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La experiencia plasmada en el culto

In document La Iglesia y la Migración (página 63-65)

Los Salmos expresan lo esencial que el pueblo vivió y descu- brió en su relación con Dios. Los géneros son muy variados: himnos, súplicas, acción de gracias. Además los hay de corte

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y dad maridos a vuestras hijas, para que tengan hijos e hijas; y multiplicaos ahí, y no os disminuyáis. Y procurad la paz de la ciudad a la cual os hice transportar, y rogad por ella a YHWH; porque en su paz tendréis vosotros paz” (Jr. 29:5-7).

En el libro de Ezequiel el tema de la injusticia se desarrolla en contextos muy diferentes. La preocupación por los grupos más desfavorecidos y el interés por los inmigrantes (del que no hablan explícitamente Amós, Oseas, Miqueas, Nahum o Sofonías) no está lejos de Jeremías. Explícitamente, Ezequiel defiende al inmigrante en 22:7: ”Al padre y a la madre despre- ciaron en ti; al extranjero trataron con violencia en medio de ti; al huérfano y a la viuda despojaron en ti” También en 22:29: ”El pueblo de la tierra usaba la opresión y cometía robo, al afligido y menesteroso hacía violencia, y al extranjero opri- mía sin derecho”. Ezequiel busca las causas de la destrucción de la capital en las injusticias cometidas por sus habitantes y entre ellas cuenta el maltrato, la opresión y la violación de derechos respecto al inmigrante. Es importante la apertura uni- versalista de Ezequiel. Dios reparte la tierra como un don (14) y esa herencia es la que deben repartir y compartir con los inmigrantes: ”Y echaréis sobre ella suertes por heredad para vosotros, y para los extranjeros que moran entre vosotros, que entre vosotros han engendrado hijos; y los tendréis como natu- rales entre los hijos de Israel; echarán suertes con vosotros para tener heredad entre las tribus de Israel” (Ez. 47:21,22).

Zacarías, ya en la época postexílica, vuelve a centrase en los aspectos sociales y formula prohibiciones como ”no oprimáis a la viuda, al huérfano, al extranjero ni al pobre...” (Zac. 7:9) y pide para ellos justicia. Malaquías pone el acento en un juicio purifica- dor frente a un momento de crisis . Entre los condenados en este juicio se encuentran los que ”defraudan en su salario al jornalero, a la viuda y al huérfano, y los que hacen injusticia al extranjero”

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El salmista apela a Dios para que haga justicia, porque: ”Se juntan contra la vida del justo,

Y condenan la sangre inocente. Mas YHWH me ha sido por refugio, Y mi Dios por roca de mi confianza. Y él hará volver sobre ellos su iniquidad,

Y los destruirá en su propia maldad; Los destruirá YHWH nuestro Dios”.

(Sal. 94:21-23).

El Salmo 146, por su parte, es un canto que invita a la con- fianza en el Dios creador y:

”Que hace justicia a los agraviados, Que da pan a los hambrientos.

YHWH liberta a los cautivos; YHWH abre los ojos a los ciegos;

YHWH levanta a los caídos; YHWH ama a los justos. YHWH guarda a los extranjeros; Al huérfano y a la viuda sostiene, Y el camino de los impíos trastorna”.

(Sal. 146:7-9).

Las experiencias y sentimientos recogidos en los Salmos son muchas y muy variadas, pero todas ellas encuentran expresión en el culto público y en el privado. Aunque lo más probable, en opinión de T. Longman III26, es que los Salmos fueron cantados

como parte del culto formal de Israel. Siendo esto así, entonces la preocupación por el inmigrante queda también incorporada en el culto y en la liturgia.

sapiencial, profético o didáctico. No sabemos cuál fue el crite- rio que guío a dividir el salterio25en cinco libros y tampoco es

fácil proponer fechas ya que probablemente se fue formando a lo largo de los siglos. Los puntos de referencia históricamente más sólidos son: periodo de la monarquía (X-IX), la relación con la literatura deuteronómica (VIII-VII) y sacerdotal (VI-V) y la afinidad con el lenguaje profético en la época preexílica y el destierro (596/587-539).

Como ya hemos visto en el segundo capítulo, la experiencia de Dios como liberador es lo que motiva este interés:

”Sacó a su pueblo con gozo; Con júbilo a sus escogidos. Les dio las tierras de las naciones, Y las labores de los pueblos heredaron”.

(Sal. 105:43,44).

Dios, al liberar al pueblo oprimido, consigue hacer justicia y, en consecuencia, corresponde hacer justicia:

”Defended al débil y al huérfano; Haced justicia al afligido y al menesteroso.

Librad al afligido y al necesitado; Libradlo de mano de los impíos”.

(Sal. 82:3,4).

En el Salmo 94 vemos una fuerte reacción contra la injusticia que cometen los soberbios oprimiendo al pueblo y:

”A la viuda y al extranjero matan, Y a los huérfanos quitan la vida”.

Recordemos que el Deuteronomio y el Levítico llegan a consi- derar al extranjero como uno más del pueblo.

El libro de Rut nos muestra que la elección y salvación por parte de Dios se hace extensible a todos. Un talante en la línea de Jonás, que pone de manifiesto una capacidad de acogida y una lucha por asegurar-materializar los derechos que se des- prenden de la dignidad humana y que atañen al ”pobre”: viuda, huérfano e inmigrante.

Conclusión

En el Antiguo Testamento los extranjeros que están integrados o los que están por integrar, son considerados parte del grupo de los necesitados y, por tanto, objeto de exigencia éticas. El punto de partida de estas exigencias éticas es la memoria: extranjero fuiste en Egipto. Pero es la memoria del oprimido, del que se ve liberado y que sale de su prisión. Así pues, la liberación experi- metada por Israel consiste en ser liberado de cualquier tipo de injusticia por un acto de amor-misericordia propio de la gracia. En el Antiguo Testamento, la comprensión histórica de la justicia derivada de la liberación se opone estructuralmente a cualquier tipo de opresión. Dicho de otra manera: toda opresión atenta contra la dignidad de la persona porque priva de los bienes que garantizan esa dignidad. El relato sacerdotal de Gn. 1(s. VI-V a.C.) llevará hasta la mismísima semejanza con Dios la dignidad humana y, por tanto, el hombre del Antiguo Testamento no puede aceptar ninguna situación de injusticia como definitiva. De modo que apelar a las referencias bíblicas no es sólo buscar un fundamento, es mostrar la situación del

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