U NIVERSIDAD Y S OCIEDAD C IVIL.
4.1. Eclosión de la idea de Sociedad Civil.
4.1.3. La universidad en las primeras estructuras de la sociedad civil.
Respecto a la visión de Hegel sobre la sociedad civil, Siurana nos señala que hay que considerar que: si en la sociedad civil, el individuo trabaja para sí y su familia, colabora con ello a lo universal; entonces hay un impacto en lo común. Al parecer el impacto es positivo pero no planeado, por lo que el individuo se podría señalar como burgués, como un ciudadano que busca sus intereses privados y que, sin intención llega a ser parte colateral de los intereses públicos, pero motivado sólo por la búsqueda de su interés; noción en Hegel denominada como sociedad civil burguesa (Siurana, 2011: 211). También plantea una vinculación de pensamiento entre Hegel y Adam Smith, poniendo en común que en la sociedad civil hay un egoísmo universal cuyo vínculo común es el trabajo. Si situamos algunos de los propósitos de la universidad, como el de formar en las profesiones para capacitar de manera especializada para el mundo del trabajo; dentro de esta configuración de egoísmo universal en la sociedad civil, descubriríamos lo siguiente. Quien se está formado para el trabajo aunque haya sido motivado por un interés egoísta, puede convertirse en un bien social, si su actuar no es inmoral; cuyo impacto traerá además de la búsqueda de un beneficio particular otro indirecto en lo general.
La sociedad civil a la que se refería Ferguson en el siglo XVIII y a quien se le atribuye haber participado en la consolidación intelectual de este concepto, según podemos encontrar en Wences y Pérez-Díaz (Wences, 2006; Pérez-Díaz, 1997), es descrita por ambos como: La sociedad civil es un entramado de instituciones sociopolíticas, que incluye al gobierno o Estado, quien opera como gestor y garante de la ley; además de un conjunto de instituciones sociales como los mercados, y también asociaciones basadas en acuerdos voluntarios entre agentes autónomos, todas éstas dentro de una esfera pública. En dicha esfera es donde sucede y se sostiene el diálogo o el debate del entramado señalado, en el cual interactúan las instituciones y sus agentes acerca de asuntos de interés público. Con el fin de reforzar los compromisos cívicos por medio de las actividades públicas. Bajo estas
características se ha denominado Sociedad Civil en un Sentido Amplio cuya referencia será (SCSA)96 (Wences, 2006; Cortina, 2005b; 2001a; 1998b; Cortina y Conill, 1998; Pérez- Díaz, 1993). Esta concepción de sociedad civil parece ser una de las que ayudaría a explicar la existencia de la universidad como estructura de la sociedad civil. Ya que ésta existe en la mayoría de los países con los diferentes estatutos que atribuyen pertenencia a cada una de las diferentes esferas señaladas, con características particulares de cada una de estas y al mismo tiempo con características generales que las interrelacionan.
En la actualidad, y bajo el precepto mencionado, la universidad sería una institución socio- política que encuentra cabida tanto en lo estatal, como en el mercado y en las asociaciones voluntarias, ya que existen universidades del Estado, que no por este estatuto significa que sean del todo gratuitas y autónomas97. La aclaración cabe porque hay una visión extendida de que todo lo que es de gestión estatal debe ser público y gratuito. Por otra parte, existen universidades que se estructuran y funcionan como empresas y se activan en sistemas de economía de mercado, donde la educación es una mercancía. La competencia se convierte en el motor de calidad, en donde, en ocasiones, por la misma razón, hay pérdida de virtudes y de los bienes internos propios de la actividad educativa universitaria; dentro de las cuales existe o no, el fin de lucro. Para incluir al tercer sector, también existen universidades fundadas por asociacionismo sin fines de lucro, como nacieron en la Edad Media. Las hay de identidad religiosa, o bien no confesionales, las cuales también están inmersas dentro del mercado sólo que sin el ánimo de lucrar. Bajo esta estructura, la forma de operar y gestionarse de manera general, dentro de la idea de SCSA, categoriza de manera pertinente el modo de adscripción y estructuración de la universidad dentro de la sociedad civil; pero no es este el único objetivo de la investigación sino la de referir a la universidad dentro de su proceso evolutivo con el proceso evolutivo de la idea de sociedad civil.
Todas las formas de adscripción señaladas quedan inmersas en una esfera pública cuyo interés y objetivo respecto a la educación superior debe ser similar, y, en teoría, también
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La idea de Ferguson de Sociedad Civil en un Sentido Amplio (SCSA) aun cuando no es la más vigente según se expresa y se evidencia, en ella: se integran las interacciones entre el Estado, los mercados y las asociaciones, lo que nos será de mucha ayuda para comprender este primer acercamiento en el contexto de interacción de la universidad; ya que ésta ha tenido la posibilidad de existir dentro de estos tres ámbitos: El Estado, el Mercado y el asociacionismo o tercer sector.
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debe de reforzar el compromiso cívico para con la sociedad, independientemente de su adscripción.98 En este contexto de SCSA, donde se propicia el diálogo entre los agentes y las instituciones socio-políticas. Es en el que la universidad queda enclavada en los tres tipos. Pero la idea desde las ópticas del conflicto de intereses públicos y privados propios de las organizaciones -como las de educación superior- en la sociedad, requerirá de un concepto más elaborado e incluyente de sociedad civil, al cual el capítulo se va encaminando.
También existe una denominación de Sociedad Civil en un Sentido Restringido (SCSR), “la cual se reduce a las instituciones sociales, tales como mercados y asociaciones, y a la esfera pública, excluyendo las instituciones estatales. En oposición a éstas últimas, aquéllas son áreas de vida social generalmente consideradas fuera de control directo por parte del Estado” (Held, 1989 en Pérez-Díaz, 1993: 78). La línea divisoria planteada entre la SCSA y la SCSR marca la diferencia entre el Estado y los ciudadanos. Aquí puede nacer un conflicto de interpretación, pues lo político se ha asociado a las funciones del Estado y pudiera ser que, bajo esta forma de sociedad civil, resulte insuficiente para la institución universitaria pues quedarían fuera las universidades de propiedad del Estado. Recordemos que en el siglo XIX, al renovarse los modelos de universidad para extenderse en sus versiones más compartidas como el modelo humboltiano y el francés. La universidad era una institución del Estado que debía su razón principal y su misión, a la formación de capital humano en miras del desarrollo del Estado y en base a proyectos nacionales. Lo que no hacía exclusiva su función a éste, ni quitaba el sentido de las interacciones de otros órdenes como el social o el económico.
Por ello, Cortina nos señala que la sociedad civil se cuenta de muchas maneras y en ocasiones esa diversidad de maneras genera confusión. En sus acepciones, encontramos visiones en relación a las interacciones existentes entre el Estado, el mercado, y el tercer sector. Con ello, surgen justamente entramados entre la sociedad civil, la sociedad económica, la sociedad política y la social; en donde interactúan los ciudadanos y las organizaciones compartiendo responsabilidades, por lo que resulta un poco complicado disociarlos ya que no siempre resultan claros los límites entre unos y otros. La coincidencia
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El compromiso cívico puede ser relacionado con la búsqueda del cumplimiento de los bienes internos de la actividad universitaria.
se explica porque la común invocación del término sociedad civil obedece a concepciones y propósitos un tanto diferentes: mientras para unos es el lugar de la revitalización de la ciudadanía y de la política, otros la entienden como un ámbito de acción ajeno y opuesto al Estado, en el que debe reinar sin trabas la lógica del mercado (Peña, 2003: 30).
Entonces, ¿cuál es el precepto de sociedad civil más alentador e incluyente para la universidad? ¿Qué tipo de institución debería ser la universidad para ser incluida en la sociedad civil cuando gran parte de ellas existen por creación, compromiso u obligación del Estado? ¿Es la Universidad una de estas instituciones responsables de la revitalización de una cultura cívica? Estas preguntas han de estar presentes en la memoria de quienes consideran que hay una relación o un sistema de pertenencia entre la universidad y la sociedad civil. Así como en la evolución de ambas ideas. Para llegar a vislumbrar las dudas señaladas se prosigue con otros elementos que constituyen a la universidad y a la sociedad civil que no se pueden obviar por la relevancia entre ellos y que a continuación se van describiendo.