Como ya apuntábamos al principio, tan solo hemos podido aportar algunas pistas sobre el tema.
Pero no vamos a cerrar nuestra exposición sin comprometer algunas conclusiones personales planteando determinadas acciones que por parte de la sociedad española (Administración, ONG’S e iglesias) podrían emprenderse:
I. Que la sociedad crea mecanismos de equilibrio en función de la oferta de empleo que produce el mercado y otros indica- dores sociológicos.
II. Que no solamente existen flujos de entrada sino que tam- bién se producen flujos de salida, que con frecuencia se igno- ran, por lo que se hace necesario reparar, necesariamente, en el stock o saldo resultante.
Y aún más, el análisis social nos muestra que cuanto más duros sean los controles de entrada, menos salidas se producirán, debi- do al temor a no volver a ser admitidos en el supuesto de que se produzca un cambio de criterio.
Provisionalmente, y entre tanto se modifican las políticas actua- les de inmigración, debería aprovecharse el actual artículo 31 de la Ley, que contempla la concesión de permisos temporales por cir- cunstancias humanitarias o desarraigo, para resolver la situación del contingente de irregulares viviendo actualmente en España.
5. España debería establecer Convenios de Cooperación con los países emisores, procurando concertar cupos y buscando la colaboración efectiva de esos países para que regularicen ellos mismos los flujos de salida. Estos convenios deberían ir acom- pañados de:
a) Campañas de información objetiva en los países de origen, estableciendo mecanismos de disuasión, cuando dicha políti- ca sea necesaria.
b) Ciclos de formación profesional subvencionados para los inmigrantes que llegan (estén o no regularizados), acompaña- dos de una bolsa de supervivencia.
c) Alternativa o complementariamente, establecer programas de orientación y formación básica en los países que generan fenómeno de la inmigración desde una perspectiva optimista,
reconociendo el valioso aporte que los inmigrantes están haciendo en nuestro país tanto a la economía como al desa- rrollo cultural.
3. Puesto que el saldo económico que producen los inmigran- tes es positivo, tanto en el terreno empresarial como en lo que afecta a la contribución social, las diferentes Administraciones deberían dedicar fondos suficientes encaminados a facilitar la integración cultural y social de estos colectivos, mediante cen- tros de acogida, construcción de viviendas protegidas, proyectos educativos de formación profesional, fomento de iniciativas y proyectos culturales y religiosos promovidos por los propios colectivos de inmigrantes, favoreciendo con ello el respeto a la propia identidad de los inmigrantes. Estas medidas contribuirán a acelerar los procesos de integración y, con ello, la disminución de los problemas colaterales.
4. Por otra parte, compartimos el criterio de algunos analistas sociales que consideran necesario liberalizar las políticas de entrada de inmigrantes, legalizando a todos los que entren y deseen quedarse, aunque somos conscientes de que esta afirma- ción tiene mala prensa. Con ello se evitarían:
a) Las mafias que comercian con los inmigrantes. b) La explotación de trabajadores en situación irregular. c) Mucha de la delincuencia derivada de las situaciones de ilegalidad. A este respecto, y para dar fundamento a la propuesta anterior, no debemos olvidar otros aspectos importantes que influyen sobre los flujos migratorios y sobre los que se habla y escribe muy poco:
Bibliografía
1. Legislación.
•Acuerdo de Schengen, ratificado por España en 1990.
•Ley Orgánica 4/2000 del 11 de enero, sobre derechos y libertades de los Extranjeros en España y su integración social.
•Ley Orgánica 8/2000 del 22 de diciembre, de reforma de la Ley Orgánica 4/2000, del 11 de enero.
•Real Decreto 864/2001, del 20 de julio, del Ministerio de la Presidencia, por la que se aprueba el Reglamento de ejecución de la Ley Orgánica 4/2000, del 11 de enero.
2. Documentos
•Inmigración y Cristianismo, Libro de Actas del XVII Congreso de Teología, Centro Evangelio y Liberación (Madrid, 1998).
•Libro Blanco de la inserción laboral de refugiados e inmigrantes, CEAR Madrid, Octubre 2000).
•Lora-Tamayo D’Ocon, Gloria, Extranjería en la Comunidad de Madrid 1999, Delegación Diocesana de Migraciones-A.S.T.I. (Madrid, 1999). •Movimiento natural de la población española, año 1986, Instituto
Nacional de Estadística. Artes Gráficas I.N.E. (Madrid, 1990).
•Plan Regional para la Inmigración 2001-2003, Consejería de Servicios Sociales de la C.A.M. (edición de régimen interno).
•Programa Global de Regulación y Coordinación de la Extranjería y la Inmigración en España, Periodo 200-2004, Delegación del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración, Ministerio del Interior.
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los flujos de inmigrantes, con cuya política se evitarían muchos problemas y se reducirían costes de integración.
d) Habilitar residencias-puente para períodos de adaptación. e) Subvenciones específicas para atender las situaciones de emergencia de algunos inmigrantes en situación irregular. 6. Establecer políticas de ayuda al desarrollo de los países emisores. Dentro del seno de la Unión Europea, España debe- ría promover este tipo de acciones, encaminadas a fomentar la creación de puestos de trabajo que sirvan de freno a la inmi- gración desesperada.
7. Informes realizados tanto por el Imserso como por la Universidad de Comillas y la Generalitat de Cataluña determi- nan que los inmigrantes regularizados aportan a la Hacienda pública más del doble del dinero que reciben. Pues bien, a par- tir de este dato, como ya hemos apuntado anteriormente, debe desarrollarse una ética de solidaridad, apoyada por una política de aporte de recursos a los servicios públicos para evitar que los niveles de seguridad y prestación ciudadana se deterioren, tanto para los nacionales como para los inmigrantes, favoreciendo preferentemente a los más desasistidos.
8. Y, finalmente, en lo que respecta a la tarea de las iglesias, creo que las iglesias evangélicas españolas deben reformular, a la luz de la Biblia, los contenidos de su misión, descubrien- do que no cabe una predicación del Evangelio aséptica; que no se puede eludir la responsabilidad que tienen como agen- tes sociales con contenidos éticos, y que hay que aportar soluciones en el proceso de integración de los inmigrantes, no importa que su papel, el de las iglesias, pudiera parecer a algunos de menor cuantía.
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3. Libros y Revistas
•Blanco, Cristina,Las migraciones contemporáneas,Alianza Editorial. (Madrid, 2000).
•Goytisolo, Juan y Naïr, Sami, El peaje de la vida, Ed. Aguilar. (Madrid, 2000).
•Informe España 2003, Una interpretación de su realidad social.
Fundación Encuentro. (Madrid, 2003).
•Las incertidumbres de un mundo en mutación,Vol.1, Univ. Deusto. (Bilbao, 2001).
•Las Migraciones desde el Trabajo Social, Monográfico Revista del Colegio Oficial de Diplomados en Trabajo Social y AASS de Madrid. (Madrid, 1er. Trim. 1996).
•Población, inmigración y Mercado de Trabajo.Revista Economistas del Colegio de Economistas de Madrid, nº 86. (Madrid, 2000). •Ruiz de Olabuénaga, José Ignacio. Inmigrantes. Ed. Acento.
(Madrid, 2000).
•Wihtol de Wenden, Catherine, ¿Hay que abrir fronteras?,
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D. Juan Medrano Cucurella