14 CAPITULO II
MARCO TEÓRICO
Este capítulo recoge la diversidad de planteamientos teóricos que explican la variable de la presente investigación. Se estructura en una primera parte por los estudios previos desarrollados en torno al tema, considerados como antecedentes. La segunda parte plasma las diversas posturas teóricas sobre innovación tecnológica, sus fuentes tipos y capacidades, cuyos postulados servirán de insumo para interpretar los resultados y proponer lineamientos para la mejora del problema que motivó este estudio.
1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN
Como parte de los estudios que anteceden la presente investigación, destaca el trabajo de grado realizado por Rocha (2013), titulado Innovación tecnológica en las universidades públicas del Municipio Maracaibo, presentado como requisito para optar al título de Magister en Gerencia Empresarial de la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín. Tuvo como objetivo analizar la innovación tecnológica en las universidades públicas del municipio Maracaibo, con el apoyo teórico de autores Mandado (2005), Aragón (2005), Hidalgo (2002), Turriago (2002),Fernández (2005), Bell (2005), entre otros.
Metodológicamente fue de tipo descriptivo, con un diseño no experimental, transaccional y de campo. La población estuvo constituida por 50 sujetos que trabajaban dentro del departamento de tecnología de
las universidades, para lo cual se empleó un censo poblacional. La técnica utilizada fue la observación y como instrumento de recolección de datos un cuestionario de 27 ítems siguiendo la escala de Likert. Fue validado por cinco (5) expertos y sometido a prueba piloto determinando la confiabilidad a través del coeficiente Alfa de Cronbach, cuyo resultado fue de 0,745. Los datos recolectados fueron procesados estadísticamente para su posterior análisis y discusión.
Los resultados de esta investigación muestran que la Innovación Tecnológica presenta una tendencia favorable dentro de las universidades públicas del municipio Maracaibo, arrojando una tendencia favorable, por lo cual resulta imperante apoyar la capacidad tecnológica, a fin de apoyar el éxito de las acciones emprendidas. En función de ello, se propusieron lineamientos estratégicos en cuanto a la innovación tecnológica en las universidades públicas del municipio Maracaibo.
Los aportes de esta investigación fueron de gran valor para la presente investigación, toda vez que permitieron fortalecer el diseño de las dimensiones e indicadores, así como la estrategia metodológica, pues se circunscribe de igual manera a los espacios universitarios.
Asimismo continuando con los antecedentes, destaca el estudio de Teixido (2013), titulado Innovación y Territorio para el Desarrollo: Estudio de caso de una firma industrial mediana ubicada en Campana-Buenos Aires, Argentina, para optar a título de Magister en Gestión de la Ciencia, la Tecnología y la Innovación, Universidad Nacional de General Sarmiento. El objetivo se centró en estudiar la trayectoria de una firma metalúrgica familiar analizando la relación entre “innovación” y “territorio” y si éste tiene influencia en las competencias de la empresa. La estrategia metodológica fue cualitativa.
Los resultados muestran que la empresa no innova de forma aislada, sino a partir del entorno, un espacio social moldeado por la política, así como por los lazos y relaciones que va forjando con los agentes que están presentes en el territorio, enfatizando así que los esfuerzos tecnológicos de las empresas están dimensionados por los efectos del territorio y los actores exógenos que inciden en sus niveles de capacidad.
Estos hallazgos para el proceso de interacción y aprendizaje acumulativo, beneficiado por un entorno facilitador de formación de capital social y aprendizaje por interacción, explica en gran medida la innovación. En el sendero evolutivo de las PYME se señala el desarrollo de innovaciones incrementales que le permiten liderar en el mercado, donde se difunden y reproducen buenas prácticas, a la vez que se ofrecen elementos a las autoridades públicas para promover acciones que permitan eliminar o disminuir restricciones u obstáculos para el mejor desempeño de las Pequeñas y Medianas Empresas (PyMEs).
Los aportes de esta investigación fueron de gran valor para complementar la información teórica, así como el diseño de dimensiones e indicadores sobre las fuentes de la innovación tecnológica, sobre todo aquellas externas o referidas al entorno. De igual manera se reafirma para la investigación, la pertinencia de la innovación tecnológica en favor del éxito de las organizaciones, a partir del desarrollo constante de nuevas prácticas.
De igual manera Castillo y Leal (2010), realizaron la investigación Innovación en producto en las MIPYMES del fondo emprender del sector de alimentos de la ciudad de Manizales, como requisito para optar al título de Magister en Creatividad e Innovación en las Organizaciones Universidad
Autónoma de Manizales. La presente investigación tuvo por objetivo determinar las categorías estratégicas que contribuyen a la innovación en producto en las Mipymes del Fondo Emprender pertenecientes al sector de alimentos en Manizales.
La estrategia metodológica seleccionada fue un estudio de caso, mientras que el proceso de recolección de la información se realizó a través de una entrevista en profundidad dirigida a gerentes o propietarios de las Mipymes de alimentos. Para la entrevista se empleó una guía semiestructurada. Otra estrategia cualitativa complementaria para la obtención de los datos fue la realización de un grupo focal, a fin de discutir el valor agregado de la innovación en las Mipymes de alimentos. Se sumó a estos dos instrumentos la lista de chequeo y la Categorización de la innovación según el Manual de Oslo, instrumentos que sirvieron para conocer el pensar y la visión de los participantes en el tema de la innovación en producto, con la participación de 5 emprendedores.
Como resultado del estudio realizado se encuentra que el incremento de la innovación en cuanto a productos requiere de la generación de competencias innovadoras por parte de los empleados, lo cual valora la cualificación del recurso humano en la empresa. Igualmente se obtuvo como resultado que las Mipymes requieren de la generación de procesos participativos de planificación estratégica a fin de coadyuvar al involucramiento de todos los empleados alrededor de nuevas ideas que incentiven la innovación en cuanto a productos, señalándose finalmente que las Mipymes del sector de alimentos requieren de alianzas estratégicas a fin de enfrentar uno de los obstáculos más destacados como son los trámites burocráticos ante las entidades del estado.
Los aportes de esta investigación permitieron ampliar la información
teórica sobre las competencias o capacidades para la innovación, donde se valora el aprendizaje de la organización, basado en lineamientos de planificación estratégica además de la formación del recurso humano para integrar los esfuerzos hacia el desarrollo de procesos innovadores de productos.
En este orden de ideas, se presenta el estudio de Acosta (2009), titulado Proceso de innovación tecnológica en instituciones universitarias, como trabajo de Grado para optar al título de Magister en Gerencia de Proyectos de Investigación y Desarrollo de la Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín. Tuvo como objetivo analizar el proceso de innovación tecnológica en las instituciones universitarias públicas y privadas, a fin de proponer lineamientos que permitan orientar su gestión. Fue una investigación de tipo descriptiva de carácter aplicado y cuantitativo, modalidad de campo, basada en un diseño no experimental transversal.
La población estuvo constituida por el departamento de Tecnología de Información de URBE (universidad privada) y el departamento de Sistemas y Desarrollos Tecnológicos de LUZ (universidad pública), encuestando bajo una muestra intencional a 90 sujetos de los departamentos mencionados, 46 de LUZ y 44 de URBE. La técnica de recolección de datos fue la encuesta, con un cuestionario tipo Lickert, el cual fue sometido a un proceso de validez de contenido, de acuerdo con el juicio de cinco expertos, dando como resultado un coeficiente de confiabilidad de 0.98 por ciento. Como técnica de análisis se utilizó la estadística descriptiva.
Como resultados se evidenció que en los departamentos de ambas universidades existen diferentes tipos de innovación tecnológica, con un mayor nivel de creatividad en URBE en comparación con LUZ, lo cual
favorece desde la universidad privada, la generación de nuevas ideas para la innovación tecnológica, de igual forma las estrategias de innovación tecnológica utilizadas por ambas universidades, lucen más efectivas desde URBE. Se evidenciaron en ambos departamentos debilidades en cuanto a la protección de la innovación tecnológica, para lo cual se propusieron lineamientos.
Los aportes de este estudio permitieron orientar el desarrollo de las bases teóricas, así como orientar sobre las dimensiones y variables pertinentes para medir innovación tecnológica en los espacios universitarios, tanto para el ámbito público como privado, enfatizando de esta manera la importancia del desarrollo tecnológico en las instituciones de educación superior, como un medio para elevar la calidad académica e institucional.
Dando continuidad a los estudios previos, destaca la investigación de Robles (2009), titulada Innovación tecnológica y calidad de servicio en universidades privadas, como requisito para optar al título de doctor en Doctorado en Ciencias Gerenciales, Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín. Esta investigación tuvo por objeto determinar la relación entre las variables Innovación Tecnológica y la Calidad del Servicio en las Universidades Privadas. Se sustentó en autores como Avalos (2001), Rodríguez (2006), Drucker (2002), Gainor (2002), Cabrero (2002), Pavón e Hidalgo (2001), Castells y Pasola (2003), Stanton (2005), Sancho, Fernández y Mandado (2003), Velásquez (2004), Yendez (2000), Zeithaml y Bitner (2001), entre otros. Metodológicamente se inscribió en un paradigma positivista, de tipo descriptivo correlacional, bajo un diseño de campo, no experimental transeccional.
La población objeto de estudio estuvo conformada por cincuenta y
siete mil cuatrocientos ochenta y dos (57.482) sujetos integrados por autoridades, profesores y estudiantes de las cuatro (4) universidades privadas del municipio Maracaibo, cuya muestra quedó conformada por setecientos cuarenta y tres (743) sujetos. La técnica para recabar los datos fue la encuesta y el instrumento un cuestionario tipo escala dicotómico de cincuenta y un (51) reactivos para medir las variables mencionadas, validado por diez (10) expertos y confiabilizado por el método de Kuder-Richardson, dando como resultado 0,9312, lo cual indicó que el mismo es altamente confiable.
La técnica para el análisis de los datos fue la estadística descriptiva fundamentada en el cálculo de frecuencias, porcentajes y media aritmética de los datos, así como la correlación de Pearson para determinar la relación entre las variables, Innovación Tecnológica y Calidad de Servicio la cual resultó de 0.738. El estudio como resultado resalta que existe una asociación altamente significativa entre innovación tecnológica y calidad de servicio en las universidades privadas de municipio Maracaibo, lo cual muestra la importancia del desarrollo constante de nuevas ideas y mejoras para establecer mejoras continuas en los productos servicios y procesos que adelantan los centros de educación superior, en favor de su calidad.
Este estudio culmina con la presentación de lineamientos teóricos para mejorar la calidad de servicio en dichas instituciones. Los aportes de esta investigación permitieron ampliar sustancialmente el marco teórico, precisar la importancia y pertinencia del estudio para el ámbito nacional e internacional, así como validar el diseño de las dimensiones e indicadores de la innovación tecnológica en el contexto universitario.
Vega (2008), realizó la tesis doctoral titulada Las estrategias de
innovación en la industria manufacturera española: Sus determinantes y efectos sobre el desempeño innovador. Universidad Politécnica de Valencia. Tuvo como objetivo analizar las estrategias de innovación empleadas por las empresas manufactureras españolas, identificando tanto los factores que influyen en la adopción de cada estrategia, como la efectividad de las mismas para promover el desarrollo de nuevos productos y/o procesos.
Se enmarcó en una metodología de tipo documental, basada en la revisión de las distintas teorías y los resultados de la encuesta sobre innovación tecnológica del año 2004, efectuada por el Instituto Nacional de Estadística de España. Basado en el Directorio Central de Empresas (DIRCE) y el Directorio de Empresas Investigadoras (DIRID), se seleccionaron 400 empresas tomando como criterio las que poseen 200 o más trabajadores y realizan actividades de I+D, así como aquellas con menos de 200 trabajadores y no efectúan estas actividades.
Se muestra en el estudio un análisis de las estrategias de innovación, el desarrollo interno de actividades de I+D (estrategia de hacer) y la adquisición de conocimiento externo, bien sea a través de transacciones de mercado (compra de I+D, compra de tecnología inmaterial, compra de maquinarias y equipos), o a través de la cooperación con agentes externos (industriales y científicos).
Los resultados del estudio evidencian que para las empresas manufactureras españolas, la adquisición externa de conocimiento no parece responder a consideraciones estratégicas, como podría ser la búsqueda de complementariedades tecnológicas, sino que por el contrario está asociado con consideraciones de carácter táctico, como la reducción de costes o el acceso a fuentes de financiación adicional. Ello
hace que el efecto de dicha estrategia sobre el desempeño innovador dela empresa sea limitado y que, además, no presente efectos sinérgicos con la generación interna de conocimiento, la propia innovación ni el empleo.
Los aportes de este estudio permitieron delinear teóricamente los aspectos referidos a la dimensión capacidades para la innovación tecnológica, con especial énfasis en el indicador investigación y desarrollo. De igual manera constituyó un insumo de valor para el desarrollo del planteamiento del problema de esta investigación.
Por otro lado, Labarca (2007) realizó la investigación titulada Innovación tecnológica en las empresas de telecomunicaciones de Venezuela, como requisito para optar al título de Magister en Gerencia de Proyectos de Investigación y Desarrollo, Universidad Dr. Rafael Belloso Chacín. Esta investigación tuvo como propósito analizar la Innovación Tecnológica en las empresas de telecomunicaciones de Venezuela. Se efectuó una investigación aplicada, descriptiva y de campo, sustentada en un diseño de campo, no experimental y transversal.
La población estuvo constituida por 20 empresas de telecomunicaciones y un total de 20 informantes clave, formando un censo poblacional por lo que no se requirió de una muestra. Para la recolección de datos se utilizó como técnica la observación directa mediante la encuesta y se realizó un cuestionario como instrumento tipo Likert, el cual fue validado por 7 expertos en el área, y la confiabilidad se realizó por el modelo de intrapruebas por homogeneidad, alfa cronbach.
Los datos recolectados fueron procesados estadísticamente para su
posterior análisis y discusión. Los resultados revelan que la innovación tecnológica en las empresas de telecomunicaciones presenta debilidades relacionadas con la falta de recursos económicos, el poco personal calificado y escasa vinculación con las necesidades de los clientes o usuarios.
Los aportes de este estudio para la presente investigación permitieron ampliar la justificación e importancia de la variable innovación tecnológica en cuanto a sus fuentes externas, referidas concretamente a la atención de las necesidades de los clientes o usuarios, sobre todo para la mejora de los productos. De igual manera permitió orientar la estrategia metodológica en cuanto a la población y el diseño del instrumento de recolección de datos.
Asimismo Bermúdez (2003), realizó el estudio titulado Factores que Inciden en el Desarrollo de la Innovación Tecnológica en los Institutos Universitarios de Tecnología, el cual tuvo por objetivo determinar los factores que inciden en el desarrollo de la innovación tecnológica en los institutos universitarios de tecnología. Se presentó como requisito para optar al título de doctor en Ciencias de la Educación, Universidad Dr.
Rafael Belloso Chacín.
Se efectuó una investigación correlacional, no experimental y de campo sustentada en un diseño transeccional correlacional expofacto, de verificación observacional multivariado, para lo cual se seleccionó una muestra de 89 directivos a quienes se les aplicó el cuestionario, debidamente validado con una confiabilidad (Crombach) de 0,89.
Recolectados los datos se procesaron estadísticamente, para luego efectuar el análisis discriminante, análisis de la varianza multivariado (manova) y pruebas de medias de comparación múltiple de Tukey.
Los resultados permitieron concluir que el Instituto Universitario de Valencia (IUTV), es el que mayor desarrollo de adaptaciones tecnológicas realiza y el menor es el Instituto Universitario de Tecnología de Cabimas (IUTC). Los factores que inciden en la generación de cambios tecnológicos desde estos institutos de enseñanza son la planificación estratégica, el establecimiento de líneas de investigación, la vinculación entre centros de investigación, los recursos asignados para la investigación, las líneas de investigación, la participación del personal y la vinculación con el sector económico, entre otros.
La contribución de este trabajo para la presente investigación, se centró en destacar la pertinencia de la innovación tecnológica, así como los elementos que desde el plano institucional relacionados con las capacidades, coadyuvan al desarrollo de procesos tecnológicos, por lo cual elementos como investigación y su apoyo mediante la asignación de recursos, constituyen aspectos claves que se relacionan con los indicadores diseñados para esta investigación.
2. BASES TEÓRICAS
El progreso sostenido que se ha experimentado a nivel mundial, los adelantos en materia de ciencia, tecnología e innovación imponen cada día a las naciones y sus organizaciones el establecimiento de mejoras continuas para colocarse en sintonía con los cambios y el progreso, pero sobre todo, con la calidad en los productos y servicios como condición para mejorar los estándares de vida de la humanidad.
En este contexto global de transformaciones, temas como la
información, el conocimiento, la creatividad, la innovación y las tecnologías marcan la pauta dentro de los grandes retos organizacionales, sobre todo cuando igualmente cobran importancia aspectos como la competitividad del mercado global y sociedad del conocimiento. La innovación en este sentido se muestra como un proceso ineludible orientado a la renovación, al cambio, a las constantes transformaciones y en definitiva, a la calidad como contribución al desarrollo.
En concordancia con ello señala Henao (2013), que la alta competencia de los mercados y la acelerada dinámica tecnológica imponen a las organizaciones la búsqueda constante de la innovación para lograr aumentar su competitividad, señalando además que desde ella es posible combinar recursos tangibles e intangibles para adaptarse a los cambios generados mundialmente.
Según el Manual de Oslo, (2005), la innovación es la introducción de un nuevo producto o su mejora significativa (bien o servicio), lo cual también se realiza a nivel de los procesos, de los métodos de comercialización u organizativos, así como en las prácticas internas, el lugar de trabajo y las relaciones externas de las organizaciones. Esta amplia definición, muestra claramente la diversidad de espacios donde las acciones innovadoras pueden realizarse a favor de la calidad y satisfacción final de los usuarios.
Para Bárcenas y otros (2009), la innovación puede definirse como un proceso endógeno y exógeno orientado a la auto organización. Articula recursos propios, capacidades institucionales y personales para asumir los retos y las capacidades personales, condicionadas por la influencia de un entorno cambiante. Señala además Revilla (2001), que innovar es
convertir ideas en productos, procesos o servicios nuevos o mejorados, los cuales deben ser valorados por el mercado.
De acuerdo a estos planteamientos, todo proceso de innovación implica el desarrollo de nuevas ideas, su conversión en productos, procesos y servicios renovados o con mejoras que permitan satisfacer las necesidades de los usuarios internos o externos, lo cual posibilita el cumplimiento de los propósitos de la organización bajo estándares de calidad, contribuyendo al mismo tiempo con los ideales de desarrollo.
Esta noción, que trasciende los espacios empresariales eminentemente vinculados a procesos productivos o de manufactura, se ubica en otras áreas de orden social, político y educativo.
Para García (2012), desde cualquier espacio de actuación, innovar significa transformar ideas en valor para la organización y los consumidores, en lo cual es necesario analizar la viabilidad para la implementación de un nuevo, o significativamente mejorado: producto – bien o servicio-, proceso, esquema de mercadeo o estructura organizacional de la empresa. En otras palabras, se trata de captar oportunidades del entorno o el mercado para ofrecer soluciones a las necesidades, incluso aquellas que no expresan, generando asimismo fortalezas internas en la organización.
Un elemento fundamental en la innovación es encontrar oportunidades, ofreciendo soluciones a necesidades no satisfechas de los clientes, incluso aquellas que los clientes no están en capacidad de expresar. En todo caso, la innovación se sustenta en una nueva idea con apoyo de los adelantos científicos y tecnológicos, para presentar nuevos productos y procesos comercializables o no, pero capaces de satisfacer necesidades, resolver problemas y avanzar hacia el progreso.
Aunado a esto, destaca en este contexto el desarrollo de nuevas tecnologías que permiten sustentar la calidad de productos y servicios, es decir, su incorporación a la actividad de las organizaciones para generar cambios sustantivos en sus características. A continuación, en el Cuadro 1, se muestran los principales aportes en torno al concepto de Innovación.
CUADRO 1
PRINCIPALES APORTES EN TORNO AL CONCEPTO DE INNOVACIÓN
Autor Principal aporte
OCDE, (2005)
Es la introducción de un nuevo producto o su mejora significativa (bien o servicio).
Bárcenas y otros (2008)
Es un proceso endógeno y exógeno orientado a la auto organización que articula recursos propios, capacidades institucionales y personales.
Revilla (2001)
Es convertir ideas en productos, procesos o servicios nuevos o mejorados, los cuales deben ser valorados por el mercado.
García (2012)
Significa transformar ideas en valor para la organización y los consumidores, en lo cual es necesario analizar la viabilidad para su implementación.
Fuente: Elaboración propia (2016)
Partiendo de los principales aportes de los autores antes identificados, la investigadora asume para el presente estudio aquellos formulados por Bárcenas (2009) y García (2012), pues trascienden la noción de mejora en productos y procesos, así como su comercialización, para situarla como un beneficio que en principio otorga valor genuino y útil a las propias instituciones para trascender luego al entorno, a partir de las capacidades internas. En tal sentido, puede definirse como un proceso
de cambio y mejora continua para satisfacer las necesidades internas y externas de las organizaciones, a partir de las capacidades propias, otorgándole así viabilidad para alcanzar el éxito.
2.1. INNOVACIÓN TECNOLÓGICA
La innovación tecnológica, según lo planteado en el documento Innovación tecnológica. Ideas Básicas (2001), es un medio para introducir notables cambios en las empresas, tradicionalmente asociados a los medios de producción. No obstante, la amplitud del concepto, más allá de esta definición, remite a otros escenarios donde se hace posible crear, adquirir y adaptar recursos tecnológicos que permitan introducir cambios internos.
En atención a ello se plantea en el Manual de Innovación, guía práctica de gestión en I+D+I para Pymes (2010), de acuerdo a la naturaleza de la innovación, ésta puede clasificarse en innovación tecnológica, de comercialización y organizativa, destacando para el caso que interesa a este estudio, que las tecnologías son un medio para introducir cambios en las organizaciones, aprovechando los avances en materia científica y tecnológica.
Escorsa (2003), plantea la innovación tecnológica como el resultado de una condición novedosa que ofrece nuevas formas de satisfacer necesidades; con la introducción de un cambio técnico en los productos o servicios, lo cual permite proporcionar una utilidad. Por ello engloba aspectos de orden técnico a lo interno de las organizaciones, pero en estricta vinculación con el entorno tecnológico y de mercado, en cuyo escenario naturalmente incide. De tal manera que en cuanto a la finalidad de la innovación puede advertirse que no ella no es un fin en sí mismo, sino un medio para generar beneficios a la sociedad que como tal deben ser
percibidos por ella, es decir, que cualquier idea, invención, descubrimiento o mejora resulta útil siempre y cuando contribuya con los ideales de progreso, desarrollo y bienestar de la humanidad.
Para los espacios universitarios, innovar resulta igualmente un gran reto para satisfacer los estándares nacionales y mundiales en cuanto a cobertura y calidad. Con el objeto de dimensionar sus productos, procesos y servicios, la generación o aplicación de nuevas tecnologías es una oportunidad en medio de los grandes avances tecnológicos a nivel mundial.
Esta forma de innovación pretende no sólo generar transformaciones en la interacción pedagógica tanto presencial como a distancia, sino fortalecer la gestión institucional para mejorar su capacidad de respuesta a las demandas internas y externas, en aspectos fundamentales como procesamiento de documentos probatorios de estudio, registro de calificaciones, ingresos y egresos, además de información estadística de apoyo a las decisiones.
Según Gómez y González (2001), innovar tecnológicamente desde las universidades consiste en la creación, adquisición y asimilación de la tecnología requerida para el cumplimiento de sus funciones estratégicas y la atención de las necesidades del entorno. Atendiendo a estos señalamientos, puede afirmarse que la universidad también constituye una fuente de enriquecimiento tecnológico para dar respuesta a problemas del entorno social y empresarial. Para Torres y otros (2013), las universidades juegan un rol fundamental para el desarrollo científico-tecnológico, la gestión del conocimiento, la gobernabilidad y el desarrollo social.
De tal manera que innovar y más concretamente, desarrollar procesos de mejora tecnológica constituye una base fundamental para el fortalecimiento de las organizaciones, lo cual es posible evidenciar mediante las mejoras
sostenidas en los productos, servicios y procesos, como aspectos claves para satisfacer las necesidades de los usuarios internos y externos, garantizar la permanencia en el mercado y contribuir finalmente con los ideales de desarrollo implícitos en los progresos científicos y la sociedad del conocimiento.
2.1.1. FUENTES DE LA INNOVACIÓN TECNOLÓGICA
Las fuentes de aprovisionamiento tecnológico son los condicionantes internos y externos que impulsan el desarrollo de procesos innovadores dentro de las organizaciones, para la generación de productos y procesos de forma novedosa. De acuerdo a lo planteado en el documento; la Innovación:
Un factor clave para la competitividad de las empresas (2010), los procesos de innovación tecnológica ocurren debido a dos factores. Por un lado debido a un incremento en el conocimiento de la organización que facilita el descubrimiento de nuevas ideas y por otro, por la aplicación de invenciones realizadas por otros fuera de la organización. Esta relación alude claramente a las fuentes de la innovación tecnológica, según aspectos internos y externos.
Para Vega (2008), no debe subestimarse ninguna fuente que alimente el desarrollo tecnológico, pues si bien es cierto que las fuentes exógenas de conocimiento resultan valiosas, el esfuerzo desarrollado por las propias organizaciones lucen como la principal determinante, lo cual puede fortalecerse a su vez mediante redes con actores externos y el aprovechamiento de las oportunidades del entorno.
En función de ello puede señalarse, que todo proceso innovador se inspira en ideas, información, conocimiento, demandas y problemas que surgen
dentro y fuera de las organizaciones, por lo que resulta preciso más que delimitarlas, interrelacionarlas como un todo integrado para fortalecer este importante proceso y por ende a la organización.
De acuerdo a los planteamientos de la Universidad Nacional de Quilmes, Argentina (1996, pág. 142-44), innovar “sigue siendo extremadamente dependiente tanto de la investigación fundamental de largo plazo y de su organización institucional como de las ciencias de transferencia, que constituyen un puente entre la investigación básica y la innovación industrial”.
De ello se desprende igualmente la importancia de los procesos internos que impulsan nuevas ideas y mejoras, así como de aquellos elementos provenientes del entorno o el mercado vinculados al desarrollo de la ciencia.
Para Arraut (2007), partiendo de los señalamientos de Afuach, (1999), las fuentes de innovación tecnológica pueden clasificarse desde distintas perspectivas. La primera relacionada con el origen de la innovación, en cuyo caso se tipifican como externa o interna; mientras que la segunda se refiere a las circunstancias que las originan. En tal sentido refiere el citado autor que puede hablarse de fuentes funcionales y fuentes circunstanciales.
Las fuentes funcionales, con influencia desde los espacios internos y externos de la organización pueden especificarse de la forma siguiente:
(Arraut, 2007).
Cadena interna de valores internos: son las funciones de la cadena de valor endógena de las organizaciones y que pueden exigir cambios o mejoras en su desarrollo.
Cadena externa de valores agregados: son las contribuciones, colaboraciones, ideas y propuestas de proveedores, clientes e innovadores complementarios para mejorar los productos de la organización, crear uno nuevo o complementarlos con el diseño de otro
por parte del mismo proveedor, a fin de continuar con las relaciones comerciales.
Laboratorios universitarios, gubernamentales y privados: como fuente externa, provee a las organizaciones de una valiosa información en materia de investigación, así como de conocimiento científico para emprender y comercializar innovaciones.
Competidores: De igual manera como fuente externa, constituye un escenario para captar el comportamiento del mercado a partir del desenvolvimiento de industrias relacionadas o competidoras, lo cual impone cambios continuos en los productos y servicios. Ello se complementa además, con los progresos nacionales, regionales y mundiales en materia de desarrollo tecnológico, que motivan igualmente la modernización y actualización.
Otra clasificación planteada por Arraut (2007), siguiendo las ideas de Afuach, (1999), se refiere a las fuentes circunstanciales de la innovación, las cuales se centran en las actividades planificadas para ello por la organización y los desaciertos que en ese proceso puedan operarse obligando al desarrollo de nuevas ideas. Se esboza además como fuente circunstancial la destrucción creativa, es decir, aquellos cambios que necesariamente imponen innovaciones como consecuencia de
“discontinuades tecnológicas, la regulación y la supresión de controles, la globalización, las expectativas cambiantes de los clientes y los cambios macroeconómicos, sociales o demográficos” (pág. 3).
En concordancia con estos planteamientos, asevera Arraut (200), basado en las ideas de Drucker (1998), que también pueden clasificarse las fuentes de innovación según las oportunidades internas y externas de la organización. Las primeras se centran en las ocurrencias inesperadas, las incongruencias, la necesidad en los procesos internos y los cambios que
operan en el mercado y la industria. Las externas por su parte se refieren a los cambios en los aspectos demográficos, en la percepción de los clientes o usuarios y la generación constante de nuevo conocimiento.
Los planteamientos desarrollados en cuanto a las fuentes de la innovación tecnológica denotan la compleja interrelación de una variedad de elementos tanto de orden interno como externo, que imponen de forma continua cambios y mejoras en las organizaciones. En función de ello se asume para este estudio como fuentes de la innovación, aquellas internas y externas, donde se recogen los aportes aquí plasmados por los distintos autores.
2.1.1.1. FUENTES INTERNAS
La innovación surge en el interior de la empresa a partir de un stock de conocimientos o de tecnología inicial que permite emprender un nuevo conocimiento tecnológico. (Nonaka y Takeuchi, 1995).Es decir, que parte de la información, el conocimiento consolidado con el cual cuenta la organización, como fuente generadora para emprender nuevas formas en su desarrollo tecnológico.
Según Cuervo (1999), las fuentes internas pueden definirse como aquellas competencias organizacionales que se convierten en una fuente interna para la innovación, pues permiten la creación y aplicación de mejoras significativas en las rutinas y actividades cotidianas de la organización. Según Drucker (1985), citado por Garibay (2008), desde el interior de las organizaciones, las situaciones inesperadas, las incongruencias internas y las necesidades de procesos constituyen una fuente interna para la innovación tecnológica.
Continuando con las ideas de Garibay (2008), se cuenta con cinco principios que pueden ser considerados como fuente interna de innovación tecnológica, los cuales se refieren a la funcionalidad y análisis sistémico de la organización, es decir la función que aporta; al estudio de los recursos disponibles para introducir nuevas mejoras; al conocimiento interno acerca de los adelantos científico-tecnológicos y finalmente, a las contradicciones internas, conflictos o problemas que generan un compromiso para el desarrollo de ideas innovadoras.
Vega (2008) por su parte señala que los procesos de innovación deben estudiarse considerando a la empresa como una unidad básica, destacando en ello el modelo denominado “empuje de la ciencia” desde donde se plantea que la innovación es el resultado final de un proceso que se inicia con la investigación básica, pasa por el desarrollo tecnológico y finaliza con la colocación de los productos y servicios en el mercado. Desde este modelo se enfatiza en los factores internos como fuete de innovación, toda vez que ella se produce por los avances científicos generados sobre todo por las fortalezas endógenas de las organizaciones, sobre todo aquellas relacionadas con la investigación y desarrollo.
De tal manera que puede señalarse para las fuentes internas del desarrollo tecnológico, que uno de los elementos fundamentales para su desarrollo lo cual facilita a su vez la implementación de otras fortalezas es la investigación como medio para acceder a conocimiento. Es decir, el adecuado manejo de información proveniente de la investigación posibilita el aprendizaje organizacional para dar respuesta eficaz y eficiente a las necesidades, problemas y constantes demandas que se tejen en torno al desenvolvimiento de las organizaciones, lo cual pasa también por medidas de tipo organizativo que faciliten los procesos orientados a la innovación.
2.1.1.2. FUENTES EXTERNAS
Para Sánchez (1996), los estudios adelantados en torno a la variable innovación tecnológica y de innovación en general, demuestran de manera clara y precisa que el mercado es una fuerte influencia para el desarrollo de innovaciones tecnológicas. En función de ello, se maneja la noción “tirón de la demanda” como las fuerzas que emanan de los consumidores o usuarios y delinean la asignación de nuevos recursos para emprender ideas renovadas e innovadoras. En concordancia con ello señala Vega (2008) con relación al
“tirón de la demanda” que las innovaciones se producen sobre todo como respuesta a una.
Según Pérez (2005), las fuentes externas de la innovación se encuentran determinadas además por las transformaciones de la sociedad del conocimiento que imponen cambios constantes a las organizaciones, originadas por las modificaciones en la percepción de los usuarios sobre la organización y por aspectos de orden demográfico como edad, sexo y localización que generan transformaciones en el patrón de los beneficiarios, lo cual impone mejoras en los productos, servicios y procesos. Para Drucker (1985), citado por Garibay (2008), los cambios en el mercado, los demográficos, las modificaciones en la percepción de los clientes o usuarios, así como los retos del conocimiento, forman parte de las fuentes externas de la innovación tecnológica.
Opinan en este sentido Herrera y Gutiérrez (2011), que sin un claro conocimiento de la demanda resulta difícil estar orientados hacia las necesidades de los clientes, lo cual es una pieza fundamental para la generación de conocimiento y los requerimientos de innovación tecnológica.
De acuerdo al documento La Innovación: Un factor clave para la competitividad de las empresas (1992), se asume de forma más reciente una
actitud orientada hacia a atención del mercado en el proceso innovador, lo que condujo a conceptualizar la innovación dimensionada a partir del “tirón de mercado” orientado a satisfacer las necesidades de los consumidores. No obstante, se agrega igualmente a este enfoque los adelantos científicos en materia de ciencia y tecnología en el plano de la escena mundial, lo cual asimismo influye de manera significativa en las exigencias que se imponen a las organizaciones para colocarse en sintonía con estos notables cambios y que se ha denominado “el empuje de la ciencia”.
Luego de analizar las fuentes internas y externas de la innovación tecnológica, resulta preciso puntualizar que elementos como “el tirón de la demanda”, el “tirón del mercado y “el tirón de la ciencia”, son aspectos que giran alrededor de los factores endógenos y exógenos de impulso a las mejoras continuas, pero se muestran en la práctica de forma interrelacionada e integradora, es decir, como un modelo alternativo que desde un todo permitan comprender y sostener los procesos innovadores, más allá de interpretaciones lineales o secuenciales.
Vega (2008) advierte en este sentido que se viene proponiendo en diversos enfoques un modelo alternativo, también denominado “de enlaces o en cadena”, el cual consiste en complejas interacciones entre las fuentes y las etapas del proceso innovador. Ambas se inician a lo interno de la organización cuando ésta es capaz de percibir la necesidad en el mercado o una nueva invención basada en la ciencia o la tecnología, de desarrollar actividades de diseño, además de producir y comercializar nuevos productos y/o procesos, lo cual tiende a fortalecerse mediante acciones de investigación y desarrollo, aun cuando no resulte la única vía endógena de influencia.
Este proceso interactivo necesariamente debe vincularse con el conocimiento disponible fuera de la organización (cambios en el mercado, en la población, los
usuarios, la ciencia, la tecnología). De tal manera que dar respuesta a problemas mediante procesos de innovación es hacer uso de información clave de carácter interno en torno a problemas, retos, conocimiento y fortalezas, pero también del conocimiento existente fuera de sus fronteras. (Vega, 2008).
Por su parte, Sánchez (1996), advierte que se estaría hablando de una innovación abierta, donde las soluciones no siempre surgen de la plataforma interna de la organización, sino que la empresa divulga sus necesidades y los investigadores o personas externas proponen innovaciones desde estrategias de cooperación. Esquemáticamente se muestra esta visión en la figura siguiente.
Gráfico 1
Fuentes de innovación tecnológica Fuente: Elaboración propia (2016)
Finalmente, resulta oportuno señalar que las fuentes de la innovación tecnológica representan un insumo fundamental para la introducción de mejoras o el diseño de nuevas propuestas en los productos y procesos de las organizaciones, lo cual caracteriza a su vez el tipo de innovación desarrollada. Estas se convierten en oportunidades para el cambio y la transformación, por lo cual deben ser aprovechadas.
2.1.2. TIPOS DE INNOVACIÓN
Según el Manual de Oslo (2007), los tipos de innovación asociados a
las mejoras tecnológicas se centran en la creación o mejora significativa de nuevos productos o procesos para alcanzar beneficios orientados a la eficacia y eficiencia. Según este documento que ha marcado la pauta para la medición de las actividades de innovación a nivel mundial, se plantea además como una gran clasificación las innovaciones tecnológicas y no tecnológicas. La primera se orienta al desarrollo de mejoras en los productos que incluyen los bienes y servicios de una organización, así como sus procesos, con la finalidad de introducirlos al mercado. La segunda realiza cambios gerenciales, administrativos, organizativos o en marketing, los cuales no necesariamente se encuentran vinculados a la tecnología.
Guzmán y Martínez (2007), advierten que dada la amplitud y heterogeneidad de organizaciones y empresas que cada día se suman al desarrollo de actividades innovadoras, las tipologías de la innovación permiten catalogar la producción y los resultados innovadores de acuerdo a varios criterios previamente definidos. Dentro de ellos se destaca el objeto, el grado de novedad y la finalidad estratégica.
De acuerdo a lo señalado en el Manual de la Innovación. Guía práctica de gestión de I+D+I (2010), los tipos de innovación pueden analizarse desde tres enfoques: según el grado de innovación, su naturaleza y su aplicación. Para el primer caso se clasificarían en incremental (mejoras progresivas) y radical (nuevos bienes, servicios, métodos). En cuanto a su naturaleza se estaría hablando de tecnológica, comercial y organizativa, mientras que con relación a su aplicación se dividirían en producto o servicio y de procesos. En función de las posturas antes señaladas, se asume dentro de las tipologías de innovación tecnológica aquella destacada por el Manual de Oslo (2007), referida a productos y procesos, las cuales se explican a continuación:
2.1.2.1. PRODUCTO
Se corresponde con la fabricación y comercialización de nuevos productos o la mejora de aquellos ya existentes, mediante la captación de nuevas tecnologías o el uso de otras que ya posee la organización. Las innovaciones de productos incluyen además los servicios, en cuyo caso se apunta a la mejora significativa en la forma o el perfil en su funcionamiento, apuntando así a una mayor eficacia. En ambos casos, se procura una mejora significativa en sus características funcionales.
De acuerdo a lo señalado en el documento La innovación. Un factor clave para la competitividad de las empresas (1992), cuando las invenciones se convierten en bienes o servicios disponibles en el mercado, se está en presencia de una innovación de producto. Por otro lado plantean Guzmán y Martínez (2007), que ello ocurre cuando se crean nuevos productos o se mejoran los existentes, a partir de tres criterios básicos: bienes o servicios con modificaciones sustanciales en el mercado, con leves transformaciones o con reformas similares a los del mercado.
La innovación en productos depende además de las competencias de las empresas y la sensibilidad de ésta para hacer frente a las demandas del mercado, mediante la incorporación de nuevos productos y servicios o efectuando modificaciones a los existentes, en cuyo proceso destacan aquellas organizaciones que dedican actividades a la investigación y desarrollo (I+D), (Briones y Laborda, 2008), en sintonía con los cambios que operan en el mercado.
2.1.2.2. PROCESO
Consiste en el establecimiento de nuevos procesos de producción para
mejorar la productividad o racionalizar la fabricación, ya sea para la creación de productos nuevos o para la transformación más eficiente de los existentes. Se procura desde la innovación de procesos introducir una mejora significativa en las prácticas para la producción o distribución de los productos y servicios, para lo cual se requiere del uso de técnicas, de materiales y recursos informáticos. La innovación de proceso o tecnológica, en palabras de Briones y Laborda (2008), implica la aplicación del conocimiento tecnológico para alcanzar sistemas de producción desarrollados.
Para Calvo (2005), citado por Briones y Laborda (2008), para innovar en procesos es importante identificar actores con comprobadas fortalezas tecnológicas y contar con personal interno capacitado para aprovechar esas oportunidades, por lo cual con apoyo de nuevas tecnologías pueden crearse nuevos procesos o adquirir otros de comprobado éxito. En atención a ello señalan Guzmán y Martínez (2007) que para innovar en procesos también suele recurrirse a la compra de material y equipo que incorporan nueva tecnología con sus consecuentes cambios en las fases u operaciones para la generación de bienes y servicios.
De acuerdo a los señalamientos de estos autores, las innovaciones de procesos se caracterizan por aquellos totalmente nuevos incorporados al mercado y radicalmente creados por la empresa, por la introducción de maquinaria y equipo con nueva tecnología, por los renovados sistemas de información y comunicación (Tic) y por el ajuste de algunos procesos a partir de los logros en las mejoras continuas implementadas.
La innovación en productos, referidos a los bienes y servicios, así como de procesos, constituyen un factor estratégico para el éxito de las organizaciones, por ello éstos deben caracterizarse por ser dinámicos,
flexibles y abiertos al cambio, a objeto de facilitar su total renovación o las mejoras continuas que requieran según las constantes transformaciones del entorno. Ello se apoya además en las capacidades tecnológicas que evidencian las fortalezas internas para la innovación y la efectiva instrumentación de las mejoras.
2.1.3. CAPACIDADES DE INNOVACIÓN TECNOLÓGICA
La capacidad de innovación tecnológica se define como las habilidades y destrezas desarrolladas por una organización para integrar adecuadamente recursos tecnológicos que le permitan alcanzar los objetivos propuestos. Según Henao (2013), es la habilidad de la empresa de integrar recursos y alcanzar los objetivos deseados sostenibles en el tiempo. Según el Manual de Bogotá (2001), para el desarrollo de procesos de innovación tecnológica es necesario el despliegue de capacidades, concebidas como un proceso continuo de aprendizaje para generar y administrar el cambio técnico.
De acuerdo a los planteamientos de Acosta (2010), para lograr un efectivo desarrollo de la gestión tecnológica es necesario evaluar los activos organizacionales, la base tecnológica, los recursos externos y los proyectos. Estos se refieren a los recursos organizacionales para el uso de sus activos tecnológicos, las relaciones con actores externos (proveedores, clientes) y el desarrollo de proyectos como los medios para transformar los activos tecnológicos, organizacionales y externos en innovaciones tecnológicas comercializables que permitan un mayor impacto económico y social.
Según este autor, las capacidades de innovación tecnológica trascienden los modelos lineales que sitúan el desarrollo de habilidades y
destrezas sólo desde la información que proviene de los cambios en el mercado, anteriormente descrito dentro de las fuentes de innovación, ni por los productos que en él se encuentren y sean catalogados como novedosos para el mundo según las estandarizaciones mundialmente aceptadas. Más allá de ello, se plantea que innovar se expresa además en el despliegue de todas las actividades creativas que acompañan la creación de nuevos productos y servicios, pero también su transferencia y adaptación a las necesidades presentes, por lo cual siempre será un proceso de mejora continua.
Sánchez (1996, pág. 24) advierten en este sentido que “la imitación o adopción de innovaciones de otras empresas provoca algún tipo de innovación en la empresa que las adopta, posiblemente de menor magnitud que las provocadas si la empresa comercializa un invento que previamente ha desarrollado internamente”. Por ello según Castellanos y otros (2009), una competencia tecnológica se mide incluso desde los intangibles, pues son los conocimientos y habilidades para entender, hacer uso y tomar decisiones acerca de la tecnología, a partir de su razón de ser y los efectos culturales, sociales y económicos que ello genera.
Retomando los planteamientos de Acosta (2010), puede señalarse entonces que la capacidad tecnológica son las competencias que dinamizan en funcionamiento de las organizaciones a partir del conocimiento interno y las demandas del mercado externo, para emitir respuestas oportunas con el desarrollo de ideas y su transformación en nuevos productos, procesos o sistemas.
En función de los señalamientos antes expuestos, se establecen para el presente estudio tres elementos fundamentales que de alguna manera expresan las capacidades tecnológicas de las organizaciones, la primera
referida a las actividades de investigación y desarrollo a nivel organizacional, la segunda que puntualiza el aprendizaje interno tras la aplicación de conocimiento y la tercera, orientada a la producción, es decir, los cambios operados en los productos y servicios, como resultado o beneficio final de los elementos anteriores.
Estos elementos de ninguna manera representan etapas lineales que siempre llevarán a procesos innovadores, por el contrario, pretenden ilustrar acerca de las capacidades que deben manejarse internamente en el plano de las organizaciones y en este caso de las universidades, para el despliegue de constantes mejoras pertinentes con sus objetivos institucionales.
2.1.3.1. CAPACIDADES DE I+D
Las capacidades en investigación y desarrollo, se refieren a las acciones organizadas y sistemáticas desde las organizaciones para ampliar el conocimiento organizacional y su aplicación en la generación de nuevas mejoras tecnológicas. De acuerdo a los planteamientos de Ortiz y otros (2007), comprende el trabajo creativo para incrementar el cumulo de conocimientos y su uso para el desarrollo de nuevas aplicaciones. Según Henao (2013), esta capacidad permite ampliar las tecnologías existentes, generar otras o mejorar la propia función de I+D.
Se asocia a las actividades de investigación, de proyectos y a la experiencia.
Se rescata en este sentido la importancia no solo de desarrollar actividades de investigación alrededor de los avances científicos y tecnológicos, sino de promover su pertinencia con las necesidades
reales de las organizaciones, por lo que no estaría en este sentido hablándose de investigación básica, sino de aquella capaz de generar el conocimiento para ser aplicado, es decir, conocer, hacer y aprender, siendo necesario trascender a todas las esferas de la organización, más allá de circunscribirla como una función adscrita a una instancia administrativa.
En la práctica se trata del diseño de proyectos de pequeña escala vinculados a las áreas neurálgicas, lo cual se alimenta además de las necesidades externas e internas, explicadas anteriormente en las fuentes de la innovación. Según el documento La Innovación: Un factor clave para la competitividad de las empresas. (1992), la investigación y desarrollo es un trabajo creativo que se realiza de forma sistemática para incrementar el volumen de conocimiento en las organizaciones a fin de derivar nuevas aplicaciones. Contempla la investigación básica, pero trasciende a la investigación aplicada y su desarrollo experimental, mediante trabajos sistemáticos derivados del conocimiento también alimentado por la experiencia.
Según este documento, afianzando la necesidad de generar nuevos conocimiento totalmente vinculados a las necesidades de las organizaciones, se plantea lo que ellos han definido como la investigación industrial, concebida como aquellos estudios o investigaciones críticas orientadas a adquirir conocimientos para la creación de nuevos productos, procesos o servicios o contribuir a mejorar considerablemente los productos, procesos o servicios existentes.
Puede finalmente señalarse en este sentido, que el proceso de investigación y desarrollo constituyen un elemento clave para las competencias tecnológicas de las organizaciones, lo cual debe trascender a
procesos internos de aprendizaje o en otras palabras, al fortalecimiento de las habilidades y destrezas que permitan dar respuesta a las exigencias de calidad y pertinencia de los productos y servicios.
2.1.3.2. CAPACIDADES DE APRENDIZAJE
Las capacidades de aprendizaje se definen como las destrezas para captar y aprovechar los avances, progresos y señales generadas desde el entorno, para operar los cambios internos que permitan mantener la calidad de los productos y servicios. Para Henao (2013), consiste en las habilidades desarrolladas por las organizaciones para identificar, asimilar y explotar el conocimiento del entorno, lo cual es posible medir a través del seguimiento a las tendencias en materia tecnológica, la transformación continua del aprendizaje y el despliegue de mejoras a partir de nuevos conocimientos y la experiencia.
Este aprendizaje será la base para la invención, el cual a su vez se sustenta en el conocimiento existente de acuerdo a los planteamientos de Sánchez y otros (1997), pero también de la experimentación. En concordancia con ello señalan Vega, Gutiérrez y otros (2005), haciendo alusión a los aportes de Cohen y Levinthal (1989, 1990), que los procesos de innovación y aprendizaje son las dos caras de la I+D, pues no solo se genera conocimiento para el desarrollo de nuevos productos o procesos, sino además se desarrolla la habilidad de la empresa para asimilar y explotar las oportunidades de cambio.
El aprendizaje entonces es el proceso mediante el cual el conocimiento y la experimentación favorecen mejoras en el desempeño, partiendo de las competencias individuales y organizacionales, a fin de contribuir al entendimiento de problemas complejos, reconociendo las disfuncionalidades y puntos estratégicos. (Bravo, 2005). Para el documento La Innovación: Un factor clave para la competitividad de las empresas. (1992), el aprendizaje
organizacional se materializa asimismo en el diseño de lo que ellos denominan la actividad de desarrollo precompetitivo, la cual consiste en plasmar los resultados de la investigación industrial explicada en el punto anterior, mediante el diseño de un plano, esquema o diseño para productos, procesos o servicios nuevos, modificados o mejorados, en un primer prototipo no comercializable.
La característica fundamental en este proceso de experimentación es que las mejoras trasciendan aquellas actividades habituales de mejora o mantenimiento, por lo que puede llegarse a pruebas pilotos o demostraciones internas. Se trata de enfatizar en cuanto a la capacidad de aprendizaje como elemento de la capacidad tecnológica de las organizaciones, la importancia de la experimentación, en ensayo, el error, la retroalimentación y en general la puesta en práctica del conocimiento para iniciar actividades innovadoras facilitando así las capacidades de producción.
2.1.3.3. CAPACIDADES DE PRODUCCIÓN
Consiste en la capacidad para introducir mejoras en los productos y servicios, a partir de los resultados de I+D y el aprendizaje organizacional, orientadas a satisfacer las necesidades del mercado. Según Henao (2013), esta capacidad se relaciona con la producción tecnológica avanzada, el nivel de calidad de los productos y la cualificación del personal. Para los espacios universitarios, las capacidades de producción o de innovación tecnológica se centran en la aplicación de cambios técnicos en los productos y procesos.
Por su parte, para Acosta (2010), capacidad de producción es la capacidad de innovación de una organización para movilizar y aprovechar los recursos científicos y técnicos, a través de la explotación y exploración, que le permiten el desarrollo de ideas, procesos o productos
de manera exitosa. La primera consiste en el desarrollo de innovaciones sucesivas que mejoran las características de los productos y servicios para alcanzar progresivamente el cambio tecnológico, mientras que la segunda se centra en diseños tecnológicos dominantes. Prevalecen igualmente ambos procesos, lo que se considera como la ambidestreza de la organización.
Atendiendo a los planteamientos de la Universidad Nacional de Quilmes (1996), las capacidades de producción expresan como un todo la actividad propiamente innovadora a través de la detección de problemas, las necesidades, el conocimiento, el aprendizaje adquirido y la identificación de la tecnología concreta que se podrá en acción o las acciones para el cambio tecnológico. Para Ortiz y otros (2006), las capacidades de producción se miden mediante la adquisición de maquinarias y equipos para la mejora de los productos y servicios, pero también con patrones computacionales para innovar en los procesos.
Por su parte Vega, Gutiérrez y otros (2005), definen la capacidad de producción como la capacidad de absorción, la cual se encuentra regulada por la forma como se sintetiza el conocimiento y aprendizaje. Identifican asimismo la explotación y la exploración como aspectos que posibilitan en cambio. En este sentido, mantienen que el conocimiento y la experiencia de la organización, constituyen factores relevantes para el desarrollo de la innovación.
Para Henao (2013), retomando las ideas de Adler y Shenbar (1990), la capacidad de innovación se define como: “desarrollar nuevos productos que satisfagan las necesidades del mercado; la aplicación de tecnologías de procesos adecuados para producir nuevos productos; el desarrollo y adopción de nuevos productos y procesos tecnológicos para satisfacer las necesidades futuras”.
Finalmente resulta importante señalar que la capacidad de producción se hace
tangible a través de la creación, transferencia o absorción tecnológica para el diseño o mejora significativa de productos y procesos pertinentes con las necesidades de la organización. Para los espacios universitarios destaca en este sentido, la aplicación de cambios y mejoras para optimizar la calidad de la gestión institucional, mediante la entrega de productos, servicios, así como la adecuación de sus procesos a las exigencias reinantes en materia educativa.
Como cierre final de variable de estudio y las dimensiones que la caracterizan o describen, es pertinente aportar que los procesos de innovación tecnológica son dinámicos, abiertos y flexibles a las fuentes generadoras que se sitúan en los espacios internos de las organizaciones, así como en aquellos del entorno, lo cual exige edificar de forma sistemática mejoras y transformaciones en sus productos y procesos, a partir de las capacidades tecnológicas desarrolladas mediante procesos de investigación pertinentes con las necesidades, el aprendizaje y los cambios alcanzados para mejorar la calidad, favoreciendo al mismo tiempo la competitividad de las instituciones y su utilidad social.
3. SISTEMA DE VARIABLES
3.1. DEFINICIÓN NOMINAL: Innovación tecnológica
3.2. DEFINICIÓN CONCEPTUAL DE LA VARIABLE.
Escorsa (2003), señala que la innovación tecnológica es el resultado de una condición novedosa, ofrece nuevas formas de satisfacer necesidades, mediante la introducción de un cambio técnico en los productos o servicios, proporcionando una utilidad que se evidencia en mejoras o confortabilidad. La innovación se define como la transformación de una idea en un producto o equipo vendible, nuevo o mejorado; en un proceso operativo en la industria o el comercio, o en una nueva metodología para la organización social.
3.3. DEFINICIÓN OPERACIONAL DE LA VARIABLE.
La variable innovación tecnológica, se operacionalizará a través de las siguientes dimensiones: fuentes de innovación tecnológica, teniendo como indicadores fuentes internas y fuentes externas; tipos de innovación, acompañada de innovación en productos e innovación en procesos como sus indicadores, finalmente capacidades de innovación con sus indicadores capacidades en investigación y desarrollo, capacidades de aprendizaje y capacidades de producción.
3.4. OPERACIONALIZACIÓN DE LA VARIABLE DE ESTUDIO
Cuadro 2
Operacionalización de la variable Objetivo General:
Analizar el proceso de innovación tecnológica en las universidades públicas y privadas de la ciudad de Valledupar.
Objetivos específicos Variable Dimensión Indicadores
Explicar las fuentes de la innovación implementada en las universidades públicas y privadas
en la ciudad de Valledupar.
Innovación tecnológica
Escorsa (2003) Gómez y González
(2001)
Fuentes de Innovación tecnológica
Vega (2008) Garibay (2008)
Cuervo (1999) Nonaka y Takeuchi (1995)
Fuentes Internas Fuentes externas
Definir el tipo de innovación tecnológica predominante en las universidades públicas y privadas
en la ciudad de Valledupar.
Tipos de innovación
Manual de Oslo (2007), Guzmán y Martínez (2007)
Briones y Laborda, 2008 Calvo (2005)
Innovación en producto Innovación en proceso
Describir las capacidades de innovación tecnológica en las universidades públicas y privadas
de la ciudad de Valledupar.
Capacidades de innovación
Henao (2013) Manual de Bogotá (2001)
Acosta (2010) Sánchez y otros (1996)
Capacidades en I+D
Capacidades de aprendizaje
Capacidades de producción
Proponer lineamientos para fortalecer el proceso de innovación tecnológica en las universidades públicas y privadas
en la ciudad de Valledupar.
Objetivo a desarrollar con el logro de los anteriores
Fuente: Elaboración Propia (2016)