JUAN HIPÓLITO VIEYTES nace en la localidad de San Antonio de Areco el 12 de agosto de 1762. En 1775 se traslada a Buenos Aires con su hermano Ramón a fin de estudiar filosofía en el Colegio Real de San Carlos. Toma varios cursos de derecho pero no se gradúa. Finalmente resuelve abandonar los estudios desobedeciendo a su padre, y se traslada con su hermano mayor Sixto, en el año 1779, al Alto Perú. En Potosí se empleo como minero, y se encargaba de reconocer y seleccionar el mineral. En 1781 presenció el levantamiento y ejecución del cacique Tupac Amarú y su esposa Micaela Bastidas. Tomo conocimiento de la situación real de trabajo de las poblaciones originarias, y con las bibliotecas del arzobispo de San Alberto y del canónigo
Matías Terrazas, desarrollando una formación autodidacta. En Chuquisaca también tomó contacto con Juan José Castelli y Nicolás Rodríguez Peña. Estuvo viviendo en la región por veinte años y tomando contacto y analizando los sistemas económicos y revolucionarios de Jerónimo de Uztariz; con el pensamiento de Francois Quesnay, del abate Fernando Galiano, y de Adam Smith; y las concepciones de Gaspar de Jovellanos, convirtiéndose en un conocedor de economía, agricultura, la química aplicada, la geografía, historia natural y jurisprudencia. A fines del siglo XVIII retorna a Buenos Aires. En principio, se presume que sus primeras colaboraciones lo fueron en el
Telégrafo Mercantil, junto a Manuel Belgrano, José Manuel de Albarden,
Gregorio Funes, Domingo Azcuénaga, Juan José Castelli y Pedro Antonio Cerviño. El 1º de septiembre de 1802 aparecerá el primer número del
Semanario de agricultura, industria y comercio.97
Esta experiencia periodística reflejará, por su contenido, un aprovechamiento más orgánico y sistemático, para la difusión de las nuevas ideas en materia económica, del espacio abierto por la monarquía española, en el marco del despotismo ilustrado, y la dirección de quien, indudablemente, en pocos años más, se transformará en protagonista de los días de mayo, quien se encontraba mucho más fuertemente influido por estas, como quedó ya descrito.
Ya hemos visto, en el contexto del proceso que acompañó el cierre definitivo del Telégrafo Mercantil, de que modo se fue gestando el surgimiento de este nuevo papel periódico, también, en el marco de un sistema legal que exigía la autorización previa virreinal y que contemplaba el ejercicio permanente de la censura previa para publicar cada número.
Pasaremos ahora al análisis de algunos de los aspectos más salientes de esta nueva experiencia periodística y su vinculación con el ejercicio efectivo de la palabra escrita.
97 María Fernanda de la Rosa-Juan Hipólito Vieytes- En Revolución en el Plata. Protagonistas de Mayo
de 1810 Miguel Angel de Marco y Eduardo Martiré (Coordinadores)-Academia Nacional de la Historia- Editorial Emecé. Buenos Aires. 1º Edición-Abril de 2010- Pags. 554/560 y sus citas.
LOS OBJETIVOS INICIALES DEL SEMANARIO.
LA RELACIÓN EXISTENTE ENTRE EL ESPACIO ABIERTO POR LA AUTORIDAD VIRREINAL Y LA ACTIVIDAD DESPLEGADA POR LA NUEVA DIRIGENCIA CRIOLLA.
Este proyecto quedaba en manos de quien sería un importante protagonista de la historia inmediata del Río de la Plata y en especial de Buenos Aires y por ende, nos permite advertir la interrelación existente entre las ideas del despotismo ilustrado, el surgimiento de las nuevas ideas económicas y el avance organizativo de la elite dirigencial criolla.
La importancia de "fomentar la agricultura, animar la industria y proteger el comercio, en un país agricultor" va a aparecer en la Primera Memoria que Manuel Belgrano va a redactar en el año 1795, como Secretario del Consulado de Buenos Aires. Allí va a planear la necesidad de la difusión de los conocimientos para salir de la ignorancia, y con tal fin, propone la creación de una Escuela de Agricultura. 98 Ya en su memoria de 1799 expresa: “…la extensión de conocimientos, la ilustración general, la que las luces se difundan por todos, que todos se instruyan, que adquieran ideas, que ni el Labrados, ni el Comerciante, ni el Artista ignore que les corresponde, que unos y otros procuren no apegarse tan íntimamente a los pensamientos de sus antepasados, los que solo deben adoptarse quando convienen y quando no desecarlos y abandonarlos…”99 Estas ideas serán retomadas por Vieytes como veremos. Como Belgrano, en 1810, retomará el proyecto periodístico de Vieytes haciendo expresa mención al mismo.100 A su vez Vieytes conoció a
98 Manuel Belgrano-Memorias-Documentos-Biblioteca Página 12-pags. 11 y 15. Las restantes estuvieron
destinadas al cultivo del lino y del cáñamo (1997); Unión de la Agricultura y el Comercio. Premios. Ilustración (1799): Memoria sobre el establecimiento de fábricas de curtiembres en el Virreynato de Buenos Aires (1802)Importancia del estudio de la matemática (1806); Males del contrabando (1809).
99 Manuel Belgrano-Memorias-Ob. Ant. Cit., pag. 60.
100 “El ruido de las armas. Cuyos gloriosos resultados admira el mundo, alejó de nosotros un Periódico
utilísimo con que los conocimientos lograban extenderse en materia más importante a la felicidad de estas Provincias: tal fue el Semanario de Agricultura, cuyo editor se conservará siempre en nuestra memoria, particularmente en la de los que hemos visto a algunos de nuestros labradores haber puesto en práctica sus saludables lecciones y consejos, y de que no pocas ventajas han resultado” (Prospecto del Correo de Comercio).-Versión Facsimilar-Academia Nacional de la Historia-Buenos Aires. 1970-Prospecto-Pág S/N.
Castelli y a Rodríguez Peña en Chuquisaca. Por último, como ya indicamos, varios colaboradores del Telégrafo Mercantil fueron hombres de Mayo. Consideramos que ello, por una parte, refleja como la asociación política entre diversos integrantes de la sociedad tardocolonial se fue afianzando en torno de las nuevas ideas económicas, y principalmente, en torno a la agricultura, y, por otra parte, como fueron utilizando la condicionada apertura virreynal a la prensa escrita, para la difusión de tales ideas. Además considero que la extensión temporal de este nuevo proyecto periodístico, entre 1802 y 1807, con un intervalo, que luego explicaremos, es demostrativa de un mayor grado de cohesión, y la comprensión de la importancia de este medio, a los fines propuestos.
Este aspecto (aprovechamiento del espacio abierto por las autoridades virreinales) aparece con claridad en el PROSPECTO DE LA PUBLICACIÓN. Allí el editor afirma: “Ninguna cosa pues puede contribuir con más eficacia a este fin que la publicación de un periódico, por cuyo medio se propaguen de unas Provincias a otras los conocimientos más necesarios a nuestra agricultura… Esta es la obra grande que estaba reservada al actual sabio gobierno que proteje y anima nuestras miras: es preciso que a sus benéficas intenciones ayudemos con todo nuestro conato y desvelo.”101 Que aúna la publicación del periódico y sus fines, con la decisión virreinal de permitir su publicación.
LA DEFINICION DE LOS CONTENIDOS.
El Prospecto también los define con claridad: “En él se tratará de la agricultura en general, y los ramos que la son anexos, como son cultivo de Huertas, plantío de árboles, riegos, etc. De todos los ramos de industria que sean fácilmente acomodables a nuestra presente situación, del comercio interior y exterior de estas Provincias; de la educación moral; de la economía doméstica; de los oficios y de las artes; de las providencias del gobierno para el fomento de los labradores y artistas; de los elementos de química más acomodados a los descubrimientos útiles, a la economía del Campo y a la mejor
101 Semanario de Agricultura, Industria y Comercio-Edición facsimilar-Biblioteca de la Junta de Historia
expedición de los oficios y las arte.”102 Es decir que estará centrado en la difusión de las nuevas ideas económicas, en particular, la de los fisiócratas, sobre cuyo conocimiento, como vimos, el editor estaba familiarizado a través de su formación autodidacta en Chuquisaca.
Sin perjuicio de ello, tal cual bien lo señala Pablo F. Martínez, quien efectúa un pormenorizado análisis del pensamiento ilustrado en materia de agricultura, a través de los artículos que aparecen el en Semanario, que con motivo de la primera invasión inglesa, que generó la interrupción temporaria del periódico en 1806, al retomar la actividad, por pedido de Liniers y siguiendo su recomendación, el mismo adquirió un perfil más político militar.103 Lo que evidencia el impacto de acontecimientos políticos, como las invasiones inglesas, tanto en el contenido mismo del periódico, como en la persona de su editor, quien actuara como Capitán de Patricios.104 Además, al producirse la segunda invasión inglesa, con el desembarco inicial en Montevideo, ello representará el fin del periódico, a pesar de que, el anuncio en el mismo, solo refería a una interrupción temporal.
LOS COLABORADORES.
Tal cual lo plantea el propio Vieytes en el Prospecto: “Yo seré el órgano por donde se transmitirán al Pueblo las útiles ideas de los compatriotas ilustrados que quieran tomar parte en esta empresa: no son mis hombros solos suficientes para sostener el peso de este edificio colosal: necesito precisamente del auxilio y del socorro de todos aquellos que amantes de la Patria aspiran a la general felicidad de estas Provincias.”105 En ese contexto va a rodearse de una serie de importantes colaborados, algunos de los cuales ya habían participado en el mismo carácter en el Telégrafo mercantil. Entre ellos: Pedro Antonio Serviño, que era además director de la Escuela de Náutica y Academia de Matemáticas, creada por
102 Semanaria de Agricultura, industria y comercio-Edición facsimilar-Ob. Op. Cit.- Tº I-pag. VII. 103 Pablo F. Martínez-El pensamiento agrario ilustrado en el Río de la Plata: Un estudio del Semanario de
Agricultura, industria y Comercio-Punto 6- Un nuevo Semanario…:El periodismo como primera versión de la historia..En www.Scielo.com. Versión On Line ISSN-1515-5994. Conf. Galván Moreno C.-El Periodismo Argentino-Editorial Claridad. Buenos Aires.1944-pag. 37/38.
104 Indudablemente lo descrito influirá luego en su decisión de no acompañar la decisión de fusilar a
Liniers en Córdoba, siendo Vieytes Comisario Político del Ejercito del Norte, razón por la cual fue sustituido.
Belgrano en 1802; Juan José Castelli; Manuel Leiva; el Deán Gregorio Funes y Manuel Belgrano, entre otros.106 Lo que reafirma lo antedicho, en relación con el aprovechamiento de la nueva dirigencia criolla del espacio abierto por el propio régimen virreinal, de un modo orgánico.
Además va a proponer el editor en su Prospecto otras fuentes de información para definir los contenidos del semanario, así: “Tendrá a la vista los mejores Autores, así Nacionales como Extranjeros que en estos últimos tiempos ilustrados hayan tratado con más conocimiento sobre las materias indicadas. Consultaré los mejores periódicos de Europa (a los que ya me he subscrito con anticipación) para comunicar al público los conocimientos útiles que puedan fácilmente acomodarse a nuestra situación actual; y finalmente recibiré e insertaré todas cuantas memorias se me remitan (francas de porte) con tal que en ellas se traduzca la utilidad que tiene por objeto este Periódico.”107
Como puede advertirse, refiere tanto a autores nacionales como extranjeros, a periódicos Europeos a los cuales se encuentra suscripto, y a toda Memoria que se le remita libre de porte, pretendiendo extender el ámbito de los colaboradores, más allá de los próximos.
LOS DESTINATARIOS.
También Juan Hipólito Vieytes va a precisar los destinatarios de su papel, expresando: “Mientras el ciudadano admira los principios de la más profunda teoría y cotejados a la práctica los encuentra en un todo ajustados y precisos; el pobre habitador de la campaña se mantiene aislado y entregado a si mismo siguiendo la rutina que aprendió de sus mayores sin adelantar un paso. Jamás podrá éste abandonar su errada práctica, y seguir un método de trabajo más sencillo y menos dispendioso si en los términos de su patrimonio y su heredad no encuentra un bienhechor que prácticamente le convenza de seguir otro camino más corto en su ejercicio y por el cual puede seguramente prosperar.”108 Allí consta que el mismo está dirigido a “El pobre
106 Galván Moreno C.-El Periodismo Argentino-Ob.op. cit. Pags. 48/49.-
107 Semanario de Agricultura, Industria y Comercio-Edición Facsimilar-Ob. Op. Cit., pag. VII. 108 Semanario de Agricultura, Industria y Comercio-Edición Facsimilar- Tº I- Pag. IV.
habitador de la campaña”, es decir al labrador de la tierra, considerada la agricultura una de las formas básicas de riqueza para un país.
LA DIFUSIÓN.
Ahora bien, ante la definición de un destinatario, también se define una forma de difusión, que podemos calificar la novedosa, pero que luego, se expandió y vulgarizo, y que consistía en la lectura del periódico a sus destinatarios, generalmente analfabetos, en las parroquias, por medio de los párrocos, afirmando:”… pero aún sería casi del todo insuficiente este papel por sí mismo, si el celo conocidos de nuestros Párrocos no le diesen todo el valor que le falta para con sus feligreses haciéndoles entender prácticamente todo el pormenor de sus preceptos en aquella parte que diga más relación a su situación local.”109 Aprovechando la congregación de tales labradores en las mismas.
Sin perjuicio de que pueda resultar pueril o inocente la iniciativa, teniendo en cuenta la formación ideológica generalizada de los párrocos, 110 lo cierto es que resulta un antecedente precursor en la búsqueda de configurar una nueva esfera pública que permitiera una mayor interacción entre la elite letrada y aquellos que ocupaban posiciones inferiores en la jerarquía social, como forma de legitimación.111
LOS SUSCRIPTORES.
El sostenimiento de la publicación lo va a ser a través de las suscripciones. Y si bien puede aparecer como una simple expresión de deseos, así como se proponía llegar a otras provincias, con el contenido del semanario, también se preveían costos para suscriptores domiciliados en las provincias de esta administración de correos, como aquellos que lo estaban en el Territorio de Charcas, Presidencia de Chile y Virreinato del Perú, y para los de Buenos Aires
109 Semanario de Agricultura, Industria y Comercio. Edición Facsimilar-Ob. Op. Cit.-Tº I-Pag. IV. 110 Martínez Pablo F.-El pensamiento agrario ilustrado en el Río de la Plata-Ob. Op. Cit.- punto 5
Pedagogía agraria y ficciones educadoras.
111 Acree William-La lectura cotidiana- Prometeo Libros-Buenos Aires. 2013-Pag. 29, que define a esta
se previa el domicilio particular del editor o el de la imprenta de Niños Expósitos.112
Tiempo después hará manifiestas las dificultades económicas vinculadas con lo limitado de las suscripciones, a fin de afrontar los gastos necesarios de impresión.113
Podemos destacar, de lo hasta aquí expuesto, algunas cuestiones relacionadas con el efectivo ejercicio de la expresión escrita, aun en el contexto de la censura previa, a saber:
a) Precisión en la decisión de los contenidos y sostenimiento en el desarrollo de los mismos, sin desvincularse de acontecimientos políticos de suma importancia, como la primera invasión inglesa y la reconquista. b) El editor, como varios de sus colaboradores, están seriamente
comprometidos con las nuevas ideas económicas, y asociados entre sí con ese fin de difusión, con un claro sentido ideológico y entiendo organizativo, si consideramos el largo periodo de duración del proyecto editorial.114
c) La ampliación del horizonte territorial, tanto en relación con las colaboraciones posibles, como en relación a los suscriptores, lo que también se constituye en objetivo político, la ampliación del ámbito de difusión e influencia, al menos deseada.
d) El despliegue de una estrategia (Párrocos y parroquias) de llegada a sectores analfabetos o poco instruidos, auténticos destinatarios del papel periódico, con el fin de ampliar los potenciales lectores y constituir y ampliar una nueva esfera pública, de indudable importancia a los fines de definir, que se escribe, para quien y para que, lo que, en definitiva, hacen a la razón de ser de la reivindicación del derecho a escribir, de carácter material y efectivo.
112 Semanario de Agricultura, Industria y Comercio. Edición Facsimilar-Ob. Op. Cit.- Tº I- Pag. VIII. 113 Seminario de Agricultura, Industria y Comercio-Edición Facsimilar- Ob. Op. Cit.-Tº II-Nº 86-09-05-
1804.
114 Horacio Vázquez-Rial-Formación del país de los argentinos-Ob. op. cit.-pag.149 y sgts. Va a marcar
esta relación, a través de la colaboración en ambos primeros medios periodísticos, de quienes años después serían activos participes de Mayo.
EL EJERCICIO DE LA CENSURA
Ya el primer tomo de la publicación, en su carátula, advierte “Con superior permiso” lo que confirma la necesaria autorización previa virreinal para su puesta en marcha, conforme la Legislación de Indias vigente, por lo cual el periódico, por regla, estaba sometido a la censura previa.
Uno de los casos de posible censura al Semanario de Agricultura esta vinculada con la publicación de una carta de un lector en el Nº 63 del 30-11- 1803, donde se exaltaban los beneficios de la libertad de comercio y se criticaba el régimen impuesto al comercio del trigo por parte de algunos monopolistas y el Cabildo. Este, molesto, instruye a un Escribano, mediante acta, a fin de que comparezca al domicilio del Editor del Semanario, y lo aperciba que cese dicha publicación y otras futuras de tenor similar. Tres días después el Escribano comunicaba al Cabildo la respuesta de Vieytes, quién en su descargo informa que todos los papeles que se le dirigían para su estudio, eran enviados al censor previo a su publicación, y que, de ordenarlo la autoridad competente, con gusto dejaría de publicar la continuidad de la referida carta. Ante ello el Cabildo recurrió directamente al virrey solicitando la no publicación de la continuidad de la carta, también con resultado negativo, ya que la misma aparece en la primera página del número siguiente bajo el pseudónimo de El charlatán mayor de la tertulia del Retiro. Saliendo airoso del intento censor.
Frente al mismo Cesar “Tato” Díaz se pregunta a que se debió ello, para lo cual ensaya tres hipotéticas posibilidades: a) Una persona muy influyente intercedió ante el censor; b) Que existiera una relación de amistad o familiaridad entre el censor y el editor y c) el descuido o la impericia del censor, en este último caso confirmado por la publicación del artículo Humanidad de Gabriel Hervia y Pando donde denuncia que 2.500 indios al año mueren en las minas de Potosí por las condiciones inhumanas de trabajo. 115
Considero que una combinación de esos factores es muy posible, en primer lugar porque dos colaboradores del periódico, Belgrano y Cerviño, eran funcionarios de la administración virreinal, uno Secretario del Consulado, desde
1794, el otro Director de la Escuela de Navegación y Academia de Matemáticas, creada por iniciativa del primero en 1802, lo que no descarta esta posibilidad. Asimismo, como ya quedó claramente demostrado en el caso de Cabello y Mesa, la relación con las autoridades, a fin de generar la “confianza” necesaria, para la obtención de la autorización previa, era imprescindible, lo que no descarta una relación con cierto grado de habitualidad. Finalmente, como ya señalamos, hay evidencias de una administración desordenada y con visos de conductas corruptas que pueden influir en el ejercicio ineficiente del rol del censor.
Pero, en cambio, la publicación de la segunda parte de la carta Humanidad no tuvo igual suerte, ya que, impreso el Nº 66 del periódico, con la segunda parte de la carta, se recibe la censura virreinal y debe reelaborarse el referido número, eliminando la mencionada segunda parte. Ello es posible verificar en la medida en que aparecen en colecciones privadas, la doble edición, permitida y prohibida, del mismo número 66.116
Creo personalmente que lo expuesto demuestra el revuelo político que causó