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Productos de la información

In document El Universo de La Inteligencia (página 59-62)

En el modelo intelectual de J. P. Guilford, los productos se refieren a la es- tructura de la información: son formas de construcción mental. Hay seis di- ferentes tipos de productos, que tienen una graduación en la complejidad del aprendizaje y manejo:

1. Unidades: Es el producto básico de la información. Es el único producto

que manejan los niños, pues es muy concreto y no requiere de abstracción o interpretación; la captación de unidades depende de los sentidos. Las perso- nas que tienen dificultad con el manejo de las unidades, pierden detalles re- levantes y no perciben elementos individuales importantes.

2. Clases: Es la agrupación de unidades en una categoría, por tener uno o

más atributos en común. La clasificación es fundamental para la organiza- ción de la información. Las clases implican la captación de las esencias de objetos múltiples por encima de características accidentales. Las personas que tienen dificultad para clasificar se sienten abrumadas cuando los datos son abundantes, pues no son capaces de crear bloques lógicos de informa- ción. Este es el caso de quienes no pueden elaborar resúmenes o apuntes. El manejo adecuado de las clases suele advertirse en el orden mental, y fre- cuentemente en el orden externo, pues origina clasificaciones de ideas y ob- jetos.

3. Relaciones: Son las diferentes conexiones que elaboramos entre unida-

des pertenecientes a distintas clases; las relaciones pueden ser de diferentes tipos y exigen mayor capacidad de abstracción. Las dificultades en la cons- trucción de relaciones se advierten en el pensamiento literal y en la inca- pacidad para abstraer. Las personas que necesitan generar diagnósticos de cualquier tipo requieren de un alto manejo de relaciones, pues deben encon- trar el “hilo invisible” que conecta los diferentes síntomas, aparentemente separados entre sí. Los médicos, psicólogos, maestros, mecánicos, padres de

familia, directivos y cualquier actividad que exija la capacidad de diagnos- ticar para atender efectivamente un problema, requiere de este producto.

4. Sistemas: La conexión de las relaciones forma un sistema, donde todas las

unidades funcionan como un todo integrado. Es un producto más complejo que los anteriores. Generalmente, un sistema implica un orden o secuencia de unidades. El lenguaje es, por ejemplo, un sistema semántico; la aritméti- ca es un sistema simbólico. Las deficiencias en el manejo de los sistemas se advierten en la dificultad para procesar bloques completos o secuencias de información. Muchas personas pueden encontrar imposible la captación de un todo donde las partes encuentren significado.

Para ejemplificar lo anterior, podemos decir que una célula es la uni- dad, un tejido es una clase, un órgano es una relación y un sistema orgáni- co es un sistema.

Otro ejemplo: un reloj mecánico totalmente desarmado está en unida- des; cuando hacemos diferentes agrupamientos de partes iguales (tornillos, tuercas, engranes, etc.), formamos clases; en el momento en que unimos un tornillo con una tuerca, un engrane con otro, establecemos relaciones; el re- loj nuevamente armado y funcionando, es un sistema.

La enseñanza frecuentemente ha carecido de un manejo sistémico al no favorecer actividades interdisciplinarias y hacer exámenes parciales, sin permitir que el alumno logre un cuerpo de conocimientos. A nivel univer- sitario es válido el examen profesional que promueve una integración de los conocimientos adquiridos en varios semestres con diferentes asignatu- ras, los cuales, de otro modo, quedarían desconectados y sin un marco de referencia que les diera coherencia y consistencia. Sin embargo, una prácti- ca equivalente sería recomendable en otros niveles educativos para no ato- mizar la enseñanza, como se está haciendo en muchos lugares, perdiendo el efecto de aprendizaje, que sólo se logra cuando se elabora un verdadero cuerpo de conocimientos.

El dominio de sistemas es fundamental para lograr un verdadero apren- dizaje, pues los datos aislados y desconectados no se pueden considerar como un conocimiento real; los datos son la materia prima para que se lle- gue al conocimiento.

5. Transformaciones: Son los cambios que mejoran un sistema y que impli-

ca un dominio de éste para efectuar las modificaciones que generarán, a su vez, un nuevo elemento.

Así como el adecuado manejo de un sistema se aprecia en un examen profesional que sintetiza, organiza y cohesiona las unidades de la informa-

ción en un “cuerpo” de conocimientos, el equivalente a las transformaciones en el área académica es la elaboración de tesis que propone nuevos enfoques y aportaciones personales a la información recibida.

Las transformaciones obligan a producir nuevos elementos a partir de los datos recibidos. Este producto es indispensable para el avance de la cultura. Generalmente, la toma de decisiones es una transformación, pues tiende a generar una situación nueva y diferente.

6. Implicaciones: Se refieren a la previsión de las consecuencias y secuelas

que se derivan de las transformaciones elaboradas. Este producto se orien- ta hacia el futuro de las acciones generadas sobre la información, funda- mentadas en la lógica. Cuando se habla de implicaciones, se habla también de pensamiento lógico; el procedimiento contaminado de las implicacio- nes es la suposición, que suele ser uno de los principales enemigos del ra- zonamiento. Todas las decisiones deberían considerar las consecuencias y derivaciones, sobre todo si están implícitas, para que un cambio aparen- temente beneficioso en un principio no se convierta en un problema en el segundo tiempo.

A principios de siglo XX la tecnología occidental transformó los siste- mas de producción, apoyándose en los avances científicos y en el empleo de nuevos combustibles. Inicialmente las modificaciones generaron una pro- ducción masiva, efectiva, rápida, y abrió las puertas de la industrialización de la que todos hemos sido beneficiados. Sin embargo, la tecnología no con- sideró las implicaciones de tales avances y sus efectos secundarios, que eran lógicos. El resultado secundario negativo fue el rompimiento del equilibrio ecológico que ahora estamos tratando de reinstalar.

Los productos de información son graduales: las unidades son el pro- ducto elemental a partir del cual se estructura toda la información. Las clases requieren de mayor abstracción y son más complejas que las unida- des, hasta llegar al producto más complicado, que es la implicación, y que se refiere al futuro, a lo que todavía no existe, pero que está implícito en la actualidad.

Una vez que hemos analizado la información en sus modalidades de con- tenidos y productos, completaremos el análisis del modelo intelectual con los procesos, que se refieren a la intervención de la inteligencia sobre los con- tenidos y productos de la información.

In document El Universo de La Inteligencia (página 59-62)