proyectos y consecución de los acuerdos institucionales así como de la auditoria y evaluación de los proyectos. Dichos comités incorporan las delegaciones territoriales de los ministerios, las autoridades locales y los agentes económicos y sociales.222

Durante 2005 se seleccionaron 1.104 proyectos de actuación prioritaria con un presupuesto total de 250 millones de dirhams (unos 23 millones de euros), previéndose un gasto de 10.000 millones de dirhams (925 millones de euros) para los programas del quinquenio 2006-2010. Para el ejercicio de 2005 la financiación de la INDH procedía de los Presupuestos Generales del Estado (50 millones de dirhams), de las autoridades locales (100 millones) y del Fondo Hassan II para el Desarrollo Económico y Social.

Para el período 2006-2010, está previsto que la financiación de esta Iniciativa proceda de las colectividades locales y la cooperación internacional, cada una con un 20%, y el 60% el restante directamente del Estado marroquí.

Uno de los aspectos más novedosos de la INDH es su metodología participativa con la colaboración expresa de la sociedad civil y la integración de todos los agentes políticos, económicos y sociales a escala local. Además, se ha querido establecer un procedimiento transparente de definición de prioridades y selección de proyectos, con licitaciones públicas para la presentación de proyectos abiertas a colectividades locales, cámaras profesionales, sindicatos, cooperativas y asociaciones.

Los proyectos elegibles han de ser potencialmente generadores de ingresos, y deben contribuir a mejorar el acceso a servicios básicos y a actividades sociales y culturales.

222 I. Martín. Marruecos, ¿las bases para un nuevo modelo de desarrollo? La Iniciativa Nacional de Desarrollo Humano

8.1. La INDH y la AOD española.

Como expresamente se menciona en el DEP, la INDH ha condicionado la cooperación española desde un principio hasta el punto de constituirse en “la principal política

tenida en cuenta en la elaboración del DEP Marruecos 2005–2008”. 223

Este paralelismo tiene su explicación en las coincidencias del Plan Director de español con la INDH y con los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM), a lo que hay que añadir el necesario acompasamiento de la AOD española a los intereses de desarrollo marroquíes que se hace más evidente con la participación de las autoridades marroquíes en la dinámica de coordinación iniciada ya con las reuniones previas a la redacción del DEP.

Al margen de la INDH coexisten numerosas estrategias sectoriales en vigor entre las que cabe destacar:

• Estrategia de Desarrollo Rural de Marruecos 2020. • Estrategia Nacional de Salud.

• Programa “Villes sans Bidonvilles”. • Plan Nacional del Agua.

• Estrategia Nacional para la Introducción de las Nuevas Tecnologías. • Plan de Acción Nacional para el Medioambiente.

• Estrategia de Educación No Formal y Alfabetización.

• Programa Nacional de protección contra los efectos de la sequía.

El grado de ejecución de tales programas, sin embargo, parece condenado a ser eclipsado por la INDH y desde su promulgación se viene supeditando la planificación de los proyectos de cooperación a dicha Iniciativa.

8.2. Interrogantes de la INDH.

Con menos de un año de vida, la INDH plantea una cuestión importante cual es la de la limitación de recursos. Como señala I. Martín, sólo para erradicar las 350.000 chabolas existentes serían necesarios 2.800 millones de euros a los que habría que añadir 800 millones de euros anuales para eliminar el déficit anual de construcción de

viviendas (40.000 viviendas), cantidades para las que la financiación estimada para el periodo 2006-2010 resulta claramente insuficiente.224

Aunque de cara a complementar la financiación del INDH existen grandes expectativas en Marruecos en la Millenium Challenge Account (Cuenta para los Desafíos del Milenio) establecida por EE.UU. en 2004, la recepción de fondos por parte de Marruecos y, en su caso, la cuantía a percibir son de momento una incógnita.

Al margen de la fundamental cuestión financiera de esta Iniciativa, la INDH planeta varios interrogantes centrados en el diseño y en su ejecución y que finalmente cuestionan sus posibilidades como motor endógeno de desarrollo. 225

En primer lugar resulta revelador que la dirección y ejecución de la INDH dependa en última instancia del Ministerio del Interior a través de los gobernadores provinciales y regionales (walis), y no del Ministerio de Finanzas ni del Ministerio de Desarrollo Social, la Familia y la Solidaridad.

No se ha definido tampoco cuál es el papel de la Iniciativa en los objetivos de creación de empleo, ni cuál va a ser su contribución a la tasa de crecimiento de la economía marroquí, que con un 3,5% de media en las últimas décadas es claramente insuficiente para absorber el incremento de la población activa estimado para los próximos años.

Por otra parte, la metodología prevista para su ejecución, materializada a través de proyectos específicos, aunque permite realizaciones concretas a corto plazo y facilita su evaluación y seguimiento, no parece suficiente para generar un proceso de desarrollo endógeno si no que, contrariamente a lo anunciado en el discurso real, puede desembocar sencillamente en un conjunto de medidas paliativas a los problemas de exclusión social y pobreza generados por la falta de desarrollo.

La focalización en los resultados y en indicadores sociales puede favorecer la mejora de éstos a corto plazo, pero no garantiza un verdadero proceso de desarrollo.

Este procedimiento, además, al carecer de una estrategia nacional y centrarse en proyectos locales específicos puede originar una clara dispersión de esfuerzos y recursos, contrariamente a lo perseguido. Aunque la INDH pone especial énfasis en la igualdad interterritorial, no está garantizada la vertebración y distribución entre las distintas regiones administrativas.

224 I. Martín. Op. cit. Página 3. 225 I. Martín. Op. cit.

La INDH materializaría así la duplicidad de estrategias de desarrollo aplicadas tradicionalmente en Marruecos. De un lado nos encontraríamos con políticas económicas destinadas a garantizar la estabilidad macroeconómica e impulsar el crecimiento económico mediante la internacionalización de su economía y, por otro lado, políticas sociales tendentes a garantizar un mínimo de cohesión social mediante la mitigación de las consecuencias sociales motivadas por la falta de desarrollo económico.

Este paralelismo entre políticas de desarrollo económico y de desarrollo social inconexas y no necesariamente coordinadas no harían más que mantener la dualidad tradicional de Marruecos con un país moderno, dinámico y competitivo por un lado y otro Marruecos atrasado económica y culturalmente, sin oportunidades y dependiente. La INDH mejorará el nivel de vida de estos últimos pero no parece claro que pueda ser en sí misma un vector de desarrollo endógeno si no, justo al contrario de lo que en su anuncio parecía perseguirse, un paliativo más de los síntomas que manifiestan la ausencia de oportunidades de desarrollo.

8.3. INDH y el Norte de Marruecos.

El mayor peso que la región Tánger-Tetuán representa en el conjunto de los proyectos de AOD española destinados al Norte de Marruecos no se justifica por unos peores indicadores de desarrollo de sus prefecturas en comparación con la Región Oriental. Más bien al contrario.

Según las áreas de prioridades establecidas por la INDH en la provincia de Nador, la más poblada de la Región Oriental, existen 9 comunas con más de 30% de población en situación de pobreza, y de ellas dos con una tasa superior al 40%. Además, no existe ninguna comuna dentro de esta provincia con un porcentaje de pobreza inferior al 10%.

Por el contrario, en las provincias de Tánger y Tetuán, sólo existen dos comunas con tasas de pobreza superiores al 30% y tan sólo en una comuna de esta región la tasa de pobreza es inferior al 10%.226