es una empresa de difusión
pública”.
Pemal Dube, presidenta del Consejo de PrensaDesafíos en cuestiones de medios:
experiencias de los comunicadores
Africana de la Federación internacional de Periodistas (iFJ, por sus siglas en inglés) y el instituto de Medios de Sur de África (MiSA, por sus siglas en inglés) pasan por mi escritorio al menos dos veces a la semana. A continuación algunos ejemplos estándar:
“el iFJ pidió hoy la liberación inmediata e incondicional de Maman Abou y Oumarou Kéïta, editor y editor en jefe del periódico semanal indepen- diente Le Républicain. Los dos periodistas, quienes fueron acusados de publicar una noticia falsa y de calumniar al estado de níger, están dete- nidos desde el viernes 4 de agosto. ellos fueron arrestados en relación con un artículo publicado el 28 de julio, que fue escrito por Oumarou. Se dijo que el Primer Ministro, Hama Hamadou, estaba ‘cortejando’ intensamente a los iraníes en un momento en el que era probable que las cancillerías y las compañías occidentales se cerraran. el 21 de junio al periódico privado L’Opinion se le prohibió aparecer en los puestos de revistas, luego de que el 21 de junio se publicara un artículo considera- do como difamatorio e injurioso para el jefe de estado y su familia. el 5 de julio el editor de L’Opinion, Zakari Alzouma, fue arrestado luego de la publicación de otro magazín semanal llamado L’Opinions. en mayo pasado, el Primer Ministro, Hama Amadou, durante una conferencia de prensa amenazó a los periodistas con la cárcel”.
Las leyes de ‘insulto’ impiden que los medios critiquen a los jefes de estado, a otros ministros del gobierno y a dignatarios extranjeros. Su origen legal data del colonialismo y se desprende de tradiciones lega- les que protegían a los monarcas en la europa medieval.
Algunos gobiernos y políticos africanos se han distanciado de la censura cruda como el cierre de periódicos y estaciones de radio y han adoptado medidas más sofisticadas. en Malawi estas medidas se traducen en la propiedad política de los medios de comunicación privados. Muchos políticos prominentes son dueños de medios de comunicación a través de sus propias capacidades.
hABILIdAdES y ENtRENAmIENtO
Los estándares profesionales de los periodistas en África son general- mente percibidos como bajos, por ellos mismos y por observadores externos, a pesar de la cantidad sustancial de ayuda que han recibido por parte de donantes durante la última década. Las discusiones en muchos seminarios sobre desarrollo de los medios y talleres dan fe de esta percepción. La creciente falta de entrenamiento estructurado, así como la falta de control de calidad dentro de los medios juegan un papel importante.
Muchos propietarios no están muy preocupados acerca de los están- dares, con tal de que sus compañías tengan ganancias. en muchos países los editores envían a sus periodistas a cursos cortos, pero po- nen poco interés en los contenidos y hacen pocos intentos por evaluar o implementar las nuevas habilidades, una vez que estos periodistas vuelven a sus trabajos. incluso, muchos editores no les permiten a sus trabajadores asistir a estos cursos, ya que esto interrumpe sus crono- gramas de trabajo.
Desafíos en cuestiones de medios:
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Algunos incluso también se irritan cuando tiene lugar el último cur- so temático ‘el sabor del mes’, con temas específicos sobre ‘medio ambiente’ o ‘elecciones’, ‘cambio de administración’ o ‘ViH/ SiDA’. en algunos países existe una gran cantidad de estos cursos ofrecidos por varias OnG’s nacionales e internacionales, mientras los editores con frecuencia afirman que su verdadera necesidad es el entrena- miento corriente en destrezas periodísticas básicas, que les sirve para manejar la alta rotación en las salas de redacción. en otros países los medios están comenzando a contratar a personas expertas, como economistas y ambientalistas altamente preparados, y los entrenan para ser periodistas, en lugar de contratar periodistas sin entrena- miento o poco educados y tratar de darles conocimiento específico avanzado. Pero esta actitud tiene lugar en empresas de medios más fuertes económicamente. en otros países con una escasez natural de recursos interesantes al “norte”, o sin estatus internacional, se ofrece muy poco entrenamiento a los periodistas u otro tipo de actividad para el desarrollo. Viene a la mente el caso de Sierra Leona, que estu- vo brevemente en el centro de la atención pública internacional hace pocos años.
Al conocer los problemas asociados con el entrenamiento a periodis- tas fuera de su lugar de trabajo y las actitudes escépticas de los edi- tores hacia esta práctica, una red de activistas de género y medios en el sur de África, conocida como enlaces de Género, una red aliada su- bregional que cubre 14 países conocida como GeMSA, y que también incluye al instituto de Medios del Sur de África – MiSA, por sus siglas en inglés, y al Foro de editores del Sur de África (SAeF, por sus siglas en inglés), han empezado a poner de moda el concepto de entrena- miento directamente dentro de las salas de noticias, con resultados dramáticos. en grandes empresas de medios como difusoras estata- les, dichos cursos pueden durar toda una mañana, mientras que en salas de noticias pequeñas sólo una hora. Pero en ambas instancias los ejecutivos editoriales en principio tienen que estar de acuerdo con que se haga el entrenamiento y tienen voz con respecto al contenido. en consecuencia, se interesan directamente en los cursos, observan e incluso participan del entrenamiento. Así pues, esperan que sus periodistas apliquen esas destrezas más adelante y se cercioran de que así lo hagan. Gracias a un monitoreo cuantitativo y cualitativo de un número de casos se han establecido mejoras sustanciales en el número de voces femeninas en los medios.
en 2004/5, la representación de la mujer en el gobierno aumentó en algunos países (no en todos) donde, seis a ocho semanas antes de las elecciones nacionales, se llevaron a cabo talleres de entrenamiento en medios, elecciones y democracia19. es muy pronto para sacar con-
clusiones, pero dichos talleres serán replicados en el futuro y serán sujeto de más estudio. Otros resultados positivos en relación con es- tos cursos de entrenamiento ocurrieron en países donde el número de mujeres miembros del parlamento no aumentó, o no lo hizo de manera significativa. Los clamores de los medios se concretaron en el incremento significativo de mujeres en los gobiernos de Botswana y Sudáfrica. Por otra parte, durante este mismo período, el número de fuentes femeninas en el cubrimiento de las elecciones aumentó de 13