CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
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MARCO TEÓRICO
1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN
En este segmento del presente trabajo se pretende realizar un recorrido en torno a la investigación científica en lo referente a la actitud ante la polarización y la producción de un reportaje televisivo. En los párrafos siguientes, se ha considerado tratar aquellos trabajos que aporten una evaluación teórica, metodológica y contextual de los aspectos que engloban las variables mencionadas.
También se hace incluyen aportes de investigadores en relación a la conceptualización de la actitud, sus diferentes variables, así como la conceptualización de la polarización política, y también; la contribución que han dejado en la conceptualización de los procesos requeridos para la producción de un reportaje televisivo.
La revisión de estos antecedentes, incluye prácticas de investigación tanto nacional como internacional, con el fin de obtener una visión más amplia y global que el tema requiere por naturaleza. De la misma forma, la investigación de estos trabajos a continuación ha sido utilizada para la comparación teórica de diferentes autores de diversos lugares sobre la labor de la investigación iniciada.
Bajo estas estas perspectivas, es oportuno hacer referencia a la investigación realizada Bautista (2011), titulado "Actitud del alumnado de Educación Secundaria Obligatoria frente a la música clásica" el cual fue avalado por la Universidad de Málaga, en España. El estudio tuvo como objetivo general, determinar la actitud del alumnado de educación secundaria obligatoria frente a la música clásica en Andalucía, España. La investigación fue sustentada por Allport (1935), Rudman (2004); y Megías y Rodríguez (2004).
En el trabajo de investigación se empleó una investigación de carácter descriptivo y explicativo. Para su realización llevaron a cabo una metodología de encuesta desarrollada por tres mil cientos treinta y siente (3137) estudiantes de Educación Secundaria Obligatoria (E.S.O) en cuarenta (40) centros educativos. La validación del instrumento fue determinada por el comité académico de la Universidad de Málaga. La técnica de análisis empleada fue con el grafico método de Alpha Cronbach.
El análisis de los resultados obtenidos se comprobó que la actitud del alumnado de E.S.O hacia la música clásica en Andalucía es negativa.
Además, se dio a conocer que la actitud negativa, es promovida por las variables del componente conductual y cognoscitivo, las cuales determinan que los adolescentes andaluces apenas tienen hábitos y conocimientos relacionados con la música clásica, más allá de las vivencias acontecidas en el aula. Asimismo, dichos resultados reflejan que, a pesar de no poseer
conocimiento o no se relacionen con ella habitualmente, al menos sienten un cierto afecto hacia la misma.
El trabajo de investigación presentado por Bautista (2011), se considera como un aporte teórico donde se perfila el análisis de las actitudes, destacando las dimensiones; afectivo y conductual. En líneas generales, haber citado este trabajo ha servido para contextualizar teóricamente el concepto de actitud y los componentes de la misma; cognitivo, afectivo y conductual los cuales son de suma importancia para la presente investigación.
Paralelamente, en sintonía con los fines y ámbito de acción de ésta tesis, es oportuno aludir al tratado realizado por Das Silva (2011), denominado “Determinantes de las Actitudes hacia la discapacidad de los responsables de la provisión de recursos humanos”, la cual fue culminada en la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB).
El estudio tuvo como objetivo general, identificar las actitudes hacia la discapacidad de los individuos responsables de la provisión de recursos humanos de las empresas venezolanas del Área Metropolitana de Caracas y su relación con algunos determinantes asociados a los individuos, a las personas con discapacidad con las que se ha tenido contacto y a las organizaciones donde laboran. La investigación fue sustentada por Verdugo (1995), Johnson y Johnson (1986); y Mella y González (2007).
En el trabajo de investigación se empleó un diseño de investigación no experimental. La población está compuesta por todas aquellas personas
encargadas de la provisión de recursos humanos de las empresas afiliadas a la Cámara de Comercio, Industrias y Servicios de Caracas. La muestra está conformada por ciento uno (101) encargados de la provisión de recursos humanos de ochenta (80) de las empresas afiliadas a dicha institución.
Utilizando como instrumento de recolección de datos la Escala de Actitudes elaborada por Verdugo, Jenaro y Arias (1995), ya que cuenta con alta validez y confiabilidad. El procesamiento de la información se realizó empleando la estadística descriptiva y correlacional.
El análisis de los datos permitió comprobar que los encargados de recursos humanos presentan actitudes positivas y favorables hacia la discapacidad. Asimismo, se demostró que, para esta muestra, variables como el sexo y la edad, están ligeramente relacionadas con la actitud hacia la discapacidad que presentan. Además, se demostró que las variables asociadas al contacto previo con personas con discapacidad y a las empresas donde laboran las personas que conforman la muestra no están relacionadas con la actitud hacia la discapacidad que manifiestan.
El trabajo de investigación presentado por Das Silva (2011), se considera como un aporte teórico donde se perfila el análisis de las actitudes, destacando el tipo y diseño de la investigación. En este sentido, haber citado este trabajo ha servido para contextualizar teóricamente el concepto de actitud y los componentes de la misma; cognitivo, afectivo y conductual.
Avanzando en la revisión de antecedentes es oportuno referir el estudio realizado por Bohórquez, Castellanos y Fuentes (2013), cuyo título es
“Producción de un documental cinematográfico sobre la actitud ante la muerte en el Municipio Maracaibo del Estado Zulia”, realizado en la Universidad Rafael Belloso Chacín (URBE). La investigación tuvo como objetivo general, producir un documental cinematográfico sobre la actitud ante la muerte en el municipio Maracaibo del estado Zulia; y la cual fue sustentada por los postulados de Edmos (1988), Ramos (2003), Brodwell y Thompson (2003).
La investigación se catalogó como un proyecto factible, descriptivo y de campo, con un diseño no experimental descriptivo transversal. La población estuvo conformada por tres (3) expertos en producciones audiovisuales, tres (3) expertos en semiología y un millón quinientos dieciséis mil novecientos diez (1.516.910) habitantes del municipio Maracaibo, la cual se obtuvo una muestra de ciento cincuenta y seis (156) sujetos.
Como técnica de recolección de datos se utilizó la observación por encuesta, siendo la entrevista el instrumento para recabar la información. Los instrumentos fueron validados por el comité académico de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Rafael Belloso Chacín. La confiabilidad se determinó a través del coeficiente de estabilidad el cual se ubicó en un nivel alto de 0.81.
Los datos fueron analizados utilizando estadísticas descriptivas. A través de los resultados se pudieron detectar los principales puntos de enfoque para la realización del documental cinematográfico, utilizando
diferentes ponencias, presentando diversas ponencias y así lograr el objetivo general de la investigación.
El trabajo realizado por Bohórquez y otros (2013) se perfila como una investigación importante donde se destaca la actitud como variable principal de la investigación y donde también se resaltan los procesos de una producción, la cual comparte un aporte contextual con el trabajo de investigación a desarrollarse.
Como parte de la investigación documental llevada a cabo, se debe tomar en cuenta el trabajo culminado por el estudio de Cardozo, Galúe y García (2014) titulado “Producción de un reportaje televisivo sobre la actitud ante las redes sociales de Fitness de los adolescentes del Municipio Maracaibo del Estado Zulia”, realizado en la Universidad Doctor Rafael Belloso Chacín (URBE). El propósito principal de la citada investigación, fue producir un reportaje televisivo sobre la actitud ante las redes sociales de fitness de los adolescentes del municipio Maracaibo del Estado Zulia. Este trabajo se basó en los enfoques teóricos de Estremadoyro (2004), Prat y Soler (2003), Prato (2010), Martín (2000), entre otros.
El tipo de diseño de la investigación se tipificó como un proyecto factible, descriptivo, de campo, con un diseño no experimental descriptivo transeccional. La población estuvo conformada por tres (3) productores audiovisuales y los adolescentes del municipio Maracaibo, la cual se obtuvo una muestra de ciento cincuenta y seis (156) adolescentes.
Como técnica de recolección de datos se utilizó la observación por encuesta, siendo la entrevista el instrumento para recabar la información, el cual contó para los productores con seis (6) preguntas abiertas y para los adolescentes contó con diecinueve (19) ítems cerrados. Los instrumentos fueron evaluados y validados por el Comité Académico de la Facultad de Humanidades y Educación de la URBE. Asimismo, se determinó la confiabilidad a través de la aplicación de la fórmula del coeficiente Alpha Crombach. Se efectuó una técnica de análisis cuantitativa.
Luego del análisis cuantitativo de los datos, se obtuvo como resultado una confiabilidad de 0,95. Además, los resultados del estudio demuestran que los adolescentes del municipio Maracaibo del Estado Zulia, marcaron un cambio de actitud al momento de frecuentar las redes sociales de fitness, siguiente a esto se pudo demostrar como las emociones, sentimientos y comportamiento eran influenciados por estas redes sociales de fitness.
El trabajo realizado por Cardozo y otros (2014), se perfila como un importante reportaje televisivo de la actitud de los adolescentes ante las redes sociales fitness, destacando un cambio de actitud al frecuentar este tipo de redes sociales. En este sentido, citar este trabajo ha servido para contextualizar teóricamente el reportaje televisivo, además, la actitud de los jóvenes del estado Zulia, siendo estos dos puntos un aspecto fundamental para desarrollar la propuesta a ser presentada como consecuencia de este estudio.
De igual modo, se hace relevante la consideración del estudio culminado por Hernández y Hernández (2014) titulado “Polarización:
influencia del discurso de Hugo Chávez en el discurso de los líderes comunitarios”, realizado en la Universidad Rafael Urdaneta (URU). El objetivo general de esta investigación, es analizar la influencia del discurso de Hugo Chávez en el discurso de los líderes comunitarios, en lo relativo a la función de polarización política. Este trabajo se basó en los enfoques teóricos de Molero y Cabeza (2009) quienes sustentan sus enfoques en autores como Pottier (1992), Charaudeau (2006) y Van Dijk (1990, 1999, 2000).
La investigación fue de tipo analítica con un diseño de investigación experimental, de fuente mixta y transeccional. Este trabajo de investigación tuvo como objeto analizar dos (2) unidades de estudio: La primera, una población constituida por la totalidad de los miembros de los Consejos Comunales del estado Zulia.
Para abordar dicha población, se seleccionó una muestra conformada por los discursos de dos (2) voceros comunitarios, miembros de dos (2) consejos comunales pertenecientes al municipio Maracaibo, estado Zulia; y el tipo de muestreo utilizado fue por conglomerado. De este modo, la segunda población estuvo conformada por una unidad de estudio documental constituida por los análisis de discurso de Hugo Chávez, de la cual se seleccionó una muestra de cuatro (4) estudios y el tipo de muestreo fue intencional u opinático.
En este trabajo de investigación, como técnica de recolección de datos se utilizaron entrevistas semiestructuradas para la recolección de los discursos de los líderes comunitarios. Para el caso de los análisis de los discursos de Hugo Chávez, se utilizó una técnica de recolección de datos documental. Para la técnica de análisis de la primera muestra se usó el método semántico pragmático y para la segunda muestra se utilizó la técnica de la observación.
Los resultados obtenidos son los siguientes: En primer lugar, en el líder comunitario opositor se observa una mayor influencia de las estrategias discursivas utilizadas por Hugo Chávez para promover la polarización política en comparación con el discurso de la líder comunitaria oficialista.
En segundo lugar, a pesar de la orientación hacia la polarización de las estrategias discursivas empleadas por la líder comunitaria oficialista, el procedimiento retórico utilizado proveniente del campo semántico de la construcción (campo semántico del que provienen metáforas en el discurso de Hugo Chávez), intenta un reconocimiento o acercamiento por el otro.
Por otra parte, en el discurso del líder comunitario opositor también se observó la utilización de una metáfora proveniente del campo semántico de la construcción, pero a diferencia del discurso de la líder comunitaria oficialista esta no está vinculada directamente con el reconocimiento del otro.
De esta manera, el tercer resultado de esta investigación planteo que, ambas cronologías de los eventos (la del discurso de la líder comunitaria oficialista y la del líder comunitario opositor), al igual que la cronología de los eventos del
discurso de Hugo Chávez, están orientadas a la polarización política al establecer una clara delimitación entre un Yo y un Nosotros que se halla legitimado y otro deslegitimado.
Finalmente, el cuarto y último resultado obtenido planteo que ambos discursos (el de Hugo Chávez y la líder comunitaria oficialista) comparten la utilización de figuras históricas como estrategias para legitimarse a sí mismo y a su grupo político; y a su vez para deslegitimar al adversario. En contraposición, en el discurso del líder comunitario opositor, no se utilizan las figuras históricas como estrategia para la legitimación del Yo y el Nosotros y la deslegitimación del otro.
Por tanto, se considera necesario resaltar que, haber citado el trabajo de Hernández y Hernández (2014) es un aporte teórico para la presente investigación, ya que ha servido para contextualizar teóricamente la polarización política, reflejada en la propuesta a ser presentada en el ámbito de los ciudadanos del municipio Cabimas, estado Zulia.
Finalizando en el eje temático relacionado con las actitudes, es de suma importancia referirse al estudio de Ontivero (2016) titulado “Producción de un reportaje televisivo sobre la actitud ante los eventos deportivos transmitidos por Meridiano TV y Venevisión”, realizado en la Universidad Dr.
Rafael Belloso Chacín (URBE).
Esta investigación tuvo como objetivo general, producir un reportaje televisivo sobre la actitud ante los eventos deportivos transmitidos por Meridiano TV y Venevisión por parte de los habitantes del municipio
Maracaibo. Para la realización de éste, se utilizaron los aportes teóricos de Delgado, Godoy, Perez y Ríos (2009), García, Chirinos, Barroso, Bijani y Carruyo (2013), Sánchez y Yudima (2007), Semprún y José (2009).
El tipo de diseño de la investigación se tipificó como un proyecto factible, descriptivo y de composición de diseño no experimental, transversal.
La población estuvo constituida por la población del municipio Maracaibo, estado Zulia, la cual consistió en un millón cuatrocientos noventa y cinco mil ochocientos dos (1.495.802) habitantes, de la cual, al ser una población infinita, fue necesario recolectar una muestra de ciento cincuenta y seis (156) sujetos.
Como técnica de recolección de datos se utilizó una encuesta, la cual estaba confirmada por dieciocho (18) ítems de tipo escala. El cuestionario fue válido por expertos del Comité Académico de la Facultad de Humanidades y Educación de la URBE y la confiabilidad se determinó a través del coeficiente de estabilidad que se ubicó en un nivel muy alto se 0,91.
El análisis de los resultados obtenidos de este trabajo de investigación, demostró que los habitantes del municipio Maracaibo, estado Zulia, manifiesta de forma clara una respuesta positiva ante las transmisiones de los eventos deportivos a través de los canales de televisión nacional:
Meridiano TV y Venevisión.
La investigación realizada por Ontivero (2016), se perfila como un relevante diagnóstico sobre la actitud, destacándose por su estructura y
técnica de recolección de datos. En este sentido, haber citado este trabajo ha servido como sustento metodológico y teórico para contextualizar tanto empírica como teóricamente, la actitud y el desarrollo de un reportaje televisivo. De esta forma, la elaboración de las etapas de producción de un reportaje televisivo, ha permitido a los investigadores obtener un aporte contextual.
2. BASES TEÓRICAS
Dentro de este marco, se presenta la contextualización de todos los aspectos teóricos que conforman la presente investigación y que también, constituyen un elemento fundamental para el estudio y desarrollo de los objetivos planteados en el trabajo. Los postulados de los diferentes autores citados sirvieron de sustento para el completo tratamiento, desarrollo y análisis de la teoría utilizada en la investigación.
2.1. PROCESO DE PRODUCCIÓN
El autor Zettl (2000, p.2) indica que el proceso de producción en la televisión como un proceso creativo donde personas y maquinas interactúan para llevar una gran audiencia una gran cantidad de diversos mensajes y experiencias. Además, establece que no importa cuán pequeña o grande sea una producción, siempre es necesario saber qué máquinas y qué personal se necesita para alcanzar cualquier tipo de comunicación por televisión; así como la manera de coordinar los diversos elementos creativos y técnicos.
A su vez, el autor Medellín (2005, p.150) se refiere al proceso de producción como “el que mayor lleva la carga de responsabilidad para el departamento de producción en cada una de sus fases: preproducción, producción y postproducción”. Así mismo, indica que la primera y última de la realización, dura menos tiempo en comparación con la segunda fase.
Por otra parte, Prado (2011, p.13) señala que el proceso de producción de televisión en la televisión es muy complejo por lo cual es importante conocer cada etapa que dicho proceso contiene y requiere. El autor también indica que el objetivo principal de este proceso es lograr una producción de televisión de calidad, por lo cual es importante la labor conjunta de un grupo de trabajo de manera organizada, ya que se exige una gran planificación y precisión en la función que realizan las partes involucradas en este proceso.
Tras una observación de las tres (3) definiciones de proceso de producción expuestas por los autores, es importante destacar como Zettl (2002), Medellín (2005) y Prado (2011) coinciden al señalar como este proceso requiere la labor en conjunto de un (1) grupo de personas para lograr su objetivo en común. Aunque el autor Prado manifiesta la complejidad del proceso en una producción de televisión y cómo es necesario conocer las etapas que se requieren para llevar a cabo dicho proceso, haciendo énfasis en la exigencia de una gran planificación.
Mientras que para el autor Zettl (2002), el proceso de producción se trata de un proceso creativo y de la interacción entre personas y máquinas para difundir mensajes y experiencias a una gran audiencia, y que se debe
hacer sin importar el tamaño de la producción. Finalmente, Medellín hace referencia a las etapas que contiene el proceso de producción y el tiempo de realización de estas.
Los investigadores destacan el concepto expuesto por el autor Prado (2011) al ser la más acertada de las definiciones, ya que hace énfasis en la complejidad de un proceso de producción en la televisión y cómo es fundamental tener conocimiento de las etapas que comprenden este proceso si se desea lograr una producción de buena calidad, la cual se puede obtener a través del trabajo en conjunto de un grupo de personas con dicho objetivo propuesto en común.
En resumen, se puede establecer que el proceso de producción es el procedimiento que se debe llevar a cabo para la realización de una producción audiovisual a través de una serie de etapas, el cual exige la colaboración, coordinación y organización de un grupo de trabajo conformado por expertos en el área y, que sean capaces de prestar sus conocimientos en función de lograr una excelente producción audiovisual.
2.1.1. ETAPAS DEL PROCESO DE PRODUCCIÓN
Al respecto la autora Bestard (2011, p.57) puntualiza que las fases de producción de una obra audiovisual, desde su la idea inicial hasta el momento de su emisión, son tres (3): preproducción, producción, postproducción. Etimológicamente se deduce que son fases correlativas
temporalmente respecto al avance de la obra, aunque, como se verá, en muchas ocasiones las características del trabajo implican un cierto desorden o alternancia de las tareas en sus respectivas fases.
El autor Prado (2011, p.16) establece que una producción televisiva implica una serie de tareas antes, durante y después de su realización, denominadas: etapa de preproducción, etapa de producción y etapa de post producción. Cada una de estas etapas va dando como resultado una prueba, parcial, de lo que será el producto final.
Por otra parte, los autores Espinosa y Abbate (2005, p.61) señalan que cuando se crea un producto audiovisual se pueden destacar cinco (5) momentos esenciales que engloban a su vez varios procesos cada uno. Los cuales son: idea y guión, preproducción, producción, postproducción y, por último, muestra, distribución y almacenamiento.
En el estudio se aprecia cómo los tres (3) autores tratan con similitud, sus concepciones sobre las etapas del proceso de producción valorando dichas etapas como los componentes necesarios para la realización de una producción audiovisual, identificando las tres (3) etapas como la preproducción, la producción y la postproducción.
Sin embargo, dentro de estas definiciones se pueden observar una serie de divergencias en lo propuesto por cada autor, y aunque Prado (2011) y Bestard (2011) comparten como tras la realización de estas tres etapas se ve un avance de lo que será el producto final; para Bestard las características del trabajo pueden implicar cierta desorganización dentro
estas fases. Mientras, que Espinosa y Abbate (2005) divide las etapas en cinco (5) momentos de la producción desligando la idea y el guion de la preproducción e incorporando estas otras fases que no pertenecen a la producción televisiva como tal.
Los investigadores coinciden con lo expuesto por Prado (2011) en su definición de etapas del proceso de producción, debido a que simplemente clasifica estas etapas en tres momentos básicos (preproducción, producción y postproducción) de toda realización audiovisual. Manejando un concepto básico y simplificado, por lo cual se considera idóneo al momento de establecer las etapas de producción de un reportaje televisivo.
En resumen, las etapas del proceso de producción aluden a una serie de pasos a seguir por el equipo de trabajo de una producción audiovisual, quienes dividen sus labores basadas en los conocimientos sobre el área, y donde también, luego de la correcta realización de cada una de sus fases; se puede observar un avance de lo que será el producto final.
2.1.1.1. PREPRODUCCIÓN
Según Prado (2011, p.16) la preproducción “es la etapa previa a la realización del programa, desde la concepción de la idea hasta antes de la grabación. Abarcan una serie de actividades desde la definición del tema, objetivos y contenidos del programa”.
Por su parte Falcón y Camarillo (1991, p.33) la preproducción se encarga de determinar paso por paso cada uno de los movimientos que se
pretende seguir durante las etapas de producción y de post-producción, puesto que de ella depende la marcha de todo, incluyendo su resultado.
Finalmente, la autora Tostado (1996, p.88) señala que la preproducción
“es la etapa previa a la realización, etapa de planeación, es la parte de la producción más importante”.
Dentro del estudio se observa similitud en los tres (3) autores mencionados. Según Prado (2011), Falcón y Camarillo (1991) y Tostado (1996) destacan la preproducción como la etapa previa a cualquier realización, como un paso de suma importancia para obtener buenos resultados en las siguientes etapas del proceso de producción. Sin embargo, Prado (2011), hace su enfoque a la concepción de ideas antes del proceso de grabación.
Los investigadores de identifican con el concepto aportado por el autor Prado (2011), ya que maneja una definición más completa la cual se desea plasmar en la presente investigación. Para Prado no es sólo un proceso de producción, sino que este comprende una serie de actividades desde el tema, hasta los objetivos de la producción que se quiera ejecutar.
En resumen, se puede definir la preproducción como el proceso previo a la realización de cualquier proyecto audiovisual. En esta etapa se incluyen las ideas, definiciones, contenidos y objetivos que se pretenden desarrollar.
Cabe destacar que la pre-producción es el paso más importante dentro de las etapas de producción, ya que de ella dependen las demás.
2.1.1.2. PRODUCCIÓN
Según Falcón y Camarillo (1991, p.77) la producción es la etapa de realización fílmica en la cual se produce la imagen. Asimismo, sostienen que, en la producción, el trabajo consiste en una especie de traducción del lenguaje escrito al lenguaje audiovisual donde el director, junto con el resto del personal, llevará a cabo todo lo planeado en la etapa de pre-producción.
En este mismo orden de ideas, Tostado (1996, p.86) define la producción como “la realización del programa en sí, la grabación ya sea en estudio o en exteriores, lo cual implica haber llevado a cabo toda la pre- producción”.
Por su parte el autor Prado (2011, p.19) señala que la producción, es la etapa donde se distingue, entre otras cosas, puesto que es cuando la cámara y los diversos equipos técnicos entran en acción.
Aunque, los tres (3) autores manejan similitud en sus concepciones sobre el término de producción, se puede observar como la definición expuesta por Falcón y Camarillo (1991) se destaca al señalar como la etapa de producción consiste poner en marcha todo lo escrito (lo planeado en preproducción) y llevarlo a lo audiovisual. Por otra parte, Tostado (1996) indica que la producción es la grabación del programa luego de un proceso previo; y finalmente, Prado (2011) se enfoca más sobre la labor de los equipos técnicos en esta etapa.
Los investigadores destacan la definición realizada por los autores Falcón y Camarillo (1991) debido a que abarca, de manera clara y concisa, lo
que es la etapa de producción. Siguiendo este mismo orden de ideas, el autor expresa que dicha etapa se lleva a cabo gracias a todo el personal y equipo técnico que laboran y conforman la producción audiovisual.
En conclusión, se puede estipular que la etapa de producción es donde se ejecuta lo anteriormente planeado y propuesto en la etapa de preproducción, la cual implica la colaboración entre un equipo de producción y su equipo técnico para que sea posible obtener un material audiovisual que permita observar, parcialmente, como es o será el producto final.
2.1.1.3. POSTPRODUCCIÓN
Los autores Falcón y Camarillo (1991, p.119) señalan que:
La post-producción es la última fase de la realización del comercial o cualquier producción cinematográfica. Consiste en compaginar o colocar en su lugar cada una de las tomas o imágenes que obtuvimos en la etapa de la producción. En la post-producción pondremos todo junto, en secuencia, con sonido, efectos ópticos, diálogos.
Para el autor Prado (2011, p.22) la postproducción es “decisiva”, pues en esta etapa se puede observar una muestra de cómo quedará el programa televisivo o el producto final. La cual comprende, la edición de audio y video, efectos digitales, musicalización, voz en off, entre otros.
De igual modo, la autora Bestard (2011, p.66) expresa que la postproducción es aquella fase en la cual el director, junto a un equipo de profesionales especializados, transforma la imagen y sonido grabado o
rodado previamente en el producto final y construir de esta manera; todo lo que verá el espectador.
Se observa que los tres (3) autores asemejan su percepción sobre la etapa de postproducción, destacando el factor de edición de audio y video como el elemento primordial de este proceso. No obstante, es necesario hacer énfasis en la definición expuesta por Prado (2011) ya que expone como esta etapa les permite a los realizadores observar un posible resultado de su producto audiovisual completado. Por otra parte, Falcón y Camarillo (1991) junto a la definición propuesta por Bestard (2011) hablan acerca de una transformación de imágenes y sonidos, obtenidos en la etapa de producción, colocadas en secuencia con el fin de obtener un producto final.
Luego de estudiar las ideas expuestas por los autores, los investigadores se relacionan con la definición de Prado (2011) debido a que establece que la postproducción es una etapa que conlleva la edición de sonidos e imágenes, la cual debe ser una labor tratada por profesionales puesto que, para el autor, esta es una etapa compleja que implica la manera de cómo será el acabado final del producto.
En síntesis, se puede definir la etapa de postproducción como la fase que incluye todo el material recopilado en la etapa de producción y planificado en la preproducción. En esta etapa, el realizador y su equipo de trabajo, colocan en marcha una serie elementos que incluyen la edición de dicho material audiovisual, todo ello permitirá culminar y obtener una
producción de calidad; en este caso un buen reportaje televisivo que vaya acorde con la historia que se cuenta, y que posea el atractivo visual deseado.
2.2. REPORTAJE TELEVISIVO
El autor Wagner (2000, p.99) manifiesta que:
El reportaje es el llamado rey de los géneros periodísticos, pues de alguna manera los engloba a todos, particularmente la noticia, la entrevista, la crónica y el artículo. Se trata de una exposición detallada y documentada, presentada como narración objetiva y/o subjetiva de un hecho, de una persona, de un lugar, de una situación o de un conocimiento, presentando sus antecedentes, el estado actual que guarda, las consecuencias que produjo o pueda producir y sus posibles soluciones si se trata de un problema.
A su vez, Fernández (1994, p.33) comenta que el reportaje es un relato informativo que utiliza su lenguaje directo, en el que se cuenta un hecho o suceso de interés actual o humano.
Por otra parte, Estrella y Rincón (2001, p.273) señalan que, el reportaje es un conjunto de todos los recursos televisivos y periodísticos. “Es una posibilidad para informarse distinto y, sobre todo, es un estilo más reposado del periodismo”. Además, también comentan que no depende de la actualidad y que puede promover “el protagonismo social de la gente” y convirtiendo a su vez a la televisión en un dispositivo útil para el desarrollo y la democracia.
Dentro del estudio se observa que sólo dos (2) de los autores manejan similitud en lo que a reportaje se refiere, destacando la exposición de un
hecho suceso de interés humano actual. Es decir, Wagner (2000) y Fernández (1994) señalan y comparten que reportaje es una narración o relato. Mientras que Estrella y Rincón (2001) difieren con lo expuesto por Wagner (2000) y Fernández (1994), al comentar que reportaje no depende de la actividad y, que es un mecanismo que convierte a la televisión en una ayuda para el desarrollo y la democracia.
Los investigadores se identifican con el autor Wagner (2000) en su definición de reportaje porque se trata de una muestra detallada y documentada acerca de un suceso actual de la situación, su origen y sus posibles consecuencias. El autor maneja un concepto más cercano a lo que se desea aplicar dentro de la investigación.
En conclusión, el reportaje televisivo es considerado una de las modalidades más complejas del periodismo audiovisual, siendo un recurso de vital importancia para un periodista, cuando este desee exponer a profundidad, es decir, de manera clara, detallada y concisa, un suceso o hecho de sumo interés para la colectividad; utilizando a la televisión como herramienta para difundir este relato periodístico.
2.2.1. TIPOS DE REPORTAJE
El reportaje es un género periodístico muy libre y tiene una amplia variedad de tipologías, por ello se va a exponer varios tipos de reportaje de acuerdo a diferentes autores donde clasifican este género según su criterio.
Según Wagner (2000, p.100) existen cuatro (4) tipos reportajes:
descriptivo, narrativo, demostrativo e instructivo.
(a) Descriptivo: Describe como es una persona, un lugar, una cosa, etcétera (muy utilizado con fines de promoción turística). Describe el proceso de producción de un producto (suele usarse para “publirreportajes”). Podría considerarse una pintura literaria y periodística de lugares, situaciones, personas.
(b) Narrativo: Narra un acontecimiento desde su inicio hasta su final. Se utiliza para reconstruir historias o, también, para recordar momentos de la vida de una ciudad, un país, un estado. Es quizás el más utilizado de los reportajes.
(c) Demostrativo: Demuestra una tesis a partir de una investigación minuciosa.
(d) Instructivo: Instruye a los lectores sobre un tema determinado. Se utiliza, fundamentalmente, en los avances tecnológicos, para describirlos y explicar en qué consisten, para qué sirven, cómo se utilizan, qué investigación se realizó para descubrirlos.
Por su parte, Grijelmo (2001, p.65; citado en Echeverría, 2011, p.33) se fundamenta en su concepción de reportaje interpretativo, es decir, “un texto informativo que incluye elementos noticiosos, declaraciones de diversos personajes, ambiente, color y que, fundamentalmente, tiene un carácter descriptivo”; para clasificar al mismo en cinco (5) tipos desde el punto de vista de la temática de los textos:
(a) Reportaje de interés humano: “Normalmente centrados en una persona o en una colectividad.
(b) Reportaje de interés social: “Centrado en lo que afecte al funcionamiento de los servicios o a la cultura de una comunidad”.
(c) Reportaje de interés noticioso: “Relacionado con un hecho concreto, ya sea de ocurrido en el día o fechas anteriores, ya fuera recogido en su momento como noticia o no”.
(d) Reportaje de opiniones: “Basado en las consideraciones que en un hecho merezca a determinadas personas”.
(e) Reportaje de interés didáctico: “Se explica cómo funciona o cuál es el origen de determinado asunto o cosa”.
A su vez, el autor Martínez (1984, p.319; citado en Parratt, 2003, p.133) clasifica al reportaje en cuatro (4) tipos:
(a) Reportaje de Acontecimiento (llamado originalmente Fact-Story):
Este tipo de reportaje es útil para la descripción, ofrece una “visión estática de los hechos”, como algo acabado, escrito “desde fuera del acontecimiento, como un mero observador”.
(b) Reportaje de Acción (o Action Story): Ofrece una visión dinámica de los hechos, que se narran siguiendo el “ritmo de su evolución temporal”. Es un modelo recomendado para el relato de sucesos que se producen normalmente una sola vez en el curso del tiempo.
(c) Reportaje de citas o entrevista (Denominado también como Quote Story): En este tipo de reportajes se alternan palabras textuales del
personaje interrogado con descripciones o narraciones del periodista.
Los párrafos se presentan como un relato en tercera persona y se intercalan con las citas o referencias al “coloquio” con el entrevistado.
(d) Reportaje corto o de Continuidad (Originalmente llamado Follow-Up Story): Similar a la información, pero con mayor riqueza y variedad de recursos lingüísticos e hincapié en los detalles ambientales para ofrecer más interés humano.
Dentro del estudio se observa que los tres (3) autores presentan divergencias en sus concepciones acerca de las tipologías del reportaje. El autor Martínez (1984; citado en Parratt, 2003) maneja una visión estática y dinámica de los hechos, haciendo énfasis en la descripción y narración de los mismos. Por su parte Wagner (2000), realiza un enfoque en lo descriptivo, interpretativo y demostrativo, con el fin de dar a conocer con exactitud las diferentes situaciones y a su vez instruir a los lectores. Grijelmo (2001; citado en Echeverría, 2011), posee una postura distinta a Martínez (1984; citado en Parratt, 2003) y Wagner (2000) ya que basa sus tipologías en los intereses ya sea de manera social, humano o noticioso.
Los investigadores se identifican con el autor Grijelmo (2001; citado en Echeverría, 2011) puesto que en su concepción de tipos de reportaje expone en un sentido más amplio los tipos y clasificaciones de este género periodístico, destacando el interés social, humano y noticioso de cada acontecimiento, aspectos que se desean aplicar dentro de la investigación.
En conclusión, el reportaje televisivo es considerado un género periodístico muy complejo, por lo cual distintos autores divergen en su clasificación, de igual complejidad, encuadrándola como informativo interpretativo, de interés humano, social, de opinión y didáctico. Por ello, el periodista, antes de la construcción del reportaje, debe establecer de acuerdo a su criterio, que tipo de reportaje es el más adecuado a utilizar en su relato periodístico.
2.2.2. CARACTERÍSTICAS DE REPORTAJE
El reportaje es un género periodístico que comprende múltiples cualidades particulares que lo diferencian de otros géneros; a continuación, se va a presentar lo planteado por tres (3) autores acerca de ello:
Para el autor Fernández (1994, p.45) la sinceridad, la honradez y el ánimo científico son la base de todo reportaje, por ello establece que sus características son:
(a) La clara visión de los hechos (observación).
(b) Análisis de los hechos (reflexión).
(c) Mentalidad científica (objetividad).
(d) Exposición detallada.
Asimismo, López, López y Bernabéu (2009, p.23) plantean que el reportaje se caracteriza por los siguientes rasgos:
(a) Género complejo: contiene información “recogida en uno o más”
lugares”, el reportaje recrea el ambiente, presenta a los personajes y
describe la situación; para que los lectores “dispongan de una información completa”.
(b) Trabajo previo de documentación: El periodista debe investigar, indagar, acudir al lugar del acontecimiento para recopilar “testimonios, citas, fechas, datos nombres, cifras, anécdotas, diálogos, descripciones, sensaciones, etc.”; con el propósito de realizar una reconstrucción del
“ambiente general” de la forma más exacta posible.
(c) Diversidad temática, flexibilidad formal y estilística: estableciendo como limite la claridad, la exactitud y la eficacia informativa; por ellos el reportaje puede incorporar y combinar elementos lingüísticos de la noticia, la crónica, el articulo noticioso, la novela, el cuento, el ensayo, entre otros.
(d) Objetividad y veracidad, aunque “también cabe la subjetividad en las observaciones y en la valoración de los hechos”.
(e) Estilo del periodista: Un acontecimiento puede ser visto y se le puede dar un tratamiento de diversas maneras de acuerdo al estilo propio de cada profesional del periodismo.
(f) Firma: Cada reportaje debe ser firmado por el periodista y debe mencionar “el lugar desde donde fue redactado”.
Por otra parte, Patterson (20/09/16) señala que de las características de un reportaje destacan: la descripción elemental, la importancia e interés de este, la veracidad y la credibilidad del reportaje, el trabajo investigativo realizado por el periodista, información verdadera y con fundamentos, y, por último; observaciones u opiniones del periodista desde un ámbito profesional.
Luego de analizar lo expuesto por los tres autores, se puede deducir que estos manejan propuestas similares en lo que se refiere a las características de un reportaje; específicamente en cuanto a la objetividad del periodista y su manera de ver y analizar los hechos. No obstante, es importante destacar lo señalado por Fernández (1994), debido a que puntualiza de manera clara y directa cuales son las características que debe presentar un reportaje.
Mientras que López y otros (2009) mencionan el tratamiento que se le debe dar al reportaje, mencionando inclusive como el reportaje puede incorporar elementos lingüísticos de otros géneros periodísticos. Y a su vez, el autor Patterson (2016) hace énfasis en la descripción y la importancia de los hechos; así como la veracidad y credibilidad del reportaje.
Los investigadores se identifican con lo propuesto por el autor Fernández (1994), debido a que manifiesta con precisión y claridad las características de un reportaje. El cual tiene que ser objetivo, reflexivo, teniendo una clara visión de los hechos; haciendo su enfoque hacia sobre este género periodístico en la televisión, por ello se considera el más acertado a aplicar dentro de la presente investigación.
Para finalizar, se puede concluir que un reportaje televisivo al ser un género periodístico complejo, posee características de igual complejidad, las cuales dependen en ciertos casos del tipo de reportaje y la forma como a vaya ser presentado al público. Por ello, es oportuno mencionar como el análisis y la importancia de los hechos, así como la objetividad de un
periodista al momento de presentarlos; son rasgos fundamentales que deben estar presentes en un reportaje.
2.2.3. ESTRUCTURA NARRATIVA
Según Fernández (1994, p.37) la forma o estructura narrativa de un reportaje permite “empezar su trabajo como quiera” pero sin olvidar su trascendencia o importancia desde la primera parte del reportaje. Se puede empezar por el principio, por el medio o por el final de un asunto; “siempre y cuando se empiece bien”.
El autor Márquez (2013, p.112) señala que, en el periodismo moderno, la estructura narrativa que posee un texto, es ligeramente diferente al de otros tipos de textos, es decir, el relato periodístico comprende desde su inicio un resumen de todos los hechos que se están tratando, para luego dar a conocer más detalles y finalizar con una solución, análisis o recomendación del hecho relatado.
Mientras que De La Mota (1998, p.203) afirma que la estructura narrativa es el “material con que se narra la historia de la obra literaria o dramática sistematizado debidamente antes que sean ordenados los elementos que lo forman”.
Dentro del estudio, se puede deducir que los tres (3) autores manejan diferencias, debido a que el autor Fernández (1994) difiere con los otros autores en cuanto al orden de los elementos que comprenden la estructura
narrativa, ya que expone la relevancia de la primera parte del reportaje; ya que siempre que se cumpla los elementos de la estructura, no importa su orden. Para Márquez (2013) la estructura no es más que una síntesis general de los hechos, mientras que para el autor De La Mota (1998) esta es un material para la narración de la historia.
Los investigadores coinciden con la definición expuesta por Fernández (1994) sobre la estructura narrativa, puntualizada de manera acertada, precisa y clara, presentado un enfoque hacia lo que es la estructura narrativa de un reportaje televisivo, tomando en cuenta la importancia de la primera parte, palabra o frase del reportaje; lo cual es similar a lo que investigadores desean aplicar en el presente trabajo de investigación.
En conclusión, la estructura narrativa tiene como propósito dar en una síntesis, el resumen de los hechos relatados, la cual debe ser desarrollada de manera lógica y ordenada a través de una serie de elementos, previamente establecidos. La estructura narrativa es una herramienta esencial para que el periodista pueda darle sentido lógico al desarrollo de la historia.
2.2.3.1. ELEMENTOS DE LA ESTRUCTURA NARRATIVA
Toda estructura narrativa comprende una serie de elementos fundamentales que ayudan a darle sentido al relato periodístico, los cuales deben ser cumplidos para que, en este caso, el reportaje este desarrollado
de manera lógica. Por ello, se va presentar lo expuesto por tres (3) autores acerca de estos elementos:
Para Fernández (1994, p.34) hay tres (3) elementos formales que conforman un buen reportaje:
(a) Un comienzo atractivo: Debe captar inmediatamente la atención del televidente, el cual no siempre depende del hecho sino de la habilidad narrativa del periodista.
(b) Un desarrollo interesante: “No depende de lo que se cuente sino cómo se cuente”. Debe mantener despierto el interés del espectador por el desarrollo de la trama o asunto, que estimule el deseo de seguir sumergido en esa trama, y que finalmente, impulse al televidente a participar en las acciones propuestas por el reportaje.
(c) Un final concreto: Recoge una conclusión o sumario de lo presentado en el desarrollo. El final concreto estimulará la participación del televidente y lo animará a estar en sintonía de nuevos reportajes.
Siguiendo este orden de ideas, el autor Aguilar (1996, p.171) propone tres (3) elementos de la estructura narrativa:
(a) Inicia con la ruptura de un cierto equilibrio.
(b) Se dirige hacia la resolución de esa ruptura inicial.
(c) Se dirige entre dos puntos que se sitúa en el relato.
Así mismo, Márquez (2013, p.112) expone tres (3) elementos para la estructura narrativa:
(a) Comienzo o arranque: Suele llamarse lead o encabezado. Busca dar en una síntesis, el resumen global del o los hechos relatados. Tiene como propósito dar al lector, una información concisa, rápida y ágil del suceso.
(b) Cuerpo de la narración: Trata de exponer detalles del suceso, ampliar y desarrollar la idea del mismo que ya se dio sintéticamente en el encabezamiento. Debe mantener y aumentar el interés del lector, y que provoque la curiosidad y la avidez por saber todo lo ocurrido.
(c) Desenlace: Una vez expuestos todos los elementos del caso en el cuerpo de la narración, continua, la culminación del texto narrativo o desenlace. El cual se puede presentar como una solución o como una conclusión de los hechos relatados.
Dentro del estudio se observa que los tres autores manejan similitud en cuanto a los elementos de la estructura narrativa, ya que exponen tres elementos que comprenden dicha estructura y como estos hacen funcionar al reportaje. Sin embargo, cabe destacar que Fernández (1994) presenta divergencias con los otros dos autores al plantear como en algunos casos depende de la habilidad del periodista, captar y mantener la atención del televidente y luego estimular la participación del mismo.
Por otro lado, el autor Aguilar (1996) concibe estos elementos como la ruptura de un equilibrio desde que se inicia el relato, para continuar con la resolución de esa ruptura hasta finalmente dirigirse a dos puntos que se encuentran el relato. Mientras que Márquez (2013), propone que el comienzo
o encabezado, debe darse una síntesis de los hechos que luego debe ser continuada hasta culminar el relato.
Los investigadores coinciden con los elementos de la estructura narrativa propuestos por Fernández (1994), debido a que el autor maneja dichos elementos con claridad y precisión, estableciendo para estos una clasificación llamativa (un comienzo atractivo, un desarrollo interesante y un final concreto) para lo que se desea aplicar en la presente investigación.
Partiendo de los expuesto anteriormente, se puede concluir que la estructura narrativa debe partir de un resumen acerca de los hechos o acontecimientos que serán presentados a lo largo del reportaje, captando la atención del televidente o lector, luego continuar con un desarrollo interesante que detalle todos los hechos presentados que mantenga el interés constante del o los receptores; y culminar con una resolución, bien sea dando una solución al conflicto presentado o dando posibles consecuencias sobre este.
2.3. ACTITUD
Según Allport (1935, p.810; citado en Hogg y Vaughan, 2010, p.148) la actitud “es un estado mental y nervioso de preparación organizada a través de la experiencia que ejerce una influencia, directiva o dinámica sobre la respuesta del individuo a todos los objetos y situaciones con los que está relacionado”.
A su vez, Ivancevich, Konopaske y Matterson (2006, p.83; citado en Gutierrez, 2013, p.116) comentan que es una determinante del comportamiento debido a que se vincula con la percepción, personalidad, sentimientos y motivaciones. De igual forma señalan que la actitud “es un estado mental de preparación aprendida y organizada”.
Por su parte, los autores Robbins y Judge (2009, p.75) sostienen que la actitud es un enunciado de evaluación ya sea favorable o desfavorable hacia los objetos, personas o eventos, y se encarga de reflejar como se siente alguien respecto a algo.
Dentro del estudio se observa que dos de los autores manejan similitud en sus definiciones de actitud, pues Allport (1935, citado en Hogg y Vaughan, 2010) e Ivancevich, y otros (2006, citado en Gutierrez, 2009) la definen como
“un estado mental de preparación aprendido y organizado”. Mientras que Robbins y Judge (2009) plantean su enfoque a la evaluación de los hechos favorables o desfavorables, concepto que no sigue completamente la visión de Ivancevich y otros (citado en Gutiérrez), porque este incluye la personalidad y motivación en lo que es la actitud.
Los investigadores se identifican con Ivancevich y otros (2006, citado en Gutierrez, 2009) puesto que, en sus perspectivas sobre la actitud, describen los sentimientos, motivaciones y diferentes puntos de vistas de las personas hacia algo, indicando como la actitud es aprendida y organizada; todo lo expuesto por los autores se considera acertado a aplicar en la presente investigación.
En conclusión, la actitud es un estado mental preparado y organizado que influye en el comportamiento y desarrollo, originado una respuesta o experiencia, ya sea favorable o desfavorable, de los individuos sobre cualquier objeto o situación, involucrando sentimientos, percepciones, opiniones y creencias adquiridas según el entorno que los rodea.
2.4. POLARIZACIÓN POLÍTICA
Para Silva (20/09/16) la polarización política es:
El resultado o la acción de modificar los intereses colectivos o públicos por medio de prácticas refractivas, de tal manera que esos intereses queden incapaces de refractarse de nuevo en otras direcciones. Por prácticas refractivas se entiende el tipo de práctica comunicativa que tuerce la dirección de los intereses colectivos hacia un punto particular y no hacia todos los puntos posibles.
El autor Baudrillard (1996, p.135; citado en Silva, 20/09/16) comenta que la polarización política llama el “pensamiento radical” en el cual “se halla en el cruce violento del sentido y del sin-sentido, de la verdad y la no verdad, de la continuidad del mundo y de la continuidad de la nada”.
A su vez, Sartori y Dahl (1966, p.2, citado en Kvaternik, 20/09/16) definen la polarización política como “el máximo de distancia posible que puede existir entre los rivales políticos. La polarización es un indicador, una clave de que en un régimen democrático adolece la baja legitimidad o de ausencia de consenso básico.
Dentro del estudio se observa como los tres autores presentan ciertas divergencias en lo que a polarización política se refiere. Ya que Silva (2016) habla sobre la modificación de los intereses de un colectivo a través de prácticas comunicativas. Mientras que Baudrillard (1996; citado en Silva, 2016) se refiere como el pensamiento radical de un individuo el cual no tiene sentido de la racionalidad. Y finalmente Sartori y Dahl (1966; citado en Kvaternik, 2016) alude a la polarización política como la evidencia de que un régimen democrático padece de legitimidad.
Los investigadores consideran a la definición de polarización política propuesta por el autor Silva la más acertada a aplicar dentro de la presente investigación (2016) ya que hace alusión a los resultados a la transformación de los intereses y pensamientos de una sociedad, destacando en su conceptualización la centralización de los pensamientos en un contexto político.
En resumen, la polarización política es un fenómeno social y político, ligado a los pensamientos en oposición entre dos personas o grupos delimitados por sus percepciones u opiniones con respecto a una situación en particular. Se presenta cuando se da una disparidad en cuanto a ideales y, generalmente, conlleva a una reacción radical por ambas partes.
2.5. ACTITUD ANTE LA POLARIZACIÓN POLÍTICA
La presente investigación contiene dentro de sí una variable compuesta conformada por Actitud y Polarización Política, la cual ningún autor ha
definido con anterioridad de manera específica, es por ello que los investigadores han recurrido a la creación más aproximada de la misma, basándose en las definiciones de los autores con quienes se fijó posición.
Según los autores Ivancevich y otros (2006, p.83; citado en Gutiérrez, 2013, p.116) la actitud “es una determinante del comportamiento”, debido a que se vincula con la percepción, personalidad, sentimientos y motivaciones.
De igual forma se entiende como “es un estado mental de preparación aprendida y organizada”.
En este mismo orden de ideas, Silva (20/09/16) conceptualiza la polarización política como:
El resultado o la acción de modificar los intereses colectivos o públicos por medio de prácticas refractivas, de tal manera que esos intereses queden incapaces de refractarse de nuevo en otras direcciones. Por prácticas refractivas se entiende el tipo de práctica comunicativa que tuerce la dirección de los intereses colectivos hacia un punto particular y no hacia todos los puntos posibles.
Llegando a la conclusión que, la actitud ante la polarización política se refiere al comportamiento que toma un individuo partiendo de sus creencias, emociones y sentimientos que son adoptados desde su infancia y posteriormente interfieren en la manera de actuar ante un contexto donde se encuentra la opinión pública dividida en dos extremos opuestos y además, se modifican los intereses colectivos o públicos por medio de prácticas refractivas, es decir, se fijan hacia un punto particular y no hacia todos los puntos posibles.
2.6. COMPONENTE COGNITIVO DE LA ACTITUD
Según Konopaske y Matterson (2006, p. 84; citado en Gutiérrez, 2013, p.117) el componente cognitivo de la actitud consiste en las percepciones, opiniones y creencias de las personas, aludiendo a su vez al proceso del pensamiento con un énfasis especial en la racionalidad y la lógica.
Por su parte, Moreno, Ramos y Marset (1994, p.84) lo definen como “el grado de conocimiento, informaciones, percepción, opinión y pensamiento”.
Finalmente, Robbins (2004, p.71; citado en Gutiérrez, 2013, p.117) señala que el componente cognitivo de la actitud es un elemento que tiene que ver con las opiniones y creencia de cada individuo.
Es importante resaltar, que dentro del estudio se observa similitud en las definiciones que exponen los tres (3) autores. Tanto Konopaske y Matterson (2006; citado en Gutiérrez, 2013), Moreno y otros (1994); así como Robbins (2004; citado en 2013) toman en cuenta que las opiniones, pensamientos y creencias por parte de los individuos. Sin embargo, es necesario resaltar el enfoque propuesto por Konopaske y Matterson (2006;
citado en Gutiérrez, 2013), ya que aluden al proceso del pensamiento racional y lógico, a diferencia de los otros autores. Ya que Moreno, Ramos y Marset (1994) y Robbins (2004; citado en Gutierrez, 2013) indican que este componente tiene que ver con las opiniones y creencias.
Los investigadores consideran lo expuesto por Konopaske y Matterson (2006; citado en Gutiérrez, 2013) sobre el componente cognitivo de la actitud
puesto que manejan una definición más precisa que lo propuesto por los otros dos autores; lo cual es lo más cercano apropiado a lo que se desea aplicar en la investigación.
En conclusión, se puede deducir que el componente cognitivo de la actitud alude al pensamiento racional y lógico de un individuo, es decir, hace referencia a las opiniones, creencias y percepciones de cada uno de estos.
Elementos que le pueden permitir desarrollarse ante las demás personas y el contexto que les rodea.
2.6.1. PERCEPCIÓN
La percepción según el autor Robbins (1996, p.132) es un proceso mediante el cual los individuos organizan e interpretan sus impresiones sensoriales con el fin de darle significado a su ambiente.
Siguiendo este orden de ideas, se puede deducir que la percepción se refiere al proceso en el cual las personas esquematizan e interpretan sus impresiones e ideas acerca de un objeto o una situación determinada, todo esto con el fin de dar a conocer su punto de vista. Es decir, es una representación consciente del entorno.
2.6.2. OPINIONES
Según Wiebe (1953, p.333; citado en Price, 1974, p.70) las opiniones son decisiones adaptadas a las actitudes relacionadas con un asunto a la percepción que tiene el individuo de la realidad en la cual la cual debe tener
lugar. Es decir, las opiniones se desarrollan como respuestas a asuntos concretos en situaciones específicas.
En conclusión, las opiniones se pueden conceptualizar como las reacciones y respuestas de las personas hacia un momento o una situación determinada la cuales dependen de su grado de conocimiento, creencias y formación. Asimismo, también se pueden definir como un juicio de valores que tiene un individuo hacia algo al alguien.
2.6.3. CREENCIAS
Según Vilorio (1982, p.71; citado en Ortiz 20/09/16) las creencias son un estado disposicional adquirido que causa conjuntos coherentes de respuestas y que está determinado por un objeto o situación objetiva aprendidos.
En resumen, las creencias son disposiciones adquiridas por un individuo las cuales influyen de forma considerable sobre la manera de actuar y ver su entorno. Es decir, las creencias son un conjunto de principios psicológicos e ideológicos, las cuales generalmente determinan los juicios y visiones de las personas. Al hablar de creencias se hace referencia a dogmas y preposiciones.
2.7. COMPONENTE AFECTIVO DE LA ACTITUD
El autor Arellano (2002, p. 194; citado en Gutiérrez, 2013, p.117) comenta que el componente afectivo de la actitud consiste en el hecho de un
conocimiento o experiencia la cual conlleva siempre cierto vínculo con situaciones agradables o desagradables. Además, hace que los objetos de la actitud impugnen algún grado de efectividad positiva o negativa.
A su vez, el autor Robbins (2004, p.71; citado en Gutiérrez, 2013, p.117) plantea que el componente afectivo de la actitud “tiene que ver con las emociones o sentimientos”.
Asimismo, Méndez (2007) señala que el componente afectivo de la actitud es el que aporta un cierto sentimiento al objeto, asocia sentimientos de agrado o desagrado hacia la información.
A pesar de que los tres (3) autores dentro del estudio manejan una definición del componente afectivo de la actitud de manera similar. Es de suma importancia destacar que el concepto planteado por el autor Robbins (2004; citado en Gutiérrez, 2013), ya que engloba todo lo relacionado con las emociones y los sentimientos dentro del componente afectivo de la actitud.
Mientras que Arellano (2002; citado en Gutiérrez, 2013) al igual que Méndez (2007) manifiestan que el componente afectivo de la actitud implica cierta respuesta positiva o negativa hacia una información determinada o un hecho particular.
Los investigadores se identifican con la definición del autor Robbins (2004, citado en Gutiérrez, 2009) debido a que maneja un concepto sobre el componente afectivo de la actitud más preciso y consistente, al englobar todo lo relacionado con emociones y sentimientos, la cual mantiene relación con lo que se busca plantear dentro de la investigación.
En conclusión, se considera que el componente afectivo de la actitud es aquel en que se ven involucradas las emociones y sentimientos de un individuo hacia los objetos, personas o situaciones; dichas emociones o sentimientos son creados, generalmente, del conocimiento o de la experiencia de un hecho.
2.7.1. SENTIMIENTOS
Para Segura y Arcas (2007, p.15) los sentimientos son bloques de información integrada, síntesis de datos de experiencias anteriores, de deseos y proyectos, del propio sistema de valores y de la realidad.
De esta manera podemos concluir que los sentimientos hacen referencia a las reacciones emocionales establecidas según el estado de ánimo de algún individuo, producido por causas o experiencias pasadas que lo impresionan, ya sea en un acto o una situación. Estos sentimientos pueden variar de acuerdo a los deseos y anhelos según su entorno.
2.7.2. EMOCIONES
De acuerdo a Hellriegel y Slocum (2009, p.58) las emociones son
“patrones complejos hacia un objeto o una persona”. Además, hacen referencia a las emociones positivas y negativas, es decir, cuando un individuo experimenta emociones positivas, este tiende a pensar de forma
creativa; mientras que las experimenta emociones negativas “son propensas a permanecer más tiempo en el individuo”.
En resumen, se puede decir que las emociones son aquellas reacciones que experimenta un individuo hacia una o grupo de personas o un acto a partir de una experiencia, las cuales pueden ser positivas o negativas, dependiendo del contexto en que se desarrolle dicha experiencia y lo que representa para el sujeto.
2.8. COMPONENTE CONDUCTUAL DE LA ACTITUD
Para García (2014, p.54) el componente conductual de la actitud se trata de las tendencias, disposiciones o intenciones hacia el objeto, así como las acciones dirigidas a él. Está íntimamente relacionada con la conducta, pero no es la conducta en sí misma.
Por su parte Méndez (20/09/16) lo define como “la tendencia a actuar como consecuencia de los sentimientos anteriormente generados”.
A su vez, los autores Aymerich y Macario (2006, p.172) consideran que el componente conductual de la actitud está vinculado a las actuaciones en relación al objeto de las actitudes. Expresiones de acción o intención conductista/conductual y representan la tendencia a resolverse de una manera determinada.
A pesar que los tres (3) autores dentro del estudio manejan una definición del componente conductual de la actitud de manera similar, es
importante destacar que García (2014) engloba las disposiciones o intenciones hacia algún objeto determinado, así como las acciones dirigidas a él mismo. Mientras que Méndez (2016) y Aymerich y Macario (2006) manifiestan que el componente conductual implica la tendencia a actuar hacia un objeto, involucrando las expresiones y acciones.
Los investigadores fijan posición con el autor García (2016) puesto que maneja un concepto más preciso y consistente ya que realiza su enfoque conceptual hacia las disposiciones e intenciones que pueda poseer una persona hacia algún hecho o acontecimiento determinado, relacionándolo con la conducta y el comportamiento.
En resumen, el componente conductual de la actitud se puede conceptualizar como la tendencia, predisposición o disposición que posee un individuo para hacia un objeto y para actuar ante cualquier contexto determinado. En el mismo, se ven involucrados los sentimientos y expresiones anteriormente generados, predominando así su conducta y reacción.
2.8.1. DISPOCISIONES
Para Cabanellas (1979, p.132) estas se refieren a la actitud que tiene un individuo para cumplir un fin o un objetivo.
En conclusión, las disposiciones se pueden conceptualizar como la actitud o el estado anímico que posee un individuo para realizar alguna
actividad determinada de manera voluntaria, es decir, la tendencia natural que asume cada persona hacia cualquier situación u objeto.
2.8.2. INTENCIONES
Según el autor Azjen (1991, p.50; citado en Sánchez, 2009) las intenciones capturan los factores motivacionales que influyen sobre un comportamiento determinado y estas son indicadores del grado en que los individuos están dispuestos a poner en marcha tal comportamiento.
En resumen, se puede deducir que las intenciones se definen como los agentes o factores motivacionales que determinan la voluntad y el comportamiento de la persona o un conjunto de individuos hacia un fin. Está relacionado con el deseo de la persona de manera consciente que origina una acción, y no a sus resultados y consecuencias.
3. SISTEMA DE VARIABLES
3.1. DEFINICIÓN NOMINAL DE LA VARIABLE 1
Reportaje televisivo.
3.2. DEFINICIÓN CONCEPTUAL DE LA VARIABLE 1
El reportaje es el llamado rey de los géneros periodísticos, pues de alguna manera los engloba a todos, particularmente la noticia, la entrevista, la crónica y el artículo. Se trata de una exposición detallada y