UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE ENFERMERIA
UNIDAD SEGUNDA ESPECIALIDAD
Estrés laboral y el cuidado de enfermería al paciente oncológico en pandemia COVID 19 Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas
Autora: Lic. Reátegui Chamoly, Milagros Asesora: Dra. Morillas Bulnes, Amelia Marina
Trujillo – PERÚ 2022
TESIS PARA OPTAR EL TITULO DE SEGUNDA ESPECIALIDAD PROFESIONAL EN ENFERMERÍA
MENCIÓN: CUIDADO DEL ADULTO EN TERAPIA ONCOLÓGICA
ii
iii DEDICATORIA
A Dios Todopoderoso, forjador de mi camino, el que me acompañada y siempre escucha mis pedidos. Por fortalecer mi corazón y mantenerme con salud para lograr mis objetivos.
A mis queridos padres Filiberto y Zarela, a mi amado esposo Arnaldo y mis bellos hijos Analía, Piero y Ana Belén; las personas que más amo; quienes son mi fuerza y razón para seguir adelante, motivo constante para mi superación personal y profesional.
Todo lo que soy es por Ustedes.
iv AGRADECIMIENTO
A mi gran amiga y hermana Karina Pesantes; por su gran cariño, amistad y darme todo el apoyo emocional;
contribuyendo incondicionalmente a lograr mi meta: Finalización de mi tesis y obtención de mi especialidad. Gracias de todo corazón.
Mi más sincero agradecimiento a mi asesora Dra. Amelia Marina Morillas Bulnes. Por su valioso tiempo y haberme brindado la oportunidad de recurrir a su capacidad, conocimiento y ser una guía en todo el desarrollo de esta tesis.
v ÍNDICE
RESUMEN vi
ABSTRACT vii
I. INTRODUCCION 1
II. MATERIAL Y METODOS 20
III. RESULTADOS 24
IV. DISCUSIÓN 27
V. CONCLUSIONES 32
VI. PROPUESTA 33
VII. REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS 34
VIII. ANEXOS 45
vi RESUMEN
La presente investigación de tipo descriptivo de corte transversal, correlacional; se realizó con el propósito de determinar el nivel de estrés laboral y el cuidado de enfermería al paciente oncológico en pandemia COVID 19 del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, en una población muestral de 24 enfermeras; quiénes laboran en el Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea; se utilizó dos instrumentos preparados para tal fin, entre los meses de mayo a junio del 2022. Se aplicó la prueba estadística del coeficiente de correlación de Spearman, para establecer la significancia entre las variables llegando a los siguientes resultados: El 75% de las enfermeras del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas;
presentan un nivel alto de estrés y sólo el 25% presentan un nivel medio de estrés. El 100% de las enfermeras del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, evidencian un nivel alto de cuidado de enfermería. Existe relación significativa (Sig<0.05), directa y de nivel moderado entre el estrés laboral y el cuidado de enfermería (coeficiente de correlación de Spearman de 0.447) al paciente oncológico del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea.
Palabras Clave: Estrés laboral, cuidado de enfermería, COVID 19.
vii ABSTRACT
This descriptive, cross-sectional, correlational research was carried out with the purpose of determining the level of work stress and nursing care for cancer patients in the COVID 19 pandemic of the National Institute of Neoplastic Diseases, in a sample population of 24 nurses.
Who were given two instruments prepared for this purpose, between the months of May and June of 2022. The Spearman´s correlation coefficient statistical test, was applied to establish the significance between the variables, reaching the following results: 75% of the nurses of the Immuno Neutropenic and Marrow Transplant Protection Service of the Institute National Neoplastic Diseases, have a high level of stress and only 25% have a medium level of stress. 100%
of the nurses of the National Institute of Neoplastic Diseases show a high level of nursing care.
There is a significant relationship (Sig<0.05), direct and moderate level between work stress and nursing care (Spearman's correlation coefficient of 0.447) to the oncology patient of the Immuno Neutropenic and Marrow Transplant Protection Service.
Keywords: Work stress, nursing care, COVID 19
I. INTRODUCCIÓN
La pandemia ha infectado a más de 47,6 millones de individuos y ha superado 1,2 millones de muertes a nivel mundial. En Estados Unidos, epicentro de la pandemia, hay más de 9,3 millones de contagiados y más de 232 mil fallecidos; en la India, ha superado los 8,3 millones de contagios y ocasionado 123 mil muertes; y en Brasil, las cifras superaron los 5,5 millones de contagiados y más de 160 mil defunciones. Así mismo, Rusia excedió los 1,6 millones de infectados, muy cerca Francia, España y Reino Unido (quienes superaron el millón de contagiados) fueron las naciones más golpeadas por la pandemia en la Unión Europea; En Sudamérica fue Colombia. En México y Perú sobrepasaron los 900 mil casos confirmados (Corporación Radiotelevisión Española. Coronavirus, 2021).
El personal de salud en esta crisis sanitaria por la pandemia COVID 19, ha tenido que batallar muchas veces en primera línea, exponiéndose a la infección, al estrés y una sobrecarga laboral que ha repercutido en su salud mental; provocando preocupación en ellos mismos, por el hecho de contraer y contagiar a su familia o entorno social (Redacción Médica Covid19, 2020).
El profesional de enfermería antes de la pandemia trabajaba en ambientes exigentes, muy de cerca con el sufrimiento y situaciones de muerte de pacientes, pero la pandemia ha hecho que este escenario sea más hostil y exacerbe los factores estresantes, lo cual ha provocado un mayor problema en su salud mental y física (Mert, Sayilan y Baydemir, 2021).
Según el Consejo Internacional de Enfermeras (CIE) (2020), al menos 90 000 trabajadores de la salud se habían infectado y más de 260 enfermeras murieron; también indicaron que miles de enfermeros se habían infectado con COVID 19 (International Council of Nurses 2020). Los trabajadores sanitarios, están en riesgo y existe un aumento en la probabilidad de infecciones cruzadas para los pacientes, familiares del profesional de salud y otras personas que podrían estar en contacto con ellos (Howaed, 2022).
En China, estudios realizados reportaron que casi tres cuartas partes (71,9%) de los participantes creían que tenían “un gran riesgo de exposición al SARS”, el 49,9% sentía “un
aumento en la carga de trabajo” y el 32,4% pensaban que las personas se alejaban debido a su trabajo, el 7,6% de las enfermeras no solo consideraron que no deberían cuidar a los pacientes con SARS, sino que estaban buscando otro trabajo o considerando renunciar (Shiao, Koh, Lo, Lim y Guo,2020).
Según la Organización Panamericana de la Salud y la Organización Mundial de la Salud [OPS/OMS], (2021), mencionaba que América Latina, en relación al personal sanitario, presentaban alrededor de 570 000 contagiados y superaban los 2 500 fallecidos por el COVID 19, siendo la región más afectada en el mundo. Se mencionaba que, una de las principales causas de muerte fue por la escasez de equipos de protección en los que se desempeñaban los enfermeros por estar en primera línea con pacientes COVID 19.
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) (2020) reportó que el estrés laboral tiene un gran impacto en nuestra sociedad debido a que afecta el nivel psicológico y físico de los individuos, así como a nivel organizacional, por ello es importante que las instituciones tanto públicas como privadas, manejen adecuadamente los niveles de estrés, causados esto por la recarga laboral, las deudas, la pérdida de empleo o el desempleo, los salarios precarios y pagados a destiempo, dificultades en la falta de reconocimiento, relaciones interpersonales e inadecuado desarrollo profesional.
En la Unión Europea, la OIT, (2019), reportó que el estrés fue un factor presente en el 50 a 60 por ciento de todos los días laborables perdidos. Así mismo mencionaba que el estrés fue la segunda causa registrada con mayor frecuencia en trastornos de la salud relacionados con el trabajo, que afectó al 22 por ciento de los trabajadores. Mencionaba también que, a su vez, varios países en desarrollo como Argentina, Botswana, Brasil, Colombia, Filipinas, Ghana, India, Kenya, Uganda y México estaban investigando nuevas formas de afrontar la prevención del estrés relacionado con el trabajo y de evaluar los efectos de otros factores psicosociales.
La incertidumbre de cuándo pondrá fin a esta situación extrema en que vivimos, preocupa frecuentemente al equipo sanitario (Ricci, Meneses, Serrano-Ripoll, Fraile- Navarro, Fiol, Pastor, 2021), se han reportado que a nivel mundial las enfermeras experimentan altas cifras de estrés debido al contacto humano, la incertidumbre por el comportamiento del virus generando insatisfacción laboral, que se relaciona directamente con el estrés y otras
enfermedades (Organización Mundial de la Salud (OMS), 2021).
Según la OIT (2019) señaló que el 60% de los días trabajados han sido pérdidas por el estrés como lo ocurrido en Japón y Taiwán (Mejía, Chacón, Enamorado- Leiva, Garnica, Chacón-Pedraza, García-Espinoza, 2020). Así mismo, indicaba que en Canadá los profesionales de la salud superaron la cuarta parte de todos los contagios por coronavirus; en Estados Unidos y México, los profesionales de la salud representaron uno de cada siete casos confirmados, el cual expresaba casi el 85% de todas las muertes (OMS/OPS, 2020).
En China, señalaron un nivel alto de depresión con 50%, ansiedad con 45% e insomnio con 34% y en Canadá un 47% de los profesionales sanitarios refirieron necesitar apoyo emocional (Organización Mundial de la Salud [OMS], 2020). En Europa, la Institución de Sanidad en Italia, notificó un total de 25,937 profesionales sanitarios contagiados y en Rusia casi 10 mil infectados (TeleSUR, 2020). Así mismo la investigación realizada por Sarsosa- Prowesk, y Charria-Ortiz (2021), mencionaron que los profesionales asistenciales presentaron una prevalencia entre un 33,9% y 65% de estrés laboral relacionado con síntomas de carácter emocional.
Los sistemas sanitarios que brindaron atención de salud en Perú, presentaron una gran demanda de pacientes, alrededor del 50%, lo cual generaba una sobrecarga laboral, donde para cada diez mil habitantes hay doce enfermeras, situación sanitaria que exige al profesional de enfermería redoble esfuerzos para cubrir la demanda y satisfacer necesidades de pacientes y sus familiares (Sarsosa-Prowesk, y Charria-Ortiz, 2021).
El estrés, es un grupo de respuestas de tipo física y emocional, que puede ser dañino para el trabajador y que se dan cuando las expectativas de una actividad laboral no van de la mano con los recursos, capacidades y necesidades de éste (Nakakis y Ouzouni, 2020). Diferentes encuestas realizadas en Colombia en el marco de la pandemia, mostraron la relación entre el desempeño del estrés laboral y diversos aspectos, como el tipo de servicio que brinda la organización, la carga mental, la duración de la jornada laboral y la frustración con las tareas (Sarsosa- Prowesk y Charria - Ortiz, 2021).
Por otro lado, se evidenció que el estrés laboral está asociado a diferentes enfermedades, como la gastritis con un 8%, cifra muy cercana al índice de estrés laboral (Yunda e Ibarra, 2018). La presión laboral es un resultado negativo de la interacción de los empleados. El personal de salud es pieza clave en la aplicación de medidas de mitigación y contención, siendo el personal de enfermería en particular el proveedor de cuidados de primera línea; otorga atención directa a personas, familias y comunidades, además de la atención hospitalaria.
(Organización Mundial de la Salud, 2021).
La OMS (2021) reportó en el informe: “Estado Mundial de la Enfermería realizado en el 2020”, que “la enfermería es el grupo ocupacional más grande en el sector salud, representando aproximadamente al 59% de las profesiones de la salud” y están sometidos a mucha presión en el trabajo diario, por las mismas características de su trabajo, ejerciendo funciones muy estresantes, alta prevalencia de enfermedades mentales relacionadas con el estrés, la insatisfacción laboral, el absentismo y los frecuentes cambios de trabajo (Vicente &
Yesenia, 2017) y por ende presiones, soportar diversas cargas y causar desgaste y conflictos (Reyes & Milagros, 2019).
La pandemia de COVID 19, ha ejercido una enorme presión sobre los sistemas de salud y los trabajadores sanitarios por la enorme cantidad de infectados que necesitan servicios de salud de calidad. Muchos pacientes necesitaban ventilación invasiva y no invasiva, el incremento de la demanda de servicios de salud supone, por un lado, una inmensa presión en la dotación de personal de salud de primera línea y, por otra, la disponibilidad de equipo sanitarios y suministro de insumos; entre ellos, respiradores, monitores, oxígeno medicinal, fármacos, materiales de curación y dispositivos médicos, así como de equipo de protección personal (OMS, 2021).
La presión laboral en esta pandemia mundial, afectó la salud física y mental del equipo de salud, debido a ciertos factores de estrés, como el exceso de trabajo, falta de personal para brindar el cuidado de enfermería y de tiempo para terminar las tareas del turno, cansancio; los cuales desencadenan rendimiento y desempeño laboral deficiente, ausentismo y abandono del trabajo (OMS, 2021).
Por lo tanto, el personal de enfermería puede obtener fácilmente una enfermedad fisiológica, física y mental; poniendo en peligro su vida. La Organización Mundial de la Salud, (2020) analizó que la depresión por estrés es la segunda causa de morbilidad en relación a enfermedades cardiovasculares, endocrinas que llevaron a la jubilación temprana y aumento de los costos médicos de los enfermeros.
Cabe destacar el alto porcentaje de enfermeras españolas en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) que sufrieron síntomas de estrés, obteniéndose datos como por ejemplo un estrés moderado de un 47,3%; elevados niveles de estrés en un 23,2%; además los datos reportados por Moura R. (2021), resaltó un 70,8% de síntomas de estrés moderado en las enfermeras hasta un 18,1% de estrés intenso. En otros casos dichos niveles de estrés llegaron a producir incluso síntomas depresivos en las profesionales (hasta un 22% de las enfermeras) (Moore y Schellinger, 2020).
Una de las grandes inquietudes de las enfermeras que están en la práctica asistencial es como abordar a las personas con enfermedades crónicas y sus cuidados bajo lineamientos propios de la disciplina, por ello amerita una reflexión en los aspectos epistemológicos que orientan la práctica, es importante considerar que la enfermera no cuida objetos, sino que cuida personas, es a veces complejo en la práctica, el cuidado es un concepto multifacético y por ello se debe brindar un cuidado humanizado (Newman, 2019).
La preocupación de las enfermeras por las condiciones del entorno, antes de abordar directamente los problemas inherentes al cuidado de los pacientes, asumen esa responsabilidad con mucho profesionalismo (Pérez y Amezcua, 2020). La enfermera puso énfasis en uno de los pilares que sustentan su modo de pensamiento, el entorno del cuidado, a sabiendas de que resultaba prioritario garantizar condiciones organizacionales que favoreciesen su efectividad (Kerouac, 1996).
El trabajo en los diferentes servicios de hospitalización implica la realización de procedimientos tales como movilización del paciente, evaluación periódica, manejo y cambio de equipos entre otros (Motter, Santos y Guimarães, 2015), como movimiento y traslado del paciente de cama a camilla (Barbieri, et al 2016). Estas actividades se realizan como parte del cuidado, lo que demostró su importancia global (Chen, Zhang y Liu, 2016).
Enfermería como ciencia tiene buena capacidad de respuesta en momentos de adversidad, sus profesionales actúan con prudencia sobre la necesidad de procurar entornos de práctica que garanticen la efectividad del cuidado, cuya finalidad es mejorar la salud del paciente como de la institución (Newman, 2019). La OMS (2021) y el CIE (2020) refieren que la respuesta de enfermería ante la irrupción de la pandemia de COVID 19, ha fortalecido su cuerpo de conocimiento, como una disciplina aplicada, utilizando a la vez los canales de la experiencia, como es el caso del personal de enfermería del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas (INEN).
Hoy en día los diferentes procedimientos, acciones generan estrés en los servicios de oncología como es el caso del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del INEN, con el uso de nuevas tecnologías; las relaciones interpersonales con los pacientes a los que se les presta atención; el ambiente físico del trabajo; las condiciones salariales, administrativas o burocráticas; los procesos nuevos de gestión (Pérez y Amezcua 2020). Estos factores afectan a la enfermera con altos niveles de estrés que afecta la toma de decisiones, y el riesgo de contaminación o afectación psíquica (OMS, 2020).
El Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, es el área asistencial que ha experimentado cambios rápidos y profundos, su principal característica es establecer un tratamiento especializado para los pacientes con dolencias agresivas hemato- oncológicas tales como:
Leucemias, Linfomas, Mieloma Múltiple y en caso seleccionados de tumores de Células Germinales. Donde se exige de una atención inmediata, eficiente e integrada; por ello se debe de tener profesionales de enfermería con capacidades y destrezas tecnológicos para un buen cuidado del paciente.
En los servicios de hospitalización como son los servicios de oncología como el Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea, debido a la gran demanda percibida de acuerdo a los registros diarios de procedimientos de enfermería son un total de 300 procedimientos aproximadamente durante el turno de 24 horas para una enfermera. Es así que podemos decir que la enfermera no solo se enfrenta permanentemente a una sobrecarga tanto cualitativa y cuantitativa sino también al ambiente donde labora, a la presión del paciente y a
sus familiares, a la necesidad de actualización y superación y evaluación constante, (CIE, 2020 y OMS, 2020c).
La enfermería es una de las profesiones más valoradas por la sociedad en esta época de pandemia por estar en primera línea frente de esta ya larguísima batalla, y lo han hecho de manera comprometida, valiente y generosa, se distingue de otras profesiones, porque no solo es su preparación académica que en las distintas modalidades ha conseguido mantener actualizado los conocimientos y destrezas, sino que ha ido más allá: ha sabido inculcar una inquebrantable voluntad de servicio y solidaridad y de hacerlo con empatía y sensibilidad.
En el Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas se observa en el Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea, que la enfermera trabaja bajo presión, en situaciones de estrés que supera con creces la demanda a la oferta, brinda atención integral al paciente las 24 horas del día, los 365 días del año en forma continua, a pacientes con patologías de prioridad alta y de especialidad, por cuanto se evidencia enfermeras de “mal carácter”, “renegonas”, “de pocas palabras” poco comunicativas, expresan reiterativamente que están “cansadas”, no hay insumo para trabajar, las familias son muy exigentes, etc., lo que motiva incremento de estrés laboral en ellas.
Ivancevich y Matteson (1989) citado en Vargas (2011) plantea que el estrés está delimitado por las características individuales del trabajador, y que su respuesta adaptativa a este estará mediada por las características individuales y por la acción de una situación o evento externo, que plantea a cada persona demandas especiales tanto físicas como psicológicas, realizando con ello diferentes conductas en relación a las demandas externas.
Chiavenato (2015) define al estrés como “una condición inherente a la vida moderna”, las cuales son “causadas por diversas necesidades, exigencias, urgencias, atrasos, plazos por cumplir, metas y objetivos, la ausencia de medios y recursos, entre otros”. Define tres factores de estrés, como fuentes potenciales y consecuencias de éste, cuando una persona pasa por una situación tensa muestra síntomas físicos, psicológicos y/o conductuales, estos factores son experimentados por la persona (p. 378).
Por su parte Campero y De Montis y Gonzales (2013) lo definen de “origen laboral, el cual afecta la eficacia de vida y la producción”, porque afecta la salud de los individuos y el sistema económico de una organización. El exceso crónico de los trabajos rutinarios y bajo presión, producen estados de agotamiento crónico y actitudes pasivas. “La sobre carga laboral ocasiona estrés por la estimulación excesiva, el cual se presenta por exigirse a nivel psico sensoriales en forma violenta, simultanea, persistente y variable” (p. 23).
Robbins y Judge (2013) definen al estrés laboral como “una causa psicológica en forma desagradable el cual acontece como respuesta a factores del ambiente, debido a incertidumbres económicas, políticas y cambios tecnológicos, factores organizacionales”, quejas de las actividades del rol e interpersonales; causas personales, debido a los inconvenientes familiares, económicos (p. 597).
En ese sentido, Chiavenato (2015a) define al estrés laboral como la respuesta del organismo ante una situación de desafíos, los cuales están relacionados a la función psicológica y fisiológica del organismo, esto ocurre cuando el individuo trabaja bajo presión, cuando existen factores extra organizacionales, factores grupales y factores individuales, lo que conlleva a una reacción ante diversos factores que sufren los colaboradores a nivel organizacional, nivel individual y a nivel de entorno.
El estrés laboral Chiavenato (2015b) menciona que “cuando un individuo descubre una amenaza a nivel externo, el organismo produce sustancias que alteran el sistema físico y psicológico de la persona”, los síntomas de estrés son: la tensión, los nervios, la preocupación en forma crónica, la imposibilidad de relajarse, el exceso del uso del tabaco, la inadecuada cooperación, el insomnio la percepción de incapacidad las emociones inestables, la indigestión, la elevada presión sanguínea (p. 380).Lazarus y Folkman (1984) mencionaba que “el estrés es un proceso inter racional”, que se basa en la relación entre un individuo y una situación, el cual se produce cuando el individuo valora que las demandas exceden sus recursos de ajuste conllevando a que su bienestar peligre. Cabe resaltar que esta teoría enfatiza la función de los tipos cognitivos (ideas, pensamientos, actitudes, creencias, entre otros), los cuales intervienen en la relación de los estímulos (estresores) con las respuestas de estrés, concluyendo que hay una relación dinámica y bidireccional en la persona con su entorno.
Por su parte, OIT (2020) nos habla del estrés laboral quien manifiesta que “es una peligrosa enfermedad que se presenta dentro de las instituciones y que afecta al colaborador, el cual cuando no se controla a tiempo afecta psicológicamente y perjudica la producción de cada organización”, por otro lado, “el estrés afecta a la salud física y mental, a causa de diversos factores fundamentales” (perdida de trabajo laboral ocasionados por exceso de información, intensidad en el trabajo, presión en el trabajo, entre otros aspectos) que conllevan a enfermedades graves cuando no se tiene un control adecuado.
Sherman y Bohlander (1999) sugieren que es necesario conocer el modo de operar dentro de toda organización, y con ello saber qué acciones están generando estrés. El estrés laboral generado por los empleados es traducido en arduas cargas de trabajo, presiones excesivas, despidos, producto al buscar y sacar el mayor provecho del talento humano que como se mencionó son la ventaja competitiva de las empresas, de tal manera que el conocer los orígenes del estrés y las distintas estrategias de afrontamiento organizacional e individual así como los niveles de prevalencia e incidencia es imperante para la prevención del mismo y la gestación de posibles soluciones específicas de cada entorno donde este se presente.
El estrés es un fenómeno que ha acompañado a la humanidad desde sus orígenes de tal forma que personajes como el filósofo Hipócrates hacía referencia a este cuando hablaba de adversidad, aflicción, experiencias negativas y sufrimiento, debido a que estas son experiencias donde se presenta un acumulamiento de energía, sin embargo, la conceptualización del mismo a la fecha se presenta compleja debido a la naturaleza multifactorial del constructo.
Autores como Corredor y Monroy (2009) consideran al estrés como un esfuerzo que genera agotamiento para restablecer equilibrio perdido, debido a la percepción del evento por parte del sujeto como algo amenazante que va a imposibilitarlo para observar un futuro, siendo un fenómeno adaptativo que contribuye a la supervivencia.
Para Sue, Sue & Sue (2010) refiere el estrés es una respuesta interna psicológica o fisiológica ante un estresor, hay que tomar en cuenta que algo que perturba a una persona no necesariamente causara la misma reacción a otra, y si fuera así de todas formas la manera de reaccionar ante el mismo estresor puede ser diferente. Maruris, Cortes, Gómez y Godínez (2011), mencionan que el estrés es la reacción que tiene el organismo ante cualquier demanda
siendo un estado de fuerte tensión fisiológica o psicológica que se prepara para el ataque o huida; es, así mismo el comienzo de una serie de enfermedades de las que aun cuando no es su causa directa, contribuye frecuentemente a su desarrollo.
Uribe (2015) asegura que el estrés es un fenómeno natural en todo organismo, es la respuesta a reacciones específicas en términos de estímulos y en ese sentido, puede ser positiva y negativa, este concepto se refiere al estrés como una conducta fisiológica en relación al estímulo del entorno, esta capacidad adaptativa de cada organismo, en la cultura en la que se desenvuelve la persona y el contexto se presenta este fenómeno como el ámbito laboral.
El estrés es un problema de adaptación al entorno, al trabajo, considerado un problema de salud pública de adaptación al entorno laboral, para Otero (2011) la dinámica del estrés dentro del entorno laboral es compleja, por su naturaleza dinámica y multidimensional, la cual se conforma por aspectos tales como: las demandas situacionales (fuentes de estrés), las variables moduladoras (evaluación cognitiva, estrategias de afrontamiento, apoyo social), el patrón de respuesta (fisiológico/psicológico) y las consecuencias individuales y organizacionales.
Una definición que ilustra de forma muy pertinente es la de Gutiérrez y Ángeles (2012) para quienes el estrés laboral es un proceso que incluye algunos elementos que promueven la idea en el empleado de no estar a la altura de las actividades cotidianas propias de su puesto provocando sensaciones de temor, ansiedad, frustración y enojo, lo cual indudablemente baja el rendimiento y en ocasiones provoca enfermedades y accidentes. Si bien el estrés es una respuesta fisiológica ante el proceso de adaptación, el entendimiento de esta conducta va más allá de su reacción química dentro del cuerpo humano.
Cabe resaltar que la OMS (2016) consideraba al estrés laboral como “una epidemia mundial, las causas más comunes del estrés laboral se debe a riesgos psicosociales que se relacionan con la distribución del trabajo, su diseño y las condiciones del empleo”, así como las condiciones externas que pueden tener influencia sobre la salud, el desempeño y la satisfacción laboral, por otro lado el impacto del estrés en cada individuo es diferente, siendo sus consecuencias sobre la salud, tales como enfermedades mentales, cardio/cerebrovasculares, musculo- esqueléticas y reproductivas.
La principal causa de estrés proviene a partir de la forma de percibir y valorar cada situación, que esta mediada siempre por las características personales (diferencias individuales), frente a las exigencias de las tareas en sus diferentes grados. así como los estresores de un entorno laboral se dividen bajo tres niveles de análisis: individuales, extra-organizacionales y los organizativos. Los aspectos personales de cada sujeto que influyen en el desarrollo de estrés, como los cognitivos, conductuales y demográficos (Durán, 2010).
Ivancevich, Konopaske y Matteson (2006) mencionan que los factores extra- organizacionales, tienen que ver con la familia, sociedad, medios de comunicación, política, económicos, de interés para la persona, y los estresores organizativos se clasifican en cuatro:
estresores del ambiente físico, de nivel individual, de nivel grupal y organizativo. De Pablo (2007), coincide al respecto, denominando interorganizacionales, a los estresores relacionados con el ambiente físico (luz, ruido, vibraciones, etc.), los estresores individuales, los grupal y el organizacional (clima laboral, tecnología, estilo gerencial, etc.).
Los estresores laborales presentan esquemas de distribución similares tanto a nivel organizacional como individual, lo cual se relaciona con lo que comenta González (2012) para quien los estresores pueden aparecer en diferentes contextos, laboral, familiar o social y pueden ser de características externas como de aspectos internos, los estresores internos pueden ser estímulos de características físicas, como un dolor de cabeza o el producido por una herida; o de características más cognoscitivas como el recuerdo de algo desagradable, o sentimientos de culpa, por otro lado los estresores externos también pueden desencadenarse por aspectos físicos.
Para ello el cuidado de enfermería se da en sus diferentes formas que, en conjunto, incluyen sus manifestaciones como rasgo humano, imperativo moral, interacción de afecto, intervención terapéutica e interacción personal (Morse et al., 1990). Sin embargo, a pesar de que el cuidado ha sido reconocido como parte esencial de la enfermería desde sus comienzos, este concepto tiene un desarrollo parcial (Morse et al. 1996). Cuidarse reconoce como una forma de diálogo que implica ir más allá de la observación y ver más allá de la reflexión, dentro de un nivel de conciencia que trasciende la situación presente (Chin, 1991).
El cuidado es una forma de ser, que trasciende la respuesta emocional o actitudinal.
Cuidar implica modelar, comunicar, confirmar y practicar; involucra una forma de relación y
crecimiento mutuo. Requiere además sentimientos y habilidades de conexión, participación y conocimiento. Es la búsqueda de reciprocidad que exige atributos como la paciencia, la honestidad, la confianza, la humildad, la esperanza y el valor (Roach, 1997). La enfermería vista como cuidado considera que esta relación involucra a dos sujetos que son iguales en cuanto seres humanos y que estos pueden crecer en su capacidad para cuidar a través de la vida.
El cuidar desde esta perspectiva, exige una presencia intencional y auténtica y debe permitir un crecimiento mutuo (Boykin y Schoenhofer, 2001). El cuidado es un camino para estar en el mundo (Benner y Wrubel, 1989). El cuidado involucra valores, deseos y compromiso, así como el hecho de redimensionar sus acciones y consecuencias; apunta, además, a proteger y a ampliar la condición humana en medio de la libertad de pensamiento y voluntad (Watson, 2014).
El valor del cuidado es un punto de apertura, una actitud que puede ser deseada y que se manifiesta en actos concretos; es una interacción de carácter transpersonal, única y deliberada, que se da en un contexto cultural, con un fin determinado y que reafirma la dignidad humana.
Este cuidado exige tratar al sujeto como persona, con preocupación y empatía, con condiciones particulares de quien es enfermero(a) para comunicarse de manera adecuada e ir más allá de lo esperado; para confiar, respetar, comprometerse y poder tener reciprocidad (Watson, 2014;
Benner, 1996).
Cuando el cuidado se expresa en la actividad profesional, se tiene una mejor forma de compromiso con los pacientes que permite compartir los significados de la experiencia de salud, enfermedad, sufrimiento o muerte (Gadow, 1990). El cuidado implica crear un ambiente amoroso que favorece el desempeño; es un sentimiento de dedicación al otro y autoactualización de manera permanente (Bevis, 1989). Visto así, se relaciona con la presencia emocional y mental que involucra las experiencias de los pacientes y el sentimiento de protección frente a ellos (Dyson, 1996).
El cuidado de enfermería es un proceso dinámico y comprensivo que debe tener en cuenta a la persona y a sus familiares y comunidad; el proceso interpersonal es esencial porque es allí donde se evidencia que el cuidado involucra seres humanos y busca comprenderlos desde
una perspectiva personal e intenta darle significado a esta. El proceso interactivo en momentos de vulnerabilidad compartida desde cada perspectiva del profesional de enfermería y del paciente debe involucrar metas dentro de las cuales está la satisfacción con el cuidado (Wolf, 1998; Larson y Ferketich, 1993).
En este sentido, el cuidado no solo requiere que la enfermera sea científica, académica y clínica, sino también un agente humanitario y moral, como copartícipe en las transacciones humanas (Poblete y Valenzuela, 2007). Exige, asimismo, un análisis de los aspectos dinámicos, donde cada una de las partes debe ser evaluada en su capacidad como cuidadora, en su interacción y su crecimiento, en la verdadera concepción de mutualidad o reciprocidad (Grupo de Cuidado, 1998). Como una forma de hacer operativos estos conceptos centrales para el ser y el quehacer de la enfermera.
El trasplante de médula ósea es un proceso que permite el reemplazo de la médula ósea enferma o lesionada por médula normal. Estos trasplantes se utilizan en el tratamiento de una serie de enfermedades y ofrecen una supervivencia a largo plazo. El proceso de trasplante de médula ósea comprende varias fases: movilización, aféresis, quimioterapia a altas dosis o fase de acondicionamiento, infusión, proceso de recuperación hematológica e injerto.
Existen varios regímenes que utilizan diversas combinaciones de quimioterapia las cuales duran entre dos y siete días. Aparte la mielo supresión grave, el paciente puede padecer otros efectos secundarios. Muchos de ellos constituyen respuestas inmediatas a la quimioterapia. Su cuidado se centra en el control de los síntomas, la prevención de mayores complicaciones y el mantenimiento de la comodidad del paciente. Los efectos secundarios tales como náuseas, vómitos, convulsiones, diarrea, mucositis son tratados con medicación intravenosa.
A nivel internacional, Cobos-López, Soriano-Torres, Seijo-López (2021) en su investigación sobre Estrés laboral de la enfermera en la unidad de Cuidados Crítico España, resaltaron la prevalencia del estrés laboral entre las enfermeras de UCI con diferentes niveles desde leve a intenso. Una serie de escalas para cuantificar dicho estrés, como la escala de estrés percibido. El estrés laboral afectó a un gran número de enfermeras de UCI por lo que fue necesaria la implementación de programas de intervención para ellas.
Molina-Chailan, Muñoz-Coloma, Schlegel-SanMartin, (2021) en su investigación sobre Estrés laboral del Profesional de Enfermería en Unidades Críticas de dos unidades de cuidados intensivos (adulto) de la ciudad de Concepción, Chile reportaron que el 48.6% de los estresores estaban relacionados con carga laboral, dado por la realización de tareas que no correspondían a enfermería y la falta de tiempo para dar apoyo emocional a los pacientes. Es un factor estresor en el ambiente psicológico fue cuando los procedimientos que realizaban resultaban dolorosos para el paciente, mientras que el ambiente social, el 70.2% el factor estresor fue la ausencia del profesional médico cuando el paciente está muriendo.
Betancourt et al. (2020) en su estudio “Estrés laboral en el personal de enfermería del área de UCI durante la pandemia de COVID-19”. Manabí, Ecuador, reportaron que al evaluar la presencia de estrés cuando un paciente con quien ha mantenido una buena relación muere, halló que para el 54% (13) de los encuestados, esta situación fue estresante. Al llevar a cabo cuidados de enfermería que generaron dolor en los pacientes, se evidencio que el 42% (10) de los participantes presentaron estrés, al 38% (9) le originó estrés laboral sentirse no preparados para colaborar emocionalmente con la familia del paciente.
García et al. (2020) en su estudio Estrés laboral en enfermeras de un hospital público de la zona fronteriza de México, en el contexto de la pandemia COVID-19, llegaron a los siguientes resultados: el nivel de estrés que presentaron los participantes fue el nivel medio 59.5% seguido del nivel bajo (37.3%), así mismo el nivel de estrés alto fue de 3.2%, los que tuvieron a cargo más de 7 pacientes presentaron un nivel de estrés mayor, en cuanto a los que trabajaron 12 horas tuvieron mayor estrés que los que laboraron 8 horas, por otro lado desde las perspectiva de las enfermeras con relación a las dimensiones el 41.3% afirmó tener estrés por carga laboral seguida de estrés por aspectos psicológicos por incertidumbre, sufrimiento y muerte en el tratamiento asignado (18.3%).
Vargas y Olaya (2020) en su investigación Evaluación de estrés en el personal médico hospitalario ante el covid-19. Guayaquil, Ecuador se enfocó de manera subjetiva, especialmente en las significaciones y sentidos que dirigen el comportamiento humano y social, mostró que la exposición al riesgo, el estrés, la incertidumbre que conduce las dificultades en la atención medica durante el brote epidémico como la COVID-19, requirió una especial atención a las
necesidades de cooperación emocional del personal sanitario, cuidarse a uno mismo y animar a otros a auto cuidarse mantuvo la capacidad de cuidar a los pacientes.
Ángeles y Goicochea (2020) en su estudio COVID-19 y el estrés laboral del enfermero en el hospital, en la planta segunda y servicio de urgencias creada y habilitada durante la pandemia para atender pacientes con COVID-19, Ecuador, manifestaron que en algunas oportunidades fueron sentido estrés laboral durante la pandemia de COVID-19, los motivos que destacaron para que ello se produzca fue la falta de material y desconocimiento de la enfermedad y sobrecarga laboral, concluyeron que el estrés impactó negativamente a la salud física y psicológica del personal y a la eficiencia de las entidades que trabajan.
A nivel nacional, Morales (2021) en su estudio Estrés laboral en licenciados de enfermería en áreas COVID-19 del Hospital José Cayetano Heredia Piura. Llegaron a los siguientes resultados: el 60% de licenciados presentaban un nivel de estrés medio, seguido de un alto nivel de estrés con 37.65% y por último está el nivel de estrés bajo con el 2.35%, en situaciones como críticas, falta de tiempo, comunicación inadecuada, acontecimientos inesperados (muerte de pacientes), dificultades entre colegas, falta de personal, angustias y miedo al contagio, entre otras circunstancias.
Vásquez (2020) en su trabajo de investigación Ansiedad, depresión y estrés en trabajadores del Hospital Cayetano Heredia durante la pandemia de COVID- 19 durante el año 2020. Piura, Perú, llegó a los siguientes resultados: El 51% del personal tuvo un nivel de ansiedad, el 26.7% señaló un nivel de depresión ligera y el 17.8% una depresión moderada. En el caso del estrés laboral el 55.6% de las personas presentaron estrés, y un 26.6% presentó un nivel de estrés leve. Hallaron relaciones positivas con un nivel de asociación de r= 0.030 (p>0.05); r= 0.323 (p0.05), y una relación negativa de r=-0.079 (p>0.05).
Reyes y Morillas (2019) en la investigación Estrés y calidad de cuidado de la enfermera en el paciente Hospital Víctor Ramos Guardia Huaraz llegaron a las siguientes conclusiones:
El 77% de las enfermeras del servicio de emergencia del Hospital Víctor Ramos Guardia Huaraz presentan un nivel de estrés bajo, el 20% estrés medio y solo 3% alto. El 53% de las enfermeras refirieron brindar una regular calidad de cuidado, el 30% buena calidad de cuidado y solo el 17% deficiente. Existió relación significativa entre el nivel de estrés y la calidad de
cuidado de la enfermera brindado al paciente p<0.01.
Mejía, Murga y Aguilar (2018) en su investigación sobre Sobrecarga laboral y calidad de cuidado del profesional de enfermería desde la perspectiva del usuario Hospital Regional Docente de Trujillo reportaron que la sobrecarga laboral, las enfermeras presentaron clase III (65,7%) y clase IV (34,3%) de sobrecarga desde la perspectiva del usuario sobrepasó su ratio enfermera-paciente correspondiente; 76,6 por ciento de pacientes presentaron una calidad de cuidado regular, en tanto que 14,4 por ciento presentaron una buena calidad y un 8,6 por ciento presentaron una mala calidad; existió relación significativa entre ambas variables.
Rubio, Vargas y Pesantes (2017) en su investigación Clima Organizacional y Nivel de Estrés en enfermeras(os) de los servicios de emergencia y UCI Hospital Belén de Trujillo, concluyeron que el mayor porcentaje 58,1 por ciento de enfermeras(os) presentaron nivel de clima organizacional por mejorar, seguido de un 25,8 por ciento y un 16,1 por ciento con nivel saludable y no saludable respectivamente. Así mismo el mayor porcentaje 58,1 por ciento de las enfermeras(os) presentaron un nivel de estrés moderado, seguido de un 32,3 por ciento y un 9,7 por ciento con nivel bajo y alto respectivamente.
Sifuentes (2016), realizó una investigación sobre Satisfacción del Usuario Y Calidad del Cuidado de Enfermería en el Servicio de Cirugía, Hospital Regional Docente De Trujillo.
Trujillo – Perú. Concluyó que el mayor porcentaje (51 %) de los usuarios hospitalarios presentaron nivel poco satisfactorio de la calidad del cuidado de enfermería, el 27.8 por ciento un nivel satisfactorio del cuidado, solo el 5.2 por ciento un nivel muy satisfactorio y un significativo 16 por ciento presentaron insatisfacción del cuidado de enfermería, concluyeron que existió relación significativa (p <0.05) entre el nivel de satisfacción del usuario y la calidad de cuidado de enfermería.
Mosqueira (2016), en su investigación sobre Estrés laboral y calidad de cuidado de enfermería al paciente hospitalizado en emergencia Hospital Belén de Trujillo llego a las siguientes conclusiones: El nivel de estrés laboral de las enfermeras fue medio en el 73.9% y el 26.1% presentó nivel de estrés laboral bajo; la calidad de cuidado enfermero fue deficiente en el 60.9% y bueno en el 39.1%; se encontró relación altamente significativa (P< 0.012).
A nivel local, Quispe (2020) en su investigación Nivel de estrés en el personal de enfermería frente a la situación de emergencia sanitaria en un área de hospitalización de un hospital de Lima, llegó a los siguientes resultados: en cuanto al nivel de estrés en los trabajadores de enfermería destaco en nivel de estrés medio con 68.9% (n=31), seguido del nivel bajo de estrés con 24.4% (n=11) y nivel alto de estrés con 6.7% (n=3). Con respecto a las dimensiones en el ambiente físico destaco el nivel medio de estrés con un 62.2 % (N=28) por otra parte en el ambiente psicológico predominó el nivel medio de estrés con 62.2% (n=28), finalmente en el ambiente social predominó el nivel bajo de estrés con 71.1% (n=32).
Jiménez (2020) en su estudio Estresores laborales en enfermeros del servicio de emergencia de un hospital de Lima 2020, reportó que el estresor físico estuvo presente con un 62% de las enfermeras, el estresor psicológico no se presentó en el 52 % de las enfermeras por otro lado el estresor social sí estuvo presente en el 61% de las enfermeras. De manera general el 68% de todas las enfermeras presentaron estresores laborales medios, llegó a la conclusión que los estresores de trabajo en los enfermeros del servicio de emergencia presentaron un nivel medio en 68%. Según las dimensiones: el estresor psicológico fue del 48%, del estresor físico 62% y estresor social 61%.
Aldazabal (2020) en su trabajo de investigación Estrés durante la pandemia en enfermeros que trabajan en primera línea en un hospital COVID19 en Lima. Destaco el nivel bajo con 47.1% (n=48), seguido del medio con un 42.2% (n=43) y alto con 10.8% (n=11). Con relación a sus dimensiones, en el componente físico destaco el nivel bajo con 57.8% (n=59), seguido del medio en un 36.3% (n=37) y alto con 5.9% (n=6); en el componente psicológico destacó el nivel medio con 47.1% con 47.1% (n=48), seguido del bajo representado por un 42.2% (n=43) y alto con 10.8% (n=11); en el componente social destaco el nivel bajo con 55.9%
(n=57), seguido del medio en un 34.3% (n=45) y alto con 9.8% (n=10).
Calderón y Rivas (2018) en su investigación Factores laborales y nivel de estrés en enfermeras de centro quirúrgico Hospital Guillermo Almenara Irigoyen, llegaron a los siguientes resultados, los factores laborales relacionados al estrés estaban presentes en 52,85
%, ambientales: temperatura inadecuada (67,10%), organizativos: sobrecarga de trabajo (78,60
%) y clima organizacional poco saludable (64,30 %), sobre factores de presión, exigencia y
contenido: supervisión y control excesivo de las tareas (74,30 %) y ritmo de trabajo exigente (54,30 %). La prueba de chi cuadrado (X2) dio como resultado 4,14, Concluyeron que existió relación significativa solo entre factores laborales de presión, exigencia y contenido del trabajo con el nivel de estrés de las enfermeras.
El presente trabajo de investigación se vuelve relevante teniendo en cuenta que se realizó una revisión del marco conceptual para fundamentar las variables y poder sustentar los resultados dado que hay muy pocas investigaciones, lo que demuestra la falta de conocimiento sobre esta problemática específica, el estrés laboral y el cuidado de enfermería, en tiempos de COVID 19.
La justificación metodológica se sustenta porque la investigación tiene como propósito relacionar el nivel de estrés laboral y el cuidado de enfermería, para ello se usó dos instrumentos, así mismo se consideró que los resultados de la investigación permitieron realizar recomendaciones tanto para el personal de enfermería dentro de la institución de salud como proyectarse a la comunidad para realizar talleres de capacitación para la atención inmediata a este tipo de pacientes.
Desde el punto de vista social, la investigación permitió analizar el desempeño de la enfermera aun en situaciones adversas, frustraciones, priorizando el cuidado al paciente crítico.
Por ello, la enfermera oncóloga debe cuidar al unísono a la persona que está hospitalizada en observación y a sus familiares como un solo núcleo de cuidado.
Formulación del problema:
¿Existe relación entre el Nivel de estrés laboral y el cuidado de enfermería al paciente oncológico del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 2022?
Hipótesis:
Si el Nivel de estrés laboral disminuye, entonces el cuidado de enfermería al paciente oncológico será bueno del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 2022.
Si el Nivel de estrés laboral no disminuye, entonces el cuidado de enfermería al paciente oncológico no será bueno del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 2022.
Objetivos General:
Determinar la relación que existe entre el nivel de estrés laboral y el cuidado de enfermería al paciente oncológico del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 2022.
Objetivos Específicos:
Identificar el nivel de estrés laboral de la enfermera en el Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 2022.
Identificar el cuidado de enfermería al paciente oncológico del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 2022.
II. MATERIAL Y METODOS
2.1 Diseño metodológico:
El presente trabajo de investigación de tipo descriptivo, correlacional, de corte transversal, se realizó con las enfermeras que trabajan en el Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas entre los meses de mayo a junio 2022.
2.2 Diseño muestral:
Estuvo constituida por 24 enfermeras que laboran en el Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas que cumplieron con los criterios de inclusión establecidos, datos que fueron obtenidos por la Oficina de Personal del mencionado Instituto.
2.3 Criterios de Inclusión:
Enfermeras del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas.
Que estén laborando más de 3 meses en el servicio.
Nombrados y contratados.
Que acepten participar voluntariamente de la investigación.
Unidad de Análisis:
Estuvo constituido por cada una de las enfermeras que laboran en el Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas que cumplieron con los criterios de inclusión establecidos.
2.4 Técnicas de Recolección de datos:
Para la recolección de los datos en la presente investigación se utilizó dos instrumentos tipo cuestionario:
A. Un Cuestionario sobre Estrés Laboral de la enfermera cuyo autor es Chiavenato (2015), modificado por la autora, consta de 19 preguntas con una ponderación de SIEMPRE 4 puntos, CASI SIEMPRE 3 puntos, CASI NUNCA 2 puntos, y NUNCA 1 punto.
Categorizando la variable
Nivel de Estrés laboral Bajo : 19-31 puntos Nivel de Estrés laboral Medio : 32-54 puntos Nivel de Estrés laboral Alto : 55-76 puntos
B. Un cuestionario sobre cuidado de enfermería que brinda al paciente oncológico cuya autora es Watson, (2014) modificado por la investigadora, consta de 30 preguntas, cada pregunta tiene una ponderación de SIEMPRE 3 puntos, A VECES 2 puntos y NUNCA 1 punto.
Categorizando la variable:
Cuidado de enfermería bueno : 70-90 puntos Cuidado de enfermería regular : 51-69 puntos Cuidado de enfermería deficiente : 30-50 puntos
2.5 Control de calidad del instrumento:
Prueba Piloto:
Los instrumentos fueron aplicado a 10 enfermeras que laboran en el servicio de Medicina del mismo Instituto, que no fueron parte de la población muestral en estudio con el propósito de mejorar la redacción de los ítems.
Coeficiente Correlación de Pearson obteniéndose:
Instrumento Correlación de
Pearson
No de Ítems
Estrés Laboral 0.79 19
Cuidado de enfermería 0.81 30
2.6 Técnicas estadísticas para el procesamiento de los datos:
Los datos recolectados a través de los instrumentos fueron ingresados y procesados en computadora con el paquete estadísticos para ciencias sociales (SPSS) versión 21. los resultados se presentan en tablas de una y doble entrada, con frecuencia numérica y porcentual. El análisis de las tablas se realizó aplicando la prueba estadística del coeficiente de correlación de Spearman.
2.7 Principios Éticos: Belmond (1979).
Beneficencia: Se utilizó con la finalidad que las enfermeras tengan la garantía que no sufrieran daños durante la aplicación de los instrumentos, asegurando que su información no se usó de ninguna forma contra ellos, ni expuestos a experiencias que den por resultado daños graves o permanentes.
La no maleficencia: Se utilizó sin causar daño a las enfermeras que dieron respuesta a los instrumentos.
Autonomía: Se respetó la decisión de participar o no en la investigación, así como se aceptó su retiro en el momento del desarrollo de la investigación sin perjuicio hacia la enfermera.
Justicia: Las enfermeras que formaron parte del estudio fueron tratadas con justicia y equidad, se les mostró amabilidad y respeto antes, durante y después de su participación en el estudio; de igual forma se preservó la intimidad de sus datos personales, no fueron revelados y se mantuvo una buena confidencialidad con sus datos.
Consentimiento informado: Se solicitó su consentimiento con la firma de cada una de ellos, dándoles la información exacta, no engañosa o con sesgo.
2.8 Definición de Variables:
Definición Conceptual:
Estrés Laboral: Como una condición inherente a la vida moderna, las cuales son causadas por diversas necesidades, exigencias, urgencias, atrasos, plazos por cumplir, metas y objetivos, la ausencia de medios y recursos, entre otros (Chiavenato, 2015).
Operacional:
Nivel de Estrés laboral Bajo : 19-31 puntos Nivel de Estrés laboral Medio : 32-54 puntos Nivel de Estrés laboral Alto : 55-76 puntos Definición Conceptual:
Cuidado de Enfermería: El cuidado de enfermería al paciente oncológico, es una forma de ser, que trasciende la respuesta emocional o actitudinal, implica modelar, comunicar, confirmar y practicar;
involucra una forma de relación y crecimiento mutuo, reconoce como una forma de diálogo que implica ir más allá de la observación y ver más allá de la reflexión, dentro de un nivel de conciencia que trasciende la situación presente (Watson, 2014).
Operacional
Cuidado de enfermería bueno: 70 - 90 puntos
Cuidado de enfermería regular: 51- 69 puntos Cuidado de enfermería deficiente: 30 - 50 puntos
III. RESULTADOS
Tabla 1. Nivel de estrés laboral de la enfermera del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 2022.
NIVEL DE ESTRÉS LABORAL
N° %
BAJO 0 0.0
MEDIO 6 25.0
ALTO 18 75.0
TOTAL 24 100.0
Fuente: Cuestionario Estrés laboral
Tabla 2. Nivel de cuidado de enfermería al paciente oncológico del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 2022.
NIVEL DE CUIDADO DE ENFERMERÍA
N° %
BAJO 0.0 0.0
MEDIO 0.0 0.0
ALTO 24 100.0
TOTAL 24 100.0
Fuente: Cuestionario nivel de cuidado de enfermería
Tabla 3. Relación entre el nivel de estrés laboral y el cuidado de enfermería del paciente oncológico del Servicio de Protección del Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 2022.
Estrés laboral
Cuidado de Enfermería Rho de Spearman Estrés laboral Coeficiente de
correlación
1,000 ,447*
Sig. (bilateral) . ,029
N 24 24
Cuidado de enfermería
Coeficiente de Correlación
,447* 1,000
Sig. (bilateral) ,029 .
N 24 24
*. La correlación es significativa en el nivel 0,05 (bilateral).
IV. DISCUSIÓN
De la tabla 1. Se aprecia que el 75% de las enfermeras del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, presentan un nivel alto de estrés y sólo el 25% presentan un nivel medio de estrés.
Resultados que coinciden con los reportados por Molina-Chailan, Muñoz-Coloma, Schlegel- San Martin, (2021) en su investigación sobre “Estrés laboral del Profesional de Enfermería en Unidades Críticas de dos unidades de cuidados intensivos (adulto) de la ciudad de Concepción, Chile” donde el 48.6% de los estresores estaban relacionados con carga laboral, porque las enfermeras realizaron tareas que no correspondían como la falta de tiempo para dar apoyo emocional a los pacientes, otro de los factores estresores fue la realización de procedimientos que resultaban dolorosos para el paciente, uno de los factores estresores que alcanzó el 70.2%
fue la ausencia del profesional médico cuando el paciente está muriendo.
Betancourt et al. (2020) en su estudio “Estrés laboral en el personal de enfermería del área de UCI durante la pandemia de COVID-19”. Manabí, Ecuador, reportaron que la presencia de estrés fue cuando un paciente con quien ellas mantenían buenas relaciones muere, con un 54%.
Así mismo García et al. (2020) en su estudio “Estrés laboral en enfermeras de un hospital público de la zona fronteriza de México, en el contexto de la pandemia COVID-19”, reportaron que el nivel de estrés que presentaron las enfermeras fue el nivel medio 59.5%
seguido del nivel bajo (37.3%), y alto en un 3.2%, Este nivel alto de estrés se manifestó cuando las enfermeras tuvieron a cargo más de 7 pacientes y trabajaban 12 horas diarias; en relación a las dimensiones el 41.3% afirmó tener estrés por carga laboral seguida de estrés por aspectos psicológicos como incertidumbre, sufrimiento y muerte en el tratamiento asignado (18.3%).
Ángeles y Goicochea (2020) en su estudio “COVID-19 y el estrés laboral del enfermero en el hospital, en la planta segunda y servicio de urgencias creada y habilitada durante la pandemia para atender pacientes con COVID-19”, Ecuador, manifestaron que en algunas oportunidades el estrés laboral fue a l t o durante la pandemia de COVID-19, los motivos que destacaron para que se produzca fue la falta de material y desconocimiento de la enfermedad y sobrecarga laboral.
Morales (2021) en su estudio “Estrés laboral en licenciados de enfermería en áreas COVID-19 del Hospital José Cayetano Heredia Piura”, concluyeron que el 60% de licenciados presentaron un nivel de estrés medio, seguido de un alto nivel de estrés con 37.65% y nivel de estrés bajo con el 2.35%, en situaciones como críticas, falta de tiempo, comunicación inadecuada, acontecimientos inesperados (muerte de pacientes), dificultades entre colegas, falta de personal, angustias y miedo al contagio, entre otras circunstancias. Estos resultados coinciden con los reportados en la presente investigación dado que las preguntas del cuestionario están orientadas en esa misma dirección.
Aldazabal (2020) en su trabajo de investigación “Estrés durante la pandemia en enfermeros que trabajan en primera línea en un hospital COVID19 en Lima”, destaco el nivel bajo con 47.1%
(n=48), seguido del medio con un 42.2% (n=43) y alto con 10.8% (n=11). Así mismo reportó que en el componente físico destaco el nivel bajo con 57.8% (n=59), seguido del medio en un 36.3%
(n=37) y alto con 5.9% (n=6); en el componente psicológico destacó el nivel medio con 47.1%
(n=48), seguido del bajo representado por un 42.2% (n=43) y alto con 10.8% (n=11); en el componente social destaco el nivel bajo con 55.9% (n=57), seguido del medio en un 34.3% (n=45) y alto con 9.8% (n=10), lo que evidencia que el estrés influye en las diferentes dimensiones del ser humano.
Vásquez (2020) en su investigación “Ansiedad, depresión y estrés en trabajadores del Hospital Cayetano Heredia durante la pandemia de COVID-19 Piura, Perú”, llegó a los siguientes resultados: el 55.6% de las personas presentaron un nivel de estrés alto y un 26.6% nivel de estrés leve. Reyes y Morillas (2019) en la investigación “Estrés y calidad de cuidado de la enfermera en el paciente Hospital Víctor Ramos Guardia Huaraz” reportaron que el 77% de las enfermeras presentaron un nivel de estrés bajo, el 20% estrés medio y solo 3% alto, probablemente las enfermeras al dar respuesta el instrumento consideró que la sobrecarga laboral ocasiona estrés, así como sus problemas familiares.
Mejía, Murga y Aguilar (2018) en su investigación “Sobrecarga laboral y calidad de cuidado del profesional de enfermería desde la perspectiva del usuario Hospital Regional Docente de Trujillo”
reportaron que la sobrecarga laboral de las enfermeras de clase III (65,7%) y clase IV (34,3%) de sobrecarga superando la ratio enfermera-paciente. Así mismo Rubio, Vargas y Pesantes (2017) en su investigación Clima Organizacional y Nivel de Estrés en enfermeras(os) de los servicios de
emergencia y UCI Hospital Belén de Trujillo, concluyeron que 58,1% de las enfermeras(os) presentaron un nivel de estrés moderado, seguido de un 32,3% y un 9,7%con nivel bajo y alto respectivamente, probablemente la orientación de las preguntas llevó a una situación estresante, dado que a la pregunta tales como: “¿Cree que la sobrecarga laboral, ocasiona a que no se cumplan con las actividades de su trabajo?”, lo cual genera estrés, “¿Cree que los problemas familiares son ocasionados por el estrés individua?”.
Calderón y Rivas (2018) en su investigación Factores laborales y nivel de estrés en enfermeras de centro quirúrgico Hospital Guillermo Almenara Irigoyen, llegaron a los siguientes resultados, estaban presentes en 52,85 %, los ambientales: temperatura inadecuada (67,10%), organizativos:
sobrecarga de trabajo (78,60 %) y clima organizacional poco saludable (64,30 %), sobre factores de presión, exigencia y contenido: supervisión y control excesivo de las tareas (74,30 %) y ritmo de trabajo exigente (54,30 %), resultados que coinciden con los repostados en la presente investigación referente a la pregunta que se les aplicó tales como “relación con sus compañeros es motivadora o no”, “la relación con sus compañeros de trabajo es adecuada”, “la relación con los colaboradores genera estrés laboral”, entre otras preguntas.
Por lo que se puede concluir que el estrés, así como lo define Ivancevich y Matteson (1989) citado en Vargas (2011) donde refiere que el estrés está delimitado por las características individuales del trabajador, y que su respuesta adaptativa a este está mediada por las características individuales y por la acción de una situación o evento externo. Así mismo Chiavenato (2015) define al estrés como “una condición inherente a la vida moderna”, las cuales son “causadas por diversas necesidades, exigencias, urgencias, atrasos, plazos por cumplir, metas y objetivos, la ausencia de medios y recursos”, entre otros
De la tabla 2, se aprecia que el 100% de las enfermeras del Instituto nacional de Enfermedades Neoplásicas, evidencian un nivel alto de cuidado de enfermería.
Reyes y Morillas (2019) en la investigación “Estrés y calidad de cuidado de la enfermera en el paciente Hospital Víctor Ramos Guardia Huaraz” reportaron que el 53% de las enfermeras refirieron brindar una regular calidad de cuidado, el 30% buena calidad de cuidado y solo el 17%
deficiente calidad de cuidado. Mejía, Murga y Aguilar (2018) en su investigación “Sobrecarga
laboral y calidad de cuidado del profesional de enfermería desde la perspectiva del usuario Hospital Regional Docente de Trujillo” el 76,6% de pacientes presentaron una calidad de cuidado regular, el 14,4% presentaron una buena calidad y solo el 8,6% mala calidad.
Por ello se puede decir que el cuidado es una forma de ser, que trasciende la respuesta emocional o actitudinal, implica modelar, comunicar, confirmar y practicar; involucra una forma de relación y crecimiento mutuo entre la enfermera y el paciente. Por ello que el cuidado se expresa en la actividad profesional, es la mejor forma de mostrar el compromiso con los pacientes porque permite compartir los significados de la experiencia de salud, enfermedad, sufrimiento o muerte.
Además, implica crear un ambiente amoroso que favorece el desempeño. Así mismo los resultados de la presente investigación se sustentan en que el cuidado de enfermería es un proceso dinámico y comprensivo que tiene en cuenta a la persona y en su contexto familiar, este proceso interpersonal es esencial porque es allí donde se evidencia que el cuidado involucra seres humanos y busca comprenderlos desde una perspectiva personal e intenta darle significado a esta.
En este sentido, “el cuidado no solo requiere que la enfermera sea científica, académica y clínica, sino también un agente humanitario y moral, copartícipe en las transacciones humanas” en su capacidad como cuidadora, en su interacción y su crecimiento personal”.
De la tabla 3, se verifica que existe relación significativa (Sig<0.05), directa y de nivel moderado entre el estrés laboral y el cuidado de enfermería al paciente oncológico del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea, con un coeficiente de correlación de Spearman de 0.447.
Vásquez (2020) en su investigación “Ansiedad, depresión y estrés en trabajadores del Hospital Cayetano Heredia durante la pandemia de COVID-19 Piura, Perú”, reportaron que existió relaciones positivas con un nivel de asociación de r= 0.030 (p>0.05); r= 0.323 (p0.05), y una relación negativa de r=-0.079 (p>0.05).
Mejía, Murga y Aguilar (2018) en su investigación “Sobrecarga laboral y calidad de cuidado del profesional de enfermería desde la perspectiva del usuario Hospital Regional Docente de Trujillo”
reportó que existe relación significativa entre ambas variables. Ángeles y Goicochea (2020) en su
estudio “COVID-19 y el estrés laboral del enfermero en el hospital, en la planta segunda y servicio de urgencias creada y habilitada durante la pandemia para atender pacientes con COVID-19”, Ecuador concluyeron que el estrés impactó negativamente a la salud física y psicológica del personal y en la eficiencia en sus trabajos.
Reyes y Morillas (2019) en la investigación “Estrés y calidad de cuidado de la enfermera en el paciente Hospital Víctor Ramos Guardia Huaraz reportó relación significativa entre el nivel de estrés y la calidad de cuidado de la enfermera brindado al paciente p<0.01. Calderón y Rivas (2018) en su investigación Factores laborales y nivel de estrés en enfermeras de centro quirúrgico Hospital Guillermo Almenara Irigoyen, concluyeron que existió relación significativa solo entre factores laborales de presión, exigencia y contenido del trabajo con el nivel de estrés de las enfermeras.
Lo que se puede concluir del análisis que los cuidados de enfermería son vitales a este tipo de pacientes con estrés y que debe ser evaluada por cada una de las partes en su capacidad como cuidadora, en su interacción y su crecimiento, como una forma de hacer operativos estos conceptos centrales para el ser y el quehacer de la enfermera.
V. CONCLUSIONES
1. El 75% de las enfermeras del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, presentan un nivel alto de estrés y sólo el 25% presentan un nivel medio de estrés.
2. El 100% de las enfermeras del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, evidencian un nivel alto de cuidado de enfermería.
3. Existe relación significativa (Sig<0.05), directa y de nivel moderado entre el estrés laboral y el cuidado de enfermería (coeficiente de correlación de Spearman de 0.447) al paciente oncológico del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula. Ósea del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas.
VI. PROPUESTA
1. Presentar los resultados de la presente investigación a las autoridades del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas, con la finalidad de implementar políticas de bienestar que repercutan en el equipo de salud.
2. Presentar los resultados de la presente investigación a las enfermeras del Servicio de Protección al Inmuno Neutropénico y Trasplante de Médula Ósea, con la finalidad de generar programas de capacitación al personal de salud para mejorar el cuidado de enfermería.
3. Continuar realizando investigaciones sobre el estrés laboral y la calidad de cuidado de enfermería en los diferentes servicios del Instituto Nacional de Enfermedades Neoplásicas 4. Fortalecer la línea de investigación realizando investigaciones consideran dio las
presentes variables de la investigación.