19:9, 10. La cosecha intencionalmente ineficaz. En los *cultos de fertilidad, la porción dejada en el campo debía servir como ofrenda a las deidades de la tierra. Aquí llega a ser un medio para cuidar del pobre. Si bien no sobreviven ejemplos de esta legislación en leyes del antiguo Cercano Oriente, una práctica similar es sugerida por textos de la población de *Nuzi.
19:11-19. El contrato social. Ésta es otra serie de decretos *apodícticos (mandatos) similar al Decálogo (los Diez Mandamientos) de Éxodo 20. Presenta un concepto aún más amplio de contrato social entre Dios y los israelitas, así como los derechos y obligaciones de ellos entre sí. No hay otro ejemplo de tal contrato social entre el pueblo y sus deidades. Sin embargo, se creía que los dioses del antiguo Cercano Oriente se preocupaban por la justicia en la sociedad y la gente se consideraba
LEVÍTICO 19:19-27 responsable ante ellos, ya se tratara de sus dioses
personales o familiares o de Shamash, el dios de la justicia. Se creía que los dioses juzgaban la conducta de la gente y se apelaba a que fueran testigos de ello. De ese modo, los contratos sociales que gobernaban la conducta en los vecinos de Israel eran hechos entre los sectores humanos y los dioses a quienes se. invocaba con juramento como protectores.
19:19. La mezcla de animales, semillas y materiales. Se consideraba que algunas mezclas debían ser reservadas para uso sagrado. El pasaje paralelo en Deuteronomio 22:9-11 deja en claro que así era también en Israel. La mezcla de lana y lino era usada en el tabernáculo y en la vestidura exterior del sumo sacerdote, con lo que se la reservaba para el uso sagrado. Esta interpretación también es la más frecuente en los Rollos MM. Las leyes *heteas también prohibían sembrar dos tipos de semillas, con amenaza de muerte para los violadores. 19:20-22. El estatus de una joven esclava. Los patrones de conducta y las penalidades eran disantos para con los esclavos. Las leyes del antiguo Cercano Oriente incluían varios ejemplos de castigos para la violación de una esclava. Pero las leyes neosumerias de *Ur-Nammu y las *babilóni- cas de *Esnunna (2000 a. de J.C.) prescribían multas en ese caso. La ley de Esnunna agregaba una posterior provisión de que la mujer seguía siendo propiedad de su dueño original, de modo que la violación no llegara a ser un medio predatorio de conseguir una esclava. En el ejemplo bíblico, el caso no es considerado un adulterio y por lo tanto no termina en ejecución (ver Deut. 22:23, 24), dado que técnicamente ella seguía siendo una esclava y no una mujer libre (ver Éxo. 22:15-17). 19:23-25. La cosecha de árboles frutales. Las huertas de árboles frutales eran de tanto valor que la ley prohibía que se los cortara durante tiempos de guerra (Deut. 20:19). Usualmente, incluían más de una variedad de árboles (ver Amós 9:14). Entre los árboles frutales más comunes estaban la higuera, la oliva, la datilera y el sicómoro. Algunas huertas estaban irrigadas (Núm. 24:6), pero al parecer la mayoría habían sido plantadas en terrazas en las laderas (Jer. 31:5). Eran necesarios una poda y un cultivo cuidadosos durante los tres primeros años, a fin de asegurar eventuales buenas cosechas y una adecuada maduración de los árboles. Durante ese período, el fruto no se podía comer y
era declarado inmundo (literalmente “incircunciso”). Al cuarto año, toda la cosecha debía ser dedicada a Dios como una ofrenda, y desde el quinto año el dueño podía comer el fruto.
19:26. La adivinación. La *adivinación incluía una variedad de métodos usados por los profetas (Miq. 3:11), los agoreros de la suerte, los médium y los hechiceros para determinar la voluntad de los dioses y para predecir el futuro. Incluían el examen de las entrañas de los animales sacrificados, el análisis de agüeros de distinto tipo y la lectura del futuro en los fenómenos naturales y antinaturales (ver Gén. 44:5). La prohibición en este versículo de comer carne con su sangre está ligada al hecho de estar contra la participación en cualquier forma de adivinación o hechicería. De ese modo, más que ser una ley sobre la dieta, este decreto implicaba la práctica de derramar la sangre de un animal sacrificado en el suelo o en un pozo sagrado, una práctica que estaba destinada a atraer a los espíritus de los muertos (ver 1 Sam. 28:7-19) o a las deidades subterráneas a fin de consultarlas sobre el futuro. Estas prácticas se encuentran en varios textos rituales líeteosy en la visita de Odiseo
(Ulises) al sullmundo (Odisea 11.23-29, 34-43). Tales prácticas eran condenadas (Deut. 18:10, 11) porque infringían la idea de *Yahvé como Dios todopoderoso que nq era controlado por la fortuna. 19:27. El significado del corte de pelo. Para los hombres, el pelo tenía un valor simbólico como señal de masculinidad o virilidad (ver 2 Sam. 10:4). Las mujeres se decoraban cuidadosamente el cabello como signo de belleza. La prohibición contra el corte de cabello en los lados de la cabeza, así como de las puntas del pelo de la barba, usa la misma terminología que en 19:9, 10, en el que trata sobre la cosecha de los campos. En ambos casos, está implícita una ofrenda, una para los pobres y otra para Dios. Al colocarse aquí la ley, inmediatamente después de la prohibición de la *adivinación, sugiere que esa restricción estaba basada en la práctica cananea de hacer una ofrenda de pelo para aplacar a los espíritus de los muertos (ver Deut. 14:1, 2). El código de *Hamurabi penaliza los falsos testimonios haciendo cortar la mitad del cabello de una persona. El código de Asiria métlia permitía que un amo a quien un esclavo le debía le arrancara el cabello como castigo (ver Neh. 13:25). Ambas leyes sugieren que la pérdida del cabello estaba asociada con la
LEVÍTICO 19:28—20:2
vergüenza. Hay una inscripción fenicia del siglo IX a. de J.C. que informa de la consagración de cabello afeitado por un individuo en cumplimiento de un voto hecho a la diosa Astarté. En el pensamiento antiguo, el pelo (junto con la sangre) era uno de los principales elementos representativos de la esencia vital de una persona. Esto es evidente, por ejemplo, en la práctica de mandar un mechón del cabello de un presunto profeta cuando sus profecías eran remitidas al rey de ‘Mari. El cabello podía ser usado en la adivinación para determinar si el mensaje del profeta sería aceptado como válido.
19:28. Las incisiones por los muertos. Las prácticas de duelo o de *culto a veces incluían la auto- laceración (ver 1 Rey. 18:28; Jer. 16:6; 41:5). Esto puede haber sido hecho para atraer la atención de un dios, para espantar a los espíritus de los muertos o para demostrar una mayor pena que limitándose simplemente a gemir. La prohibición puede deberse a su asociación con la religión cananea. Por ejemplo, el ciclo *ugarítico de historias sobre el dios *Baal (1600-1200 a. de J.C.) incluía un ejemplo de duelo del jefe de los dioses *E1 por la muerte de Baal. Su pena asume la forma ritual de echar polvo sobre su cabello, usar ropa de saco y cortarse con una navaja. En el texto dice que “él aró su pecho como un jardín”. 19:28. Los tatuajes. La prohibición en contra de marcarse la piel implicaba las prácticas de tatuarse y pintarse el cuerpo como parte de ‘rituales religiosos. Esas señales deben haber tenido como fin proteger a la persona de los espíritus de los muertos o demostrar la pertenencia a un grupo. Se ha encontrado alguna evidencia de esto en el examen de los restos humanos en las tumbas escitas del siglo VI a. de J.C. La ley israelita prohibía esta práctica dado que implicaba una autoimpuesta alteración de la creación de Dios, a diferencia de la ‘circuncisión, que era ordenada por él.
19:29. La prostitución. De acuerdo con las leyes de los pueblos de los alrededores, que prohibían contaminar tanto a la gente como al producto de la tierra, esta ley contra la venta de una hija para la prostitución tenía como fin evitar la contaminación tanto de quien la entregaba como de la familia misma. Los problemas financieros podían tentar a un padre para hacerlo, pero era considerado una contaminación moral tanto del pueblo como de la tierra misma. Como en 18:24-28, esta
práctica podía resultar en una expulsión eventual de la tierra. Lo extremo de la pena puede haber estado basado en la pérdida del honor tanto de la familia como de la comunidad. Sin embargo, también es posible que esto significara el culto de otros dioses fuera de ‘Yahvé.
19:31. Los médium y los espiritistas. Los practicantes del espiritismo y la brujería eran condenados (Deut. 18:10, 11) por causa de su asociación con la religión cananea y porque su “arte” intentaba eludir a ‘Yahvé al buscar conocimiento y poder de los espíritus. Representaban una forma de “religión popular” que estaba próxima a las prácticas populares de la gente común y servía como una “religión en las sombras” para muchos. A veces, debido a su asociación con la ‘adivinación, sus ‘rituales y métodos estaban directamente en oposición a la “religión oficial” o como una alternativa para ser usada en tiempos de desesperación (ver el uso hecho por Saúl de la hechicera proscrita en Endor en 1 Sam. 28). La brujería y las pociones usadas en la práctica de magia también eran prohibidas en el código de ‘Hamurabi y en la ley de Asiria media, sugiriendo que la prohibición y eltemor a esas prácticas no era algo únicamente de Israel.
19:35, 36. Las medidas honestas. El precepto de manejar pesas y medidas honestas cuando se nego- ciaba estaba directamente relacionado con las leyes de 19:11-18, que requerían acuerdos sanos y un sentido internalizado de que el prójimo debe ser tratado tal como lo tratan a uno. La estandarización de pesas y medidas era requerida por el código de ‘Hamurabi en relación con el pago de las deudas en grano o plata e implicaba la medición del grano para pagar por el vino. Las penas a los violadores iban desde la confiscación de la propiedad hasta la ejecución.