HIPNOSIS EN LOS DEPORTES
TEST DE SUGESTIONABILIDAD
Para la mayoría de los clínicos que tienen una orientación tradicional, el uso de la hipnosis se suele basar en la idea de que sólo algunas personas son hipnotizables y las personas hipnotizables lo son en diferentes grados. Desde su perspectiva, los test son una buena manera de evaluar si alguien es hipnotizable y, si lo es, en qué grado. Yo, en mi práctica no uso test formales de su- gestionabilidad, sino que asumo la inevitable presencia de sugestionabilidad en mis clientes. Sin embargo, para el hipnotista que no comparte este punto de vista o para el que no tiene suficiente experiencia como para evaluar la comunicación espontánea de dinámicas de sugestionabilidad, estos test pueden ser una herramienta suficiente.
Los test de sugestionabilidad en la práctica clínica generalmente consisten en encuentros minihipnóticos en los que se ofrecen al cliente una serie de sugestiones breves y ritualizadas para que se relaje, seguidas de una sugestión para conseguir una respuesta específica. Si el cliente responde de la manera sugerida, ha «pasado» el test. A esto le pueden seguir más test, cada uno de los cuales requiere (según el pensamiento tradicional) un mayor grado de profundidad hipnótica para proporcionar la respuesta sugerida. Sí el cliente no responde de la forma sugerida, ha «suspendido» el test. La calidad de la respuesta del cliente (es decir, opuesta, mínima, etc.) se debería anotar para tener información sobre el estilo de la persona; así, se puede obtener información potencialmente importante incluso a partir de un pobre desempeño en un test de sugestionabilidad (Weítzenhoffer, 1989).
FUNCIONES DE LOS TEST DE SUGESTIONABILIDAD
El principal propósito de estos test es determinar el grado de hipnotiza-bilidad del cliente, si es que tiene alguno. Sin embargo, también pueden servir para muchos otros propósitos. Primero, estos test son una medida de la
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capacidad de respuesta hipnótica, lo cual puede dar una información valiosa respecto a cuál será el mejor enfoque para un cliente concreto.
Específicamente, ¿el enfoque tendría que ser directo o indirecto?, ¿las sugestiones deberían tener una forma positiva o negativa?, ¿la conducta del terapeuta tendría que ser dominante y autoritaria o indolente y permisiva? Se ha puesto mucho énfasis en las dinámicas de relación entre el clínico y el cliente y los test de sugestionabilidad pueden ser una herramienta para ayudar al primero a evaluar el estilo que utilizará para tratar a cada cliente en particular.
El segundo propósito de estos test es servir de experiencia condiciona-dora para ser hipnotizado. Las experiencias hipnóticas posteriores implicarán muchas de las mismas dinámicas en mayor grado, así que el test puede ser un «ensayo» útil para el cliente (Spiegel y Spiegel, 1987).
El tercer propósito es la capacidad de llevar a cabo lo que yo llamo «pretrabajo del trabajo». Si se introduce el test como un trabajo preliminar al trabajo terapéutico «real», puede ser una oportunidad de coger al cliente desprevenido y ofrecerle algunas sugestiones hipnóticas que estén menos sujetas al análisis del cliente (Bates, 1993).
ADMINISTRACIÓN DE TEST DE SUGESTIONABILIDAD
Presentar y administrar test de sugestionabilidad requiere tantas habilidades de comunicación como cualquier otra dimensión del trabajo con hipnosis. Hay cuestiones de tiempo (es decir, en qué momento de la relación se introduce), la explicación de su rol, el estilo en el que se ofrece, la respuesta del clínico ante la respuesta del cliente, la terminación y la transición a la siguiente fase de la interacción.
Aquí presentamos algunos de los test de sugestionabilidad más usados
El péndulo de Chevreul
Se da un péndulo al sujeto con la instrucción de que mantenga la cadena entre los dedos pulgar e índice. Entonces el clínco empieza a sugerir y amplificar el movimiento involuntario del péndulo. Cuanto mayor sea el grado de movimiento del péndulo, mayor será la sugestionabilidad.
Levitación del brazo
La levitación del brazo y la técnica de la catalepsia implican ofrecer al cliente sugestiones de que empieza a sentir su brazo tan ligero y sin peso que éste se separa de su regazo sin esfuerzo (Kirsch, Lynn y Rhue, 1993).
Las manos asidas
Se pide al cliente que se siente confortablemente con las manos unidas y los dedos entrelazados. Se ofrecen sugestiones sobre que sus manos están pegadas. También se sugiere que cuanto más fuerte intente el sujeto separarlas más fuertemente pegadas estarán. Entonces se cuestiona al cliente para que intente separar las manos. El fracaso para hacerlo indica sugestionabili-dad (Cohén, 1984).
Cierre de ojos y catalepsia
En esta técnica se utiliza el método «intentar versus hacer» («cuanto más lo intentes más difícil será... inténtalo ahora... Ahora puedes... Adelante, hazlo...») se aplica al cierre de ojos. Las sugestiones dadas son que los ojos de la persona son tan pesados que se cierran, y los músculos de los ojos están tan relajados y sin fuerzas que no los puede abrir. Cuanto más intente abrirlos, más fuertemente cerrados estarán (Weitzenhoffer, 1989).
La técnica del objeto caliente
En esta técnica, se le da al sujeto un objeto para que lo tenga en la mano y se le dice que va a empezar a calentarse. El tiempo necesario para «calen-tarse» y el grado de sensación de calor asociada son las medidas de sugestio-nabilidad en este test (Hilgard, 1965).
Ordenes entremezcladas
Este tipo de sugestiones se utilizan para respuestas específicas y están entremezcladas en el contexto de una comunicación más amplia y, por lo tanto, pueden escapar a la detección consciente. Por ejemplo, si uso mi voz para acentuar suavemente (mediante un cambio de voz o de volumen) las palabras en cursiva de la siguiente pregunta, estoy entremezclando una sugestión para una respuesta específica.
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«¿No es agradable... cerrar los ojos... al final del día?». Así puedo conseguir que el sujeto cierre los ojos, lo que sería un indicador obvio de sugestionabilidad.
Las sugestiones de órdenes entremezcladas son más espontáneas, menos impositivas y arbitrarias y pueden ser un útil indicador de sugestionabilidad debido a su sutilidad (Grinder y Bandler, 1981; Hammond, 1990).
Cambios no verbales
Parte del logro de rapporí se debe a «ir al ritmo» o «reflejar» las conductas del cliente sin que éste sea consciente. Sincronizando con el patrón de respiración del cliente, por ejemplo, se refleja una parte de él que no está en su conciencia. Si el terapeuta cambia luego su respiración y el cliente le sigue, este último está respondiendo inconscientemente: se trata de un indicador de rapport y sugestionabilidad (Zeig, 1985).
BIBLIOGRAFÍA
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CAPÍTULO 15 INDUCCIÓN DEL