Qui¿á i m o l ja propia educación en relación con I<» valorea lia sido marcada por el conjunto de normas, d e tradiciones y de prácticas, escritas o n«, j>cro presentes en nuestra cultura, trans mitidas - p o r considerarlas buenas para to d o el m u n d o - en térm inos absolutos. Kn este contexto, las acciones son o buenas o malas; o justas o injustas; y el m undo se divide en buenos y malos; en ciclo c infierno; de m anera que esas concepciones con figuran nuestras obligaciones, nuestros referentes. El lenguaje utilizado para dicha transmisión es el lenguaje de las ciencias exactas con la consiguiente definición y el ejem plo, acom pañado de los imperativos propios del lenguaje de la moral.
Sin em bargo, nuestro p u n to de vista al referirnos a los valores éticos ro m pe con lodo lo que se p resen ta com o abso luto y p ro p o n e una m irada diferente, la m irada que p arle de la relación en tre las personas. S upone una ru p tu ra tan to con lo absoluto com o con lo absolutam cnle relativo, ya que tiene en cu en ta la singularidad, {el n o m bre p ro p io ) y la situación, (el contex to). R uptura, tam bién, porq u e el lenguaje utilizado ya no es el de las ciencias, ni los im|>erativos de la m oral, el lenguaje utilizado es el propio de la ética, el lenguaje n arrati vo, y co n secu en tem en te nuestra propuesta proclam a u na e d u cación literaria.
Fijémonos po r un m om ento en los siguientes dos textos que explican la anorexia:
Texto }
Anorexia (Del gr. «ropt^ía, inapetencia). 1. f. Pérdida anormal del apetito.
~ mental, o ~ nerviosa. I. f. Med. Síndrome de rechazo de la ali mentación por un estado mental de miedo a engordar, que puede tener graves consecuencias patológicas. Es un trastorno alimenta-
I * h i 1*.»' i m i m u » « i n u r r ,iA t* c i/ i in t w a t t a c i o n
rio y psicopatológico muy gravo caracterizado por la presencia de una pérdida deliberada de peso, sobrepasando los límiles de la normalidad. Dicha perdida es inducida o mantenida por el mismo enlcrmo debido a una preocupación por la masa corporal (peso) y la alimentación. Algunas características de esta conducta son la pérdida de peso, las paulas particulares de manipulación de ali mentos, la provocación de vómitos, una intensa preocupación por el aumento de peso y la alteración de la imagen corporal.
Texto 2
f...l Ella todavía con unos hilitos pringosos que le colgaban de los labios y se perdían en el fondo de la porcelana blanca, se aturulló: —Vomito las arañas que tengo en la barriga,
Pero ya no tuvo tiempo de frenarlos.
—Matná, mamá -corrían por el pasillo para informar a la autori dad competente-, María debe de tener gusanos en la batiiga (habían hecho una interpretación libre de la metáfora de la her mana).
—Está vomitando.
V la pusieron en guardia, naturalmente; sólo le fallaba eso para empezar a no dejarla en paz.
Pero no era tan fácil expulsar las emociones fuera del cuer]>o. Ni siquiera las palabras para describirlas. ¿Qué le podía decir? ¿Que tenía miedo? ¿Que estaba cansada? ¿Que no podía respirai de an gustia? Se sentía contra las cuerdas. Acorralada (pero ¿por quién?). Por eso no le importaba tener que ingresaren la unidad de psiquiatría. Hasta cierto punto tenía ganas porque había llega do a una situación en que se debatía como un animal enjaulado: un cercado muy pequeño, y como cuatro zancadas llegaba a los topes. No sabía cómo salir de allí.
¿I-e iba a volver a describir la sensación que notaba tan pronto como se despertaba? Una garra que le apretaba el estómago, le
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LOS MAKUNÍ*; |H IA XOKAI
comprimía los pulmones hacia arriba y casi le impedía respirar. Era como si todas las mañanas la saludase: *Eh. guapa, ¿qué te cre ías, que me había ido?». Mana se veía obligada a inspirar profun damente, hacia dentro, hacia dentro, para estar segura de que una corriente de aire le entraba en los pulmones. Pero el efecto de la bocanada duraba poco. Al cabo de un rato ya volvía a boquear, medio asfixiada, como si fuese un pez fuera del agua. Otra vez una amplia inspiración. Un cansancio brutal. Terror de acabar aho gándose de verdad. (IJenas, 1999, pp. 14-15)
El texto 1 nos descifra y pone en claro el significado de la ano- rexia. F.s un texto que busca la objetividad, de manera estándar y universal, válida para todos los casos, l’or el contrario, el texto 2 no es un texto objetivo, es un texto subjetivo que enhebra en una trama narrativa la experiencia de una adolescente anoréxica. La narración no busca la validez de lo que se narra para lodos los casos, la narración es una versión de los hechos que se narran, la
versión que la autora ha construido y que, a su ve2, será reinter-
prctada por cada lector potencial. Dicha narración nos acerca al sentidoi\\w ha tenido para un caso concrete la anorexia. He algu na manera nos viene a decir que si ha pasado de ese modo es por que es posible que así suceda. Además, sólo es posible conocer el sentido de lo que le pasa a Marta, la protagonista de la historia, a través de la narración, el lenguaje de los valores éticos.