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Si la desigualdad decrece, la pobreza se reduce más durante períodos de crecimiento

Al elevar los ingresos y el consumo de la gente en todos lo niveles de la distribución del ingreso, el crecimiento económico es el motor principal de la reducción de la pobreza en el mundo en desarrollo. La asociación negativa entre la tasa anual promedio de cambio en la pobreza y la tasa anual promedio de crecimiento en ingresos medios resulta clara a pri- mera vista en el gráfico 4.3, lo que sugiere que los países que experi- mentan tasas más altas de crecimiento económico pueden esperar reducir la pobreza mucho más rápido que los que crecen más lentamente.27 La

inclinación de la simple línea de regresión, –2,4, es la elasticidad total promedio de la pobreza con respecto al crecimiento económico. Eso sig- nifica que, sin neutralizar cualesquiera características del país, un creci- miento de1 punto porcentual en el ingreso medio de un país puede esperarse que reduzca la pobreza en ese país en alrededor de 2,4 puntos porcentuales.

Esta poderosa asociación entre crecimiento económico y reducción de la pobreza es uno de los factores centrales de moda en economía de desarrollo. Su naturaleza cualitativa se entiende desde hace mucho tiem- po, y recientemente Ravallion y Chen (1997), Dollar y Kraay (2002), y otros la han cuantificado. Ciertamente la relación crecimiento-pobreza es probablemente más poderosa que sorprendente: simplemente refleja el hecho de que, en promedio, el crecimiento en los ingresos de los po- bres es similar al crecimiento de los ingresos medios (gráfico 4.4). En otros términos: el crecimiento económico agregado es, en promedio, neutral con respecto a la distribución.28

Gráfico 4.2 Opiniones sobre la desigualdad obtenidas de la Encuesta Mundial de Valores

Fuente: Inglehart y otros, 2004.

Nota: Los cálculos de los autores se basan en datos correspondientes a los años 1999–2000. La preferencia por la desigualdad va desde acuerdo con 1, “Los ingresos deben ser más igualitarios”, hasta acuerdo con 10, “Necesitamos mayores diferencias de ingresos como incentivos para el esfuerzo individual”.

Sin embargo, hay considerable variación en torno a esos promedios. Cerca de la mitad de la variación l total en reducción de la pobreza se explica por el crecimiento económico (ver el poder explicativo de la re- gresión subyacente para el gráfico 4.3).29 La otra mitad tiene que refle-

jar cambios en la distribución subyacente de los ingresos relativos. Esto sucede debido a que la incidencia del crecimiento económico (su patrón distributivo) puede variar radicalmente de un país a otro. Dos países que tengan tasas similares de crecimiento en ingresos medios pueden

tener perfiles de crecimiento muy diferentes entre la población. Como es de esperar, las reducciones de la desigualdad para una tasa de creci- miento dada agregan un “componente de redistribución” al “compo- nente de crecimiento”, lo que conduce a una reducción más rápida de la pobreza general.

La contribución de la reducción de la desigualdad conjuntamente con el crecimiento, se ilustra mediante una comparación de las curvas de incidencia del crecimiento (GIC) para Túnez (1980–2000) y Senegal

Gráfico 4.3 El crecimiento es la clave para la reducción de la pobreza...

Gráfico 4.4 ... y, en promedio, el crecimiento es neutral a la distribución

Fuente: cálculos de los autores.

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Equidad y bienestar

(1994–2001) (gráfico 4.5). En ambos países, la tasa de crecimiento anual promedio de los ingresos medios según la encuesta de hogares fue cer- cana al 2,5%. En Túnez, donde la distribución de este crecimiento fue relativamente más benéfica para los pobres, el índice de recuento de pobreza cayó en un 67% (del 30% al 10%). Esto corresponde a una tasa anual de descenso de la pobreza, del 5,4%. En Senegal, donde el creci- miento fue menos pronunciado para la mitad inferior que para la supe- rior de la distribución, la pobreza apenas decreció un 15% (del 68% al 57%), lo que corresponde a una tasa anual de reducción de la pobreza del 2,3%. Aunque parte de esta diferencia se debe al hecho de que la tasa efectiva de crecimiento fue marginalmente superior en Túnez (2,7% contra 2,3% en Senegal), mucho de ella se debe claramente a los dife- rentes patrones de incidencia del crecimiento, lo cual es evidente en el gráfico 4.5.

Esta contribución de las reducciones de la desigualdad a la reducción de la pobreza se mantiene a un nivel más general. De acuerdo con Datt y Ravallion (1992), se ha aplicado ampliamente una descomposición de los cambios en la pobreza entre los componentes de crecimiento y de- sigualdad. Los componentes de redistribución normalmente son más pequeños que los de crecimiento y, puesto que la desigualdad frecuente- mente aumenta, a menudo tienen el signo “equivocado”. Pero cuando la desigualdad cae, esto ayuda a reducir la pobreza.

Un segundo punto, que es independiente, es que el poder del creci- miento para educir la pobreza disminuye mientras más alta sea la de- sigualdad inicial de ingresos. Entonces, una reducción de la desigualdad hoy también tiende a tener un impacto futuro sobre la efectividad del crecimiento (incluso neutral a la distribución) en la reducción de la po- breza. Esto ocurre porque la configuración de la mayoría de las distribu- ciones de ingresos significa que la elasticidad de la reducción de la pobreza al crecimiento tiende a ser menor en países más desiguales. En otras palabras, debido a que las distribuciones iniciales del ingreso son dife- rentes, la tasa de reducción de la pobreza en dos países que tengan la misma tasa de crecimiento neutral a la distribución puede ser diferente. Quizá la forma más flexible de captar la variación de la elasticidad al crecimiento con la desigualdad entre la muestra de países disponible

para estos ejercicios, es contabilizar sencillamente la elasticidad total y parcial de la reducción de la pobreza al crecimiento para cada país en singular (en un solo período por país) y marcarla con respecto al coefi- ciente Gini inicial (gráfico 4.6).30 Una relación positiva es evidente para

los conceptos de elasticidad parcial o total, para las cuatro líneas de pobreza/combinaciones de medición de la pobreza.31 El valor absoluto

de la elasticidad de la reducción de la pobreza al crecimiento decrece en la medida en que los países sean más desiguales, tanto para el concepto total como para el parcial. La inclinación de la línea correspondiente en el panel (a) sugiere que un incremento de 10 puntos porcentuales en el coeficiente Gini se asocia, en promedio, con una reducción de 1,4 en el valor absoluto de la elasticidad. Dado que la elasticidad promedio es 2,53, éste no es un efecto pequeño.

El hecho de que países muy desiguales (con un coeficiente Gini cer- cano a 0,6) tengan una elasticidad cercana a cero en esta muestra, no debe enfatizarse demasiado. Ello es causado, en parte, por incrementos de la desigualdad en algunos de estos países durante los períodos de crecimiento registrados. Esto resulta evidente por el hecho de que la elasticidad parcial (que neutraliza los cambios en la distribución) no lle- ga a cero para la misma muestra. De todas maneras el crecimiento con- tribuye a reducir la pobreza, incluso en países altamente desiguales. El resultado firme se refiere al signo de la inclinación de la línea, no a sus intersecciones exactas: una desigualdad inicial mayor significa que el crecimiento reduce la pobreza en menor medida.

Se ha argüido que este es un resultado mecánico, por cuanto da una forma funcional fija para la distribución del ingreso, una mayor de- sigualdad tiene como resultado una reducción más lenta de la pobreza, aun cuando los ingresos de cada individuo crezcan a la misma tasa. Cier- tamente, como se indica aquí, el cambio distributivo, en promedio, no está correlacionado con las tasas medias de crecimiento de manera que, en promedio, los pobres ven crecer sus ingresos a la misma tasa que los de las demás personas. No obstante, ello no obedece a ninguna ley na- tural. La distribución de ingresos en países individuales puede cambiar, y de hecho lo hace, durante períodos de crecimiento (ver gráfico 4.5).33

No hay regla mecánica por la cual los ingresos de los pobres tengan que

Fuentes: Ayadi y otros, 2004, para Túnez; y Azam y otros, 2005, para Senegal. Estos son dos de 14 estudios de caso por país fruto del Estudio “Cómo operacionalizar el crecimiento en favor de los pobres”, del Banco Mundial.

crecer a la misma tasa que los del resto de la población.34 Si en prome-

dio es así, y si, dada la forma de la distribución empírica de los ingresos, las elasticidades de la pobreza son menores en países que tienen mayor desigualdad inicial, ese es un hecho empírico.

De manera que el balance de las evidencias no dan mucha cabida para dudar de que las elasticidades de la reducción de la pobreza al crecimiento son más fuertes en las sociedades más igualitarias. La desigualdad reduce la efectividad del crecimiento económico en la reducción de la pobreza. Esto significa que, siendo todo lo demás igual, una reducción de la de- sigualdad de ingresos hoy tiene un doble beneficio: tiende a contribuir a una reducción contemporánea de la pobreza, y tiende a hacer que el cre- cimiento futuro reduzca más rápidamente la pobreza.

Evidentemente, la advertencia de “siendo todo lo demás igual” es de crucial importancia. La distribución de ingresos es un reflejo del equili- brio general de una economía, basado en las estructuras social, política e institucional que condicionan su comportamiento. Intentos simplistas

de cambiar la forma en que se distribuyen los ingresos, sin tener en cuenta los efectos de las políticas sobre los incentivos de todos los agen- tes de la economía, están destinados al fracaso. En la parte III de este Informe volvemos sobre el tema del diseño apropiado de políticas. Todo lo que puede decirse aquí acerca de los resultados es que, si existen po- líticas que puedan conducir a una distribución menos desigual de los recursos sin mayores costos en términos de eficiencia (estática y dinámi- ca) de la asignación de recursos, esas políticas tenderán a llevar a una reducción más rápida de la pobreza en el futuro, cualquiera que sea la tasa de crecimiento que esa economía genere.

Sin embargo, sucede que algunas desigualdades –no necesariamente las de ingresos– también son perjudiciales para el propio crecimiento económico. Esas desigualdades de poder, activos y acceso a mercados y servicios tienden a ser las desigualdades en las que puede concentrarse productivamente la política. Los próximos dos capítulos se refieren a éstas “desigualdades ineficientes”.

Gráfico 4.6 Una mayor desigualdad disminuye el poder del crecimiento para reducir la pobreza

Fuente: Cálculos de los autores.

Nota: Estos son gráficos de dispersión de elasticidades a nivel de país, contra coeficientes Gini del año inicial. El gráfico (a) muestra la elasticidad total para el índice de recuento de la incidencia de pobreza, teniendo como línea de pobreza US$1 diario. El (b) muestra la elasticidad parcial para el mismo índice y la misma línea. Los gráficos (c) y (d) también muestran las elasticidades total y parcial, respectivamente, pero ahora para el índice de brecha de pobreza, al cuadrado FGT(2) y con respecto a una línea de US$2 diarios.32

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