MÉXICO, 1948
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Diseñad o p or Esteban Salgad o / Ecuad ordiferentes modalidades de la violencia: violencia en la familia, violencia en la comunidad, violencia laboral, violencia docente, violencia institucional y violencia feminicida; además establece los me- canismos para la erradicación de las mismas. Se trata de una política integral que articula y coor- dina a los tres niveles de Gobierno en la preven- ción, atención, sanción y erradicación de la vio- lencia contra las niñas y las mujeres.
Podemos entender mejor la dimensión de la la- bor legislativa realizada con esta ley si sabemos que las mujeres con ideología feminista eran sólo tres en una cámara con 22 diputadas y 408 dipu- tados y en un contexto socioeconómico marcada- mente patriarcal como el mexicano. Marcela y su equipo se emplearon en el diálogo, en la razón y en la demostración científica de los argumentos: “En el método mismo estaba la construcción pa- cífica de las opciones”.
Al finalizar la legislatura, aun a pesar de sentir el privilegio de poder representar los deseos de muchas mujeres, Marcela Lagarde decide no continuar siendo diputada. Entonces funda, junto con otras mujeres, la Red de Investigadoras por la Vida y Libertad de las Mujeres, donde convi- ven opciones políticas distintas desde el respeto y el diálogo pluripartidista como herramientas bá- sicas para construir nuevas alternativas. Y esta tarea no ha hecho más que empezar porque en México una ley general no es suficiente, se hace necesario legislar en cada Estado y a ello tam- bién está dedicada Marcela Lagarde, impulsando 32 leyes locales. No obstante, ocho Estados, los más conservadores, se resisten ferozmente ale- gando que esta ley atenta contra la familia. Trabajar, como lo hace Marcela, por la mejora de las condiciones de vida de las mujeres en nues- tro planeta supone poner el foco en la población que sufre las mayores desigualdades y, a la vez, en la población que atesora la mayor capacidad transformadora de toda la sociedad.
Cuando Marcela Lagarde fue invitada para ser diputada por el Partido de la Revolución Demo- crática, ya había recorrido una larga trayectoria de militancia política con sucesivos encuentros y desencuentros en diversos partidos de izquier- das de México. A finales de los años setenta se incorpora al movimiento feminista del que forma parte activa y relevante desde entonces.
Antes de ingresar en la Cámara de Diputados de su país, trabaja como antropóloga con las femi- nistas mexicanas para explicar qué está pasando en Ciudad Juárez en relación con los asesinatos de mujeres y niñas desde hace más de una déca- da. Consecuencia de su análisis, al incorporarse como diputada, Marcela Lagarde llevaba en su agenda tipificar el feminicidio como delito de lesa humanidad y ello supuso un cambio de paradig- ma que le permitió aportar nuevas soluciones con las que avanzar.
Los asesinatos de mujeres de Ciudad Juárez se han presentado desde sus inicios como un pro- blema estrictamente policial y, en gran medida, así se siguen considerando socialmente. La comi- sión parlamentaria presidida por Marcela Lagar- de se denominó Comisión Especial para Conocer y Dar Seguimiento a las Investigaciones Relacio- nadas con los Feminicidios en la República Mexi- cana, evidenciando desde su inicio el cambio de perspectiva. A pesar de la gravedad y persistencia de los hechos, la constitución de esta comisión se demoró ocho meses en una legislatura de tres años: no constituía una prioridad para muchos de los diputados mexicanos.
Después logró ganar el presupuesto necesario para realizar una investigación diagnóstica en todo el Estado mexicano y así demostrar que los asesinatos no sólo se producen en Ciudad Juá- rez, sino que se extienden a todo el país. Junto con 70 colaboradoras expertas en género, ela- boró la metodología adecuada para analizar los asesinatos desde una perspectiva feminista que
explicara esta violencia en su verdadera dimen- sión, huyendo de prejuicios y tópicos y ahondan- do en las circunstancias que sirven de sustento a esta violencia extrema.
Mostrar los datos concluyentes de la investi- gación, a la Cámara de Diputados y al país, ha permitido enfrentar el problema desde la in- formación y no desde la subjetividad. Ninguna sociedad puede aspirar a la paz sin construirla con las mujeres porque, en palabras de Marcela Lagarde, “hay una guerra no declarada, llamada violencia de género, de hombres sobre las muje- res y el Estado ha sido clave para que exista esa violencia, se reproduzca y reine la impunidad”. La sociedad habitualmente ignora y silencia la vio- lencia que se inflige a las mujeres, de forma que ésta llega a formar parte habitual de las relacio- nes de todo tipo. La cultura machista refuerza in- sistentemente estas actitudes como algo natural; hay un refuerzo permanente en las imágenes, en los enfoques y en las explicaciones que legitiman la violencia: “Una de las claves que caracterizan el feminicidio es que estamos ante una violencia ilegal pero legitimada socialmente”.
En el transcurrir de la legislatura, Marcela y un grupo muy reducido de diputadas concluyeron que no bastaba con tipificar como delito el femini- cidio aun siendo una de las expresiones más ex- tremas de violencia. Había que legislar afirmando que la violencia contra las mujeres no es natural, que se puede eliminar si cambian las condiciones de vida de las mujeres, si cambian las relaciones entre los géneros, si cambian sus relaciones con el Estado. Como consecuencia de aquel empeño y una gran tenacidad en busca de los acuerdos necesarios, desde el 2 de febrero de 2007 está vigente en México la Ley General de Acceso de las Mujeres a una Vida Libre de Violencia. La Ley General aprobada es la primera ley en La- tinoamérica que, desde la perspectiva de género y de los derechos de las mujeres, desarrolla las
MARCELA LAGARDE Y DE LOS RlOS´
Licenciada en Filología Germánica por la Univer- sidad de Lisboa (Portugal). Secretaria de Estado de Educación y Cultura durante 1983-89. Presi- denta de la Comisión de Estudios de las Nacio- nes Unidas sobre el Impacto de los Conflictos Armados en la Infancia de 1994-1998. En 1998 fue nombrada delegada de UNICEF y presidenta de la Comisión Nacional de la UNESCO. También preside “Gavi Fund Board”, órgano que financia la “Global Alliance for Vaccines and Immunication” (GAVI) y la “Fundaçao para o Desenvolvimiento da Comunidade” (FDC). Es promotora y miembro de “The Elders” junto con su actual esposo, Nel- son Mandela. Fue galardonada en 1995 con la Medalla Nansen por las Naciones Unidas por sus trabajos en defensa de los derechos humanos y de la infancia. En 1998 recibió el Premio Príncipe
GRAÇA
MACHEL
LAURA ALONSO CANO
de Asturias de Cooperación Internacional junto a Fatiha Boudiaf, Rigoberta Menchú, Fatana Ishaq Gailani, Somaly Mam, Emma Bonino y Olayinka Koso-Thomas por su trabajo en defensa y por la dignidad de la mujer. En 2008 fue investida doc- tora honoris causa por la Universidad de Barce- lona.
Una niña camina con un cuaderno entre los bra- zos, hoy aprenderá nuevas palabras con las que agrandar su mundo. Como ella, en muchos luga- res, todos los días, niños y niñas van a la escuela. Pero no todos, para millones de niños en nuestro planeta es una utopía: los conflictos armados, la pobreza y la discriminación derriban a menudo los puentes hacia un mundo mejor.