• No se han encontrado resultados

8na naturaleza delicada y !ro)undamente amorosa

cá !ol!emos al principio del capítulo # nos reencontramos con la diicultad que e"iste en nuestra cultura para acompa5ar a quienes son llamados por destino a mo!erse en terrenos que están más allá de nuestra comprensión habitual.

► Un analista que sea +scendente en Piscis! que le d% muc(o alor a las #alabras! ¿#odría estar en esta eta#a de confusión?

trasondo inconsciente del cual la palabra pro!iene, # del nudo de asociaciones al que responde, ha# un claro equilibrio. 6ncluso, diría que ese tipo de escucha es un mu# buen camino de acercamiento al scendente en &iscis' un juego Virgo=&iscis mu# delicado # positi!o. Es decir, si uno escucha el inconsciente detrás de las palabras # corta hábilmente las cadenas del discurso, es algo mu# distinto a la interpretación desde un marco teórico ijo, incluso si es de tipo transpersonal o pseudoesot+rico.

El tema aquí es cómo se educa o entrena esta cualidad que nadie nos ense5a a educar. /a  persona con scendente en &iscis -# tambi+n la que tiene eptuno en la casa uno- necesita

un marco de contención adecuado para desarrollarse. rriesgando a que esto suene como una des!alorización -aunque es todo lo contrario- diría que necesitan un acompa5amiento # una comprensión mu# particular para poder desarrollarse correctamente. 0eben tener a disposición todos los elementos posibles como para articular -paso a paso # en las distintas etapas- el lado duro de su personalidad con su sensibilidad. o es una tarea ácil equilibrar la dimensión  po+tico=mágica que les es esencial, con una correcta capacidad de simbolización #. al mismo

tiempo, con el compromiso con el mundo. &ara esto deben ser liberados lo antes posible de la  presión de los juicios sociales, a in de que puedan descubrirse tal cual son # así aceptar la  paradoja de ser e"tremadamente singulares -recordemos que tienen cuario en K67- #, al mismo tiempo, de identiicarse plenamente con los demás. 2u naturaleza prounda # sensible necesita un caudal de amor mu# particular para lorecer. 2e trata de una sensibilidad que ampliica notablemente todo lo que sucede, # esto hace que sus heridas de la inancia # la adolescencia se entretejan hasta tal punto con lo arquetípico, que necesitan de un e"tremo cuidado para poder cicatrizar completamente # permitir una e"presión madura de sus cualidades.

&ensemos que en otras +pocas de la humanidad, millones de personas !i!ían bajo la  protección de instituciones religiosas, con!entos o estructuras !inculares que ho# -en nuestro  paradigma indi!idualista- consideraríamos mu# regresi!as e incluso patológicas. 0esde siem=  pre la humanidad albergó indi!iduos cu#a sensibilidad los obligó a protegerse de la dureza del mundo e"terno. uestra cultura está pasando por la ase del indi!iduo supuestamente autónomo, con todos sus espejismos necesarios, pero no todos respondemos a este desaío con la misma naturalidad. Es e!idente que para una persona con scendente en &iscis, esto encierra grandes diicultades. o nos debe sorprender que las maneras como se adaptan a esta situación  -que para la ma#oría es la %nica posible- sea peculiar # muchas !eces aparezca como desordenada. 9o# los ?ashram?, los delirios esot+ricos, los ambientes promiscuos, las drogas, el alcohol o la estrecha dependencia en relaciones aecti!as e"tremadamente simbióticas, suelen ser los %nicos reugios que nuestra sociedad orece para muchas personas de este tipo. 0esde un

 paradigma leonino o capricorniano del #o, seguramente juzgaremos de un modo negati!o estas modalidades adaptati!as. 2in embargo, creo que su prolieración es directamente proporcional a nuestra incapacidad para acompa5ar en su crecimiento a las personas de e"trema sensibilidad. Es importante !isualizar que -si somos realmente coherentes con la astrología- en todos estos casos no se trata de indi!iduos que no han sido capaces de ?manejar? su scendente o su  eptuno. 0ecir esto es creer que e"iste una identidad psicológica independiente de la estructura energ+tica de nacimiento. El #o se organiza a partir de las energías de la carta natal # si bien a%n no hemos desarrollado una teoría que d+ cuenta de ello, es e!idente que no se puede comprender el 2igniicado proundo del scendente -# de la astrología en general- si no nos comprometemos con el peculiar camino que cada entidad humana debe recorrer para constituirse a partir de los materiales de origen. /a persona con scendente en &iscis debe atre!erse a oscilar entre perderse en los otros # !ol!erse rígida, si es que quiere encontrarse a sí misma. El lorecimiento de su naturaleza amorosa sólo puede producirse a partir de una compleja e!olución psicológica, que no puede ser juzgada desde criterios uniormes. /os seres humanos nos necesitamos los unos a los otros en la plenitud de nuestras cualidades, para que en las redes que conormamos puedan producirse todas las combinaciones necesarias # alcancemos así un má"imo de creati!idad. /a delicada sensibilidad de estas personas -capaces de dar a los demás lo que realmente necesitan, de un modo intuiti!o # absolutamente desinteresado- es imprescindible para el equilibrio del conjunto. &ero para que esto se  produzca debemos aprender a crear ambientes suicientemente amorosos como para que  puedan desplegar su íntima naturaleza.

ada !ez que arribamos al cierre de la rueda zodiacal, descubrimos que sólo ha concluido un ni!el de la misma. Estaríamos ahora en condiciones de !ol!er a abrirla ahondando en el signiicado de los signos complementarios, cu#o balanceo rítmico de!elaría dimensiones a%n más proundas del concepto que hemos estudiado. 3ambi+n deberíamos indagar en las relaciones entre los signos del 2ol, la /una # el scendente, cu#a síntesis da lugar a la creati!idad esencial de una e"istencia. 8 por %ltimo, estudiar la cualidad del signo ascendente como la e"presión de una ase particular, en la e"periencia cíclica de una !ida que se encuentra más allá del tiempo. &ero todo esto sería #a, por cierto, material para otra in!estigación.

 lo largo de este libro -# del que lo precedió- hemos intentado proundizar en la manera como aquello que denominamos ?destino indi!idual?, depende del modo con que la conciencia aprende a relacionarse con los !ínculos # los acontecimientos, hasta adquirir