• No se han encontrado resultados

La política fiscal

In document Macro Econom i A (página 166-172)

Acabamos de mostrar cómo puede afectar la política tributaria de un gobierno al rendimiento real que obtienen los ahorradores y, por lo tanto, quizá a la tasa de ahorro. Sin embargo, incluso cuando el objetivo de la política fiscal de un gobierno –sus decisiones sobre el gasto público y los impuestos– no es influir en la tasa de ahorro, tiene importantes consecuencias para la cantidad de consumo y de ahorro que se realiza en la economía. Aunque para comprender las relaciones entre la po- lítica fiscal y la conducta de los consumidores hay que realizar un difícil razona- miento económico, estas relaciones son tan importantes que las introducimos aquí. Más adelante analizaremos más extensamente algunas de estas cuestiones, espe- cialmente en el Capítulo 15.

Para simplificar lo más posible el análisis de los efectos de la política fiscal, con- sideramos dada la producción agregada de la economía, Y. Es decir, prescindimos de la posibilidad de que los cambios de la política fiscal que examinamos afecten a la oferta agregada de bienes y servicios. Este supuesto es válido si la economía se encuentra en el nivel de pleno empleo (como estamos suponiendo en la Segunda Parte de este libro) y si los cambios de la política fiscal no afectan significativamente al stock de capital o al empleo. Más adelante abandonaremos este supuesto y ana- lizaremos tanto la teoría clásica como la teoría keynesiana sobre los efectos que puede producir la política fiscal en la producción.

4.1. El consumo y el ahorro 135

i = tipo de interés nominal = 5% al año πe= tasa esperada de inflación = 2% al año

Ejemplo 1

t = tipo del impuesto sobre la renta procedente de intereses = 30%

Tipo de interés nominal después de impuestos = (1 – t )i = (1 – 0,30)5% = 3,5%

Tipo de interés real después de impuestos esperado = (1 – t )i – πe= (1 – 0,30)5% – 2% = 1,5%

Ejemplo 2

t = tipo del impuesto sobre la renta procedente de intereses = 20%

Tipo de interés nominal después de impuestos = (1 – t)i = (1 – 0,20)5% = 4%

Tipo de interés real después de impuestos esperado = (1 – t )i – πe= (1 – 0,20)5% – 2% = 2%

Tabla 4.1

En contacto con la realidad macroeconómica

Los tipos de interés

A

unque en nuestros análisis teóricos hablamos “del” tipo de interés como si sólo hubiera uno, en realidad hay muchos y cada uno de ellos de- pende de la identidad del prestatario y de las condi- ciones del préstamo. La tabla adjunta muestra algunos de los tipos de interés que aparecieron en la sección económica del New York Times del 15 de octubre de 1999.

Actual Un año antes

Tipo preferencial 8,25% 8,50%

Fondos federales 5,25 5,49

Letras del Tesoro a 3 meses 4,86 3,92 Letras del Tesoro a 6 meses 4,94 3,94 Pagarés del Tesoro a 10 años 6,16 4,40 Bonos del Tesoro a 30 años 6,32 4,97

Bonos municipales 6,06 5,09

El tipo preferencial es el tipo básico que cobran los bancos por los préstamos concedidos a sus mejores clien- tes. El tipo de los fondos federales es el tipo al que los bancos se realizan préstamos a un día. Las letras, los pa- garés y los bonos del Tesoro son deudas de la adminis- tración federal de Estados Unidos y los bonos municipales son obligaciones de las administraciones de los estados y las administraciones locales. A excepción del tipo preferencial, estos tipos varían continuamente conforme cambia la situación del mercado financiero. El tipo preferencial es una media de los tipos de los présta- mos fijados por los grandes bancos y varía menos a me- nudo.

Los tipos de interés que se cobran por estas dife- rentes clases de préstamos no tienen por qué ser igua- les, debido, entre otras razones, a que el riesgo de impago o incumplimiento varía de unos préstamos a otros. Se cree que la deuda de la administración fede- ral no tiene riesgo de impago, pero siempre existe la posibilidad de que una empresa, un banco o un muni- cipio no pueda devolver un préstamo. Los prestamis- tas cobran a los prestatarios arriesgados un tipo de interés más alto para contrarrestar el riesgo de incum- plimiento. Por lo tanto, el tipo preferencial, el tipo de los fondos federales y el tipo de los bonos municipales son más altos que si no hubiera ningún riesgo de in- cumplimiento.

El segundo factor que afecta a los tipos de interés es la duración del préstamo. La relación entre la duración de un bono (su vencimiento) y el tipo de interés pagado se denomina curva de rendimientos. La figura adjunta mues- tra la curva de rendimientos de octubre de 1999 (llamada actual) y la de un año antes. Como los bonos de venci- miento más largo normalmente pagan unos tipos de in- terés más altos que los de vencimiento más corto, la curva de rendimientos generalmente tiene pendiente po- sitiva. Obsérvese que era más inclinada en octubre de 1999 que un año antes; es decir, la diferencia entre los ti- pos de interés a largo plazo y a corto plazo era mayor en octubre de 1999 que un año antes.

El último factor que afecta a los tipos de interés son los impuestos. Como los intereses de los bonos munici- pales no están sujetos a impuestos, los prestamistas están dispuestos a aceptar un tipo de interés relativamente bajo por estos préstamos.

Aunque los niveles de los distintos tipos de interés son muy diferentes, casi siempre suben y bajan al uníso- no. La mayoría de los tipos de interés aquí analizados, incluidos los de las letras, los pagarés y los bonos del Tesoro de distintos vencimientos y los de los bonos mu- nicipales, subieron entre los meses de octubre de 1998 y 1999. Sin embargo, el tipo preferencial y el tipo de los fondos federales cayeron durante este período. Generalmente, los tipos de interés tienden a variar al unísono, por lo que en nuestros análisis económicos nor- malmente nos referimos “al” tipo de interés, como si sólo hubiera uno. Vencimiento T ipo de interés (porcentaje anual) 3 meses3 4 5 6 7

6 meses 10 años 30 años

Curva de rendimientos

ACTUAL

Generalmente, la política fiscal afecta al consumo deseado, Cd, principalmente

afectando a la renta actual de los hogares y a su renta futura esperada. Más con- cretamente, los cambios fiscales que aumentan la carga tributaria del sector priva- do, subiendo los impuestos hoy o llevando a la gente a esperar que sean más altos en el futuro, inducen a consumir menos.

Dado un nivel de producción, Y, la política fiscal afecta al ahorro nacional de-

seado, Sdo Y – Cd– G, esencialmente de dos formas. En primer lugar, como acaba-

mos de señalar, la política fiscal puede influir en el consumo deseado: cualesquiera que sean los niveles de producción, Y, y de compras del Estado, G, un cambio de la política fiscal que reduce en un euro el consumo deseado, Cd, eleva al mismo tiem-

po un euro el ahorro nacional deseado, Sd. En segundo lugar, cualesquiera que sean

los niveles de producción y de consumo deseado, los aumentos de las compras del Estado reducen directamente el ahorro nacional deseado, como se desprende de la definición de ahorro nacional deseado, Sd= Y – Cd– G.

Para ilustrar estas observaciones generales, vemos cómo afectarían al consumo deseado y al ahorro nacional deseado dos cambios específicos de la política fiscal: un aumento de las compras del Estado y una reducción de los impuestos.

Las compras del Estado. Supongamos que las compras actuales del Estado, G, au- mentan en 10.000 millones de euros, debido, por ejemplo, a que el gobierno incre- menta los gastos militares. Supongamos que este aumento de G es temporal, por lo que los planes sobre las futuras compras del Estado no varían (en el problema analí- tico 5 de este capítulo examinamos el caso de un aumento permanente de las compras del Estado). Dado cualquier nivel fijo de producción, Y, ¿cómo afectará este cambio de la política fiscal al consumo deseado y al ahorro nacional deseado de la economía?

Comencemos averiguando cómo afectará el aumento de las compras del Estado al consumo. Como ya hemos señalado, los cambios de las compras del Estado afec- tan al consumo porque afectan a la carga tributaria del sector privado. Supongamos, por ejemplo, que el Estado paga los 10.000 millones adicionales de euros de gasto mi- litar subiendo en 10.000 millones de euros los impuestos actuales. Dada la produc- ción total (antes de impuestos) Y, esta subida de los impuestos implica una reducción de la renta actual (después de impuestos) de los consumidores de 10.000 millones. Sabemos que los consumidores responden a una disminución de su renta actual reduciendo el consumo, aunque menos de lo que disminuye la renta actual7. Por lo

tanto, en respuesta a la subida de los impuestos de 10.000 millones, los consumido- res podrían reducir, por ejemplo, su consumo actual en 6.000 millones.

¿Qué ocurre con el consumo si el gobierno no sube los impuestos actuales cuando aumenta sus compras? En este caso, el análisis es más sutil. Si no sube los impuestos actuales, tendrá que pedir un préstamo de 10.000 millones para pagar el gasto adicional. Tendrá que devolver en el futuro los 10.000 millones de euros del préstamo, más los intereses, lo cual implica que los impuestos tendrán que subir en el futuro 8. Si los contribuyentes son suficientemente inteligentes para comprender

que un aumento actual de las compras del Estado significa una subida de los im-

4.1. El consumo y el ahorro 137

7. Recuérdese que la propensión marginal a consumir a partir de la renta actual es positiva pero menor que 1.

8. Por ejemplo, en 1993 el Presidente Clinton pidió una subida de los impuestos para ayudar a contro- lar el déficit presupuestario, una gran parte del cual se debía al endeudamiento público anterior.

puestos en el futuro, la renta futura esperada (después de impuestos) de los hoga- res disminuirá, por lo que de nuevo reducirán el consumo deseado. En aras de la ilustración, podemos imaginar que reducen de nuevo su consumo actual en 6.000 millones, aunque la reducción podría ser menor si algunos consumidores no com- prenden que es probable que los impuestos suban en el futuro.

¿Cómo afecta el aumento de las compras del Estado al ahorro nacional de- seado? El aumento de las compras del Estado afecta al ahorro nacional deseado,

Y – Cd– G, directamente elevando G e indirectamente reduciendo el consumo de-

seado, Cd. En nuestro ejemplo, reduce el consumo deseado en 6.000 millones de eu-

ros, lo cual elevaría por sí solo el ahorro nacional en 6.000 millones. Sin embargo, este efecto es contrarrestado por el aumento de G de 10.000 millones, por lo que el ahorro nacional deseado total, Y – Cd – G, disminuye en 4.000 millones, mante-

niéndose constante la producción, Y9. En términos más generales, como cabe es-

perar que la disminución del consumo deseado sea menor que el aumento inicial de las compras del Estado, un aumento temporal de las compras del Estado redu- ce el ahorro nacional deseado.

En suma, dado el nivel actual de producción, Y, llegamos a la conclusión de que un aumento temporal de las compras del Estado reduce tanto el consumo de- seado como el ahorro nacional deseado.

Los impuestos. Supongamos ahora que las compras del Estado, G, permanecen constantes pero que el gobierno baja los impuestos actuales, T, en 10.000 millones de euros. Para simplificar lo más posible el análisis, supongamos que la reducción de los impuestos es de cuantía fija, es decir, la misma para todos los contribuyentes (imaginemos que los 100 millones de contribuyentes del país reciben 100 euros cada uno). Dado que las compras del Estado, G, y la producción, Y, se mantienen constantes, el ahorro nacional deseado, Y – Cd– G, sólo variará si el consumo de-

seado, Cd, varía. Por lo tanto, la cuestión es saber cómo responderá el consumo de-

seado a la reducción de los impuestos actuales.

Una vez más, se trata de averiguar cómo afecta la reducción de los impuestos a la renta actual de los individuos y a su renta futura esperada. La reducción de los impuestos actuales de 10.000 millones aumenta directamente la renta actual (des- pués de impuestos) en 10.000 millones, por lo que la reducción de los impuestos debe aumentar el consumo deseado (en algo menos de 10.000 millones). Sin em- bargo, la reducción de los impuestos actuales de 10.000 millones también debería llevar a la gente a esperar que la renta después de impuestos sea menor en el futu- ro, ya que como el gobierno no ha modificado el gasto público, para bajar hoy los impuestos en 10.000 millones, también debe aumentar en 10.000 millones su en- deudamiento actual. Como los 10.000 millones adicionales de deuda pública ten- drán que devolverse con intereses en el futuro, los impuestos tendrán que ser más altos en el futuro, lo cual implica, a su vez, que la renta disponible de los hogares será menor en el futuro. Manteniéndose todo lo demás constante, la disminución de la renta futura esperada llevará a la gente a consumir menos hoy, contrarres-

9. Obsérvese que el ahorro nacional disminuiría incluso más de 4.000 millones si los consumidores no tuvieran en cuenta que los impuestos pueden subir en el futuro y, por lo tanto, no redujeran su consu- mo actual.

tando el efecto positivo que produce el aumento de la renta actual en el consumo deseado. Por lo tanto, en principio, una reducción de los impuestos actuales –que eleva la renta actual pero reduce la renta futura esperada– puede aumentar o re- ducir el consumo deseado actual.

Es interesante que algunos economistas sostengan que el efecto positivo que produce un aumento de la renta actual en el consumo deseado y el efecto negativo que produce una reducción de la renta futura se anulan exactamente, por lo que el efecto total que produce una reducción de los impuestos actuales en el consumo es cero. La idea de que las reducciones de los impuestos no afectan al consumo de- seado y (por lo tanto) tampoco al ahorro nacional deseado10se denomina propo-

sición de la equivalencia ricardiana11.

Esta idea puede explicarse brevemente de la siguiente manera (véase el Capítulo 15 para un análisis más detallado). A largo plazo, todas las compras del Estado deben financiarse mediante impuestos. Por lo tanto, si las compras actuales y planeadas del Estado no varían, una reducción de los impuestos actuales puede afectar al calendario de recaudación de impuestos pero no a la carga tributaria últi- ma de los consumidores (cuestión en la que ponen énfasis los defensores de la equi- valencia ricardiana). Una reducción de los impuestos actuales sin que varíen las compras del Estado no mejora realmente el bienestar de los consumidores (cual- quier reducción de los impuestos actuales es contrarrestada por una subida de los impuestos en el futuro), por lo que no tienen razón alguna para responder modifi- cando su consumo deseado.

Aunque la proposición de la equivalencia ricardiana tiene lógica, muchos eco- nomistas se preguntan si tiene sentido en la práctica. La mayoría de estos escépti- cos sostienen que aunque la proposición prediga que los consumidores no aumentan el consumo cuando bajan los impuestos, en realidad, es probable que una reducción de los impuestos actuales provoque un aumento del consumo de- seado y, por lo tanto, una disminución del ahorro nacional deseado. Una de las ra- zones por las que el consumo puede aumentar tras una reducción de los impuestos se halla en que muchos consumidores –quizá la mayoría– no comprenden que el aumento actual del endeudamiento del Estado probablemente obligará a subir los impuestos en el futuro, por lo que es posible que los consumidores respondan simplemente a la reducción de los impuestos actuales, como a cualquier otro au- mento de la renta actual, incrementando su consumo deseado.

Los efectos que produce una reducción de los impuestos en el consumo y en el ahorro pueden resumirse de la forma siguiente: según la proposición de la equi- valencia ricardiana, cuando no varían las compras actuales o planeadas del Estado, una reducción de los impuestos no altera el consumo deseado y el ahorro nacional deseado. Sin embargo, esta proposición puede no ser válida si los consumidores no

4.1. El consumo y el ahorro 139

10. En este ejemplo, la renta disponible privada aumenta en 10.000 millones, por lo que si el consumo deseado no varía, el ahorro privado deseado aumenta en 10.000 millones. Sin embargo, el déficit público también aumenta en 10.000 millones debido a la reducción de los impuestos, por lo que el ahorro pú- blico disminuye en 10.000 millones. Por lo tanto, el ahorro nacional deseado –el ahorro privado más el ahorro público– no varía.

11. El argumento fue formulado por primera vez por el economista del sigloXIXDavid Ricardo, aunque

expresó algunas reservas sobre la posibilidad de aplicarlo a la vida real. La palabra “equivalencia” se re- fiere a la idea de que si la equivalencia ricardiana es cierta, los impuestos y el endeudamiento público producen efectos equivalentes en la economía.

tienen en cuenta en su planificación las posibles subidas de los futuros impuestos; en ese caso, una reducción de los impuestos aumentará el consumo deseado y re- ducirá el ahorro nacional deseado.

La tabla resumen 5 enumera los factores que afectan al consumo y al ahorro.

4.2. La inversión

Pasemos a continuación al segundo gran componente del gasto: el gasto de inver- sión de las empresas. La decisión sobre la cantidad de inversión depende en gran medida, al igual que las decisiones relacionadas con el consumo y con el ahorro, de las expectativas sobre el futuro de la economía. La inversión también tiene en co- mún con el ahorro y con el consumo la idea de que existe una disyuntiva entre el presente y el futuro. Cuando una empresa realiza una inversión de capital, com- promete recursos actuales (que, de lo contrario, podría utilizar, por ejemplo, para repartir más dividendos entre los accionistas) en la ampliación de su capacidad para producir y obtener beneficios en el futuro.

Recuérdese que en el Capítulo 2 vimos que la inversión se refiere a la compra o construcción de bienes de capital, incluidos edificios de viviendas y no residen-

Resumen 5

Determinantes del ahorro nacional deseado

Hace que el ahorro nacional

Un aumento de deseado Razón

Producción anual, Y Aumente Parte de la riqueza adicional se ahorra para consumir en el futuro.

Producción futura Disminuya La renta futura esperada eleva el consumo esperada actual deseado, reduciendo el ahorro actual

deseado.

Riqueza Disminuya Parte de la riqueza adicional se consume, lo cual reduce el ahorro, dada la renta. Tipo de interés real Probablemente Un aumento del rendimiento hace que el esperado, r aumente ahorro sea más atractivo, probablemente contrarrestando el hecho de que hay que ahorrar menos para alcanzar el nivel de ahorro fijado como objetivo.

Compras del Disminuya Un aumento de compras del Estado reduce Estado, G directamente el ahorro nacional deseado. Impuestos, T No varíe El ahorro no varía si los consumidores tienen

o aumente en cuenta que los impuestos se bajarán en el futuro para compensar la subida actual; el ahorro aumenta si los consumidores no tienen en cuenta que los impuestos se bajarán en el futuro y reducen, pues, el consumo actual.

ciales, máquinas y equipo utilizados en la producción, y al aumento de las exis- tencias. Desde el punto de vista macroeconómico, existen principalmente dos ra- zones para estudiar la conducta de la inversión. En primer lugar, durante el ciclo económico el gasto de inversión experimenta grandes fluctuaciones, muchas más que otros componentes del gasto agregado: disminuye en las recesiones y aumen-

In document Macro Econom i A (página 166-172)

Outline

Documento similar