1.9 ¿Por qué el creciente interés por la ética empresarial?
REFLEXIONES IMPORTANTES
2.4 La Ética Empresarial La ética y la competitividad
2.4.4 La ética y la competitividad
Kliksberg1 se refiere a que es imprescindible en un mundo agobiado por grados agudos de pobreza y desigualdad recuperar la estrecha relación que debería haber entre valores éticos y comportamientos económicos. Ello significa poner en el centro de la agenda pública temas como la coherencia de las políticas económicas con los valores éticos, la responsabilidad social de la empresa privada, la ética en la función pública, el fortalecimiento de las organizaciones voluntarias, y el desarrollo de la solidaridad en general. Todos los actores sociales deben colaborar para que la ética coopere tanto en erradicar la corrupción como para motivar actitudes éticas positivas.
La ética importa. Los valores éticos predominantes en una sociedad influyen a diario en aspectos vitales del funcionamiento de su economía. Eludir esa relación como ha sucedido en la América Latina en las últimas décadas, significa crear el terreno propicio para que ese vacío de discusión ética, favorezca que se desplieguen sin sanción social los valores no éticos que encabeza la corrupción y continúan el egoísmo exacerbado, la insolidaridad y la insensibilidad frente al sufrimiento de tantos.
El corrupto no sólo daña por lo que roba a la sociedad, sino por el mensaje que transmite: todo para mí, no me importan los demás, no tengo problemas de conciencia, lo único importante es enriquecerse.
Se proclama que el destino del ser humano es el amor, la solidaridad, la paz, la superación de todo orden de discriminaciones, el abrir a todos oportunidades de desarrollar su potencial. Un incisivo periodista americano escribió frente al caso Enron, que los altos ejecutivos corrompidos, conocían bien los Diez Mandamientos, pero que en realidad los tomaron como "Las diez sugerencias". Solomon2 plantea que, entre los mitos y metáforas más perjudiciales del discurso sobre los negocios, se encuentran los conceptos Darvinianos:
- la supervivencia de los más aptos, - los negocios son una jungla, - merienda de lobos,
- uno hace lo que puede para sobrevivir, - cada cual va a la suya,
- la empresa tiene sus propias reglas del juego, - lema principal es hacer dinero,
- maximizar beneficios, ya sea en términos de las tres "Ps" "plata", prestigio o poder,
- cualquier medio es lícito, cualquier medio es justificado, siempre y cuando conduzca al fin,
- la empresa no tiene por qué preocuparse del bien social,
- quien quiera dedicarse a los negocios, debe dejar la ética en la puerta de la empresa, como hacen los musulmanes con la sandalia a la puerta de la mezquita,
- es un nido de serpientes,
Son expresiones que suponen una ausencia o indiferencia de ética.
Por supuesto, la idea subyacente es que la vida en los negocios es competitiva, y que no siempre es justa. Cierto es que los negocios son y deben ser competitivos, pero no es verdad que esta competición sea a muerte. Por competitiva que pueda ser una industria particular, siempre se basa en un núcleo de intereses comunes y normas de conducta convenidas mutuamente, y la competencia no tiene lugar en una jungla sino en una comunidad a la que presumiblemente sirve y de la que depende a la vez. La vida de los negocios es ante todo fundamentalmente cooperativa. Y la competencia sólo es posible dentro de los límites de los intereses compartidos en común. Y al contrario de como lo quiere la metáfora de la selva «cada cual a la suya», los negocios casi siempre suponen grandes grupos que cooperan y confían entre sí, no sólo las propias corporaciones sino las redes de proveedores, personal de servicios, clientes e inversores.
Acercar una visión ética a la vida empresarial es un reto que necesariamente deberá ser realidad en los próximos años. La Fundación Séneca desarrolla diversas actividades con el fin de concienciar a los responsables de las empresas del contenido ético de las decisiones que deben tomar casi a diario, así como de las ventajas que a mediano y largo plazo consiguen las empresas que funcionan con un código ético claramente establecido.
En la actualidad, la Fundación Séneca se ha propuesto una difusión de las ideas contenidas en el Libro Verde del Espíritu Empresarial en Europa, elaborado por la Comisión Europea. Para llevar a cabo ese objetivo, se apoya en charlas sobre el espíritu del emprendedor y las satisfacciones económicas y personales que reportan las iniciativas de autoempleo.
El enfoque de estas charlas se basa principalmente en el aspecto motivacional, a diferencia del mensaje de las administraciones que peca excesivamente de legalista y técnico. Los asistentes a estas charlas cuentan con el asesoramiento de la Fundación para un primer estudio de su propuesta de negocio.
La preocupación moral no es periférica, no es secundaria a la actividad empresarial. Es consustancial a ella. Es fundamental a ella. Afirmamos que es posible y necesario vivir éticamente en el mundo empresarial. Afirmamos que la ética empresarial debe asumir unos valores irrenunciables.
Por ejemplo:
- la calidad de los productos y de la gestión, - la honradez y la eficiencia en el servicio,
- el mutuo respeto en las relaciones internas de los empleados, - el respeto a las clientelas externas de la empresa,
- el respeto por la verdad y por la justicia, - el respeto por los compromisos lícitos,
- el cumplimiento de las leyes y normas que rigen la actividad en cada empresa,
- una búsqueda constante de excelencia,
- acentuar la importancia de códigos éticos de conducta,
- sentar la importancia de la responsabilidad social de la empresa.
Esa es la gran tarea que tienen por delante los empresarios del futuro: hacer explícitos los principios éticos que han de gobernar sus actividades comerciales.
Pérez Cruz3 plantea que la gestión de toda empresa debe estar amparada por la base de un código ético, que es el respeto por los derechos fundamentales, ya que la empresa la personifican hombres en cada área de gestión. Pero, ¿cómo podemos medir la ética en las empresas? En el plano académico
existen diversas concepciones. Samper Ratés afirma que la gestión ética va inherente a la gestión por valores, institucionalizada a través de medios tales como:
1. Declaración de valores corporativos. 2. Códigos de conducta empresarial. 3. Balance social.
4. Mención del cumplimiento de códigos éticos en informes anuales. 5. Comités de ética.
6. Programas de formación en ética empresarial.
7. Figuras como el "Defensor del cliente", "Defensor del inversionista", etcétera. El sistema para la gestión ética debe formar parte del sistema de gestión de la empresa. Gestionar una empresa bajo criterios éticos implica en un primer estadio medir la capacidad humana de la propia empresa.
GESTIÓN DE EMPRESAS ÉTICAS Y VALORES