LA EVOLUCIÓN DE LA WEB SOCIAL Y SU APORTACIÓN A LA EDUCACIÓN
Capítulo 1. La evolución de la Web Social y su aportación a la educación
1.5. Evolución de la Web 2.0 hacia la Web 3.0 y 4.0
A esto hay que añadir la creatividad, generación de ideas, desarrollo de competencias, trabajo en equipo, la comunicación, la innovación, la iniciativa y la capacidad de evaluar; habilidades esenciales que pueden ser facilitadas a través de un uso eficaz de las herramientas de la Web 2.0. Por todo ello, podemos afirmar que estas herramientas suponen un dispositivo de motivación intrínseca para la educación, así como, un medio de invención y construcción de aprendizaje. No obstante, a pesar de los aspectos positivos que posee la Web 2.0 también existen retos y obstáculos que el profesorado y el alumnado deben superar (Redecker, 2009):
- Mejorar la accesibilidad.
- Desarrollar en los jóvenes que utilizan habitualmente las tecnologías, las competencias digitales necesarias para hacer un uso eficaz de las mismas, tales como la evaluación crítica de conocimientos, información en línea y gestión del aprendizaje.
- Se necesita apoyo para hacer frente a posibles problemas técnicos, y todos los usuarios familiarizarse con las funcionalidades de las herramientas y el objetivo de su uso en el contexto de aprendizaje dado.
- Si el aprendizaje 2.0 pone a los alumnos en el centro del proceso de aprendizaje, la función del profesor tendrá que ser la de un coordinador, moderador, mediador y mentor, ya que resulta primordial para que los alumnos puedan beneficiarse de estas nuevas oportunidades.
con observar algunos campos de acción, a modo de ejemplo: por un lado, los buscadores de información, en ellos la consulta está dotada de una respuesta más
“intuitiva” o “significativa”, en la que los motores de búsqueda reconocen las intenciones de las personas. Por otro lado, la web semántica optimiza la comunicación entre los usuarios, promoviendo una traducción del idioma más acertada y real, una traducción que se beneficia del contexto y responde a la interpretación. En resumen, se trata de una Web que tiende a ser inteligente (Escaño, 2010).
Berners-Lee, Hendler y Lassila (2001) conciben la Web 3.0 por un lado, como una extensión de la Web 2.0 en la cual la información tiene un significado bien definido, propiciando el trabajo cooperativo entre ordenadores y personas, y por otro, como una web semántica que aporta estructura al contenido significativo de las páginas Web, creando un entorno donde los agentes de software se mueven de una página a otra fácilmente llevando a cabo tareas sofisticadas para los usuarios. Por su parte, Bernal, Castro y González (2014, p. 62) definen la Web 3.0 como:
Un movimiento que busca darle a la Web una estructura definida y cambiar el manejo actual de la información (dando una representación más formal a esta), apoyándose en el uso de tecnologías que permitan pasar de estructuras desorganizadas y aisladas a estructuras que permitan el manejo de datos (y metadatos) fuertemente relacionados, logrando a su vez una mejor (más subjetiva y/o más rápida) y más fácil automatización de los procesos de recuperación y manejo de la información.
En la Tabla 1.10 se muestran las diferencias más destacables entre la Web 2.0 y la Web 3.0 que nos parece interesante compartir.
Tabla 1.10. Características diferenciales entre la Web 2.0 y la Web 3.0
Web 2.0 Web 3.0
Web de los documentos Web social
Poca personalización para el usuario Motores de búsqueda (Google) Desorden y anarquía
Abundancia de información Etiquetas de usuarios (tagging) Dificultad para compartir datos entre dispositivos
Web de textos con información Second life
Web de los datos Web inteligente
Servicios personalizados “a la carta”
Buscadores semánticos y agentes inteligentes
Estándares y protocolos Control de la información Metadatos y Web semántica Interoperabilidad entre dispositivos Información estructurada y organizada Entornos en 3D avanzados
Fuente: Mayer y Leis (2009)
En la Web 3.0 los intercambios de información crecen en calidad, las búsquedas se especializan recibiendo datos concretos, evitando la recepción de datos no válidos. La Web 3.0 trata de realizar un filtrado automático y preciso de la información, a través de un conjunto de lenguajes y procedimientos que permiten añadir significado a la información (Gonzálvez, 2011). Se puede decir que la Web 3.0 surge del cambio en la forma de las relaciones sociales y comunicación entre las personas, como es el caso de las redes sociales. En ella, se parte de la base de añadir información adicional para completar un contenido e incrementar el significado de los datos. Y, mediante ciertas aplicaciones que funcionan como operadores inteligentes y que realizan acciones simples sin la intervención de la persona, se logra una mayor interoperatividad (Gonzálvez, 2011).
Diversos autores como Catone (2008), Harris (2008) y Watson (2009) entre otros, identifican algunas características que definen la Web 3.0 y que resumimos a continuación:
- Apertura – compatibilidad: uno de los rasgos sería la compatibilidad de sistemas e interfaces. Esta característica agrupa el conjunto de protocolos, formatos de datos, software de código abierto y plataformas para el desarrollo de nuevas herramientas (Santiago y Navaridas, 2012).
- Interoperabilidad: esta es una característica que ya se observa actualmente. Las aplicaciones pueden funcionar en otros dispositivos como teléfonos móviles, tablets, etc.
- La Web 3D: La tecnología 3D es uno de los pilares de la web 3.0 que no solo se ha adaptado para funcionar en distintos dispositivos sino que incorpora tecnologías como la realidad aumentada o el 3D. Esto abre nuevas formas de conectar y colaborar entre las personas, utilizando espacios tridimensionales.
- Control de la información: en la Web 3.0 la información se adapta a cada persona, a sus gustos y preferencias, es decir, frente a la cantidad de información y aplicaciones en la Web 2.0 con sus especificaciones y características, la Web 3.0 ayuda a los individuos a buscar y encontrar la información que verdaderamente necesitan. Es decir, la red conoce a cada persona y se adapta a ella y a sus necesidades.
- Web semántica: se trata de dar significado a los datos, de convertir la información en conocimiento, clasificándola y ordenándola para que los dispositivos puedan entender mejor la información que se haya en la red.
Según Spivack (2007) la web sigue evolucionando en la consecución e inclusión del carácter semántico (Figura 1.1). Éste es un paso más para llegar, en la década de 2020 a los agentes personales inteligentes, hacia la WebOs, es decir, la web como sistema operativo (Escaño, 2010).
Figura 1.1. Evolución de la Web Fuente: Spivack (2007)
El desarrollo de la Web 3.0 y sus tecnologías llevarán hacia la Web 4.0, la Web Ubicua, donde el objetivo primordial será unir las inteligencias, de modo que las personas y las máquinas se comuniquen entre sí para tomar decisiones. Para lograr este objetivo, se fundamentará en los siguientes pilares (Piñeiro y García, 2017; Santamaría, 2016):
1. Comprensión del lenguaje natural y técnicas de Speech to text (de voz a texto y viceversa).
2. Nuevos modelos de comunicación máquina-máquina (M2M). La red estará formada por agentes inteligentes en la nube, que serán capaces de comunicarse entre sí y delegar las respuestas al agente adecuado.
3. Uso de información de contexto del usuario (análisis de sentimientos, geolocalización, sensores, entre otros).
4. Nuevo modelo de interacción con el usuario. Para que la Web no se convierta en un almacén de información son necesarios nuevos modelos de interacción, o incluso ejecutar acciones concretas que den respuesta a las necesidades de los usuarios, haciendo hincapié en su uso sobre dispositivos móviles.
La Web 4.0 ya ha empezado para algunos, aunque tendrán que pasar algunos años para que se afiance y comience a mostrar todo su potencial. Esta nueva versión de la red se basará en explotar toda la información que ahora mismo contiene, pero de una forma más natural y efectiva.