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LA CAÍDA DEL DIRECTORIO LA CONSOLIDACIÓN DE LAS INSTITUCIONES PROVINCIALES EL PROYECTO RIVADAVIANO.

UNITARIOS Y FEDERALES.

INTRODUCCIÓN.

La derrota del gobierno central en Cepeda el 1º de febrero de 1820, la posterior firma del Tratado del Pilar, el 23 de febrero siguiente, estableciendo el seguimiento del sistema federal de gobierno, y el rechazo sufrido por la Constitución de 1819, sancionada por el Congreso, de carácter unitario, van a constituir el fin de un proyecto político de gobierno centralizado, y con ello, van ha generar, una crisis política en Buenos Aires, ante la derrota en manos del Ramírez, gobernador de Entre Ríos, y López, gobernador de Santa Fe y una nueva etapa institucional caracterizada por la emergencia y posterior consolidación institucional de las Provincias.

En la Provincia de Buenos Aires,

La Provincia de Buenos Aires, en el año 20, se va a caracterizar por una fuerte inestabilidad institucional, representada por la designación de una decena de gobernadores de formas diferentes(Cabildos abiertos-Asambleas populares- Asonadas) enmarcada por la confrontación entre los ex.-directoriales, los disidentes del litoral y la oposición popular urbana existente en la ciudad y la campaña, generándose así una confrontación facciosa entre centralistas y confederacionales, y entre la ciudad y el campo, por la configuración del nuevo poder provincial.

Dicha lucha se va a definir con la derrota militar de una facción de los confederacionales por el ejército comandado por el general Martín Rodríguez, y con relación al conflicto sobre la representación entre campo y ciudad, se definirá a favor de esta última, tanto en el campo militar, como, posteriormente, en la negociación política que concluyó con la aprobación de la ley electoral del año 1821.

Como consecuencia de estas luchas se terminó de perfilar una elite dirigente, que dio origen al denominado “Partido del Orden”, que procuró reorganizar la

Provincia de Buenos Aires, con el apoyo sectores dominantes vinculados al comercio y a la economía rural, a través de la gobernación del General Martín Rodríguez, y la gestión de sus dos principales ministros: Bernardino Rivadavia en Gobierno y Relaciones Exteriores y Manuel García en hacienda.291

La elite política porteña va a desplegar vínculos con políticos, filósofos y pensadores de Europa y Estados Unidos con lo cual va a incorporar para sí un capital simbólico importante, al poder considerarse interlocutores validos en los debates políticos e intelectuales de la época. Y particularmente, en relación con la influencia del utilitarismo en el discurso político de la época, con Jeremías Bentham. Lo que se hacía extensivo a otras organizaciones de la época, como la Sociedad Literaria, que creará la figura del “miembro corresponsal” a fin de incorporar pensadores de otros países que compartían sus principios.292

Ello sin desconocer la existencia de relaciones comerciales especulativas, vinculadas con el ejercicio de funciones políticas, como las que se desarrollaron en esa época en torno a la figura de Braulio Costa, junto a otros “avisados hombres de negocios”, que alternaron la actividad económica con la política, como Félix Castro, Miguel de Riglos, Juan Fernández Molina, Ruperto Albarellos, Ladislao Martínez, Juan Pedro Aguirre, entre otros, que constituyen “un duradero consorcio con relaciones internas sólidamente constituidas con una espesa malla de intereses económicos y relaciones familiares”.y que volcarán sus inversiones “al ámbito rural, su participación en los planes financieros y en las gestiones de explotación minera de tanta notoriedad en aquellos años.”.293

Asimismo va a comenzar la institucionalización de las provincias, a través de la consolidación de la figura del caudillo como gobernador, quien “Representa al pueblo que interpreta y conduce”. Su gobierno abarca los cuatro ramos clásicos: militar, político, justicia y hacienda. En materia política dictando las

291 Marcela Ternavasio-Cap. V-Las reformas rivadavianas en Buenos Ayres y el Congreso General

Constituyente- pags- 161/164. En Nueva Historia Argentina-Tº III-Revolución-República-Confederación (1806-1852). Dirección del Tomo Noemí Goldman-Editorial Sudamericana-Impreso en España-Buenos Aires-1998.

292 Beatriz Dávilo-Los derechos, las pasiones, la utilidad-Editorial UNTREF. Primera Edición. Abril del

2011. pags. 219/220.

293 Galmarini Hugo Raúl-Los negocios del poder. Reforma y crisis del Estado1776/1826.- Ob. op. cit.-

leyes con el asesoramiento de la Sala; en materia de justicia, actuando en causas criminales ante el recurso de Súplica. En materia de Hacienda dando los presupuestos y los estados de tesorería. La Sala, además de elegir al gobernador, lo asesoraba en materia legislativa, y en los graves problemas de la provincia. Y la justicia, sobre todo en las provincias pobres, era cumplida por jueces que no eran letrados “pero suplían con la rectitud de sus conciencias sus ausentes conocimientos”. También van a dictarse los primeros Reglamentos y Constituciones. Dirá a este respecto José María Rosa: “Si el caudillo o secretario se daban maña para comprimir en algunos artículos la auténtica vida comunal (Como el Reglamento de Santa Fe de 1819; la Constitución de Corrientes de 1824 o el Reglamento de San Luís de 1832) las “instituciones” vivían, perduraban. Pero si copiaba el texto de la Constitución Nacional de 1819 o traducía las fórmulas sonoras del constitucionalismo teórico, su obra era simplemente una letra muerta, deslizándose a su margen la vida política de la provincia.”294

En este contexto, dividiremos el tratamiento del tema, en este capítulo analizaremos la situación de la Provincia de Buenos Aires, y en el próximo, haremos, al menos de un modo general, un estudio sobre la evolución de la libertad de la prensa, en, al menos, algunas de las provincias.

LA EVOLUCIÓN EN LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES.

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