METODOLOGÍAS ACTIVAS EN EL AULA
Capítulo 3. Metodologías activas en el aula
3.2. Tipos de metodologías activas
3.2.1. Concepto y características del aprendizaje colaborativo
3.2.2.5. Oportunidades y dificultades para implementar el ABP en el aula
De manera resumida, y en base a las investigaciones y hallazgos revisados sobre el aprendizaje basado en proyectos en el anterior punto de este trabajo, exponemos, algunas oportunidades que presenta esta metodología para el alumnado y el profesorado (Cornell y Clarke, 1999; Filippatou y Kaldi, 2010; Harris, 2002; McGrath, 2002; Railsback, 2002; Solomon, 2003; Thomas, 2000):
- Fomenta el aprendizaje autodirigido. En proyectos de aprendizaje bien diseñados, los maestros diseñan y guían hábilmente, pero no dirigen totalmente el aprendizaje de los estudiantes. Los estudiantes formulan sus propios problemas y metas, planifican los pasos del proyecto, buscan los recursos que necesitan y diseñan sus propios productos.
- Promuve el pensamiento crírico. En el aprendizaje basado en proyectos los estudiantes aplican lo que aprenden para resolver un reto. Los estudiantes participan en una investigación activa, explorando un tema desde múltiples perspectivas, aprendiendo a hacer preguntas pertinentes, recopilando información relevante y sintetizando una solución. Los estudios demuestran que los proyectos de aprendizaje bien diseñados pueden conducir a una comprensión profunda del tema.
- Es especialmente adecuado para atender la diversidad del aula al poder incorporar alternativas para los diferentes estilos de aprendizaje y distintos niveles curriculares, que los estudiantes del aula presentan (Blanchard, 2014).
- Puede ser pieza clave en una educación integral del alumnado, que favorezca el desarrollo de la afectividad, la clarificación y aplicación de positivos valores, la prudencia y pertinencia práxicas y las capacidades metacognitivas.
- Es una iniciativa que llama a la labor colaborativa en el aula, en un clima de confianza y respeto, y que persigue la formación de ciudadanos críticos, conocedores de su realidad (López y Lacueva, 2007).
- Estimula la creatividad. Conviene tener presente que la creatividad no se manifiesta sólo en la clase de arte. Está presente también en las investigaciones científicas, tecnológicas o ciudadanas, que exigen crear ideas novedosas, llevar a cabo propuestas, construir hipótesis, diseñar objetos originales... (Lacueva 1998).
- Aumenta la capacidad comunicativa, la exploración activa, la indagación y el descubrimiento del alumnado.
- Mejora la toma de decisiones y promueve el aprendizaje significativo.
- Aumenta la motivación. Se registra un aumento de la asistencia a la escuela, más participación en clase, y mayor predisposición para hacer las tareas.
- Conecta el aprendizaje en la escuela con la realidad. Los estudiantes retienen más conocimientos y habilidades cuando participan en proyectos. Los alumnos utilizan habilidades de pensamiento de orden superior, en lugar de memorizar hechos en un contexto aislado.
- Proporciona oportunidades al alumnado para contribuir en la mejora de su escuela o comunidad.
- Aumenta la autoestima. Los alumnos se enorgullecen cuando llevan a cabo algo que tiene valor fuera del aula.
- Proporciona una manera práctica de utilizar la tecnología (Moursund, 1999). A través de las tecnologías los estudiantes aprenden a usar las herramientas TIC en su contexto. Además estos recursos apoyan su aprendizaje ayudándoles a acceder a datos del mundo real, colaborando a distancia, visualizando y analizando datos, y creando presentaciones multimedia de sus resultados.
- Promueve el desarrollo y capacitación profesional de los docentes.
- Fomenta la colaboración en línea del profesorado creando comunidades de aprendizaje. En estos entornos los docentes que están trabajando en ABP comparten sus ideas, reciben comentarios e interactúan con otras aulas de ABP a través de la red (Vega, 2015).
Para los estudiantes, el atractivo de esta metodología proviene de la autenticidad de la experiencia. Ya sea a través de un video documental sobre un problema medioambiental, el diseño de un folleto de viaje para resaltar lugares de relevancia histórica en su comunidad, o el desarrollo de una presentación multimedia con los pros y contras de la construcción de un centro comercial; en todas estas experiencias los estudiantes participan en actividades de la vida real que tienen un significado más allá del aula (Intel, 2007). Para los docentes también incluimos algunos beneficios, como una mayor profesionalidad y colaboración entre colegas, y mayores oportunidades para construir relaciones con los estudiantes (Thomas, 2000). Además, muchos profesores están encantados de encontrar un modelo que se adapte a los diversos estudiantes. A su vez, esta metodología supone una oportunidad para la formación del profesorado pues lo conduce a la necesidad de actuar y decidir intelectualmente ante múltiples dilemas prácticos y teóricos con lo cual se irá
renovando y transformando la intervención de los enseñantes y su conocimiento profesional (Pozuelos, 2007).
Sin embargo, como todos los modelos y estrategias de enseñanza y aprendizaje, el aprendizaje basado en proyectos también puede suponer algunas dificultades para el profesorado. Veamos a continuación algunas de ellas:
- Compaginar el trabajo por proyectos con el seguimiento del libro de texto (material que ya tenían adquirido), ya que es muy difícil enlazar ambos contenidos y disminuye el tiempo para llevar a cabo la propuesta.
- La frecuente movilidad del profesorado que no permite que se estabilice la plantilla en algunas etapas educativas. Con el consiguiente menoscabo para la formación de grupos de trabajo que permitan introducir prácticas innovadoras en la escuela.
- Hay que contar también, con la presión social ejercida desde distintas instancias (familia, otras instituciones educativas e incluso el alumnado) que no llegan a entender un modelo que rompe con los esquemas educativos mayoritariamente aceptados.
- En un estudio realizado por Marx, Blumenfeld, Krajcik y Soloway (1997), éstos encontraron que el profesorado que aplica el ABP en sus clases encuentran una serie de dificultades, relacionadas principalmente con el tiempo, el manejo de la clase, el control y apoyo al aprendizaje del alumnado, así como el uso de la tecnología y la evaluación. Veamos a continuación algunas de estas dificultades:
o Iniciar el aprendizaje: iniciar el trabajo por proyectos no es algo que puede hacerse con facilidad o rápidamente, tanto alumnos como maestros deben cambiar su perspectiva de aprendizaje, deben asumir responsabilidades y realizar acciones que no son comunes en un ambiente de aprendizaje convencional.
o El alumnado poco motivado resulta a veces difícil iniciarlo en esta forma de aprendizaje. Los alumnos con predominio de experiencias de fracaso, poseen por lo general, un bajo nivel de curiosidad y no desean iniciar un proceso de búsqueda de nuevos conceptos.
o Tiempo: en el ABP no es posible transferir información de manera rápida como en los métodos convencionales. Al trabajar con el ABP existe mayor necesidad de tiempo por parte de los alumnos para lograr