La relacin )undamental
apricornio simboliza aquello que sostiene # permanece constante. 0esde su perspecti!a, apricornio simboliza aquello que sostiene # permanece constante. 0esde su perspecti!a, la
la rerealalididad ad no no apapararecece e cocomo mo cacaótóticica a o o alaleaeatotoriria a sisino no obobededececieiendndo o a a reregugulalariridadadedess undamentales: algo, dentro del complejo e indeterminad
undamentales: algo, dentro del complejo e indeterminado lujo de la o lujo de la !ida, es irme # seguro.!ida, es irme # seguro. Esto que, como hemos dicho, se maniiesta en distintos planos # aspectos de la realidad, Esto que, como hemos dicho, se maniiesta en distintos planos # aspectos de la realidad,
tiene sus equi!alentes especíicos en el ni!el humano. quello que permanece constante # tiene sus equi!alentes especíicos en el ni!el humano. quello que permanece constante # sostiene, es la le#, que en el ni!el de las relaciones primarias está encarnada por el padre. Este sostiene, es la le#, que en el ni!el de las relaciones primarias está encarnada por el padre. Este es quien, en tanto arquetipo, se sostiene a sí mismo # limita sus libertades a in de sostener a es quien, en tanto arquetipo, se sostiene a sí mismo # limita sus libertades a in de sostener a otros, a los cuales al mismo tiempo pone límites. Es tambi+n el tutor de las !erdades -o otros, a los cuales al mismo tiempo pone límites. Es tambi+n el tutor de las !erdades -o ilusiones necesarias- que resguardan la e"periencia de aquellos que debe proteger.
ilusiones necesarias- que resguardan la e"periencia de aquellos que debe proteger.
/a unción paterna es la que sostiene la coherencia de un mundo, garantizando con su /a unción paterna es la que sostiene la coherencia de un mundo, garantizando con su presencia
presencia que que el el caos caos no no habrá habrá de de pre!alecer. pre!alecer. &rohíbe &rohíbe # # e"clu#e, e"clu#e, pero pero al al hacerlo hacerlo protege protege ## permite
permite que que surjan surjan otras otras posibilidades. posibilidades. /e#, /e#, autoridad, autoridad, institución. institución. Estado, Estado, padre padre constitu#constitu#enen una cadena de signiicados equi!alentes encapsulados en el símbolo de apricornio. ada !ez una cadena de signiicados equi!alentes encapsulados en el símbolo de apricornio. ada !ez que este signo se despliegue en una e"istencia concreta, la conciencia tendrá que recorrer estas que este signo se despliegue en una e"istencia concreta, la conciencia tendrá que recorrer estas instancias, !i+ndose obligada a comprender las distintas acetas de la le# # debiendo encarnar, instancias, !i+ndose obligada a comprender las distintas acetas de la le# # debiendo encarnar, de un modo u otro, la unción del padre.
de un modo u otro, la unción del padre.
9emos !isto cómo en el signo opuesto -áncer- la
9emos !isto cómo en el signo opuesto -áncer- la persona debía aprender a metabolizarpersona debía aprender a metabolizar # e"presar la cualidad de la simbiosis' esto implicaba tener que atra!esar una serie de # e"presar la cualidad de la simbiosis' esto implicaba tener que atra!esar una serie de !icisitudes, cu#a primera maniestación consistía en una
!icisitudes, cu#a primera maniestación consistía en una relación particularmente intensa con larelación particularmente intensa con la madre.
madre.
0e un modo análogo, la energía de apricornio se materializa con escenarios en los cuales 0e un modo análogo, la energía de apricornio se materializa con escenarios en los cuales el padre suele ser
el padre suele ser una igura especialmente importante #, de alguna manera, poco comprensible.una igura especialmente importante #, de alguna manera, poco comprensible. /a energía ligada a la unción paterna, por su propia naturaleza, es el opuesto de la simbiosis # /a energía ligada a la unción paterna, por su propia naturaleza, es el opuesto de la simbiosis # se hace inicialmente presente como
se hace inicialmente presente comodistancia.distancia.
3ener que e"perimentar una peculiar distancia con relación al padre orma parte casi 3ener que e"perimentar una peculiar distancia con relación al padre orma parte casi ineludible de este destino. El ni5o con este scendente debe crecer inmerso en la cualidad del ineludible de este destino. El ni5o con este scendente debe crecer inmerso en la cualidad del límite # por ello, la primera e!idencia del mismo es !er rustrado el anhelo de un !ínculo límite # por ello, la primera e!idencia del mismo es !er rustrado el anhelo de un !ínculo satisactorio con el padre. /as características concretas de esta relación dependerán de la satisactorio con el padre. /as características concretas de esta relación dependerán de la posición
posición de de 2aturno 2aturno en en la la carta carta natal natal # # de de los los demás demás elementos elementos astrológicos astrológicos que que deinen deinen lala relación con la igura paterna. &uede que se trate de un padre idealizado # aparentemente relación con la igura paterna. &uede que se trate de un padre idealizado # aparentemente mara!illoso, pero por alguna razón distante, que ha#a desaparecido, que sea mu# rígido o mara!illoso, pero por alguna razón distante, que ha#a desaparecido, que sea mu# rígido o autoritario, poco espontáneo, ausente o incluso irresponsable. &ensemos tambi+n que la imagen autoritario, poco espontáneo, ausente o incluso irresponsable. &ensemos tambi+n que la imagen paterna puede
paterna puede constituirse a constituirse a partir partir de de la la uerte uerte presencia presencia de de una madre una madre e"ageradamente ligadae"ageradamente ligada con su línea masculina, que e!entualmente desplaza o se superpone al padre real en la psiquis con su línea masculina, que e!entualmente desplaza o se superpone al padre real en la psiquis del ni5o. /o rele!ante es la sensación de insal!able # enigmática lejanía en la que el chico del ni5o. /o rele!ante es la sensación de insal!able # enigmática lejanía en la que el chico pierde
pierde contacto con contacto con su su padre, padre, e"perimentando que e"perimentando que este, este, de de un un modo u modo u otro, no otro, no cumple con cumple con lala unción que espera de +l. 8 sea esto una percepción consciente o una estructura inconsciente, unción que espera de +l. 8 sea esto una percepción consciente o una estructura inconsciente, gran parte de su comportamiento uturo girará alrededor de esta
gran parte de su comportamiento uturo girará alrededor de esta vivencia temprana de una fallavivencia temprana de una falla paterna.
probablemente en otras relaciones a lo largo de la !ida, es importante poder regresar a esta e"periencia inicial, a in de elaborarla desde un ni!el más maduro.
2i las primeras marcas que produce el despliegue de nuestro scendente se cristalizan, se con!ierten en un obstáculo casi insal!able para la comprensión de las uturas maniestaciones de la energía que nos corresponde !i!ir. &ara los scendentes en apricornio, la aparición de las limitaciones descriptas -en las personas que jalonan sus !idas- más las repetidas situaciones en las que no podrán contar con nadie más que consigo mismos, resonarán en todo aquello que ha#a quedado inconcluso o pendiente en la relación con el padre. Ello acentuará las sensaciones iniciales de abandono, soledad, e"clusión #, sobre todo, la de inadecuación con respecto a las e"pectati!as de esa distante igura.
0e hecho, estas e"periencias se repetirán porque orma parte de este patrón tener que comprender íntimamente la unción paterna. &ero si la persona permanece emocionalmente ijada a la posición de hijo o hija, !ol!erá a dar las mismas respuestas cada !ez que se reitere el patrón energ+tico, perdiendo la posibilidad de acceder a los ni!eles más creati!os # liberadores
del mismo.
2i queda atrapado en la b%squeda de padres sustitutos -siendo esto lo más com%n, aunque muchas !eces adopte la orma impersonal de un uerte compromiso con instituciones, empresas, teorías o autoridades- sabemos que estos mostrarán su insuiciencia en alg%n momento. uando esto suceda, se acentuará la sensación inantil de haber sido e"cluido del mundo del padre # quizás alore el resentimiento inconscientemente acumulado. Es tambi+n posible que este conjunto de sensaciones se condense en el imaginario de haber sido
traicionado # esto se pro#ecte en su momento sobre alguna persona concreta, a partir de una e"periencia puntual, o se e"tienda casi metaísicamente a la sensación global de haber sido enga5ado por la !ida o abandonado por 0ios.
► ,o (e isto muc(os +scendentes en 'a#ricornio que (an sufrido traiciones concretas... ¿tambi%n se (ablaría de #royección! en esos casos?
2entirse traicionado es algo demasiado subjeti!o, como para que esa palabra adquiera sentido en un uni!erso capricorniano. Es el n%cleo psicológico cancerianoCleonino -o lunarCsolar- el que reacciona de esa manera. 0iícilmente apricornio se entretenga en acusar a alguien de traidor' más bien se lamentará por no haber ad!ertido a tiempo las limitaciones de esa persona o se preguntará qu+ lo lle!ó a depositar una conianza desmedida en alguien que no la merecía. apricornio ?sabe? que debe atenerse a los hechos # que las quejas son sólo una p+rdida de energía. Esto no necesariamente será entendido desde la desconianza o el
pesimismo, sino desde una genuina comprensión de la e"periencia humana # de su natural initud. Es probable que la misma persona, que en un momento determinado se quejó amargamente de alguna traición, algunos a5os despu+s -#a en otra etapa de su recorrido por este scendente- recuerde de manera mu# distinta aquella e"periencia. quí se puede !er lo importante que es diluir las cristalizaciones de nuestras !i!encias inantiles, puesto que ellas anhelan !erse compensadas #, en consecuencia, nos condenan a la repetición.
<uscar una compensación psicológica que el patrón de destino no podrá satisacer jamás, es un comportamiento habitual en todo ser humano. En este sentido, una de las posibilidades más ricas que nos orece la astrología es comprender que esa marca no se produjo aleatoriamente, ni porculpa de nadie, sino que pro!ino de la manifestaciónde un patrón que la
psiquis no estaba en condiciones de elaborar en ese momento. El retorno cíclico de la pauta !ibratoria es ine!itable #, desde el punto de !ista astrológico, creer que no se repetirá es una ingenuidad. &or eso es tan importante permitir que emerjan todos los contenidos que nos lle!an a reaccionarmecánicamente # nos impiden entregarnos a la cualidad presente en una escena
determinada.
En este caso, además, la sensación de haber sido traicionado orma parte de una estructura mucho más amplia, en la cual su opuesto consiste en e"perimentar la propia incapacidad de satisacer las e"igencias de un modelo o ideal. quí es uno mismo quien traiciona las
e"pectati!as de alguna igura paterna. La comparación constante de toda conducta, propia o a+ena, con lo que debería ser, es la actitud básica que surge de los primeros contactos con la energía de &apricornio. Esto es prácticamente ine!itable, a causa de 7 ascinación por
alcanzar la perección - que le es inherente- # debe ser necesariamente atra!esada. &ero es e!idente que si esta actitud no se modiica, la persona jamás podrá desarrollar la solidez # autoairmación que están implícitas en su signo ascendente.
El anhelo insatisecho de !i!ir la e"periencia arquetípica del padre, quien nos cobija en su perección # nos garantiza un mundo sin peligros, hace que su igura se sostenga indeinidamente en la antasía # se procure desesperadamente !i!ir la situación que repare la supuesta alla del padre real o su opuesto, la alla del hijo ante el deseo del padre.
&ero esta escena nunca se producirá en los t+rminos so5ados sino que, por el contrario, se reiterará hasta tanto aquel imaginario pueda ser maduramente ree"aminado. Es mu# probable que el destino ponga a estas personas en más de una situación en la que puedan sentirse traicionadas' pero en cuanto las connoten de esta manera, ello muestra que ha# algo de la propia naturaleza que a%n no se ha desplegado. 8 es precisamente el compromiso proundo con
E!identemente, aquí nos topamos con un tec#o en la experiencia colectiva, por el cual el an#elo de que se produzca lo que debería ser es muc#o más fuerte que la capacidad para aceptar la necesaria finitud de lo que es. En este punto sí que la persona con scendente en
apricornio se encuentra realmente sola, en el sentido de que, para resol!er esta cuestión, deberá ir más allá de las construcciones colecti!as. &ero la !ida habrá de ejercer la presión suiciente para enrentarla tantas !eces -# de un modo tan personal- con el límite, como para posibilitarle renunciar a las imágenes # anhelos colecti!os que intentan negar la propia initud #
la de todos los demás.
Es indudable que el arquetipo del padre eterno # perecto tiene un peso inmenso en nuestra ci!ilización # act%a con particular uerza en la !ida de un scendente en apricornio. En tanto cultura, hemos preerido interpretar colecti!amente la necesaria salida del mundo paternoC materno como una e"pulsión pro!ocada por la culpa de los hijos, antes de atre!ernos a soportar la initud del padre # comprender que esta es condición esencial para la creati!idad de la !ida.
1e atre!ería a decir que toda la e"istencia de un scendente en apricornio se ordena misteriosamente en dirección a la necesidad de resigniicar este mito de origen. 8 ello deberá suceder de un modo concreto en e"tremo, en el que no quede lugar para teorías o interpretaciones.
/a e"periencia con el propio padre # con las iguras sustituti!as, pero por sobre todo, la relación con sus hijos, constitu#en oportunidades inmejorables para que esto pueda hacerse carne. un en el caso emenino, es habitual que estas mujeres se !ean orzadas a ejercer la unción paterna #. no pocas !eces, que deban !ol!er a enrentar la e"periencia !i!ida con su padre, a tra!+s del !ínculo con el padre de sus hijos.
► ¿Esta #osición #uede dar una negación a tener (i)os?
2í, en este sentido es análogo a lo que hemos !isto en el signo de áncer. E!identemente, se juegan demasiadas cosas para este scendente en la paternidad o maternidad, haciendo que estas personas tiendan a demorar la conrontación con ella. En algunos casos, esta negación se relaciona con un e"ceso de responsabilidad # por eso muchas !eces la paternidad es demorada, como si algo procurara llegar a ella con el ma#or ni!el de madurez posible.
0e todos modos, dudo de que e"ista una e"periencia más completa que esta para llegar al ondo de la energía de apricornio. 3arde o temprano, si sucede, la relación con sus hijos los pondrá en contacto con los temas centrales que se encuentran implicados en el símbolo. laro que aparecerán tambi+n por otras !ías -en esto consiste precisamente el despliegue de un
patrón- pero teniendo en cuenta que la naturaleza misma de esta energía lle!a hacia la abstracción, con la innegable posibilidad de limitar la e"periencia al ámbito mental, es la relación con los hijos la que mejor condensa las complejidades del símbolo. 8 lo hace de un modo tan personal e intranserible que todo lo que esta persona pueda descubrir acerca de sí misma # del mundo -en lo !ocacional, a tra!+s de sus logros # realizaciones o en sus b%squedas cientíicas, ilosóicas o espirituales- adquirirá allí un signiicado mucho más pleno # concreto.
0ado que en el scendente en apricornio resuenan uertemente los juicios e"ternos, los mandatos # modelos, es mu# probable que al principio sean poco espontáneos con sus hijos # que incluso los sientan como una carga o un obstáculo para los logros que creen deben alcanzar. &ero es precisamente el n%cleo amoroso de esta e"periencia lo que disol!erá esas sensaciones # les permitirá descubrir que su deseo proundo es ejercer su responsabilidad ante la !ida, no para satisacer el super#ó en cualquiera de sus encarnaciones, sino como e"presión del amor.
2eguramente sucederán cosas en esta relación que los lle!arán a e"perimentar el ineable punto en el que se disuel!en las aparentes contradicciones entre le#, deseo # libertad, aunque
quizás la !ida los someta a una enorme presión antes de llegar a esta síntesis. En!iudar, tener que hacerse cargo de los hijos de otros, padecer el distanciamiento # el reproche de los propios hijos, etc., son e"periencias bastante habituales cada !ez que se e!ita por demasiado tiempo el compromiso proundo con la paternidad o la maternidad. &ero es en el momento en que res= ponden cálidamente a las necesidades de sus hijos, cuando suelen caer las barreras que
sostenían su eterno conlicto entre el deseo # el deber ser.
1uchas personas con scendente en apricornio e"perimentan este conlicto con una uerza tal que la e"presión de su creati!idad queda bloqueada o por lo menos diicultada. Es bastante !isible que reci+n despu+s de haber lle!ado a t+rmino lo esencial de su aprendizaje con los hijos, aquella se libera # lorece con una espontaneidad que hasta ese instante desconocían. En el momento en que culmina su tarea de construcción # la relación con sus hijos entra en una etapa más madura, algo mu# recóndito parece transormarse en estas personas, permiti+ndoles crear con una libertad que antes desconocían.
&ero pre!iamente deberán haber encontrado la distancia correcta con sus hijos # descubierto el sutil entramado de prohibiciones # estímulos que hacen a la esencia de la paternidad. En sus propias insuiciencias quizás recuerden el !ínculo con su padre # puedan así cerrar las heridas abiertas en esa alla inicial, disol!iendo los malos entendidos acerca de la perección. 2i bien es probable que los scendentes en apricornio procuren concentrar todo su esuerzo en la carrera, los logros, la producción o el conocimiento, creo realmente que
escuchando con e"trema atención las necesidades de sus hijos resol!erán más rápidamente los desaíos undamentales de la !ida. 2i ese !ínculo madura, adquirirán una seguridad interior que ning%n ascenso a la monta5a de los logros e"ternos podría darles.
En %ltima instancia, el contacto con la ?!ibración del padre? en sus distintos ni!eles, es quizás el n%cleo de la e"periencia en el signo de apricornio.
► ¿;u% diferencia (ay con el +scendente en *eo! en cuanto a traba)ar el arqueti#o del #adre?
ries, /eo # apricornio comparten una !ibración que está ligada con los distintos aspectos