Baltasar Gracián y Morales
aforismo 169
aforismo 170
S I E M P R E G U A R D A U N A R E S E R VA
E
s la forma de asegurar lo importante. No debesemplear todo el caudal, ni mostrar nunca el total de tus fuerzas. Aun en lo que sabes, debes ser reser- vado, ya que luego sorprenderás, mostrando el doble de tus virtudes. Siempre debes tener algo a qué ape- lar en caso de aprieto. Más te favorecerá ser con- servador que intrépido, porque guardarás valores y crédito para el momento en que los necesites. Quien obra con cordura, va por senda segura. Y en este sen- tido también es cierta esta hilarante paradoja: la mitad vale más que el todo.
Desde el punto de vista de la docencia este aforismo de Gracián puede parecer, en una primera lectura, contra- rio a lo que se espera de un buen profesor, que, deseoso de transmitir sus conocimientos y experiencias a los alum- nos, no se reserva nada. Sin embargo, esto no es así. En primer lugar, el tiempo asignado a las clases es siempre escaso, mucho menor de lo que el profesor querría para poder explicar la materia en detalle. Por lo que, en la prác- tica, se ve obligado a elegir qué cuenta. Así mismo, las explicaciones muy prolijas pueden hacer que el alumno se pierda en aspectos secundarios, olvidando los funda- mentales, o que simplemente se aburra y “desconecte”. Por otra parte, lo verdaderamente importante es que el alumno aprenda, para lo cual es una estrategia más conveniente contar lo fundamental y motivarlo para que complete el proceso de aprendizaje. De esta manera, seguir el aforismo de Gracián beneficia el aprendizaje de los alumnos.
El docente tiene la oportunidad de sorprender a sus dis- cípulos con nuevas explicaciones derivadas de las pre- guntas que éstos puedan formular como consecuen- cia de no haber explicado todo.
El alumno que cree haber encontrado un resquicio sin resolver y pregunta, o simplemente, se cuestiona que hay más allá de algunos aspectos sólo esbozados por el profesor, está avanzando en el aprendizaje.
Desde esta estrategia de “no contarlo todo” es muy importante la elección de los contenidos que se expo- nen a los alumnos, pero también de aquellos que se omiten, que se dejan abiertos a pro- pósito, o sólo se apuntan. Evidentemente, el profesor, consciente de lo que se reser- va, debe prever las posibles cuestiones y tener pensadas las correspondientes contestacio- nes. Esta previsión, es propia del modelo de profesor prudente que plantea Gracián, pero el autor va más allá y aconseja lo que se podría denominar en lenguaje colo- quial “tener guardado un as en la manga”, es decir, en caso de apuro poder recurrir a algo. Se trata, en defini- tiva, de salir siempre airoso o como resume en su afo- rismo: “Tener reservas en todas las circunstancias”.
MARÍACASTROMALPICA
Profesora Titular de Ingeniería e Infraestructura
de los Transportes de la Universidad Politécnica de Madrid
SIEMPRE GU ARD A UN A RESER V A
Es la forma de asegurar…
Baltasar Gracián y Morales
aforismo 170
Este aforismo trata los problemas que plantean los indi- viduos que desarrollan comportamientos “susceptibles” en sus relaciones con los demás. En las primeras fra- ses Gracián define lo que entiende por “susceptible”. De las dos acepciones que tiene este adjetivo, el autor des- carta la vinculada a aquello capaz de recibir impresión o de ser modificado por algo o alguien y se queda con la mas común que hace referencia a los individuos que son picajosos y quisquillosos y que “por cualquier tonte- ría se sienten ofendidos”.
En el texto se da una visión muy negativa del compor- tamiento susceptible. Gracián afirma que los individuos susceptibles son “generalmente, muy caprichosos, escla- vos de sus deseos”, “idólatras de su honrilla” y “por sus que- rencias y malquerencias lo atropellan todo”, “provocando el enfado de los demás”.
aforismo 173
N U N C A S E A S S U S C E P T I B L E
C O M O E L V I D R I O
Y
mucho menos seas así en la amistad. Los quese quiebran con gran facilidad, muestran su inconsistencia. Por cualquier tontería se sienten ofen- didos, provocando el enfado de los demás. Son más sensibles que la niña de los ojos, que se irrita al más suave toque. Un gran esfuerzo tienen que hacer quie- nes los tratan, siempre pendientes de sus delicade- zas, ya que el más leve señalamiento les molesta. Son generalmente muy caprichosos, esclavos de sus deseos. Por sus querencias y malquerencias atrope- llan todo y a todos, pues son idólatras de su honrilla. Sé contrario a ellos, pues el buen trato y las amista- des son como el diamante: la mitad de su valor está en su durabilidad y resistencia.
También, se enfatiza que en las rela- ciones donde reina la susceptibili- dad prevalecen los comportamien- tos desconfiados, son difíciles de mantener y se quiebran con facilidad. Por ello, Gracián, estableciendo una persuasiva analogía, sentencia: “Nun- ca seas susceptible como el vidrio. Y mucho menos seas así en la amistad. Los que se quie- bran con gran facilidad, muestran su inconsis- tencia”.
Adicionalmente, se reconocen los costes en tér- minos de esfuerzo que deben asumir los individuos (agentes económicos) que se relacionan en contextos de alta susceptibilidad. Como señala Gracián, “un gran esfuerzo tienen que hacer quienes los tratan, siempre pendien- tes de sus delicadezas, ya que el mas leve señalamiento les molesta”.
En este sentido Gracián ya apuntaba algunos problemas que han sido ampliamente tratados por la literatura eco- nómica con posterioridad. Se ha estudiado como los agentes económicos que operan en entornos de “alta susceptibilidad”, donde existen importantes asimetrí- as de información, deben asumir unos costes de trans- acción superiores. En mercados donde hay niveles bajos de información y elevadas dosis de incertidumbre, los agentes se sienten condicionados por lo que hagan los demás al adoptar decisiones. Por ello adquieren impor- tancia ciertos factores psicológicos y sociológicos. En estos contextos los agentes que intervienen suelen ser desconfiados y buscan el interés propio emplean- do formas sutiles del engaño ex ante(problema de selec-
ción adversa),ex post(problema de riesgo moral). Para ello ocultan, revelan parcialmente o distorsio- nan la información y llevan a cabo esfuerzos premeditados para equivo- car, distorsionar, ocultar, ofuscar y confundir. Se ha comprobado que la generalización de estos comportamien- tos incrementa los costes de transacción y supervisión en la realización de las acti- vidades económicas.
Para amortiguar estos problemas Gracián aconse- ja, de forma un tanto voluntarista, alejarse de estos entornos (“sé contrario ellos”) y ser confiado debido a que
“el buen trato y las amistades son como el diamante: la mitad de su valor está en su durabilidad y resistencia”. En efecto, también se ha comprobado que en entornos institu- cionales -poco “susceptibles”- donde reina la confian- za, las relaciones entre los agentes económicos son más fluidas. La confianza es un estado psicológico que redu- ce la incertidumbre a la que se enfrentan los individuos en relación con las intenciones y acciones futuras de otros con los que se relacionan.
La confianza genera expectativas favorables y aumen- ta la probabilidad de que las acciones futuras de los otros sean beneficiosas o al menos no vayan en detrimento de nuestros intereses. La confianza es una actitud de la que se deriva una conducta que opera acumulativa- mente a lo largo del tiempo. Cuando se confía y se coo- pera, los resultados positivos estimularán la confianza y el sentimiento de reciprocidad y facilitarán la coope- ración posterior. Por esa razón, en relaciones económi- cas a largo plazo (relaciones laborales, contratos de apro-
visionamiento con subcontratistas, adquisición de bien- es de consumo duradero, operaciones de crédito, etc.), la confianza reduce el riesgo de comportamientos opor- tunistas y por lo tanto disminuye los costes de trans- acción y supervisión. La reducción de costes que indu- ce la confianza puede cuantificarse a través del tiem- po total que los agentes ahorran en verificar las accio- nes de los demás.
MARIANONIETOANTOLÍN
Catedrático de Organización de Empresas de la Universidad de León
y Presidente de ACEDE (Asociación Científica de Economía y Dirección de la Empresa)