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RESISTENCIA Y REGRESIÓN

2.3 EXAMEN HISTÓRICO

2.4.2 RESISTENCIA Y REGRESIÓN

Regresión es un concepto descriptivo y se refiere a la vuelta a una for- ma anterior, más primitiva de actividad mental (Freud, 1916-7, p. 342; 327). Uno tiende a volver a las escalas que fueron puntos de fijación en tiempos anteriores. La fijación y la regresión forman una serie com- plementaria (1916-7, p. 362, 332; Fenichel, 1945a, p. 65). Se puede entender mejor esta relación recurriendo a la analogía con un ejército que trata de avanzar por tierra enemiga. Dejará el mayor número de tropas de ocupación en aquellos lugares donde haya tenido mayores

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dificultades o la mayor seguridad y satisfacción. Pero al hacerlo, el ejér- cito que avanza se debilita y si hallare dificultades en su camino, volve- rá a los puntos donde dejara los núcleos más fuertes de tropas de ocupación.

Las fijaciones se deben a la disposición innata, los factores constitu- cionales y la experiencia, que forman una serie complementaria. Sabe- mos poco de los factores hereditarios y congénitos, pero sí sabemos que las satisfacciones excesivas en un punto dado del desarrollo favorece- rán la fijación. Hay renuencia a renunciar a las satisfacciones grandes, sobre todo cuando están combinadas con un sentido de seguridad. Un niño que recibe mucha estimulación anal-erótica a causa de la exage- rada preocupación de su madre por sus actividades anales no sólo reci- be mucho placer sensual sino que además tiene la seguridad de la apro- bación materna. Opinaba Fenichel que las frustraciones excesivas tam- bién pueden ser causa de fijaciones (1945a, p. 65). Sostenía que una fijación puede deberse a (a) la esperanza prolongada de que al final se obtendrá la ansiada satisfacción y (b) a que la frustración favorece la represión de las pulsiones implicadas e impide su avance. Las com- binaciones de satisfacción y frustración excesivas y cambios particular- mente abruptos de una a otra favorecen la fijación.

Regresión y fijación son interdependientes (A. Freud, 1965, p. 96). No obstante, debe tenerse presente que la fijación es un concepto de desarrollo y la regresión es uno defensivo. Mi propia experiencia clíni- ca no está de acuerdo con las formulaciones de Fenichel acerca de las causas de fijación y regresión. Yo he observado que las fijaciones las cau- san principalmente las satisfacciones excesivas y que la regresión se pone en marcha por el dolor o peligro excesivos. Uno no se apega a alguna satisfacción ausente a menos que haya un recuerdo de placer excesivo relacionado con ella. Esto puede ser así sólo en sentido relati- vo. La satisfacción más avanzada es demasiado peligrosa y la más re- trasada es demasiado insuficiente. Por eso, el punto de fijación es el más satisfactorio, porque ofrece la mejor combinación de satisfacción y seguridad.

Motiva la regresión la huida del dolor y el peligro. Esto parece cierto siempre que se trata de regresión patológica. El paciente que renuncia a su amor y rivalidad edípicos, su masturbación y su orgullo fálico y exhibicionista y se vuelve otra vez apagadamente desafiante, despecha- damente sumiso, orientado hacia lo excrementicio y obsesivo, es un caso de éstos. Si la satisfacción desempeña un papel en la regresión, es por- que produce angustia traumática. Si la satisfacción no se hace traumá- tica, causará una fijación en el nivel edípico y no una regresión.

La regresión puede producirse en función de las relaciones de objeto y en relación con la organización sexual (Freud, 1916-7, p. 341; 327). También puede entenderse en términos tópicos, como el paso del pro- ceso secundario al primario. Gill (1963, p. 93) cree que esto implica también una regresión estructural, una regresión en la función percep- tiva del Yo, que se manifiesta trasformando los pensamientos en imá- genes visuales. Winnicott (1955, pp. 283, 286) afirma que el aspecto más importante de la regresión es la regresión de las funciones del Yo y las relaciones de objeto, particularmente en dirección del narcisismo primario.

El estudio que hace Anna Freud (1965, pp. 93-107) de la regresión es el más completo y sistemático. Dice que la regresión puede darse en las tres estructuras psíquicas; puede afectar al contenido psíquico así como al funcionamiento; y puede influir en el objetivo instintual, las representaciones de objetos y el contenido de la fantasía. (Yo añadi- ría la zona erógena y la imagen de sí mismo a esta lista.) Las regresio- nes del Ello son más tenaces y adhesivas, mientras que las regresiones en términos de las funciones del Yo son a menudo más transitorias. La regresión temporal en las funciones del Yo es parte del desarrollo normal del niño. En el proceso de maduración, la regresión y la pro- gresión alternan y obran recíprocamente una en la otra.

La regresión ocupa una posición especial entre las defensas y parece haber alguna duda acerca de si en realidad su lugar está entre ellas (A. Freud, 1936; Fenichel, 1945a; Gill, 1963). Pero no cabe duda de que el Yo emplea la regresión en muchas formas para fines de defensa y resistencia. El papel del Yo es algo diferente en relación con la regre- sión. En general parece que el Yo es más pasivo que en otras operacio- nes defensivas. Con mucha frecuencia se pone en marcha la regresión por una frustración de los instintos en un nivel dado, que mueve las pulsiones a buscar salidas en una dirección retrógrada (Fenichel, 1945a, p. 160). Pero en ciertas condiciones, el Yo tiene la capacidad de regu- lar la regresión, como lo hace en el sueño, en el chiste y en algunas actividades creadoras (Kris, 1950, pp. 312-13). De hecho, en la salud mental y sobre todo en la sensibilidad a los aspectos psicológicos se ne- cesita que las funciones primitivas complementen las más altamente di- ferenciadas (Hartmann, 1947; Khan, 1960; Greenson, 1960). Como con todas las defensas, es importante discrindfiar entre las regresiones relativamente más patógenas y las adaptativas.

Importa también tener presente que la regresión no es un fenómeno total, que lo abarque todo. Por lo general vemos regresiones selectivas. Un paciente puede regresar en ciertas funciones del Yo y no en otras.

96 LA RESISTENCIA O bien puede haber mucha regresión en términos de objetivos instin- tuales y relativamente poca en términos de relaciones de objeto. Lo "de- sigual" de la regresión es un concepto muy importante en la práctica clínica (A. Freud, 1965).

Esta discusión tiene importantes implicaciones en términos de pro- ceso terapéutico. Para la terapia psicoanalítica, la regresión es necesa- ria... y ciertamente nuestro encuadre y nuestra actitud facilitan ese fe- nómeno (véase capítulo 4; también Menninger, 1958, p. 52). De todos modos, muchos analistas piensan en una cantidad óptima de regresión. Escogemos los pacientes que en su mayor parte pueden regresar sólo temporal y parcialmente. Pero hay alguna diferencia de opinión al res- pecto. Por ejemplo, Wexler (1960, pp. 41-2) advierte que se tenga cui- dado con procedimientos como la asociación libre, que conducirá a cier- tos pacientes bordeline o limítrofes al desapego objetal mientras que Win- nicott (1965, p. 287) piensa que la misión del analista es favorecer una regresión total inclusive en un paciente psicótico.

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