El secreto para mejorar el poder mental
LAS PRUEBAS DE LA MEJORA INTELECTUAL
4. Experimente con su creatividad La creatividad es un concepto muy
difícil de definir, porque significa diferentes cosas para diferentes personas. Para algunos ser creativos significa tener ideas. Para otras, uno solo es verdaderamente creativo si en sus estrategias o conceptos nuevos hay una dimensión práctica.
Además está la cuestión de la relación entre la creatividad y originalidad. Hay personas que creen que para ser creativo hay que ser original: la idea, concepto o punto de vista que a uno se le ocurre debe ser completamente nuevo. Otros dirían que no es necesario ser original, que basta con relacionar cosas o ideas viejas de maneras nuevas. Como se dice en Eclesiastés: “¿Qué es lo que fue? Lo mismo que será. ¿Qué es lo que ha sido hecho? Lo mismo, que se hará: y nada hay nuevo bajo el sol”.
La creatividad significa también cosas diferentes en diferentes campos. Para alguien de orientación comercial, puede aludir a la capacidad de resolver problemas financieros que dejan perplejo a casi todo el mundo. En publicidad, el creativo es la persona que puede captar lo esencial de un producto o servicio que hay que vender, y expresarlo con las palabras o las imágenes justas.
Al ser tan difícil de definir, los científicos sociales se han encontrado con grandes problemas para estudiar la creatividad. En la prensa popular, la dificultad se refleja en titulares como “La ciencia se debate en el rompecabezas creativo”, que apareció en The New York Times el 13 de marzo de 1984.
En aquel artículo, el doctor Howard Gardner, investigador en psicología en el Hospital de Veteranos de Boston y co-director del Harvard Project Zero, describe la gran diversidad de definiciones y manera de entender la creatividad. Gardner supone que para que una persona sea creativa – o se entregue a un trabajo original e importante -, debe empezar por pasarse un tiempo considerable cultivando las habilidades necesarias para realizar ese trabajo. Además, dice entre los seres humanos hay
inteligencias múltiples. Por ejemplo, algunas personas tienen una capacidad y creatividad especiales con las palabras, otras con los números, otras con la información espacial, con la música y así sucesivamente. En opinión de Gardner, cada una de estas inteligencias “pasa por una particular historia evolutiva y cada una tiene una representación aparte en el cerebro humano”.
Otros investigadores de este nebuloso dominio de la creatividad subrayan la importancia de dejar que el cerebro trabaje inconscientemente en un problema. Algunos insisten incluso en la importancia de los sueños que aportan ideas o conceptos nuevos, que la mayoría de las personas considerarán creativos.
Una aplicación comercial del “pensar con el cerebro entero” –es decir, con coherencia entre los hemisferios izquierdo y derecho – fue ideada por Norman W. Brown, graduado de Harvard y jefe de ejecutivos de la firma de publicidad Foote, Cone & Belding Communications, Inc. Cuando asumió su puesto en 1982, Brown clasificó inmediatamente a los ejecutivos contables de la compañía como “cerebros izquierdos”, y a los creativos como “cerebros derechos”. Pero lo más importante fue que instó a cada grupo a reconocer los puntos fuertes del otro y a tratar de trabajar más en colaboración en los programas de publicidad.
Una de las razones por las que Brown decidiera insistir en una mayor cooperación entre el personal del hemisferio izquierdo y el del hemisferio derecho fue que advirtió que en la compañía “se estaban desperdiciando muchas buenas ideas”.
Pues bien, ¿cómo va actualmente su creatividad?
La reputación de que goza la firma por su concepción novedosa e inteligente de la publicidad va en aumento. Muchos observadores se quedaron impresionados por un anuncio de Foote que promovía cierta marca de rosquillas: una mujer se deleitaba con una rosquilla y el acompañamiento musical destacaba sensualmente su placer. Aquí, por supuesto había sido el equipo de “cerebros derechos” de la compañía el que llevó la batuta. En otro anuncio esta vez de cerveza, un actor analizaba la alta calidad y los ingredientes naturales de la marca: los que se apuntaron los tantos fueron los representantes del hemisferio izquierdo.
Algo que se desprende de estos ejemplos es que el término creatividad no es fácil de definir, y quizá la dificultad para describir y entender el concepto se pueda atribuir a que sus orígenes están en el hemisferio
derecho. Como ya hemos visto, el hemisferio cerebral que controla el habla, las inferencias y el análisis lógico es el izquierdo, y sin embargo, es probable que estas cualidades no sean más que una parte, e incluso una pequeña parte, de la creatividad total de una persona.
Por eso no siempre es fácil decir que es la creatividad y cómo ha de expresarse en la vida. De ahí la necesidad de tener frecuentes experiencias del Principio de la Maxi-Mente mientras uno intenta aumentar su creatividad. Además, usted se encontrará generalmente con que debe empezar por cultivar ciertas habilidades básicas –es decir, hacer la instalación cerebral necesaria- antes de poder empezar siquiera a experimentar. Es bastante difícil, por ejemplo, ser un escritor creativo si no tiene una cierta experiencia de cómo organizar las palabras en oraciones coherentes. Es imposible ser un científico creativo si no se tienen los conocimientos básicos de la disciplina científica en que se quiere ejercitar esa creatividad.
Quizá todo esto parezca dolorosamente obvio, pero es sorprendente la cantidad de personas que creen que la creatividad es una cualidad que se instala por sí sola en la mente de alguien, en la espera de que la usen y sin que se requiera para ello ninguna preparación, estudio ni experiencia previa.
Incluso cuando uno tiene finalmente las habilidades necesarias para ser creativo, no siempre hay una línea directa que conduzca a la idea o la solución creativa. Muchas veces uno tiene que enfocar las cosas desde distintos ángulos, e incluso casi desde fuera de la mente para alcanzar un nivel de creatividad aprovechable.
Y esto nos lleva a otra situación en que es útil valerse del Principio de la Maxi-Mente. Primero entra usted en la Fase Uno con la práctica de la Relajación. Después en la Fase Dos, empieza a ponerse en contacto con la materia prima o el tema en que quiere mostrar su capacidad creativa. Y llegado a este punto, es probable que haya que experimentar. En vez de lanzarse de cabeza a atacar el problema principal, quizá tenga que esperar o dar marcha atrás por un tiempo.
He aquí como puede funcionar esto: si se enfrenta usted con un problema difícil en el trabajo, puede empezar practicando la Relajación en Fase Uno. Después, váyase del despacho y desentiéndase totalmente de los problemas de negocios que intenta resolver. Al tomar distancia de esta manera, es más probable que su mente dé con el destello de luz mental creativa que le dará la respuesta. Una probabilidad es que salga a correr un
rato, o que se dé un paseo mirando escaparates, o se llegue hasta su librería favorita a hojear las novedades. O tómese un café con un colega mientras charlan de cualquier cosa. Todas éstas son maneras de hacer que el problema que está reclamando su creatividad desaparezca de su primer plano mental, y quizás eso sea precisamente lo que le hace falta. Para que su hemisferio cerebral derecho tenga la libertad y el estímulo necesario para chisporrotear de creatividad, quizá tenga usted que distraer al izquierdo, no permitiéndole una concentración analítica en el tema que le preocupa.
Es probable que en última instancia, esta manera de abordar las cosas lo vuelva a usted más creativo. También puede ser que le resulte muy difícil definir o cuantificar exactamente los factores causantes de los adelantos que nota usted en su trabajo o en otras ocupaciones. La razón de ello es también que su hemisferio derecho debe estar íntegramente sumergido en el pensamiento creativo… y no podemos expresar fácilmente con palabras las operaciones del hemisferio derecho.