El ahorro es una variable económica fundamental porque está estrechamente rela- cionada con la tasa de acumulación de riqueza. En el resto de este apartado anali- zamos la relación entre el ahorro y la riqueza. Sin embargo, para eso debemos introducir primero los conceptos de stock y flujo.
Stock y flujo. Las variables económicas que hemos analizado hasta ahora en este capítulo –como el PIB y los diversos tipos de gasto, renta y ahorro– se expresan por unidad de tiempo (por ejemplo, por trimestre o al año). Por ejemplo, las cifras anuales del PIB miden la producción anual de la economía. Las variables que se ex- presan por unidad de tiempo se denominan variables flujo.
En cambio, algunas variables económicas, como las variables stock, se refieren a un momento del tiempo. Ejemplos son la cantidad de dinero que teníamos de- positada en nuestra cuenta bancaria el 15 de septiembre de este año y el valor to- tal de todas las viviendas existentes en el país el 1 de enero de 2001.
Comprender la identidad de los usos del ahorro es un útil primer paso para anali- zar algunas complejas cuestiones macroeconómicas. Por ejemplo, las consecuencias de los déficit y los superávit presupuestarios públicos para la economía se debaten interminablemente. La ecuación (2.11) muestra que si Spúbldisminuye, por lo que el
déficit presupuestario público aumenta, debe ocurrir al menos una de las tres co- sas siguientes: (1) el ahorro privado debe aumentar, (2) la inversión debe disminuir y/o (3) la balanza por cuenta corriente debe disminuir.
La Figura 2.1 muestra la conducta del ahorro privado y sus tres usos en Estados Unidos desde 1959, expresados todos ellos en porcentaje del PIB. El au- mento del déficit presupuestario federal registrado en 1982 es evidente en la enor- me disminución de Spúbl, que comprende el ahorro de las administraciones de los
estados y las administraciones locales, así como el ahorro público federal. A prin- cipios de los años 80, la disminución de Spúblfue acompañada de una disminución
de la inversión en relación con el ahorro privado. Sin embargo, desde 1984 hasta casi el final de la década, la inversión fue casi igual al ahorro privado, por lo que al gran déficit presupuestario público (un valor negativo de Spúbl) le correspondió un
gran déficit por cuenta corriente. Como señalamos en el Capítulo 1, el déficit pre- supuestario público y el déficit por cuenta corriente se denominaron “déficit ge- melos” porque eran casi iguales.
En 1991, la balanza por cuenta corriente fue casi cero, por lo que el elevado dé- ficit presupuestario público significa que la inversión fue mucho menor que el ahorro privado. Desde 1992, el déficit presupuestario ha venido disminuyendo, por lo que Spúblha venido aumentando. A finales de los años 90, Spúblera positivo, debi-
do a la aparición de superávit presupuestarios federales. El enorme aumento de
Spúblha ido acompañado de un incremento del gasto de inversión durante este pe-
ríodo.
Los usos del ahorro y el papel de los déficit y los superávit presupuestarios públicos Aplicación
En muchas aplicaciones, una variable flujo es la tasa de variación de una va- riable stock. Un ejemplo clásico es una bañera en la que cae agua de un grifo. La cantidad de agua que hay en la bañera en cualquier momento es una variable stock. Las unidades de una variable stock (en este caso, litros) no tienen una di- mensión temporal. La tasa a la que entra agua en la bañera es una variable flujo; sus unidades (litros por minuto) tienen una dimensión temporal. En este caso, el flujo es igual a la tasa de variación del stock.
La riqueza y el ahorro concebidos como un stock y un flujo. El ahorro y la riqueza están relacionados entre sí de la misma manera que el flujo y el stock de agua de una bañera. La riqueza de cualquier unidad económica, también llamada neto patrimonial, son sus activos (las cosas que posee, incluidos los pagarés de otras unidades económicas) menos sus deudas (lo que debe a otras unidades). La riqueza se expresa en euros en un punto del tiempo y es una variable stock. El aho- rro se expresa en euros por unidad de tiempo y es una variable flujo. Como el aho- rro adopta la forma de acumulación de activos o de reducción de las deudas (por ejemplo, si el ahorro se utiliza para saldar deudas), se suma a la riqueza exacta- mente igual que el agua que entra en una bañera se suma al stock de agua.
La riqueza nacional. La riqueza nacional es la riqueza total de los residentes de un país. Consta de dos partes: (1) los activos físicos interiores del país, como su
Figura 2.1
La identidad de los usos del ahorro en Estados Unidos, 1959-1998
La figura muestra la identidad de los usos del ahorro –que implica que el ahorro privado más el ahorro público es igual a la suma de la inversión y la balanza por cuenta co- rriente– en Estados Unidos durante el perío- do 1959-1998. Todas las variables se expresan en porcentaje del PIB y el ahorro público es la suma del ahorro de la adminis- tración federal y de las administraciones de los estados y los municipios.
Fuentes: Los componentes de la identidad de los usos del ahorro proceden de la Tabla B-32 de Economic Report of the President, 1999; el PIB procede de la Tabla B-1 de Economic Report of the President, 1999; los datos de 1998 proce- den de las Tablas 5.1 y 1.1 de Survey of Current Business, agosto, 1999. 1998 1996 1994 1992 1990 1988 1986 1984 1982 1980 1978 1976 1974 1972 1970 1968 1966 1964 1962 1960 Año
Porcentaje del PIB
–4 –2 –6 0 2 4 6 8 10 12 14 16 18 20 INVERSIÓN AHORRO PRIVADO AHORRO PÚBLICO
stock de bienes de capital y tierra16; y (2) sus activos exteriores netos. Los activos
exteriores netosde un país son iguales a sus activos exteriores (acciones, bonos y empresas extranjeros propiedad de residentes nacionales) menos sus deudas exte- riores (activos físicos y financieros interiores propiedad de extranjeros). Los activos exteriores netos forman parte de la riqueza nacional porque representan derechos sobre extranjeros que no son contrarrestados por derechos de extranjeros sobre la economía nacional.
Los activos financieros interiores propiedad de residentes nacionales no for- man parte de la riqueza nacional porque el valor de cualquier activo financiero in- terior es contrarrestado por una deuda financiera interior. Por ejemplo, una cuenta corriente de un residente de nuestro país en un banco nacional es un activo para el depositante pero una deuda para el banco; por lo tanto, no representa riqueza para la economía en su conjunto. En cambio, la cuenta corriente de un residente de nuestro país en un banco extranjero no es contrarrestada por ninguna deuda inte- rior (se trata de una deuda de un extranjero), por lo que forma parte de la riqueza nacional de nuestro país.
La riqueza nacional puede variar de dos formas con el paso del tiempo. En primer lugar, el valor de los activos o de las deudas existentes que constituyen la riqueza nacional puede variar. Por ejemplo, la espectacular subida que experi- mentó la bolsa de valores en Estados Unidos durante los años 90 aumentó la ri- queza nacional de Estados Unidos. El desgaste o depreciación de activos físicos, que corresponde a una disminución del valor de esos activos, reduce la riqueza nacional.
En segundo lugar, la riqueza nacional puede variar cuando varía el ahorro na- cional. En un período de tiempo cualquiera, manteniéndose constante el valor de los activos y las deudas existentes, cada euro adicional de ahorro nacional aporta un euro a la riqueza nacional. Es decir,
S = I + CA,
que, como se verá, no es más que la ecuación (2.10). Esta ecuación muestra que el ahorro nacional tiene dos usos: (1) aumentar el stock de capital físico interior por medio de la inversión, I, y (2) aumentar el stock de activos exteriores netos del país prestando a extranjeros o adquiriendo activos extranjeros en una cuantía igual a la balanza por cuenta corriente, CA. Pero cada euro en que aumentan los activos físi- cos interiores o los activos exteriores netos es un euro que se añade a la riqueza na- cional. Por lo tanto, como hemos señalado, los aumentos del ahorro nacional elevan en la misma cuantía la riqueza nacional. Al igual que en el ejemplo del agua que en- tra en una bañera, cuanto más rápido es el flujo de ahorro nacional, más deprisa au- menta la cantidad de riqueza nacional.
Comparando el ahorro nacional y la inversión de Estados Unidos con los de otros países industrializados, se observa que Estados Unidos es un país que ahorra relativamente poco. También invierte relativamente poco, según las estadísticas ofi-
2.3. El ahorro y la riqueza 49
16. En principio, la riqueza nacional también debe incluir el valor de las cualificaciones y de la for- mación de los residentes del país, lo que los economistas llaman capital humano. En la práctica, el ca- pital humano no suele incluirse en las medidas de la riqueza nacional debido a los problemas de medición.
ciales17. Sin embargo, sus tasas de inversión generalmente son más altas que sus ta-
sas de ahorro. Utilizando la relación S = I + CA, vemos que si la inversión, I, es ma- yor que el ahorro nacional, S, la balanza por cuenta corriente, CA, debe ser negativa. Como señalamos antes, la cuenta corriente de Estados Unidos ha mos- trado, de hecho, un déficit desde principios de los años 80. En cambio, los países que ahorran mucho, como Japón, normalmente han tenido unas tasas de inversión más bajas que sus tasas de ahorro, por lo que las balanzas por cuenta corriente de esos países han sido sistemáticamente positivas.
2.4. El PIB real, los índices de precios y la inflación
Todas las variables macroeconómicas fundamentales que hemos analizado hasta ahora en este capítulo –el PIB, los componentes del gasto y de la renta, la riqueza na- cional y el ahorro– se expresan en valores de mercado. Esas variables se denominan
variables nominales. La ventaja de utilizar valores de mercado para medir la activi- dad económica se halla en que permite sumar diferentes tipos de bienes y servicios. Sin embargo, si queremos comparar los valores de una variable económica –por ejemplo, del PIB– de dos períodos distintos, la medición de la actividad eco- nómica en términos nominales plantea un problema. Si el valor de mercado de los bienes y los servicios incluidos en el PIB varía con el paso del tiempo, no podemos saber si este cambio se debe a que han variado las cantidades producidas de bienes y servicios, a que han variado los precios de los bienes y los servicios o a estos dos factores. Por ejemplo, un gran aumento del valor de mercado del PIB podría sig- nificar que el país ha aumentado extraordinariamente su producción de bienes y servicios o que ha experimentado una inflación que ha elevado los precios de los bienes y los servicios.