VIII. El problema de los universales en la Edad Media
4. El planteamiento del problema
¿Por qué se plantea así? Este problema se mantiene hasta hoy.
Los medievales aceptan el planteamiento de PORFIRIO pero Porfirio había
deformado el pensamiento de ARISTÓTELES. PORFIRIO es un filósofo neoplatónico, y
ARISTÓTELES nos habla de predicamentos (categorías) y de predicables. Las
categorías son clasificaciones generales de los seres, por consiguiente pertenece a la Metafísica. Las categorías tienen sentido eidético, y eran la sustancia y los accidentes, y los accidentes eran la quantitas, la qualitas, la relatio, la actio, la passio, el locus, el situs… Habla también de predicables que son formas de atribuir un predicado a un sujeto, y pertenece a la Lógica. Para ARISTÓTELES la
enunciación tienen una estructura hilemórfica, es decir el sujeto hace de materia, y por lo mismo es cuantificable; el predicado es la forma del sujeto, y el predicado determina al sujeto. El sujeto es indeterminado, por lo mismo indefinido, universal. Quien lo determina es el predicado. Eso está en la obra
Las Categorías.
En Los Tópicos ARISTÓTELES habla de cuatro (no cinco) predicables: el género,
la diferencia, el proprium (que son las características que no pertenecen a la esencia y la acompañan siempre) y los accidente. ARISTÓTELES no habla de la
especie. Los medievales del siglo XI y XII, sobre todo de la primera parte del siglo XII, no conocen Los Tópicos sino que sólo conocen el libro de Las Categorías y el comentario de PORFIRIO (el Isagogé).
Para ARISTÓTELES por otra parte, la Lógica (la Dialéctica) es el arte de razonar
correctamente con cualquier tipo de proposiciones (con proposiciones indeterminadas, por ello universales). La Dialéctica es el arte de razonar en sí, o el razonamiento que sirve para cualquier tema (en general). Por eso la ciencia universal es la Dialéctica. Por esto los sujetos de las enunciaciones (las premisas en la demostración) son siempre universales o generales (indeterminadas, formalizadas); no hace referencia a un sujeto o sustancias determinadas (es un pensamiento universal), por eso la especie que es algo determinado no forma parte de los predicables.
PORFIRIO lee a ARISTÓTELES a la luz de PLATÓN. Los sujetos de la enunciación para
PORFIRIO son las ideas, o si se prefiere son los individuos en cuanto tales (es
decir la esencia de un individuo), o en otros términos son especies. Quien introduce la especie como predicable; la especie es el atributo que se predica esencialmente de muchos que se diferencia entre sí numéricamente. Son determinados, incluso introduce como sujeto nombres propios (algo inconcebible para ARISTÓTELES). Ante este cambio se plantea el problema de la
especie como predicable; ¿la especie es sujeto o predicable? ¿Qué relación existe entre la especie y el individuo? Este es el problema de los universales.
PORFIRIO propone dos formas de conocer a un individuo. La primera por
definición, se determina la especie o esencia a la que pertenece (diciendo cuál es su género y su diferencia), pero no se define a un individuo sino a un individuo cualquiera. Y la segunda por descripción, se enumeran las propiedades o accidentes individuales.
Entonces el problema de la relación entre la especie y el individuo se plantea así: ¿Qué clase de unión existe entre esencia y notas individuales? Todo esto nos introduce en un problema más profundo: la relación entre predicamentos o categorías y los predicables; o entre Metafísica y Lógica.
Para ARISTÓTELES lo primero es la Metafísica, y por lo mismo lo primero que
conocemos son los predicamentos o categorías, y después vienen los predicables o la Lógica. Las categorías son la clasificación de la realidad, y pasan a ser predicables según se les atribuya posteriormente. Para ARISTÓTELES
primero es el ser y luego el conocer y el pensar. Por ello primero son los predicamentos y de ahí surgen los predicables.
Para PORFIRIO lo primero es la Lógica, los conceptos (totalmente PLATÓN), es
decir los predicables, y luego la Metafísica. Por consiguiente la cuestión es: ¿Cómo pasamos del pensar al ser? Para ARISTÓTELES la cuestión es cómo pasamos
del ser al pensar. Hoy día se plantea en los siguientes términos: ¿La Filosofía parte de la Ciencia o la Ciencia parte de la Filosofía?
PORFIRIO coloca las categorías o predicamentos o la realidad después de los
predicables. Para él lo primero es la forma de atribuir, la Lógica, y esa forma de atribuir nos permite conocer la realidad. Es decir, lo primero es el sentido operacional y luego el sentido eidético. Pero ¿cómo se da ese paso? ¿Cómo se pasa de la Lógica a la Metafísica?
Existen dos clases de verdad. Por deducción tenemos que de A1 deducimos
A2, y de éste deducimos A3 y así sucesivamente; la rectitud es la verdad
sintáctica u operacional. ¿Esos axiomas tienen verdad eidética? ¿Responden a la realidad? Hay dos soluciones, verdades hipotéticas, supuestas, es la Lógica moderna; y la solución de ARISTÓTELES, que son verdadera evidencia, tienen
verdad eidética porque son evidentes.
Si resulta que los axiomas son evidentes entonces lo que no hay es demostración sino mostración, análisis, es decir estamos explicitando o explicando (en sentido etimológico, abrir lo cerrado, desplegar, explicar). Si el axioma es una hipótesis es deducción, que es la Lógica moderna.
Y nos encontramos con el argumento ontológico de SAN ANSELMO. Para SAN
ANSELMO el tener una “idea mayor” es evidente, con lo que el argumento no es
una demostración sino una mostración. GAUDILÓN dice que “supongamos que”, y
queda como hipótesis (por ejemplo, supongamos que existe una isla maravillosa, luego existe).