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En el primer versículo Dios es

In document Renovación nº 72 Agosto 2019 (página 66-68)

creador (ארָ֣בָּ), en el

segundo versículo es

aliento o espíritu

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versículo es palabra

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Ciencias bíblicas y Apología Ciencias bíblicas y Apología

TRES ACERCAMIENTOS SUPERFICIALES

En los laboratorios de Electricité de France (EDF) se realiza el trata- miento del material a nivel molecu- lar para que permanezca inalterable en el futuro. La EDF ha realizado toda una serie de análisis de fluo- rescencia X y de difracción X. La EDF también ha empleado un elas- tómero silicoso estratificado que se aplica como gas y que se retira una vez se haya solidificado. De esa forma, la EDF ha logrado crear, por galvanoplastía, varias copias del

Rollo en cobre de unos 3 milíme- tros de espesor y de una fidelidad de reproducción del orden de un micrón.

El párrafo anterior tiene como refe- rencia una descripción realizada por el biblista español Florentino Gar- cía Martínez, doctor en Ciencias Bíblicas y catedrático y director del Instituto de Qumrán de la Universi- dad de Gronningen. Lo que descri- be García Martínez es una de las técnicas de conservación de uno de los rollos encontrados en la zona de Qumrán (actual Jordania), los tam-

bién llamados “Rollos del Mar Muerto”, que desde 1947 han cau- sado una verdadera revolución en el estudio de los textos bíblicos y en la historia tanto judía como cris- tiana.

¿Pero por qué tanto revuelo por preservar un texto tan antiguo? Y los esfuerzos no acaban ahí. El desarrollo en materia de biología molecular ha permitido restaurar o recuperar el ADN de muchos frag- mentos de rollos (recordemos que los rollos son, en realidad, pieles de ovejas o cabras, alistadas muy fina- mente, sobre las que un estilete hace una incisión con tinta para grabar los caracteres del texto, algo así como un tatuaje). El empleo de un sistema de clonación, anota Gar- cía Martínez, permite multiplicar una secuencia de ADN de tan solo 100-200 base-pares del cytocroma b, permitiendo la comparación y análisis secuencial.

Pensemos por un momento en estos rollos. Miles de fragmentos disemi- nados y mal preservados contienen los textos sagrados. Diminutos tro-

zos milenarios de piel de oveja o de cabra, deteriorados significativa- mente por el pasar del tiempo, son tratados como tesoros preciosos. El análisis de ADN de estos fragmen- tos de piel, permite conocer qué fragmentos pertenecen a un mismo animal. De ese modo es posible agrupar los trozos para reconstruir el texto. Los fragmentos de una misma piel corresponden a un mis- mo rollo.

¿Para qué todo ese trabajo si ya te- nemos la Biblia en nuestras manos? Al parecer, los textos de la Biblia merecen todo el esfuerzo, toda la investigación y toda la aplicación de la ciencia ¿Pero para qué? ¿Qué buscan tan incansablemente los bi- blistas? La Biblia es un apasionante conjunto de escritos que ha captura- do la mente de millones de perso- nas durante muchas centurias. Justo desde las primeras palabras, los primeros versículos o párrafos, ha cautivado a las mentes más bri- llantes, haciendo colisionar irremi- siblemente todas las ideas pensa- bles sobre el origen de todas las co- sas. Hombres de fe, científicos, filó- sofos, literatos, místicos, han pasa- do por esas mismas palabras con el mismo estupor y curiosidad.

En el principio (ת שִׁׁי ארֵבְּ) elohim creó (ארָ֣בָּ) los cielos y la tierra. Y todo estaba vacío (וּּהתֹ֙ וּהבֹ֔וָ). Al-

gunas versiones dicen que “la tierra” estaba “desordenada y vacía”, lo que constituye una con- tradicción ya que nada que esté ab- solutamente vacío puede estar a la vez desordenado, o mejor dicho: la nada no puede estar desordenada. Y su aliento (חַ וּר֣) aleteaba por todas partes. Inmediatamente Dios profie- re ( מֶר איֹּּוַ) una palabra y aparece la luz.

En el primer versículo Dios es crea- dor (ארָ֣בָּ), en el segundo versículo es aliento o espíritu (חַ וּר֣) y en el tercer versículo es palabra o un ente que puede hablar ( מֶר איֹּּוַ).

Al seguir leyendo, nos damos cuen- ta que el cuarto día de creación

contiene el material que completa o llena lo que fue creado el primer día; lo que es creado el quinto día complementa lo que fue creado el segundo día, y la creación del sexto día tiene una relación directa con lo creado el tercer día. Los primeros 3 días de la creación Dios separa, los segundos 3 días Dios llena lo que había sido separado antes. Hay cier- ta misteriosa arquitectura en esta maravillosa obertura creacional. Como si de una gran sinfonía se tratara, el escritor del poema de Gé- nesis nos está intentando decir algo que no está completamente eviden- te en las palabras.

La palabra hebrea que describe la acción de crear (ארָ֣בָּ) aparece en 3 versículos del primer capítulo del Génesis (1:1;1:21;1:27), y en el ul- timo de esos tres versículos, la pa- labra aparece 3 veces. El primer versículo tiene 7 palabras hebreas, el segundo versículo contiene 14 palabras hebreas (7x2), la palabra tierra (ץ אָֽרֶ ) aparece 21 veces a lo largo del relato de la creación (7x3). El séptimo párrafo en el tex- to hebreo tiene 35 palabras (7x5), la palabra Dios aparece 35 veces en todo el poema de la creación, que termina en 2:3 (7x5). La frase “ y fue” (־הִי יְוַֽ) aparece 7 veces, la fra- se “vio Dios” (ארְיַּּוַ) aparece tam- bién 7 veces. Hay patrones de sietes a lo largo de todo el poema de la creación, también hay patrones del número 3. También podemos en- contrar patrones del número 10 (la suma de los 7 y los 3). Por ejemplo la palabra “hizo” aparece en diez ocasiones, al igual que “de acuerdo a sus especies” así como también “y dijo Dios”. Esta ultima 3 veces en relación con la gente, 7 veces en relación con otras criaturas. Así como la palabra “hágase” aparece también 10 veces, 3 veces referida a cosas del cielo y 7 veces referida a cosas de la tierra.

Así iniciamos la lectura de este li- bro de libros. Un poema de la crea- ción construido con una arquitectu- imperfectos.org

José Pablo Chacón, nacido en San José, Costa Rica, ha realizado estudios de Periodismo, Biblia y Teología. Es autor de "El Decálogo, un canto de adoración" y fundador de la

Comunidad Interludio

Texto de hebreo antiguo

En el primer

versículo Dios es

creador (ארָ֣בָּ), en el

segundo versículo es

aliento o espíritu

(חַ

וּר֣) y en el tercer

versículo es palabra

o un ente que puede

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Ciencias bíblicas y Apología Ciencias bíblicas y Apología

ra poética inigualable, maravillosa, sorprendente. Este es un libro que enloquece hasta al más cuerdo si se deja seducir por sus entrañas, por la complejidad de su contenido, por lo apasionante de su diversidad de imágenes.

Es por eso que la frase “la Biblia es clara” es un atentado en contra de la naturaleza misma de la Biblia. En los siguientes tres capítulos nos acercaremos superficialmente a ella desde 3 perspectivas:

–La complejidad de sus lenguas. –La complejidad de su texto. –La complejidad de sus traduc- ciones.

LA COMPLEJIDAD DE SUS LENGUAS

¡La Biblia es clara! Una frase que se escucha con muchísima frecuen- cia. Sobre todo en momentos de tensión. Es una frase que intenta zanjar toda discusión, procura en- viar todo argumento al rincón de lo innecesario y presumir de superio- ridad frente a cualquier idea que adverse el pensamiento de quien la profiere. Es decir, la frase evita la argumentación, elevándose a sí misma como el mejor argumento de todos: ¡La Biblia es clara cuan- do dice que…”

La novelista judía Eliette Abécassis, nos regala este párrafo en las primeras páginas de su thri- ller teológico, la novela Qumrán: “En la Biblia que leo, no hay pre- sente, y el futuro y el pasado casi son idénticos. En cierto sentido, el pasado se expresa a través del futu- ro. Se dice que, para formar un tiempo pasado, se añade una letra, la vav, al tiempo futuro. Se la llama

vav copulativa. Pero esta letra sig- nifica también y. Así pues, para leer un verbo conjugado, se puede elegir entre, por ejemplo, hizo o

hará”.

Abécassis hace alusión, en una es- pecie de juego novelístico, a algo tan real e ineludible como la com-

plejidad de la Biblia. Como no pre- tendo que este agote el tema, ni mu- cho menos, deberé prescindir, en la medida de lo posible, de la historia de la formación de Cánon tanto del Antiguo Testamento como del Nue- vo.

Más adelante la escritora, que tam- bién es cineasta, encarnando en su novela a un copista del texto sagra- do, escribe:

“Cada letra es un mundo, cada pa- labra, un universo […] Como mis antepasados, escribo en una piel de animal muy fina, en la que, antes de empezar, he trazado líneas con un instrumento acerado para impedir que mi pluma se aleje de su camino y vague en baldío, entre las letras, hacia arriba o hacia abajo, fuera de las líneas trazadas por las que, laboriosa, debe proseguir su ca- mino. […] Es una incision practica- da en la misma piel, que debe ser lo bastante profunda para que la esca- rificación sea visible y lo bastante ligera para que no traspase la piel.

[…] Prosigo lentamente mi tarea. Cuando llego al final de un rollo, lo coso sin dañar la piel, e inicio el si- guiente. Escribo de un tirón, pues no puedo borrar mi texto ni volver ni volver a empezar indefinidamen- te. Comienzo, ante todo, por reunir mis pensamientos y mis recuerdos, pues sé que no tengo derecho al error. Si, de todos modos, mi pluma me traiciona, si me recta se inclina y me falla la memoria, puedo corre- gir mi falta, sin hacerla desapare- cer, trazando otra letra encima o debajo de la letra que no hubiera debido escribirse. O puedo insertar la letra correcta o la que falta en el espacio blanco, justo por encima de la línea de escritura. Así, para leer mi texto en toda su precisión, no debe olvidarse leer entre líneas”.

De esta manera Abécassis escenifi- ca la labor de un escriba, de un ma- soreta, de un copista de la Biblia. Haciéndonos notar la dificultad, la ingente labor, sujeta al cansancio, al dolor, a la memoria, a la vista, a la destreza, y a innumerables condi- ciones que podrían dificultar la transmisión exacta de cada letra o palabra. Para subsanar los posibles errores del copista, Abécassis nos recuerda que el lector “no debe ol- vidarse leer entre líneas”.

La primera complejidad de la Biblia reside en sus lenguas. Cada lector de la Biblia debe saber que ésta fue escrita principalmente en el hebreo, el arameo y el griego de la versión de los LXX (Septuaginta) y del Nuevo Testamento. Pero también el texto de la Biblia está estrechamen- te relacionado con otras lenguas cir- cundantes, que influenciaron el vo- cabulario usado en la Biblia, así como nuestro castellano contiene expresiones provenientes del inglés o anglicismos, del francés o galicis- mos y de muchas otras lenguas, in- cluidas el árabe y el hebreo. Estas lenguas relacionadas con el texto bíblico son el acadio, ugarítico, fe- nicio, y más tarde el latín, el siriaco, el copto o el armenio, entre otras.

Es por eso que las versiones rena- centistas del la Biblia fueron polí- glotas. Es decir, contenían el texto en varias lenguas a la vez. La ver- sión de Orígenes, en el tercer siglo después de Cristo, llamada “hexa- plar”, contenía 6 columnas con 6

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