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La reconstrucción de la emoción en el discurso político: de lo extratextual a lo intratextual

3.2 Análisis de la situación emocional

3.2.5 Eje de causalidad/agencialidad

Se trata de la “determinación de una causa o agente de influencia en las actitudes

emocionales ante un acontecimiento” (200), dicho de otra forma, se trata de mostrar el origen de las variaciones de la emoción que despierta la atribución de responsabilidades. Plantin nos advierte que en el caso de cuestiones políticas este tipo de atribuciones crea en el espacio público indignación política, pues atribuye responsabilidades sobre ciertos agentes. Se trata de un recurso ampliamente utilizado por el discurso populista, aunque su uso no es exclusivo de este género discursivo.

El uso de este eje no es generalizado, dado que algunos de los políticos analizados lo utilizan en cada uno de sus discursos, aunque otros prefieren evitar el tema. Así pues, por un lado, observamos que para Hugo Chávez éste es un eje que le ayuda mucho en su argumentación, sobre todo cuando menciona todos los errores que encontró al llegar al poder, todos aquellos problemas económicos, políticos y sociales que aquejaban a la sociedad venezolana antes de que el grupo chavista llegara al poder, tal y como se observa a continuación:

[27] porque Venezuela hasta hace una década era doblemente dominada, doblemente maniatada, primero por el imperio yanqui y todo su aparataje de dominación, que no tiene que ver necesariamente con los Marines y con las bombas, aún cuando ahora han puesto de nuevo las invasiones, los bombardeos, y las agresiones armadas contra los pueblos; era lo que había aquí, la dominación imperial, era política, un Estado subordinado al poder transnacional del imperio, una economía subordinada al poder imperial de las transnacionales económicas, incluso buena parte de nuestra identidad nacional había sido pulverizada. Pero además de ese ámbito de dominación imperial Venezuela, ya lo dije, estaba sometida a un segundo nivel complementario de aquel, por supuesto, se trata de la dominación burguesa criolla, doble mecanismo de dominación: el imperio y la burguesía. Pues nosotros hemos logrado en una década romper las cadenas de la dominación imperial, y romper buena parte de las cadenas de la dominación burguesa sobre el pueblo

venezolano, aún cuando el proceso de independencia no termina todavía, y por eso digo aquí en la propuesta, defender, expandir, profundizar y consolidar… (Inscripción de la Candidatura de la Patria de Hugo Chávez, Pág. 9)

Este claro ejemplo permite observar la manera en que Chávez responsabiliza, en primer lugar a los norteamericanos, y en segundo lugar al grupo burgués venezolano, de los problemas que aquejan a dicho país sudamericano, no sólo en el pasado, sino también en los de la actualidad.

En cambio, para Peña Nieto o incluso para Cristina Fernández es mucho más difícil hablar de este tema, sobre todo porque en gran medida los responsables de la mala situación por la que atraviesan ambos países son personas que pertenecieron a sus mismos partidos políticos, el PRI y el PJ respectivamente. Por tanto, usar este tema puede resultar contraproducente para ellos, por esto que su empleo es limitado en ambos casos, como se observa a continuación:

[28] ¿Qué hubiera pasado en la Argentina? Hagamos un ejercicio por favor, ¿qué hubiera pasado en la Argentina de hace 7, 8, 9, 10 años atrás, con una crisis global de las características que hoy tenemos? Si cuando estuvo el tequila o cuando tuvo el problema Brasil, se nos vino el mundo encima, imagínense ese país en este momento. Entonces, ¿no

es hora de reconocer algunas cosas? (Discurso emitido en el Teatro Coliseo para el FpV,

§19).

Lo que Cristina Fernández hace aquí no es responsabilizar a nadie, a lo sumo hace referencia a lo mal en que se encontraba el país sudamericano, pero prefiere no mencionar a los agentes culpables, pues algunos de ellos pertenecen al mismo partido que la abandera.

3.2.6 Normas

El efecto que provoca una emoción “varía según la posición del acontecimiento en el sistema de valores de la persona en la que se construye la emoción” (200). Se trata de un sujeto discursivo frente a una emisión, que al buscar una mayor adhesión, su emisor utiliza valores e intereses culturales que despierten emociones, por tal motivo es que no podemos hablar de la naturaleza de la emoción del sujeto de manera abstracta, pues éstas varían de acuerdo a cada sociedad y época (Plantin 181), tal y como nos lo muestra el propio autor con el siguiente

ejemplo. En un estado de guerra , un hombre observa a un muerto, ¿de qué manera reaccionará el hombre que observa? Plantin responde que sus reacciones pueden ser múltiples, debido a que dependerán de quién sea el muerto. Si se trata de un enemigo, el hombre que observa tendrá una reacción de alegría, o al menos de alivio, pues su vida está a salvo, al menos de esa persona. En cambio, si se trata de una persona desconocida, las reacciones del observador podrán ser de pavor (al pensar que el siguiente puede ser él), de piedad, e incluso de indiferencia (no hay que olvidar que las guerras son situaciones en donde la muerte se convierte en algo normal, por tal razón, una muerte más no impactará de manera significativa al hombre que observa). Pero algo muy distinto implicará si el muerto se trata de un familiar, un ser querido, o incluso un conocido, ya que provocará tristeza o depresión. Como puede observarse en este ejemplo, un mismo

acontecimiento, en este caso la muerte, es capaz de provocar distintas reacciones, y con ello diversas emociones, pero éstas se encuentran determinadas por el sistema de valores de cada individuo y por el contexto, tal y como se observa en el ejemplo.

En este eje las normas de la gente están influenciadas en gran medida por el tipo de evento del que se trate. Dicho de otra manera, la normatividad del propio evento determinará la manera de proceder de los asistentes. Así por ejemplo, la gente se comporta de diferente manera si se trata de un evento masivo que de un evento más exclusivo de allegados cercanos al candidato. Como en los siguientes ejemplos se puede observar:

[29] ¡Ajá! Compañero, por favor el de la franela amarilla que levantó la mano rápido o compañera, a ver, como tienes gorra ¡ah! Compañera, perdón, ¿de dónde eres tú, por favor? Y ¿a qué comando perteneces, compañera?

Militante del PSUV: Calabozo, estado Guárico. Presidente Chávez: Otra calaboceña.

Guárico con la cola ¡coleadores atrás! Militante del PSUV: Guárico, Guárico. Presidente Chávez: ¿Y cómo te llamas?

Sin importar de cuál se trate.

Militante del PSUV: Jenny Moyetones. Presidente Chávez: ¿Ah?

Militante del PSUV, Jenny Moyetones: Jenny Moyetones.

Presidente Chávez: Yenny, ajá, cuéntanos ¿cómo es eso allá en Calabozo? ¿Cómo es eso del comando?, ¿tú eres del comandito, allá?

Militante del PSUV, Jenny Moyetones: Pertenezco a la UBC, soy... pertenezco al Comando de la Unidad educativa José María Vargas.

Presidente Chávez: ¿Ese es el centro de votación?

Militante del PSUV, Jenny Moyetones: El centro de votación. Presidente Chávez: ¿Eso queda en Calabozo?

Militante del PSUV, Jenny Moyetones: En Calabozo. Presidente Chávez: Ajá, correcto.

Militante del PSUV, Jenny Moyetones: Municipio Miranda. Presidente Chávez: ¿Y, y entonces?

Militante del PSUV, Jenny Moyetones: Bueno, ahí Comandante yo cuento con dos mesas, 569 votantes y tenemos 36 listas... alistados del uno por diez, aparte de eso contamos con

349 patrullas (Reunión con la maquinaria electoral del PSUV, Pág. 3).

[30] No, sin silbidos para nadie, acá no se estigmatiza a nadie, cada uno sabe lo que hizo y

lo que no hizo. No, no, de ningún modo, con mucho respeto para todo el mundo (Confirmación de la candidatura a la reelección de Cristina Fernández de Kirchner, §35)

En el primer ejemplo se observa cómo es que interactúa Chávez con una militante del Gran Polo Patriótico y es por ello que se da una relación de desigualdad entre ambos, uno con un mando superior, en cambio la otra en un mando inferior y mostrando respeto al primero, lo que se nota principalmente en la manera en que uno puede preguntar y el otro sólo responder lo que se le pregunta. En cambio, en el segundo ejemplo, en donde no existe interacción, sino que se trata de un discurso, la manera de interactuar entre el auditorio y el emisor es distinta, sin embargo, al tratarse de un evento masivo, la gente tiene la libertad de gritar, aplaudir, abuchear, lo que sea necesario a fin de mostrar el apoyo de los presentes hacia el emisor. Sin embargo, en este caso, a la candidata no le gusta la reacción de su

auditorio, es por ello que les pide que lo dejen de hacer.

Una vez descritos estos seis ejes se cuenta ya con una visión global de la situación emocional que rodea el discurso político de campaña de nuestros tres estudios de caso. Así, la observación del fenómeno extratextual ha permitido delimitar los acontecimientos discursivos a partir de todos los ejes analíticos ofrecidos por la propuesta de Christian Plantin y que han servido

como punto de partida para el análisis. No obstante, es necesario continuar con el punto de vista intratextual y para ello se inicia con la propuesta de Patrick Charaudeau.