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7:14—11:7. Las plagas como ataque a los dioses de Egipto y como fenómenos naturales. Muchos han considerado que las plagas eran ataques específicos a los dioses de Egipto (ver 12:12). Cierta

ÉXODO 7:14—8:22 mente, esto es verdad en el sentido de que los dioses

de los egipcios eran incapaces de protegerlos y de que esferas supuestamente bajo su jurisdicción fueron usadas para atacarlos. Es difícil declarar que los dioses individuales eran señalados en particular. Por el otro lado, algunos han sugerido que una secuencia de fenómenos naturales puede explicar las plagas desde un punto de vista científico, al originarse todas en una seria inundación en los meses de verano y prosiguiendo en un proceso de causa y efecto hasta marzo. Quienes mantienen esta posición a veces admitirán la naturaleza milagrosa de las plagas considerando el tiempo en que ocurrieron, la discriminación entre egipcios e israelitas, los anuncios previos y la severidad. En relación con cada plaga, citaremos las explicaciones naturales que se han presentado, indicando también cuáles dioses pueden haber sido el blanco de la plaga. Corresponde al lector decidir qué papel tendrá cada una de estas explica- ciones en la comprensión del texto.

7:14-24. El agua en sangre. El Nilo era la fuente de vida de Egipto. La agricultura y, en última instancia, la supervivencia dependían de las inundaciones periódicas que proveían de un suelo fértil a lo largo de los 6.600 km del río. El obeso Hapi, uno de los hijos de Horus, no era técnicamente el dios del Nilo, pero sí la personificación de sus inundaciones. El colorido rojo sangre ha sido atribuido al exceso tanto de tierra de ese color como a algas de tono rojo brillante y sus bacterias, ambas acompañarían una inundación mayor de lo habitual. En vez de la abundante vida que era llevada generalmente por el río, esto llevaba muerte a los peces y deterioro al suelo. Tal fenómeno es puesto como paralelo en las Admoniciones de Ipuwer (de unos pocos siglos antes de Moisés) en cuanto a que el Nilo se había convertido en sangre y no era potable. El comentario bíblico sobre los egipcios cavando (v. 24) se explicaría como un intento de encontrar agua que se hubiera filtrado por el suelo. 7:19. Baldes y vasijas. En el versículo 19, la mayoría de las traducciones hacen referencia a recipientes de madera y piedra, sugiriendo que también se transformó el agua en ellos. El texto hebreo no dice nada sobre los recipientes. La combinación de “palos y piedras” es usada en la literatura *uga- rítica para referirse a las regiones alejadas y desoladas. El pasaje también incluye canales, lo que sugiere los artificiales para irrigación.

8:1-15. Plaga de ranas. Era natural que las ranas abandonaran las aguas y las riberas colmadas de peces en descomposición. La diosa Heqet era vista como una rana y ayudaba en el parto, pero es difícil imaginar cómo esto era visto como una victoria sobre ella. Los magos egipcios no pudieron eliminar la plaga, sino sólo hacerla peor.

8:11. Endurecimiento del corazón. Aquí se usa un verbo diferente al de las referencias previas (ver el comentario sobre 4:20-23; 7:13). Este verbo significa “hacer pesado” y está asociado por lo tanto con la imaginería muy popular en Egipto. En la escena del juicio en elLibro de los muertos, el corazón de quien ha fallecido es pesado en la balanza contra una pluma (que representaba a Maat, la verdad y la justicia) para determinar si el individuo sería conducido a una vida venidera de felicidad o sería devorado. Cuando se habla de aumentar el peso del corazón del faraón, se usaba una expresión que decía que su destino después de su muerte está determinado. Es muy similar a la frase actual de “poner un clavo más en el ataúd”. Sim- plemente representa acelerar lo inevitable. 8:16-19. Plag^ de los piojos. No es claro a qué insecto se refiere esta plaga , ya que la palabra hebrea usada es mencionada sólo en este contexto. La mayoría de los estudios favorecen al mosquito (NVI) o la garrapata como lo más probable. El primero se reproducía en los estanques formados por las aguas que quedaban luego de la inundación. “Dedo de Dios” puede ser una expresión egipcia que se refiere a la vara de Aarón. El fracaso de los magos y su admisión de que Dios estaba obrando comenzó a hacer cumplir el propósito del Señor: sabrían que él era *Yahvé.

8:20-32. La tierra arruinada por las moscas. El insecto que aparece en la cuarta plaga no es mencionado. En vez de ellos, el texto habla de enjambres (“nubes”, RVA) usando una palabra que sólo está relacionada con este contexto. Las moscas son algo lógico tanto por el clima como por las condiciones que existían por las ranas y el pescado putrefactos y la vegetación en descomposición. Como es portadora del ántrax dérmico (asociado con las plagas posteriores), la especieStomoxys calcitrans ha sido la ipterpretación más popular. Como pestes y portadores de enfermedades, estos insectos llevaron la ruina al país. 8:22. Gosén. Ésta es la primera plaga que no afligió a los israelitas que vivían en Gosén. Aún es

ÉXODO 8:26—11:2

desconocida la ubicación precisa de Gosén, cierta- mente estaba en la parte oriental de la región del delta del Nilo.

8:26. Sacrificio detestable a los egipcios. Cuando el faraón ofreció permitirles hacer su sacrificio en la misma tierra, Moisés no reclamó la necesidad de dirigir los *rituales en un sitio sagrado sino que objetó que eran inaceptables porque sacrificaban lo que era detestable a los egipcios. La matanza de animales era común en la práctica religiosa allí para proveer comida a los dioses, como se ve en muchas pinturas, pero los sacrificios de sangre de animales tenían poco lugar en el culto al sol o al rey o en observancias *funerarias, todo lo cual era la mayor parte de la religión egipcia. A menudo, se consideraba que el animal muerto representaba a un enemigo del dios. 9:1-7. Plaga sobre el ganado. Generalmente, se la identifica con el ántrax que se contraía a partir de las bacterias que surgían del Nilo e infectaban a los peces, las ramas y las moscas. Hator, la diosa egipcia del amor, tomaba la forma de una vaca y el toro sagrado Apis era tan venerado que, cuando uno moría, se lo embalsamaba y enterraba en una necrópolis con su propio sarcófago.

9:8-12. Puñado de hollín. Aunque algunos han llegado a la conclusión de que las cenizas eran to- madas de un horno de ladrillos (que simbolizaba el trabajo de los israelitas), generalmente los egipcios usaban ladrillos secados al sol más que cocidos en horno. El horno de que se habla aquí era de cierto tamaño y además podía ser considerado como el lugar donde se quemaban los esqueletos de los animales muertos. El desparramar las cenizas a veces era usado como *ritual mágico en Egipto para poner fin a una peste. Aquí puede ser usado así para con la plaga sobre el ganado, pero se traducía en miseria humana. 9:10-12. Plaga de úlceras. El ántrax de la piel sería llevado por la picadura de las moscas que tenían contacto con las ranas y el ganado y produciría úlceras, especialmente en manos y piel. 9:13-35. Efectos del granizo. Destruía las cosechas así como dañaba a los seres humanos y a los animales. La indicación del texto de cuáles cosechas eran las afectadas (w. 31, 32) indica que era enero o febrero. 10:1-20. Plaga de langostas. Eran muy comunes en el antiguo Cercano Oriente y eran notorias por la devastación y desastre que producían. Las lan

gostas crecían en la región del Sudán y debieron ser más abundantes de lo habitual por el clima húmedo que apareció al comienzo de toda la secuencia. Su migración se producía en febrero o marzo y seguía los vientos predominantes tanto a Egipto como a Palestina. El viento oriental (v. 13) las llevaba a Egipto. Una langosta consumía su propio peso cada día. Se sabe de enjambres de langostas que cubrían cientos de kilómetros cuadrados con más de cien millones de insectos. Ciertamente, todo lo que había sobrevivido al granizo sería destruido entonces por la langosta y, si ponían sus huevos antes que fueran llevadas por el viento hacia el mar, el problema se reproduciría en ciclos. La economía de Egipto había sido destruida, pero aún faltaba humillar a los principales dioses.

10:19. Viento del occidente. La plaga terminó con un viento que vino del mar. En Israel es un viento occidental, pero en Egipto llegaría del norte o noroeste y de este modo llevaría a las langostas de regreso al mar.

10:21-29. Plaga de las tinieblas (que se podían palpar). El comentario de que las tinieblas podían ser sentidas (v. 21) sugiere que las tinieblas eran causadas por algo que llevaba el aire, o sea una tormenta de polvo que se conoce en la región como khansim. Debía haber demasiado polvo de tierra rojiza que había sido llevado y depositado junto al Nilo, así como en la tierra árida que había quedado después del granizo y las langostas. La duración de tres días es típica de este tipo de tormenta, que lo más probable es que ocurran entre marzo y mayo. El hecho de que el texto enfatice las tinieblas más que la tormenta de polvo puede indicar que el blanco directo era Amón-Ra, el dios sol, deidad nacional de Egipto, padre divino del faraón. 11:1-10. La décima plaga y el faraón. En Egipto, el faraón era considerado una deidad y esta última plaga estaba dirigida contra él. En la novena plaga, su “padre”, el dios sol, fue derrotado y ahora su hijo, presumiblemente el heredero de su trono, sería,víc- tima de una masacre. Éste era un golpe contra la persona, la realeza y la divinidad del faraón. 11:2. Pedido de oro y plata. Las instrucciones a los israelitas para que pidieran a los egipcios artículos de oro y plata y ropa (mencionada en otros pasajes) pareciera ser un correlato de la idea de que los israelitas iban a celebrar una fiesta para su Dios. En esos casos, sería lógico el uso de objetos finos y no sería insólito pensar que los esclavos

ÉXODO 11:4—12:8 israelitas no los tenían. A esa altura, el pueblo egipcio

estaría desesperado por las plagas y tuvieron una actitud muy cooperativa por el pensamiento de que el Dios de Israel podía ser apaciguado por una fiesta. 11:4. Dios pasando por medio de Egipto. El hecho más notable y esperado de las principales fiestas de Egipto era que el dios llegara en medio del pueblo. Pero aquí la presencia del Dios de Israel en medio de la tierra tendría como fin el juicio.

11:5. Molino de mano. Una muchacha esclava ante el molino de mano es presentada como el estrato más bajo de la escala social. Ese molinillo consistía en dos piedras: una inferior con una superficie cóncava y una superior con forma de gran pan. El trabajo diario de moler grano para convertirlo en harina implicaba hacer girar la piedra superior sobre la inferior. 11:7. Ni un perro les ladrará. Los perros no eran cuidados como mascotas sino que se los consideraba indeseables y una molestia general, quizá como hoy se ve a las ratas. La declaración de que no les ladraría ni un perro sugiere una calma fuera de lo común, pues estos animales se alteraban con mucha facilidad. 12:1-28

La Pascua

12:1-28. Raíces de la Pascua. De acuerdo con el relato bíblico, la fiesta de la Pascua fue instituida en relación con la décima plaga, pero eso no significa que no haya sido creada sobrela base de una fiesta preexistente de algún tipo. Debemos recordar que Dios instituyó la ‘circuncisión como señal de un ‘pacto usando una práctica que existía previamente con otros fines. Muchos elementos ‘rituales de la Pascua sugieren que puede haber sido adaptada de un ‘ritual nómada que intentaba proteger a los pastores de los ataques demoníacos y asegurar la fertilidad de los rebaños. Aun en ese caso, cada uno de los elementos es “convertido” convenientemente al nuevo contexto de la décima plaga y al éxodo de Egipto. Si ocurrió tal transformación de una festividad nómada, sería similar a la de los primitivos europeos del oeste en sus festivales paganos del solsticio de invierno que se superpuso al cristianismo, con detalles como el cedro, el muérdago y los árboles perennes. 12:1-11. Calendario. Este hecho estableció que Abib (luego llamado Nisán) fuera el primer mes

del calendario religioso de Israel. De acuerdo con el calendario civil, Tishri, seis meses después, era el primero y por eso se celebraba entonces el día de año nuevo. El calendario israelita era lunar, con ajustes periódicos al año solar. Abib comenzaba con la primera luna nueva después del equinoccio de primavera, generalmente a mitad de marzo y duraba hasta mitad de abril.

12:5. Macho de un año sin defecto. Siendo ya de un año, el animal macho ya había sobrepasado el vulnerable período de la primera etapa de la vida (ía tasa de mortalidad era de entre veinte y cincuenta por ciento) y estaría camino a su papel como reproductor del rebaño. Sin embargo, éste necesitaba pocos machos y, especialmente entre las cabras, entonces, muchos eran matados para usar su piel y su carne. Las hembras eran conservadas hasta los ocho años para que dieran cría y leche. 12:6. Matanza al amanecer. En el calendario civil egipcio, los meses tenían treinta días y estaban divididos en períodos de diez. El calendario religioso egipcio, incluyendo las festividades, seguía siendo una secuencia lunar. La coincidencia de la fiesta y la plaga correspondía a la víspera de lo que los egipcios llamaban “día de medio mes”. Dado que, de acuerdo al cálculo lunar el mes comenzaba con la luna nueva, lo más importante era que la fiesta ocurría en el momento de la luna llena, siempre el primero después del equinoccio de primavera. La matanza habría ocurrido al amanecer, cuando comenzaba la primera luna llena del año de los israelitas.

12:7. Papel de la sangre. En las religiones primitivas, a menudo la sangre era usada para prevenir los poderes malignos, mientras que en el ‘ritual israelita servía como elemento purificador. Si bien, por supuesto, lo primero pudo haber sido creído supersticiosamente por los israelitas, que retenían esos elementos primitivos en su pensamiento y práctica religiosas, lo último era el papel deseado. A menudo los marcos de las puertas de las casas mesopotámicas eran pintados de rojo porque se creía que ese color los prevenía de los demonios. 12:8. Menú. El menú para la comida pascual es el que hub'iera sido común en las comunidades pastoriles nómadas. La prohibición de la levadura puede haber agregado un valor simbólico. En la literatura rabínica posterior y en el NT, es asociada con la ‘impureza o contaminación. Es difícil discernir si tenía esta connotación en época temprana. En

ÉXODO 12:11-29

la literatura rabínica posterior, las hierbas amargas identificadas son la lechuga, la achicoria, el cardo y el rábano, que eran fáciles de preparar. Sin embargo, es incierto si éstas eran las que se incluían en la terminología bíblica. Se sabe que la lechuga fue cultivada en Egipto y la palabra hebrea que se traduce como “hierbas amargas” corresponde a una palabra *acadia (babilónica) para la lechuga. El mandato de cocinarlas evita otras dos posibilidades. Por un lado, se ha pensado en contrastar las fiestas primaverales paganas que a menudo incluían carne cruda. Por el otro, quienes tenían apuro no cocinarían la carne, porque eso necesitaría más tiempo de preparación para destazar, limpiar y adobar la comida. Como ésta era una comida sacra, la carne no podía ser comida en otro momento y debía ser eliminada adecuadamente. 12:11. Pascua. El término hebreopesah, en Isaías 31:5, se relaciona con la idea de protección, pues allí es paralelo al escudo y la liberación. El Señor es descrito como uno que está protegiendo la entrada del ángel exterminador (ver 12:23). De ese modo, la sangre en los umbrales y dinteles podía ser considerada una purificación de la puerta de acceso en preparación de la presencia delSeñor.

12:12-30

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