Tanto el “rescate heroico” de la soldado Jessica Lynch (Irak) como la muerte “en combate” del capitán Pat Tillman (Afganistán) no fueron más que patrañas denunciadas por sus protagonistas o familiares. Las versiones sobre la captura y rescate de la soldado Lynch y la muerte de Tillman muestran que la administración Bush “inventó detalles e historias sensacionales”, según denunciaron legisladores demócratas (Henry Waxman), durante una audiencia del Comité de la Cámara so- bre Reforma y Supervisión del Gobierno.
Tillman, de 27 años y futbolista profesional, murió el 22 de abril de 2004 cerca de Manah. Y el Pentágono le otorgó la Estrella de Plata, que reconoce “acciones de coraje frente al enemigo”. Sin em- bargo, más tarde oficiales militares dijeron a la familia que el capitán murió alcanzado por disparos de sus propios camaradas. Kevin Till- man, hermano de Pat y miembro de la misma patrulla de Rangers del Ejército durante la operación en Afganistán, sostuvo que “la
109 Wag the dog (La cortina de humo). Director: Barry Levinson, EE.UU.,
versión oficial tuvo el propósito de engañar a la familia y, esto es lo más importante, engañar al pueblo estadounidense”. El herma- no del astro futbolístico añadió que, con esa información falsa, se buscó distraer a la opinión pública de los abusos contra prisioneros en la cárcel de Abu Grahib en Irak, hechos que se conocieron por entonces110.
También se descubrió la estafa con la soldado Lynch. La joven resul- tó herida y capturada por soldados iraquíes el 23 de marzo de 2003, cuando la Compañía 507 de Mantenimiento sufrió una emboscada cerca de Nasiriya. Según el Pentágono, Lynch resistió disparando su arma hasta quedarse sin balas. La misión de rescate fue filmada por el ejército estadounidense y la cinta se distribuyó entre los medios del país y del mundo, que reprodujeron la versión. Pero luego Lynch declaró ante el Congreso que nunca disparó su arma y se supo también que los soldados iraquíes habían abandonado el hospital donde la soldado recibió asistencia médica antes de que llegaran las tropas norteameri- canas.
La mujer relató más tarde que se vio abrumada por las repetidas historias de “la pequeña chica Rambo de las colinas de Virginia Oc- cidental que cayó luchando”, tal como reflejaron los medios. “No fue cierto”, dijo Lynch en la Cámara de Representantes. “Todavía me pre- gunto por qué eligieron mentir y convertirme en una leyenda”. Lynch consideró que los héroes reales eran los once soldados muertos111.
El dispositivo produce entonces un relato doblemente funcional di- rigido, por un lado, a sostener un discurso audiovisual con formato de videoclip de carácter bélico –conectado en forma semiótica con los
videogames–, altamente competitivo como mercancía, pero también
encaminado a sostener la comunidad de intereses con los actores he- gemónicos del poder político, funcionales al complejo militar industrial y al sector financiero.
A tal punto las estrategias geopolíticas se cruzan con los dispositivos productores de la realidad que el presidente francés Jacques Chirac –una vez más– en el marco de su postura contraria a las expediciones
110 Portal Terra, 25 de abril de 2007. 111 Ídem.
norteamericanas en el Golfo Pérsico, intentó crear una CNN a la fran-
cesa, para oponer otra visión del mundo.
La iniciativa “fue concebida como un medio para balancear” las perspectivas y “como una visión anglosajona del reciente conflicto en Irak a la luz de las coberturas informativas realizadas por las cadenas como CNN, BBC y Fox News”. La CNN gala sería “una herramien- ta muy útil para explicar la diplomacia francesa” expresó Christian Kert, un miembro del comité Ejecutivo de seguimiento del proyecto mediático, según un artículo del diario británico The Guardian del año 2003. En realidad, tales cadenas de noticias no son una novedad en Francia. Tal es el caso de Euro News –un canal cuyo paquete acciona- rio pertenece en un 49% a los ingleses– y Canal Plus, entre otras. Los defensores de este lanzamiento, que apunta en sus raíces a “jerarquizar el periodismo a la francesa, citan como referente la experiencia Radio France Internacional”112.
Es evidente que el tránsito hacia la globalización y la expansión de sus herramientas de producción simbólica también ponen en crisis las identidades nacionales y las perspectivas regionales. Los franceses siempre han denunciado que detrás de este proceso se esconde la
macmundialización del discurso audiovisual o la norteamericanización
del sentido global.
El sociólogo y escritor liberal francés Guy Sorman no dudó en seña- lar que “la globalización no existe: el nuevo proceso se llama macmun-
dialización”. Afirmó que la globalización verdadera sería “una síntesis
de todas las culturas mundiales”, en cambio –dice– asistimos a una “dominación de las imágenes y de los comportamientos de la sociedad de Estados Unidos”113.
Investigadores y estudiosos latinoamericanos, como Renato Ortiz, describen un nuevo “régimen de producción del espacio y el tiempo”.
“En estas condiciones es posible, además de exportar películas y pro- gramas televisivos de un país a otro, construir productos simbólicos globales, sin anclajes nacionales específicos, o con varios a la vez,
112 The Guardian, Especial para Diario Clarín, 15/04/2003, p 40.
113 Guy Sorman, Entrevista, Suplemento Cultura, Diario Perfil, 29 de julio de
como las películas de Steven Spielberg, los videojuegos y la músi- ca-mundo. Estas dimensiones económicas, financieras, migratorias y comunicacionales de la globalización son reunidas por varios autores (…) al afirmar que la globalización es un nuevo régimen de produc- ción del espacio y el tiempo”114.