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100 Citado en Cabrera 2005, pág 18.

5.5.2 Contenidos y aplicaciones.

La disponibilidad y la asequibilidad de las TIC, en sí mismas, no bastan para cerrar las brechas reales del acceso, “lo más importante del proyecto SI siempre sucederá fuera de las redes electrónicas” (Palacios 2010, pág. 323), siendo esencial por una parte crear herramientas y servicios de TIC adaptados a las necesidades de los pobres y por otra capacitarlos a fin de que puedan usar progresivamente estas herramientas y servicios, sea cual fuere su situación económica, sexo, clase social, lengua, grupo étnico, o cualquier otro factor (APC 2010, pág. 2).

Es decir el uso efectivo de las TIC requiere del acceso (conectividad o acceso físico), la creación de capacidades - alfabetización digital incluida (que favorece a la accesibilidad) y la disponibilidad de contenidos relevantes y aplicaciones amigables (integradas a las diversas actividades y valoradas favorablemente por los pobladores) “que den un valor agregado a las redes, (porque) si se quiere lograr la efectiva inclusión digital…(los) tres factores deben desarrollarse de forma simultánea, ya que para hacer uso de las TIC, primero hay que acceder a servicios y equipos de telecomunicaciones/TIC, luego hay que saber utilizarlos, y finalmente deben existir contenidos y aplicaciones para que los usuarios encuentren útil la conectividad”

(Jordán 2010, pág. 4).

Asimismo se observa, en Venezuela, que “la discusión, sistematización, investigación y divulgación de contenidos locales en torno a temas de producción, cultura, ambiente y desarrollo,… crean vínculos de los pobladores rurales entre sí, con la academia nacional y con especialistas internacionales (Palacios 2010, pág. 268). En el sector productivo el uso de las TIC permiten “reducir los costos de producción, gestión y comercialización y, por lo tanto, reforzar la competitividad. En el área social, son herramientas de inclusión, al mejorar la calidad de la provisión de servicios de educación, salud y gobierno, entre otros, además de ampliar su área de cobertura”

(CEPAL 2009, pág. 47), de allí que en la mayoría de las agendas digitales nacionales de la región se incluyen cuatro áreas de aplicaciones: e-gobierno, e-salud, e- educación y e-negocios (Rojas 2010, pág. 40).

Alcances de los contenidos.

En las áreas rurales los contenidos, valorados por los pobladores como útiles y disponibles (en los centros de acceso comunitario), estarán referidos a temas relacionados con el ámbito local y sus relaciones con el mundo “exterior” (relación “de lo local a lo global”), por ejemplo: “servicios gubernamentales, productos agropecuarios e información de mercados, oportunidades de proyectos e inversiones, servicios financieros, educación a distancia, servicios de salud, vacantes de empleos y redes de desarrollo comunitario” (Proenza 2002, pág. 7).

Los contenidos presentan un sistema de elementos complejos que actúan “como un todo organizado” (Tejedor 2006, pág. 8).

Son algunos temas recurrentes relativos a las zonas rurales169

• Los sistemas de producción agrícola y ganadera. :

• Los sistemas de riego y la gestión del agua.

• Los problemas ecológicos.

• La biodiversidad.

• La industria agroalimentaria.

• La gestión de los recursos naturales.

• Los espacios naturales protegidos.

• El turismo rural, y turismo vivencial.

• La artesanía.

• Innovación, competitividad y diversificación de las actividades económicas.

• La igualdad de géneros.

• Las oportunidades laborales.

• La medicina tradicional.

• Los problemas relativos a la desnutrición.

Lineamientos, estrategias y acciones

En líneas generales, con respecto a contenidos, el Plan de acción de la CMSI del 2004 consideraba necesarios (págs. 5, 6) entre otros los siguientes cursos de acción:

• Definir directrices políticas para el desarrollo y promoción de la información en el dominio público.

• Proporcionar acceso adecuado a la información oficial pública mediante diversos recursos de comunicación, especialmente por Internet.

• Promover la investigación y el desarrollo para facilitar el acceso de todos a las TIC, incluidos los grupos desfavorecidos, marginados y vulnerables.

• Promover activamente el uso de las TIC como una herramienta fundamental de trabajo de sus ciudadanos y autoridades locales.

• Respaldar la creación y el desarrollo de una biblioteca pública digital y servicios de archivos, adaptados a la Sociedad de la Información

• Disponer de cursos de administración pública, en bibliotecas, centros de acceso comunitario o puntos de acceso público (en escuelas).

Pérez Tornero presentó el 2006 un conjunto de “recomendaciones para la generación y desarrollo de contenidos para telecentros” (págs. 244 a 254), que ponen de relieve la trascendencia del proceso y que a nuestro juicio constituyen, pese a haber sido elaboradas para la región centroamericana, pautas generales a seguir:

a) Recomendaciones generales (16), “de especial relevancia en el proceso de creación de materiales formativos”.

b) Recomendaciones generales para la elaboración de contenidos, “relativas a la producción de materiales formativos para telecentros”.

• Medios y tecnologías.

Conocer y aprovechar las características de los soportes y las posibles sinergias entre ellos.

Potenciar el uso de Internet junto a medios tradicionales como la radio o la televisión.

Introducir nuevos modelos como software protegido, de fuente abierta o libre.

• Accesibilidad.

Uso de un lenguaje fácilmente comprensible, fomentando la utilización de lo visual y lo oral.

Respetar las etapas básicas para la creación de materiales didácticos y los pasos imprescindibles (8).

Potenciar el uso de ejemplos y adaptar los materiales a contextos reales.

Estandarizar definiciones, conceptos, etc. (respetando la pluralidad y las especificidades de cada idioma).

• Adaptación al contexto.

Incentivar la creación de materiales que posibiliten un uso “personalizado”.

Anteponer los contenidos a las especificaciones técnicas del medio de difusión.

Crear proyectos piloto sobre situaciones culturales y fases diferentes de desarrollo.

Combinar el uso de contenidos que respeten los principios y valores universales con los valores locales.

• Destinatarios.

Contribuir a la integración de los públicos más desfavorecidos

Otorgar una especial atención a mujeres y niñas.

Fortalecer la participación y autonomía de los grupos destinatarios.

• Sistemas y modalidades de producción.

Fomentar el trabajo de equipos interdisciplinares en el diseño de los materiales.

Fomentar la experimentación.

Fomentar el trabajo colaborativo en red.

Potenciar el autoaprendizaje por parte de los estudiantes.

Creación de materiales producidos a nivel comunitario con contenido local (especialmente sitios web y CD).

Potenciar la lectura crítica y la educación en medios, en la alfabetización digital.

c) Recomendaciones para la gestión y difusión de contenidos.

Fomentar el desarrollo de redes: Intercambio de contenidos.

Aprovechar la superación del “espacio” para llevar los contenidos hasta comunidades remotas y lograr que se integren a redes globales.

Aprovechar la capacidad de almacenamiento, clasificación, filtraje y distribución que introducen las TIC.

Crear bibliotecas públicas y servicios de archivos adaptados a la S.I.

Creación de bancos de datos compartidos.

Cooperación entre diferentes actores.

Elaborar planes de difusión de los contenidos elaborados.

Fortalecer la capacidad de los sistemas estadísticos nacionales centrados en las TIC.

Fomentar el acceso gratuito o a precio asequible a publicaciones periódicas y libros de acceso abierto.

Creación de una red mundial de creadores y gestores de contenidos.

Estimular la investigación para la producción de contenidos.

d) Recomendaciones para la capacitación de gestores de contenidos de telecentros.

Capacitar y potenciar a los jóvenes como actores decisivos en la coordinación y gestión de los telecentros.

Formar una masa crítica de profesionales y expertos en TIC.

Potenciar la formación y reciclaje del formador como figura clave de un telecentro.