La resignificación incluye: • Restitución de derechos.
• Superación de las secuelas sicoafectivas. • Reelaboración.
Además del reconocimiento de la situación de maltrato y el aprendizaje. Restitución de derechos
La restitución de los derechos vulnerados no solamente es una expresión o materialización de la protección, sino, además, representa una dimensión de la resignificación. La expresión por parte del niño de la necesi- dad de “que se reconoce públicamente la vulneración de derechos” y “que se le haga justicia”, requiere un rompimiento con la justificación de lo ocurrido, hasta un reconocimiento del hecho como maltrato y su entendimiento como “delito”.
En esta categoría se incluye el derecho a una reparación del daño físico y sicológico sufrido.
Los indicadores para esta categoría son reconocimiento por personas o instancias significativas de los dere- chos gravemente vulnerados70 y superación de las secuelas físicas.
Superación de las secuelas sicoafectivas
El niño asimila y se acomoda a la experiencia vivida, utilizando esquemas cognitivos, conductuales y sico- sociales que delimitan su desarrollo integral y bienestar. El concepto “reparación” – sin delimitarse a ello - alude a “daño”. Con la superación de las secuelas sicoafectivas se refiere a la reparación del daño causado en su expresión más estricta.
68 Los informes se refieren al indicador como la expresión y fundamentación, por parte del niño, de que se siente seguro con quien vive; y en cuanto al vínculo significativo protector: credibilidad a la víctima; reconocimiento de las consecuencias del maltrato para el niño; etc.
69 Los informes hacen referencia a este indicador en los siguientes términos: existencia de medidas de protección que garanticen la concurrencia de vínculo significativo al centro; existencia de medidas de protección a favor del niño; ausencia de contacto entre el abusador y el niño; etc.
70 Los informes se refieren a este indicador en los siguientes términos: reporte verbal de que se hizo justicia, refieriéndose a un reconocimiento satisfactorio (reparador) del reconocimiento del proceso de victimización sufrido (por parte del niño, figuras significativas y/o sistema judicial); expresión de la necesidad de recompensar daño causado/delito cometido; (re)inserción es- colar adecuada, etc.
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Los indicadores para esta son disminución o superación de trastornos conductuales, de aprendizaje71, sinto-
matologia emocional, etc. y superación de mecanismos de defensa inadecuados72.
Reelaboración
Más allá de la mera superación de las secuelas del maltrato, se requiere una reelaboración de lo sufrido. El niño o la niña se debe desculpabilizar, comprendiendo lo ocurrido en un marco adecuado de valores y signifi- cados. Así, se postula la reparación como un proceso de aprendizaje, entendido como un curso progresivo de esfuerzos con ayuda, respetando el ritmo del beneficiario y la modificabilidad potencial (zona de desarrollo próximo, relacionado con la capacidad de aprovechar de la ayuda de otro) y con miras hacia la cristalización o perpetuación de lo aprendido para su aprovechamiento posterior.
Aparte de “curar” las consecuencias negativas del maltrato, se requiere aprender aptitudes, actitudes y capa- cidades para evitarlas y enfrentarlas, posterior a su egreso, sin la ayuda del proyecto. El aprendizaje no es so- lamente parte del proceso de resignificar, sino constituye un recurso para el niño y su vínculo significativo. Los indicadores para esta categoría son comprensión de la dinámica del maltrato, relato de lo ocurrido con un discurso asertivo, coherente a la expresión emocional y gestual, y superación de la culpa.
En los informes se refiere al indicador “comprensión de la dinámica del maltrato” en los siguientes términos: • Comprensión de la manipulación del abusador.
• Diferencia roles, jerarquías y funciones (atribuciones) dentro de la familia (padre, madre, hijo) y en el ambiente extrafamiliar (profesores, vecinos, tíos, abuelos, etc.), reconocimiento de factores que han in- tervenido en el maltrato.
• Expresión verbal que refleje comprensión y conocimiento sobre lo que es el maltrato y quienes lo ejercen • Indicación adecuada del maltrato sufrido (violación, abuso, maltrato) y a las personas involucradas (agre-
sor, víctima).
• Superación de trastornos del vínculo, etc.
En cuanto al indicador “relato de lo ocurrido con un discurso asertivo, coherente a la expresión emocional y gestual”, se refiere a la comunicación adecuada de lo ocurrido con otros.
En los informes se refiere al indicador “superación de la culpa” en los siguientes términos: • Reconocerse víctima (niño).
• Asignación adecuada de responsabilidades.
• Reconocimiento al agresor (identificación) y su responsabilidad.
• Eliminación de la justificación del abuso y/o agresor (niño y vínculo significativo). • Reconocimiento de la responsabilidad propia como adulto protector.
• Reconocimiento al niño como víctima (desculpabilización del niño); etc.
71 En los informes se refiere a este indicador en los siguientes términos: disminución de comportamientos erotizados y/o violentos; superación o desaparición de alteraciones propias del maltrato como enuresis, encopresis, alteraciones del sueño, del apetito, alteraciones psicosomáticas, etc.
72 En los informes se refiere al indicador en los siguientes términos: superación de disociación y asociación inadecuada ideoafec- tiva; aceptación por parte del niño, de los sentimientos experimentados ante el abuso; relaciona los síntomas psicosociales con maltrato; expresión verbal del niño que denote la relación existente entre sus síntomas físicos, psicológicos y relacionales, con su situación de maltrato; etc.
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Recursos
Finalmente, el objetivo marco relacionado con los recursos abarca: • Apoyo social.
• Aprendizaje.
• Vínculo(s) significativo(s).
Igualmente se relacionan condiciones seguras para el niño y con la superación de la culpa. Se emplea el concepto recursos en su sentido amplio, refiriéndose a recursos del medio mediato (la justicia, instituciones y comunidad) e inmediato (vínculos significativos), además de potencialidades propias generadas por el proceso terapéutico.
Apoyo social
A través del trabajo comunitario se pretende promover en las instituciones cercanas al niño y su(s) vínculo(s) significativo(s) una mayor accesibilidad. Además, se busca mejorar la visibilidad del niño y su familia, promo- viendo la participación comunitaria en congruencia con las características de la familia.
Los indicadores para esta categoría son disponibilidad de recursos protectores73 y participación comuni-
taria74.
Aprendizaje
Como anteriormente se ha mencionado, se espera que el niño y referentes protectores desarrollen recursos permanentes para enfrentar posibles situaciones de amenaza similares, futuras, a partir de lo aprendido durante el tratamiento en su sentido amplio.
Los indicadores para esta categoría son autovaloración75, capacidad autoprotectora76 y mejoramiento y au-
mento de relaciones interpersonales77.
Vínculo(s) protector(es) significativo(s)
Por último, el fortalecimiento de los vínculos significativos no se reduce a asegurar su existencia. Para que sea realmente un recurso para el niño, dichos vínculos significativos deben desarrollar algunas cualidades protectoras específicas orientadas a resguardar el derecho de un niño/a o adolescente a ser protegido y a contar con las condiciones que favorezcan el ejercicio pleno de sus derechos.
73 Los informes se refieren a este indicador en los siguientes términos: existencia de circuitos de atención accesibles al niño y su(s) vínculo(s) protector(es); etc.
74 Los informes se refieren a este indicador en los siguientes términos: integración del niño y de su familia en su entorno comuni- tario, o sea, participación en organismos infanto-juveniles, encuentros con amigos-vecinos en el sector, etc.
75 Los informes se refieren a este indicador en los siguientes términos: reconocimiento de características y capacidades propias positivas; expresión de mociones verbal y corporalmente, acorde a su edad; etc.
76 Los informes se refieren a este indicador en los siguientes términos: identificación de situaciones de violencia al interior de su familia y en general; evita situaciones que puedan resultar en abusos; pide ayuda y aprovecha recursos. Implica el reconocimien- to de personas e instancias a quien dirigirse en caso de necesidades concretas; etc.
77 En los informes se refieren a este indicador en los siguientes términos: establecimiento de relaciones físicas y afectivas con otros, acorde a su edad; incremento de relaciones interpersonales; etc.
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Los indicadores para esta categoría son capacidad protectora78 y manejo de situaciones de riesgo79.
Los logros deben ser evaluados en una fase intermedia del tratamiento y al finalizar éste (evaluación durante el tratamiento y post-tratamiento). Un aspecto importante a considerar es la mantención de los cambios en el tiempo, por lo cual los logros deben evaluarse también a través de un proceso de seguimiento llevado a cabo después del egreso (se sugiere tres meses).
Por último, es necesario considerar que, de acuerdo a la experiencia nacional e internacional, los logros en los proyectos de reparación del maltrato infantil grave suelen ser moderados, debido a la complejidad del fenómeno y la presencia de múltiples factores. Por tal motivo, el proyecto no debe definir estándares abso- lutos de logros, sino que buscar un mejoramiento continuo a través del tiempo, teniendo como referencia sus niveles iniciales, a la vez que busca el perfeccionamiento de la metodología y la calidad técnica de la intervención.
Satisfacción de los usuarios/as
Al respecto, es necesario considerar que algunas de las medidas aplicadas, especialmente las de carácter obligatorio, pueden no ser aprobadas por los beneficiarios, lo cual no las invalida, pero sí es necesario que sea consignado para realizar mejoras que faciliten su receptividad.
Para evaluar estos aspectos pueden utilizarse cuestionarios de satisfacción, libros de reclamos e instrumen- tos de naturaleza cualitativa (grupos de discusión, entrevistas en profundidad y otras).
La evaluación de la satisfacción de los niños respecto a la atención, es un ámbito prácticamente inexplorado, exigiendo mayor creatividad del equipo en el diseño de estrategias lúdicas o verbales, adaptadas a su etapa de desarrollo.
78 Los informes se refieren a este indicador en los siguientes términos: el vínculo significativo pide ayuda y aprovecha recursos, lo cual implica el reconocimiento de personas e instancias a quien dirigirse en caso de necesidades concretas; expresiones de clari- dad en el rol de protección; observación de situaciones concretas o expresiones acerca de “obligaciones” y tendencias a preferir la seguridad del niño; etc.
79 En los informes se refieren a este indicador en los siguientes términos: manejo de estrategias no-violentas de resolución de conflictos; reconoce situaciones peligrosas para el niño y actuar frente a ellas; etc.
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