El modelo de comunicaciones de Lozanov está compuesto básicamente de tres principios:
1. Las comunicaciones y la actividad psicológica son siempre simultánea- mente conscientes e inconscientes. Todo el lenguaje incluye múltiples elementos que se transmiten por canales diferenciados: las palabras sue- len ser el factor más identificado y en el que nos concentramos cons- cientemente. Sin embargo, los otros canales por los que externamos nuestros pensamientos y sentimientos, escapan a los controles de la con- ciencia y son los tonos de voz, los gestos, las posturas, las expresiones faciales, los tonos musculares y el ritmo respiratorio. Estos seis canales reflejan más nítidamente la actividad psicológica, pues no son fácilmen- te manipulables y, por lo tanto, manifiestan los pensamientos y senti- mientos originales. Si existe discrepancia entre las palabras y los seis canales no verbales, éstos tendrán la prioridad en cuanto a las interpre- taciones. Si queremos detectar el mensaje más potente y el verdadero, tendremos que acudir más a los mensajes inconscientes que a los cons- cientes.
2. Todos los estímulos están condicionados, codificados, simbolizados y generalizados. Esta es una reminiscencia de las ideas de Pavlov y se re- fiere a que todos los estímulos ejercen impacto en las personas y, por lo tanto, el maestro puede manejar todos los aspectos del medio ambien- te para aprovechar los efectos que los estímulos generan. Para Lozanov es importante utilizar los impactos del lenguaje corporal, tonos de voz, colores y todos aquellos factores que deben sintonizarse con los estímu- los conscientes, para lograr un resultado mayor de aprendizaje. Una vez que los estímulos se han codificado forman “anclas” en la mente de las
personas, por las que se pueden activar en forma casi instantánea com- plejos procesos y asociaciones mentales. Por ejemplo, al escuchar una determinada canción, podemos asociar y evocar acontecimientos, per- sonas, emociones y pensamientos de un momento preciso. Muchos in- dividuos pueden sentir simpatía o rechazo hacia un individuo recién conocido “sin saber por qué” y resulta que subconscientemente esa per- sona les evoca algún rasgo o característica de alguien muy conocido que logró dejar un “ancla” en ellas.
3. Todo “input” perceptual es complejo, pues está compuesto de una mezcla de señales; algunas están en armonía con las demás y otras no. Cuando todos los estímulos provenientes del medio ambiente están en armonía, el ingreso de la información es más fuerte que cuando los dife- rentes elementos tienen incoherencia interna. Un ejemplo de comuni- cación armónica lo apreciamos en personas que confirman sus palabras con los tonos de voz, gestos, posturas, expresiones faciales, tono muscu- lar y ritmo respiratorio: su mensaje es potente y sintoniza fácilmente la escucha de los demás, logrando impactar poderosamente las mentes.
Para aplicar los tres principios de comunicación expuestos, Lozanov adap- tó elementos de la música y del teatro al aprendizaje, pues afirmaba que ta- les artes son formas de comunicación más avanzada que la metodología de la enseñanza tradicional.
No puede darse la aceleración del aprendizaje, si no existen las siguien- tes condiciones:
Remover los antiguos conceptos negativos referentes a las propias capa- cidades de aprendizaje (desugestión); dado que hemos aprendido y asi- milado un sistema de creencias bloqueadoras que filtran la captación de la realidad y contaminan los procesos internos de pensamiento y los sen- timientos, limitando poderosamente el flujo de la riqueza intelectual. El primer paso consiste en remover los sistemas de creencias, “limpiar” la mente para poder instalar sistemas de creencias impulsoras que abran ca- mino para nuevas y más variadas conexiones de información.
Implantar nuevos conceptos referentes a las capacidades de aprendizaje (sugestión): ésta es una de las ideas básicas del sistema para la aceleración del
aprendizaje. Lozanov insiste en la necesidad de generar el efecto “Pigmalión”, como fundamento para utilizar los recursos latentes en todas las personas. Cualquier niño antes de los cinco años es un ejemplo claro de las potencia- lidades que están en acción: su aprendizaje es asombroso porque no tiene todavía ningún sistema de creencias bloqueadoras y, por eso, asimila, pro- porcionalmente, más información trascendental que en los años posteriores.
Los procesos referentes a la desugestión y sugestión son muy poderosos, pues reestructuran a la mente para aprender y derriban las barreras que li- mitan el aprendizaje efectivo. Las barreras del aprendizaje limitan el flujo natural de las potencialidades intelectuales desde temprana edad, cuando el impacto del medio ambiente genera una adaptación negativa. Los adul- tos, inconscientemente, contaminamos la fresca inteligencia infantil y la hacemos víctima de una cultura que corroe la energía natural. Son tres las principales barreras del aprendizaje:
a) La barrera lógica: que rechaza cualquier creencia que no siga las reglas aceptadas de la lógica. Por ejemplo, cuando decimos a un alumno, con va- rias calificaciones reprobatorias, que es inteligente, él pensará que no es cierto lo que afirmamos, pues tiene pruebas fehacientes de su torpeza in- telectual. Normalmente los seres humanos tendemos a darle un crédito de infalibilidad a la experiencia que nos dice: “si te ha ido mal antes, siempre te irá mal”. Hace muchos años Mobius hizo un experimento con un pez voraz en una pecera, que devoraba los pequeños peces que había a su alre- dedor con gran facilidad. En un segundo momento extrajo a los peces so- brevivientes y lo dejó muchas horas sin comer. Posteriormente introdujo en la pecera un garrafón con el fondo recortado, adentro del cual colocó nuevamente a los pequeños peces. El pez se lanzó a satisfacer su apetito; evidentemente chocó una y otra vez contra la pared del garrafón, que no alcanzaba a detectar, hasta que suspendió sus intentos por conseguir ali- mento y se quedó inmóvil observando lo que parecía imposible de obte- ner. Acto seguido, Mobius quitó el garrafón y dejó a los pequeños peces nadando libres por toda la pecera y al alcance del pez mayor. Sin embar- go, teniendo a su alcance el alimento, ya no intentó comer, pues se había condicionado a la experiencia negativa, dolorosa de no poder lograr lo que pretendía. El pez murió de inanición, cuando hubiera podido sobrevivir; la realidad había cambiado, pero el pez siguió viviendo con el esquema ante- rior que le decía “no puedes comer”.
El experimento de Mobius ilustra lo que les sucede frecuentemen- te a los seres humanos: las generalizaciones indebidas, basadas en expe- riencias, se convierten en filtros para relacionarnos con la realidad; ante los cambios y fluctuaciones de la vida, los esquemas y paradigmas se convierten en anclas que no permiten el movimiento y el avance. Las barreras lógicas suelen ser convicciones intelectualizadas que bloquean poderosamente las posibilidades de cambio y cancelan la posibilidad para explorar nuevas fuentes de riqueza interior.
Ciertamente existen rechazos sanos a sistemas de creencias carga- dos de exageración. Por ejemplo, si se hace la afirmación: “seré el alumno más brillante de mi clase”, ciertamente será rechazada por la barrera ló- gica debido a su grandiosidad e inoperancia; en cambio, si se dice: “pue- do ser un mejor estudiante cada día”, será más factible que la asimile por su posibilidad realista. Las afirmaciones que manejaremos deben respe- tar el sentido de realidad para que no sean automáticamente rechaza- das. Si además, incluimos el proceso para lograr el objetivo, la afirmación se convierte en una orden implícita y potentísima a las facultades pro- pias. Por ejemplo: “mientras mi mente está más relajada, mi aprendizaje es mejor”; “con el trabajo diario logro el éxito”; “las matemáticas pueden ser interesantes”.
b) La barrera afectiva rechaza todas las sugestiones que amenazan la segu- ridad emocional y la confianza. Ya hemos insistido en la fuerza paralizan- te que tiene el temor y todas sus ramificaciones en el aprendizaje; la falta de confianza origina que la energía se canalice a la sobrevivencia y no al enriquecimiento.
Para nulificar esta barrera las personas deben sentirse relajadas, có- modas y felices durante las actividades de aprendizaje. El cansancio o el aburrimiento, derivados de un trabajo académico extenso o mal pla- neado, fortalecen la barrera afectiva en forma poderosa. La expectativa de los resultados ejerce una influencia determinante en la desaparición de esta barrera. Es notable observar que los mejores deportistas son los que se divierten en su actividad y que no juegan por la “necesidad” de ganar.
Podemos relacionar esta barrera con el efecto “Pollyanna”, que nos habla del célebre equilibrista que murió en la realización de una de sus muchas proezas; tras el deceso, su esposa comentó que por primera vez él había sentido dudas con respecto a su ejecución exitosa. La inseguridad, o inclusive la simple duda, ante el éxito de un aprendizaje o ejecución puede convertirse en órdenes de bloqueo para las capacidades humanas.
c) La barrera ética rechaza todas las sugestiones que contradigan los con- ceptos del bien o del mal de una persona; por ejemplo, muchas creencias referentes al sentido de esfuerzo inherente a todo trabajo se convier- ten en filtros para diferentes formas de vivir y aprender. Es frecuente escuchar la afirmación “el aprendizaje es difícil”, con lo cual, rechaza- mos inconscientemente cualquier posibilidad de métodos con un flu- jo de aprendizaje fácil. Tampoco ayuda mucho el calificar de “fácil” un aprendizaje que se inicia, pues, a veces, si tiene elementos difíciles, ge- nera una desilusión contraproducente: “si era fácil y no pude aprender- lo, entonces soy tonto”. Es mejor enfrentar cualquier aprendizaje nuevo con apertura mental y sin calificativos; nuevamente, el aprendizaje infan- til es el modelo.
El efecto Hawthorne puede explicar las sugestiones que operan en la men- te cuando está de por medio un concepto de bien o mal. En 1920 se llevó a cabo un experimento en una planta de luz de Illinois que arrojó la siguiente conclusión: si, en un experimento, el sujeto cree que el resultado del trabajo será útil (o, incluso, sólo interesante), la simple creencia ejerce un efecto po- sitivo en la ejecución y en el proceso de realización. Varios experimentos en escuelas comprueban el efecto Hawthorne; por ejemplo, cuando se enfatiza la comprensión del vocabulario, se incrementa la habilidad de lectura. Es ne- cesario que todos los alumnos participen activamente en el planteamiento de objetivos de aprendizaje y tengan una clara idea de los resultados, aplica- ciones y utilidad de todos los contenidos de aprendizaje; de otro modo el en- tusiasmo y el interés tienden a decaer porque no se aprecia el sentido de un esfuerzo o de un tiempo invertido.
El efecto Hawthorne y el efecto Rosenthal (efecto Pigmalión) se relacio- nan íntimamente para lograr despertar los recursos latentes por consecuencia de la sugestión, pues las expectativas alentadoras del maestro y las propias se refuerzan mutuamente para derribar las barreras que bloquean el aprendiza- je acelerado. El efecto Pigmalión ayuda a los alumnos a sentir que tienen un potencial de aprendizaje, mayor al que habían creído. El efecto Hawthorne promueve la creencia de que los métodos utilizados son el mejor medio para canalizar hacia el éxito al potencial intelectual.
A fin de establecer las condiciones necesarias para la aceleración del aprendizaje, además del efecto de las expectativas, es necesario contar con los siguientes elementos:
Autoridad: los alumnos aceptarán mejor la información presentada por el maestro con seguridad y confianza. El prestigio de la persona que transmi-
te un mensaje afecta positivamente su asimilación. No podemos decir que la autoridad sea equivalente a una actitud dictatorial o de poder, sino más bien, es una autoridad que inspira confianza por la potente presencia psicológi- ca. Otro elemento fundamental para que la autoridad sea más clara es la co- herencia y consistencia de los mensajes verbales y no verbales de la persona que enseña, pues de otro modo, el alumno dedica una parte de su inteligen- cia a protegerse de mensajes dudosos o peligrosos, mientras que la otra parte se orienta a captar el significado del mensaje emitido. McLuhan lo decía sa- biamente: “el medio es el mensaje”, refiriéndose al impacto que tiene el emi- sor sobre los receptores. En la publicidad, la aplicación de este principio se traduce en la meticulosa selección de las personas que promoverán comer- cialmente un producto: deben ser carismáticas, populares y todo un símbo- lo de la realización de los sueños masivos; por esa razón seleccionan actores, deportistas o triunfadores que tengan credibilidad y atractivo psicológico. In- conscientemente, el público asocia el producto con la persona que lo pro- mueve y forma un ancla por la asociación.
Infantilización: el regreso a las etapas primitivas del aprendizaje es funda- mental para la confianza, espontaneidad y receptividad. Lozanov sostiene que mientras más sólida sea la autoridad del maestro, más fácilmente se lle- ga a la infantilización del alumno, lo cual no significa una regresión a eta- pas primitivas, sino conectar un estado de aprendizaje ilimitado que está latente en todo ser humano y que llega a su culmen en los primeros cin- co años de la vida, cuando la curiosidad y el impulso por aprender no tiene los límites de los sistemas de creencias bloqueadoras, formadas, sobre todo, por el miedo. Basta analizar la cantidad y calidad de aprendizajes logrados en las primeras etapas de la vida que son, por mucho, mayores que el res- to de la vida.
Doble envío: las señales inconscientes tienen enorme impacto en la recep- ción de la información. Éstos provienen, tanto de la decoración ambiental, como de la personalidad del maestro; según Lozanov, los colores utilizados, la música ambiental, los tonos de voz y los gestos utilizados impactan favora- ble o negativamente los aprendizajes y es necesario ser conscientes de los do- bles envíos que están siempre presentes en la comunicación.
Entonación y ritmo: la diferente pronunciación en los materiales tiene un efecto positivo en la memorización. El adecuado uso de la entonación y rit- mo de la voz tiende a derribar las barreras antisugestivas pues llega a conven- cer a la mente inconsciente.
Relajamiento: resulta necesario presentar una breve explicación de la res- puesta que genera el relajamiento en la neurología: toda la actividad cerebral se expresa mediante los impulsos nerviosos, a través de corrientes eléctri- cas entre los miles de millones de neuronas. Los electroencefalogramas nos reportan el estado de estos procesos neurológicos, de los que dependen to- das las funciones cerebrales. Hay dos elementos importantes en las ondas ce- rebrales captadas por los electroencefalogramas: la amplitud (medida de la onda) y la frecuencia (número de ondas por segundo).
Onda Ciclos por segundo Estado mental
Beta Alfa Theta Delta 14-30 7-13 4-6 0-3
Alerta, foco en una actividad. Relajado, sin foco de atención. Somnoliento.
Sueño profundo.
Las ondas cerebrales
Las ondas Beta se producen cuando la mente está en estado de conciencia; cuando elaboramos pensamientos lógicos, analíticos y durante los procesos activos.
Las ondas Alfa se presentan en el relajamiento, la meditación y el soñar despierto; los procesos de inspiración, asimilación rápida de hechos y memo- rización son también característicos de estas ondas porque permiten el acce- so al subconsciente.
Las ondas Theta se dan en la meditación profunda y en la ensoñación, asociada con la creatividad, así como en los altos niveles de sugestión y en los impulsos de inspiración; esta situación es dominante de los 2 a los 5 años de edad.
Las ondas Delta son propias del sueño profundo sin contenido (no so- ñamos).
Nuestra cultura está muy orientada a propiciar ondas beta: pensamos mucho en la solución de problemas y no estamos suficientemente abiertos a otras influencias que podrían auxiliarnos en procesos más rápidos, efectivos y creativos. El problema de las ondas beta, es que no vemos el bosque por per- cibir sólo algunos árboles; en cambio, las ondas alfa permiten la visión inte- gral. No pretendemos afirmar que todo el aprendizaje debe darse nada más en estado alfa, sino en que es conveniente aprender a funcionar con diferen- tes alternativas y tener acceso a varios caminos de aprendizaje.
Cuando estamos funcionando en los niveles de onda alfa/theta produci- mos niveles de conciencia y receptividad a la información, superiores a cual- quier otro estado. Los períodos de relajamiento producen ondas de amplitud larga que propician aprendizajes efectivos a largo plazo porque la motivación y las altas expectativas se asientan en esta situación. Las ondas alfa están di- rectamente relacionadas con el relajamiento físico, que, a su vez, tiene que ver con un mayor incremento de la autoaceptación, tolerancia, comprensión y empatía.
Para lograr un adecuado estado de aprendizaje, según las condiciones propuestas anteriormente, Lozanov sugiere añadir los siguientes elementos que impactan directamente el aprendizaje acelerado:
1. Las sugestiones verbales del maestro: aunque todos los aspectos del apren-
dizaje deben estar concertados para lograr un aprendizaje acelerado, las co- municaciones verbales tienen prioridad. La Programación Neurolingüística ha iluminado poderosamente el terreno de la comunicación y ha abierto las puertas para conocer el impacto que tiene el lenguaje en el pensamiento y sentimiento de las personas. Se ha observado que los buenos maestros sue- len proporcionar naturalmente afirmaciones sugestivas a sus alumnos en for- ma grupal y, sobre todo, individual, generando el primer paso de acceso a las potencialidades intelectuales. Por el contrario, muchos adultos no son cons- cientes de la fuerza de los mensajes y del impacto, a veces permanente, en el sistema de creencias; por ejemplo, les hemos enviado negaciones letales: “tú no puedes con las matemáticas”; “se te olvida todo”; “no tienes facilidad para la lectura”, que logran convertirse en sugestiones bloqueadoras.
2. Las claves no verbales del maestro: los mensajes corporales se convierten en
otra avenida favorita para el aprendizaje acelerado. Sobre todo las personas cenestésicas captan los mensajes corporales en forma profunda, por la pre- ferencia de canal de comunicación centrado más en el cuerpo que en las pa- labras. El contacto visual (conviene ver directamente a los ojos del alumno cuando le hablamos), la posición de todo el cuerpo y los gestos son elemen- tos importantes de los mensajes corporales. Frecuentemente tenemos que ser conscientes del efecto que logramos en nuestros alumnos con los mensajes corporales que tenemos.
Según una investigación de la USC, la posición corporal afecta el apren- dizaje. El estar de pie aumenta el ritmo cardíaco en diez pulsos por minu- to, lo cual implica que hay mayor aportación de sangre al cerebro (de 10 a 15 % más que estando sentado); psicológicamente, se incrementa la atención porque el cerebro está más preparado para funcionar adecuadamente; la oxi-
genación y la irrigación sanguínea se relacionan directamente con el funcio- namiento neurológico. Este beneficio se incrementa aun más si la persona está de pie sobre una tabla de equilibrio.
Es necesario considerar algunos elementos ambientales que ayudan a una mayor apertura mental para el aprendizaje, pues también estimulan positi- va o negativamente la entrada de la información, así como su efecto directo.
La mente es un sistema muy sensible ante el medio ambiente, pues uno de los abastecedores primordiales de su desarrollo son los diferentes estí- mulos exteriores; la adecuada utilización de estos elementos origina en el cerebro el ambiente acelerador del aprendizaje. Entre los factores más im- pactantes para el aprendizaje están:
1. Un ambiente con escasa luz y silencioso ayuda a la mente a conectar-
se consigo misma y utilizar los mejores recursos para abrirse ante una nueva