14 CAPÍTULO II
MARCO TEÓRICO
En este capítulo se establecen los antecedentes, los cuales son trabajos que fueron tomados como referencia para la realización de la presente investigación, de igual forma se presentan algunas fuentes o bases teóricas de la literatura existente en el medio que sirven como punto de referencia o contrastación para entender las variables objeto de estudio gestión de la seguridad alimentaria y desarrollo sustentable, seguidamente se muestra la operacionalización, en donde se efectuó un abordaje conceptual y operativo para soportar y fundamentar la investigación.
1. ANTECEDENTES DE LA INVESTIGACIÓN
Con relación a la variable objeto de estudio gestión de la seguridad alimentaria se presenta el resumen de algunos trabajos; tesis doctorales y artículos, que sirven de antecedentes para el desarrollo de la presente investigación:
Como primer antecedente se presenta la investigación realizada por Ramos y Gonzalez (2014) en su artículo denominado “Un acercamiento a la seguridad alimentaria y nutricional desde los gobiernos locales” la cual tuvo como objetivo; analizar el proceso de gestión de la seguridad alimentaria y nutricional desde los gobiernos locales, proporcionando algunas reflexiones sobre el estado en cuestión. Como metodología se utilizaron métodos tales como: Método histórico, Método sistémico estructural y el hipotético - deductivo, así como los procedimientos lógicos del pensamiento de análisis y síntesis, inducción y deducción, con el auxilio de las técnicas del análisis documental.
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Los principales hallazgos que se encontraron fueron: La gestión de la seguridad alimentaria y nutricional es un aspecto determinante del desarrollo socioeconómico de una considerable complejidad, en el que intervienen una multitud de factores, ambientales, económicos, políticos, culturales, tecnológicos, jurídico-legal, así como el tejido social e institucional. De ahí que este concepto se integre de varios componentes, todos íntimamente relacionados; disponibilidad alimentaria, acceso, estabilidad de los suministros y utilización biológica de los alimentos.
Adicionalmente, la seguridad alimentaria y nutricional se analiza a través de diversas escalas; internacional, nacional y local, pero es el nivel local el escenario por excelencia donde se pueden desarrollar esfuerzos sistemáticos y sistémicos en torno a los problemas más cercanos, más concretos y palpables, se pueden brindar soluciones más efectivas en función de las necesidades con un enfoque de participación social, siendo los gobiernos locales quienes tienen el papel más poderoso para encaminar, guiar y conducir este proceso desde el territorio.
Al estimular políticas y programas, crear mecanismos adecuados para establecer prioridades, elaborar, ejecutar y vigilar dichas políticas y planes para mejorar la gestión de la seguridad alimentaria y nutricional en plazos determinados, basándose en las potencialidades y trabajar sobre ellas, para revertir sus debilidades. Esta investigación se utilizará para contrastar los hallazgos sobre la variable gestión de seguridad alimentaria y asumir algunos indicadores para la variable en mención dentro de las bases teóricas de la presente investigación
Otro antecedente a considerar fue la investigación de Rodríguez (2013) la cual lleva por título “Implantación de un sistema de calidad y seguridad alimentaria BRC/IoP”, la cual tuvo como objeto la definición de un Sistema de Gestión BRC/IoP, o lo que es lo mismo, de calidad y seguridad alimentaria para envases y embalajes destinados a entrar en contacto con alimentos.
La investigación fue un caso práctico real, específico de una industria fabricante de envases para contacto alimentario directo, con unas características determinadas. La industria es una pequeña empresa, con una sola sede y 40 trabajadores, esta tiene implantado un sistema de calidad ISO 9001: 2008, como producto principal fabrica un tipo de envase, destinado a entrar en contacto directo con alimentos. Este envase esta formado por dos tipos de materiales: Cartón formado a partir de fibras vírgenes o plástico multicapa no reciclado.
Entre los resultados obtenidos con la implantación del sistema de calidad y seguridad alimentaria, se aseguró que los productos elaborados no causarán daño al consumidor, debido a la inocuidad de los envases y se establecieron pautas de prevención y control de la contaminación, todo esto centrado especialmente en aspectos relacionados con la higiene del producto, estado de las instalaciones, seguimiento y seguridad del proceso de producción. La investigación mencionada se refiere, por cuanto orientó la teoría para el objetivo identificar los elementos de la gestión de la inocuidad de los alimentos de los productores agrícolas en el centro del Departamento del Cesar.
Análogamente De Almeida (2013), en su tesis doctoral intitulada
“Evaluación de la seguridad alimentaria y gestión de riesgos en sistemas de ventas automáticas de alimentos y estudios asociados a los hábitos alimentarios”, cuyo objetivo fue realizar una evaluación Higiénico-sanitaria en las máquinas expendedoras de alimentos situadas en la isla de Gran Canaria; para ello se utilizaron fichas escritas, lista de chequeos, sistemas de evaluación de la higiene, exámenes de los manipuladores de alimentos y controles microbiológicos, adicionalmente la evaluación permitió, la identificación de los principales riesgos para la salud y la calidad higiénica de los productos que se venden en las máquinas expendedoras de alimentos.
La mayoría de los encuestados, que sirvieron de informantes claves, fueron españoles y portugueses de peso normal (IMC = 23,2 ± 3,3), haciendo hincapié en que las personas obesas consumen más productos de estas máquinas expendedoras que los individuos de peso normal. También se destaca el hecho de que entre las poblaciones estudiadas en esta tesis, la española mostró una mayor prevalencia de sobrepeso (20,4%) en comparación con la portuguesa (7%). También se llevó un análisis de la composición nutricional de los diferentes alimentos disponibles en la expendedora y se observó que los resultados de dicho análisis contrasta con la recomendación de la OMS, CDO y Eurodiet, en donde estos alimentos tienen un alto contenido de sodio, grasas saturadas y energía
Como resultados importantes se encontró que a pesar de la evaluación global favorable logrado tanto por las máquinas como por los manipuladores de alimentos, se señala que el déficit en la calidad puede deberse a la temperatura del transporte que llevan los alimentos perecederos, la cual no es fija, así como el hecho de que algunas máquinas expendedoras no tienen una temperatura de refrigeración óptima versus lo que dice la etiqueta de los alimentos. Este estudio será de gran aporte para el desarrollo de la dimensión elementos de la gestión de la inocuidad de los alimentos
En otro orden de ideas, Chong (2011), en su tesis titulada “Diseño de un modelo de gestión para el desarrollo sostenible y competitivo de las pequeñas unidades agrícolas rurales del Perú. Una experiencia aplicada en el valle de Virú” la cual tuvo como propósito el desarrollo de una entidad autónoma; asimismo, la integración de los tres sectores (público, privado y académico) para garantizar el aprovechamiento de los recursos de manera sostenible y competitiva, basado en el desarrollo de la vocación agropecuaria, el recurso hídrico, el parque tecnológico, las actividades no tradicionales (turismo, acuicultura) y la gestión pública.
La agricultura en el valle de Virú refleja el panorama descrito. Virú es un centro comercial con fácil acceso a las vías de comunicación (carretera Panamericana, puerto de Salaverry), hay grandes empresas dedicadas a la exportación y con un proyecto de irrigación de gran envergadura (proyecto especial Chavimochic). A pesar de estas ventajas, los agricultores de Virú tienen poco acceso al mercado nacional e internacional debido a una limitada planificación, bajo nivel de integración, acceso restringido a la información, pronósticos incorrectos de la demanda por la falta de información (demanda, órdenes, promociones), altos costos de transacción y distorsión en la actividad empresarial (Escobal, 2000).
El contexto genera desigualdades económicas en la zona. Entre los pequeños y grandes agricultores, hay diferencias por el poder de negociación y la falta de integración, por la gran variabilidad en las órdenes de producción y por el nivel inadecuado de todos sus flujos como personal, productos, maquinarias, capital y otros.
Se aplicó un enfoque metodológico mixto por su carácter multidisciplinario, con “diferentes aproximaciones al estudio de un fenómeno” (Hernández Sampieri Fernández-Collado y Baptista, 2010).
En conclusión la metodología del estudio, los instrumentos, estudio de los antecedentes y los talleres de asociatividad permitieron comprobar la hipótesis general: la integración, la competitividad y el desarrollo sostenible son los factores determinantes de un modelo de gestión empresarial que permitirá el desarrollo productivo de las pequeñas unidades agrícolas en el valle de Virú.
También este estudio en el valle de Virú permitió validar el modelo de gestión empresarial para impulsar el desarrollo productivo en el valle: el desarrollo sostenible de las pequeñas unidades agrícolas se sostiene en cinco columnas, componentes de la integración y competitividad: desarrollo
de la vocación agropecuaria, desarrollo del recurso hídrico, desarrollo del parque tecnológico, desarrollo de actividades no tradicionales y el desarrollo de la gestión pública; apoyadas el desarrollo sostenible con el equilibrio entre el sector público, privado y académico.
En relación a la segunda variable, como primer antecedente, se muestra la investigación presentada por Álvarez y otros (2014), quienes realizaron una investigación en torno a la “Innovación en el contexto de un nuevo modo de desarrollo: Una visión gerencial con pensamiento complejo”. En un cambio de época donde coexisten visiones del mundo en conflicto y con el deterioro y degradación del planeta como consecuencia de la intervención del hombre, se despierta el interés por desplegar una visión gerencial con pensamiento complejo para la innovación en el contexto de un nuevo modo de desarrollo.
Abordada cualitativamente con una postura constructivista y una ontología constitutiva, el método utilizado fue el hermenéutico y la técnica de recolección de información fue la entrevista a profundidad aplicada a tres gerentes.
El estudio pone de manifiesto, la necesidad del abordaje de la innovación contextualizada en el marco del desarrollo, desde el punto de vista de la complejidad; lo cual constituye un referencial epistemológico en la concepción de las relaciones hologramáticas planteadas para el análisis de la propuesta planteada.
Por otro lado, Nava (2013), en su tesis doctoral intitulada Gestión del conocimiento como estrategia para el desarrollo sustentable de empresas industriales” cuyo objetivo fue analizar la gestión del conocimiento como estrategia para el desarrollo sustentable de las empresas industriales en la Costa Oriental del Lago. Las variables se sustentaron con los aportes de Tello (2007), Martínez (2007), Díaz (2010), Valero (2010), González (2010), entre otros. Metodológicamente, se contextualizó en la tendencia epistemológica cuantitativa-positivista, de índole analítica, con diseño de
campo, no experimental, transeccional. La población estuvo conformada por 21 gerentes que laboran en las empresas industriales de la Costa Oriental del Lago. Se diseñó un cuestionario, contentivo de 51 ítemes y cinco alternativas de respuesta. La validez del instrumento se determinó a través de la técnica de juicio de expertos; y mediante el coeficiente de Cronbach arrojando valores de 0.84. Para la confiabilidad se utilizó el método de estadística de las dos mitades y la corrección de Spearman-Brown, arrojando un valor de 0,8743.
Se concluye que la gestión del conocimiento dentro del contexto de estudio constituye una estrategia que permite a las organizaciones generar un desarrollo sustentable, por lo tanto, se emplea el proceso y los factores que intervienen dentro de estas acciones, lo cual contribuye a fortalecer una calidad de vida, salud y seguridad, valores, conciencia del entorno; por ello, si las empresas se encuentran comprometidos con su entorno, lograrán una efectividad den sus funciones sociales. Este estudio será de gran aporte para el desarrollo de la variable desarrollo sustentable tanto en la teoría como en la construcción del instrumento
En otro orden de ideas, Ruiz (2015), en su trabajo de tesis doctoral intitulada Fractalidad Hologramática para el desarrollo sustentable: Parque Científico Tecnológico Universidad Nacional Experimental Francisco de Miranda”. Se pretendió diseñar una propuesta de modelo de este tipo de organización, con fundamento en el análisis de los fractales, a través de su consideración como objetos complejos; permitiendo la generación de nuevos parámetros de pensamiento, basados en relaciones hologramáticas que consideren el ordenamiento y planificación del territorio como una fractalidad política, social, económica, en la búsqueda permanente de una relación sustentable entre desarrollo y espacio físico, para optimizar armoniosamente el aprovechamiento de las regiones, en adición a las capacidades vinculadas a las potencialidades locales. Desde un enfoque neopositivista, se
caracterizan políticas públicas, contrastando las diferentes visiones de los actores involucrados.
El diagnóstico realizado hace innegable, el requerimiento de una mayor articulación de las organizaciones del estado, para ello, es importante que se ejerza el liderazgo desde una sola entidad que acople la gestión de las otras, de forma coordinada. Se genera por último, el diseño de un PCT considerando dos enfoques: el primero, un modelo novedoso de gestión de la innovación concebido en base a los aportes del Modelo de la Triple Hélice (Etzkowitz y Leydesdorff, 2000) y el Modelo Tetraédrico de la Innovación (Echeverría, 2000); el segundo, el proyecto básico de diseño de un PCT con una morfología urbana producto de la geometría fractal. Este estudio será de gran aporte para el desarrollo de la variable desarrollo sustentable
De otra manera, Nava (2015), en su tesis doctoral intitulada “Gerencia social como fundamento del desarrollo sustentable en el sector carbonífero binacional colombo – venezolana”. Esta investigación tiene como objetivo analizar la gerencia social como fundamento del desarrollo. Para lograr tal propósito, se utiliza el enfoque epistemológico positivista y mixto, apoyado en autores como: Mokate y Saavedra (2006); Klisksberg (2010), Francés (2006), Pizzolante (2010), Garmendia, Salvador, Crespo y Garmendia (2010) entre otros. Fue de tipo explicativa, con diseño no experimental, transeccional y de campo.
La población estuvo conformada por 20 sujetos que laboran en las empresas carboníferas colombo-venezolanas. Se realizó un censo poblacional, la técnica de encuesta, elaborándose como instrumento dos cuestionarios, tipo escala Likert, con cinco alternativas de respuestas:
Siempre, Casi Siempre, Algunas Veces, Casi Nunca y Nunca. La validez de contenido se obtuvo consultando la opinión de 10 expertos en el área de análisis, a su vez, la confiabilidad del instrumento fue calculada con el
coeficiente Alpha de Cronbach, reflejando valores de 87% y 89%
respectivamente, reflejando confiabilidad muy alta.
El análisis de los resultados se realizó por medio de la estadística descriptiva, mediante el cálculo de frecuencias absolutas y relativas, así como promedios por indicadores, dimensiones, así como de las variables. Se concluyó que las empresas carboníferas no identifican, un patrón de cultura y valores sociales, lo cual hace que estas no asuman su responsabilidad social como un elemento preponderante para estimar la inserción de la empresa al contexto social que le permita a la misma, sistematizar con su entorno, empoderarse de la necesidad social e interactuar con lo colectivo, generando así posiciones encontradas donde los sujetos del contexto social no asumen la empresa como parte de ella, sino como generadora de situaciones divergentes con afectación social. Este estudio será de gran aporte para el desarrollo de la variable desarrollo sustentable y de las dimensiones elementos económicos y ambientales del desarrollo sustentable
Análogamente, Villadiego (2011), en su tesis “Modelo de Gestión Urbana para la sustentabilidad del desarrollo territorial en comunidades marginales ubicadas en zonas costeras del Caribe colombiano. Caso La Boquilla”, en la cual se propuso generar un modelo de gestión urbana para la sustentabilidad del desarrollo territorial, en donde las voluntades políticas de los actores se activan a favor de dicho desarrollo y la sustentabilidad del mismo, garantizando la participación de la comunidad como objeto y sujeto activo y participante en la misma; donde además, se integran de manera directa, los modelos de desarrollo alternativos, tanto económico como ambientales; en donde la naturaleza, lo humano y lo material están integrados armónica y equilibradamente, en un nuevo modelo de gestión urbana para la sustentabilidad del desarrollo territorial en zonas costeras del Caribe colombiano, caso La Boquilla.
El objetivo fundamental del trabajo estuvo dirigido a diseñar un modelo de gestión urbana apropiado y apropiable para la sustentabilidad del desarrollo territorial para la implementación de las determinaciones del Plan de Ordenamiento Territorial, en comunidades marginales costeras., queriéndose enfatizar en el logro de un modelo de desarrollo alternativo urbano, en el que se propicie una propuesta de articulación cultural, económica, ambiental y política de los habitantes en su territorio. La línea metodológica propuesta parte de lo general a lo particular, es decir, del conocimiento global del territorio de la Costa Atlántica y sus regiones administrativas asociadas para luego situarse en las problemáticas concretas de cada comunidad.
Esta propuesta aporta un modelo de gestión urbana teórico práctico, en la cual la población participa como objeto y sujeto activo de las transformaciones del territorio, permitiendo de esta manera una articulación sociocultural, económica y urbana ambiental, que se adapta a las características autóctonas del mismo.
2. BASES TEÓRICAS
En este punto se incluyen las referencias teóricas de la investigación relacionadas con las variables de la misma, destacando consideraciones sobre seguridad alimentaria, soberanía alimentaria, gestión de la seguridad alimentaria y desarrollo sustentable, el autor quiso abordar sobre seguridad alimentaria y soberanía alimentaria antes de describir la gestión de la seguridad alimentaria, primera variable de estudio
2.1. SEGURIDAD ALIMENTARIA
El concepto de seguridad alimentaria ha reflejado cambios en los últimos 30 años, asociados estos a los cambios del pensamiento normativo oficial (Clay, 2002; Heidhues et al., 2004). El mismo fue creado a mediados de los años 70, cuando la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (1974)
definió la seguridad alimentaria desde el punto de vista del suministro de alimentos; en 1983, la FAO concentró la definición en el acceso a los alimentos, lo que condujo a una definición basada en el equilibrio entre la demanda y el suministro de la ecuación de la seguridad alimentaria.
Posteriormente, esta definición fue revisada y se incluyó en la seguridad alimentaria a las personas y los hogares, además de las regiones y los países. En 1986, en el Informe del Banco Mundial sobre la pobreza y el hambre (Banco Mundial, 1986), se concibió el concepto de inseguridad alimentaria (Clay, 2002). El informe distingue entre la inseguridad alimentaria crónica, asociada a problemas de pobreza continua o estructural y a bajos ingresos, y la inseguridad alimentaria transitoria, que supone períodos de presión intensificada debido a desastres naturales, crisis económica o conflicto.
La teoría de Sen (1981) sobre la hambruna, complementó la posición del banco mundial (1986). Este autor destaca el efecto de los derechos personales en el acceso a los alimentos, es decir, la producción, el trabajo, el comercio y la transferencia de los recursos básicos. Por otro lado, la definición generalmente aceptada de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación (1996) da mayor fuerza a la índole multidimensional de la seguridad alimentaria e incluye el acceso a los alimentos, la disponibilidad de alimentos, el uso de los alimentos y la estabilidad del suministro.
En el ámbito académico la seguridad alimentaria incluye los conceptos de vulnerabilidad, afrontar riesgos y gestión de riesgos. En pocas palabras, conforme queda en el pasado el nexo entre seguridad alimentaria, hambruna y malas cosechas, gana terreno el análisis de la inseguridad alimentaria como producto social y político (Devereux 2000).
En 1996, la adopción formal del Derecho a una alimentación adecuada marcó un hito en los resultados obtenidos por los delegados asistentes a la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, en esta cumbre se señaló la
posibilidad de un concepto de la seguridad alimentaria basado en los derechos. Actualmente más de 40 países han consagrado el derecho a la alimentación en su constitución, y la FAO estima que 54 países podrían instaurar este derecho (McClain-Nhlapo, 2004).
En 2004, bajo el patrocinio del Consejo de la FAO, un grupo de trabajo intergubernamental elaboró un conjunto de directrices de aplicación voluntaria en apoyo a la realización gradual del derecho a una alimentación adecuada en el ámbito de la seguridad alimentaria nacional. Por todo lo dicho anteriormente, la (FAO, 2006), define la seguridad alimentaria como la disponibilidad suficiente y estable de los alimentos básicos en el ámbito nacional e internacional para el desarrollo económico y social de la nación
CUADRO 1
Evolución histórica del concepto de seguridad alimentaria y sus basamentos
AUTORES BASAMENTO
Cumbre Mundial sobre Alimentación (1974)
Suministro de alimentos.
FAO (1983) Acceso a los alimentos
Banco Mundial (1986) Inseguridad alimentaria
Sen (1981) Derechos personales sobre el acceso a los alimentos
Cumbre Mundial sobre la Alimentación (1996)
Acceso a los alimentos, la disponibilidad de alimentos, el uso de los alimentos y la estabilidad del suministro. Además de ser un derecho que tienen las personas
Devereux (2000) Vulnerabilidad, afrontar riesgos y gestión de riesgos
FAO (2006) Disponibilidad y estabilidad de los alimentos en el ámbito nacional e internacional para el desarrollo económico y social de la nación Fuente: Elaboración propia (2018)
2.2 GESTIÓN DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA
Antes de describir la gestión de seguridad alimentaria, cabe resaltar lo siguiente, la alimentación, por motivos de supervivencia, ha sido considerada como un derecho fundamental de responsabilidad colectiva, el cual fue reconocido internacionalmente por las Naciones Unidas, en la Declaración Universal de los derechos humanos en diciembre de 1948, en su Artículo 25.1, en donde se plantea que; "toda persona tiene derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y en especial la alimentación" (Organización de Naciones Unidas (ONU), 2000).
Este planteamiento se hace difícil ya que la humanidad afronta tres grandes problemas que se interrelacionan entre si y comprometen el futuro de la misma, estos son: La alimentación, la energía y el medio natural, debido a esto se requiere la máxima prioridad y atención de los órganos competentes” (Bu Wong, Betancourt, Hernández, y Rego, 2008).
La integración de todos los elementos mencionados con anterioridad conlleva a la afirmación que la seguridad alimentaria es un proceso en el que intervienen una multitud de factores, por lo que planificar, organizar, dirigir y controlar, se torna complejo y se hace necesario conocer el proceso para garantizar su gestión.
En el conocimiento del término de seguridad alimentaria es importante la evolución que ha tenido el concepto de la misma, a mediados de la década del 70 debido a una escasez global de alimentos, se convoca a la Primera Cumbre Mundial de la Alimentación (1974) efectuada por la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), donde se analiza la situación existente solo desde el punto de vista de la producción y del suministro de los alimentos (Maletta & Gómez, 2004).
Además se enfatiza la no dependencia de la seguridad alimentaria de las importaciones de alimentos del país, este debería producir todos los alimentos (o al menos los alimentos básicos) que requiere su población, sin
recurrir a la importación, pero la producción interna no es tan segura, esta depende sobre todo de las condiciones climáticas, y está afectada por sequías, inundaciones, plagas y otros problemas que pueden causar fuertes fluctuaciones de un año al otro, por tanto un déficit inesperado de producción en el país puede compensarse con un incremento de las importaciones (Maletta, 2003).
Otra deficiencia que se puede agregar a lo anteriormente planteado, es que la seguridad alimentaria es abordada de forma global sin hacer referencia a las personas de manera individual o de las familias, además de no analizar el acceso a estos alimentos, la variedad, la calidad, la utilización biológica que cada persona haga de ellos (Torres, 2003; Salcedo, 2005).
Otro aspecto a considerar, en el conocimiento del termino de seguridad alimentaria, es la percepción del mismo en los años 80, el cual pasó de una visión macro a un análisis micro de la vulnerabilidad, en función de las
“titularidades o derechos”, como lo afirma Sen (1981), muchas hambrunas habían ocurrido sin que existiese un déficit de alimentos a nivel mundial o incluso en el país afectado. El acceso a los alimentos depende de los ingresos, los derechos o títulos de los individuos o familias poseen para satisfacer sus necesidades alimentarias, los activos con que cuentan y el entorno social e institucional (Maletta & Gómez, 2004).
La Seguridad Alimentaria se convirtió en el tema dominante y recurrente por diferentes organismos, instituciones, expertos, en diversas conferencias, talleres y reuniones internacionales, hasta que en la Cumbre Mundial de Alimentación en 1996 donde participaron 112 jefes de estado y los representantes de 186 países, se decide enunciar una nueva definición, vigente hasta nuestros días; Seguridad alimentaria, a nivel de individuo, hogar, nación y global, se consigue cuando todas las personas en todo momento tienen acceso físico y económico a suficiente alimento, seguro y nutritivo, para satisfacer sus necesidades alimenticias y sus preferencias, con el objeto de llevar una vida activa y sana (FAO, 1996).
Hoy en día, la terminología o concepto de seguridad alimentaria es aceptada por gran parte de los países y sociedad civil y ha servido como herramienta estructural de innumerables programas y proyectos de lucha contra el hambre. Reconocida además como el primero de los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) sobre un total de ocho; “Erradicar la pobreza extrema y el hambre” (FAO, 2000), como condición esencial para lograr los restantes ODM.
Una vez hecho el reconocimiento del termino de seguridad alimentaria a través de los años se podría decir que la gestión alimentaria es un proceso mediante el cual se facilita y se asegura que toda persona, en todo momento, tiene acceso a la alimentación necesaria para llevar una vida sana y activa.
2.2.1. Elementos de la gestión de la inocuidad de los alimentos
La inocuidad implica que un alimento no cause daño al consumidor cuando se prepara y/o consume de acuerdo con su uso previsto. En el caso de los elementos de la gestión de la inocuidad de los alimentos son el conjunto de aspectos orientados a garantizar la reducción o eliminación de las probabilidades de que se produzcan efectos adversos para la salud a través del consumo de alimentos. (Manual de Gestión del Sistema de Seguridad Alimentaria, 2010).
Igualmente el sistema de gestión de inocuidad de alimentos según la norma ISO 22000 (2005), es la parte del sistema de gestión de la organización u entidad, enfocada en demostrar su capacidad para la producción de alimentos de forma inocua, garantizando que el mismo no causara daños al consumo humano, para así satisfacer las necesidades, expectativas y requisitos de las partes interesadas, según corresponda.
2.2.1.1. Requisitos Generales
La organización o entidad debe establecer, documentar, implementar y mantener un sistema de gestión de inocuidad de los alimentos eficaz y lo
debe actualizar, cuando sea necesario, de acuerdo con los requisitos de esta norma. También debe definir el alcance de gestión de la inocuidad de los alimentos. Este alcance debe especificar los productos o categorías de productos, los procesos y lugares de producción. Adicionalmente, la organización o entidad debe:
• Asegurar que los peligros de inocuidad de los alimentos que se esperan ocurran, sean identificados, evaluados y controlados de manera que los productos no perjudiquen directa o indirectamente al consumidor
• Comunicar la información apropiada a través de toda la cadena alimentaria, acerca de asuntos de inocuidad relacionado con sus productos.
• Comunicar la información acerca del desarrollo, la implementación y la actualización de la gestión de inocuidad de los alimentos a través de la organización o entidad, en la medida necesaria para asegurar la inocuidad de los alimentos.
• Evaluar periódicamente el proceso de gestión de inocuidad de los alimentos y actualizarlo con la información mas reciente sobre los peligros relacionados con la inocuidad de los alimentos sujetos a control.
• Cuando una organización o entidad, decide obtener de fuente externa cualquier proceso que pueda afectar la conformidad del producto final, esta debe asegurar el control sobre estos procesos. El control de estos procesos contratados externamente se debe identificar y documentar (ISO 22000, 2005)
2.2.1.2. Documentación
Según la ISO 22000 (2005), la documentación referente a la gestión de la Inocuidad de los alimentos debe incluir:
• Declaraciones documentadas de una política de Inocuidad de los alimentos y objetivos relacionados
• Procedimientos documentados y registros.
• Documentos que la organización o entidad necesita para asegurar el eficaz desarrollo, implementación y actualización de la gestión de Inocuidad de los alimentos.
2.2.1.3. Comunicación Externa
Según la ISO 2200 (2005), para asegurar que hay información suficiente sobre aspectos concernientes a la Inocuidad delos alimentos a lo largo de la cadena alimentaria, la organización o entidad debe establecer, implementar y mantener disposiciones eficaces para la comunicación con:
• Proveedores y contratistas;
• Clientes o consumidores, en particular con relación a la información sobre el producto (incluyendo instrucciones sobre el uso previsto, requisitos específicos de almacenamiento y si es apropiado, vida útil), las consultas, los contratos o el manejo de pedidos, incluyendo las modificaciones, y retroalimentación de los clientes, incluidas las quejas de estos.
• Autoridades legales y reglamentarias,
• Otras organizaciones que tengan impacto o se vean afectadas por la eficacia o actualización del sistema de gestión de la Inocuidad de los alimentos.
La comunicación debe suministrar información sobre aspectos relativos a la Inocuidad de los alimentos de los productos de la organización que pueden ser relevantes para otras organizaciones en la cadena alimentaria.
Esto se aplica especialmente a los peligros conocidos para la Inocuidad de
los alimentos que necesitan ser controlados por otras organizaciones de la cadena alimentaria. Se deben mantener registros de las comunicaciones.
Todos los requisitos de la Inocuidad de los alimentos provenientes de autoridades legales y reglamentarias y de los clientes deben estar disponibles. El personal designado debe tener responsabilidad definida y autoridad para comunicar externamente información concerniente a la Inocuidad de los alimentos. La información obtenida a través de comunicación externa se debe incluir como elemento de entrada para la actualización del sistema y la revisión por la dirección.
2.2.1.4. Comunicación Interna
La organización o entidad, según la ISO 22000 (2005), debe establecer, implementar y mantener disposiciones eficaces para comunicarse con el personal acerca de asuntos que afectan a la Inocuidad de los alimentos.
Asimismo, con el fin de mantener la eficacia de la gestión de la Inocuidad de los alimentos, la organización o entidad debe asegurar que el personal es informado oportunamente de los cambios que se realicen en relación a la inocuidad de los alimentos, incluyendo pero no limitado a lo siguiente:
• Productos o nuevos productos.
• Materias primas, ingredientes y servicios.
• Sistemas y equipos de producción.
• Instalaciones de producción, ubicación de equipos, ambiente circundante.
• Programas de limpieza y saneamiento
• Sistemas de embalaje, almacenamiento y distribución.
• Nivel de calificación del personal y/o asignación de responsabilidades y autorizaciones.
• Requisitos legales y reglamentarios.
• Conocimiento concerniente a los peligros para la Inocuidad de los alimentos y las medidas de control.
• Requisitos de los clientes, del sector, y otros, que cumpla la organización o entidad.
• Consultas pertinentes de partes interesadas externas.
• Quejas que indican peligros relacionados con la Inocuidad de los alimentos asociados con el producto.
• Otras condiciones que tengan un impacto para la Inocuidad de los alimentos.
2.2.2. Componentes de la gestión de seguridad alimentaria
Elementos necesarios para el desarrollo de la producción y disponibilidad de alimentos, así como también el acceso, consumo y la utilización biológica de los mismos. (FAO, 2006). Según Salsedo (2005) los componentes de la seguridad alimentaria son cinco, todos íntimamente relacionados; estos son:
Disponibilidad alimentaria, Acceso, Estabilidad de los suministros, Utilización Biológica de los alimentos e Institucionalidad.
Cada uno de estos elementos estan en función de diversos factores que influyen, construyendo áreas potenciales de intervención de políticas, el componente institucionalidad recientemente añadido ha ganado una importancia determinante, por el carácter multisectorial de la seguridad alimentaria.
En otro orden de ideas, Cauca (2009), añade otro componente a los señalados por el autor antes en mención; el de Gestión Pública, el cual generalmente no se declara como un componente sino como una condición que se presume dentro de la acción de la sociedad y del Estado frente a sus deberes en la materia. A su vez (FAO/OMS, 2007), incluyen la calidad e inocuidad de los alimentos como otro componente.
2.2.2.1. Disponibilidad de alimentos
Comprende la existencia de cantidades suficientes de alimentos de calidad adecuada, suministrados a través de la producción del país, de las importaciones, del almacenamiento y de la ayuda alimentaria. (FAO, 2006).
En ese mismo orden de ideas, Pérez y Otros (2008) y Escribano, (2010), afirman que es la cantidad de alimentos disponibles a nivel nacional, regional y local; está relacionada con el suministro suficiente de estos frente a los requerimientos de la población y depende de diversos aspectos, como son el volumen de producción, reducción de las pérdidas poscosechas, el volumen de las importaciones y exportaciones, entre otros.
Esta disponibilidad está determinada por; la estructura productiva (agropecuaria, agroindustrial), sistemas de comercialización y distribución, almacenamiento, factores productivos (tierras, crédito, agua, tecnología, recurso humano), las condiciones ecosistémicas (clima, biodiversidad), políticas de producción y comercio, y conflicto sociopolítico (Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, 2012).
La disponibilidad es el componente de mayor relevancia en todos sus niveles. Esta debe garantizar la provisión suficiente, diversificada y oportuna de alimentos sanos, nutritivos y accesibles para la población; que, igualmente depende de una política de manejo eficiente de los recursos naturales, mejoras sustanciales en el campo de la producción y productividad agropecuaria, en uso de tecnologías, en la comercialización de los productos y en desarrollo de capacidades en los productores (CMSA Región Loreto, 2012).
2.2.2.2. Acceso a los alimentos
El acceso se refiere a la disponibilidad de alimentos para la población, así
como la posibilidad de pagar los precios de los alimentos requeridos para una adecuada alimentación (FAO, 2006). La suficiente disponibilidad de los alimentos no garantiza que las personas tengan un suficiente acceso a estos.
Una región o un país pueden contar con suficiente cantidad de alimentos para satisfacer las necesidades de sus habitantes, pero si los ingresos que éstos perciben son ínfimos no podrán acceder a esos alimentos. Es por ello que el acceso debe analizarse también desde una perspectiva económica, es decir, de ausencia de renta suficiente para adquirir alimentos con regularidad, calidad y dignidad, debido al elevado precio de los alimentos en el mercado o al bajo poder adquisitivo de la población.
La garantía del acceso a los alimentos requiere de las familias que no producen suficientes alimentos para cubrir sus necesidades tengan la posibilidad para adquirirlos, a través de capacidad de compra, generación y diversificación de sus ingresos, o por medio de transferencia de ingresos, subsidios de alimentos u otros. Desde este punto de vista, el alimento es un bien y el acceso al mismo depende de los mismos factores para determinar el acceso a otros bienes; es por ello que este elemento expresa un vínculo estrecho con la pobreza y la inseguridad alimentaria nutricional.
Este componente se refiere además al acceso de las personas a los recursos adecuados (recursos a los que se tiene derecho) la tierra, semillas y agua, conocimientos agrícolas, y encontrar el equilibrio adecuado entre alimentos cultivados para la venta y alimentos cultivados para consumo familiar, se entiende como el derecho de las personas a la alimentación, especialmente de los sectores sociales más vulnerables (niños, ancianos, y madres gestantes y lactantes), lo que incluye el acceso físico a los alimentos mejoras de ingresos económicos a través del empleo, diversificación de fuentes de trabajo y el acceso a activos productivos, los productores de alimentos necesitan crédito para comprar las semillas y necesidades, especialmente en los años en que los cultivos fracasan (Cauca, 2009).
2.2.2.3. Utilización
Está relacionada con el estado nutricional, como resultado del uso individual de los alimentos. Se refiere a la capacidad que poseen las personas para aprovechar los alimentos consumidos. (FAO, 2006), De otra manera, El consumo se refiere a que las existencias alimentarias en los hogares respondan a las necesidades nutricionales, a la diversidad, la cultura y las preferencias alimentarias. También tiene en cuenta aspectos como la inocuidad, la dignidad, las condiciones higiénicas de los hogares y la distribución con equidad dentro del hogar.
En el componente de consumo merece la pena detenerse para analizar el concepto de inocuidad. Debe distinguirse claramente la seguridad alimentaria de la inocuidad de los alimentos que en muchos países desarrollados se denomina también seguridad alimentaria. La inocuidad se refiere a todos aquellos riesgos asociados a la alimentación que pueden incidir en la salud de las personas, tanto riesgos naturales, como originados por contaminaciones, por incidencia de patógenos, o bien que puedan incrementar el riesgo de enfermedades crónicas como cáncer, enfermedades cardiovasculares y otras.
Para que los alimentos sean nutritivos han de contener las sustancias que el organismo requiere utilizar: carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales. Todos ellos deben de estar presentes en los alimentos en cantidades adecuadas, no insuficientes ni excesivas. La educación nutricional es esencial para promover el consumo de una dieta adecuada según las necesidades del organismo, por ello la importancia de incluir, sensibilizar, capacitar y comprometer a actores claves para el buen desempeño de este proceso en cada uno de sus componentes, en este caso instituciones de educación.
La utilización biológica está relacionada con el estado nutricional, como resultado del uso individual de los alimentos (ingestión, absorción y utilización) y el estado de salud, por tanto depende tanto del alimento propiamente(composición química, combinación con otros alimentos) como de la condición del organismo (salud, como el cuerpo aprovecha los alimentos), que pueden afectar la absorción y la biodisponibilidad de nutrientes de la dieta, o las condiciones de salud individuales que pueden provocar un aumento de los requerimientos nutricionales de los individuos.
Depende además de los entornos y estilos de vida, patrones de consumo, educación alimentaria y nutricional, nivel educativo, información comercial, publicidad, tamaño y composición de la familia, la situación nutricional de la población, la disponibilidad, calidad y acceso a los servicios de salud, agua potable, saneamiento básico de las viviendas y los centros urbanos (Ministerio de Desarrollo e Inclusión Social, 2012; FAO, 2007), aunque en la decisión de usar determinados alimentos el peso de la capacidad económica es determinante y la información que el consumidor tenga sobre los productos afectará también su decisión final (Menchú & Santizo, 2002), es por eso que se reitera el vínculo que existe entre cada uno de los componentes del concepto.
Estos procesos fisiológicos están fundamentalmente ligados a la calidad microbiológica de los alimentos, su contenido en nutrientes, agua, entre otras., poniendo en relieve la importancia de los insumos no alimentarios en la seguridad alimentaria (ERSA Región Cusco, 2012; Menchú & Santizo, 2002) o sea los alimentos deben tener una serie de características que aseguren que estos no representan un riesgo (biológico, físico o químico) para la salud.
Los aspectos relevantes para la calidad e inocuidad de los alimentos son;
la manipulación, conservación y preparación de los alimentos, la normatividad existente sobre la calidad de los alimentos, y la inspección, vigilancia y control, los riesgos biológicos, físicos y químicos (FAO & OMS,
2007). La inocuidad es una condición necesaria para que haya seguridad alimentaria, pero es un solo aspecto de la misma, puesto que no valdría de nada tener alimentos inocuos si no existen en cantidad suficiente o si la población no tiene acceso a los mismos.
De acuerdo con lo que plantea Marrero, (2004) “el consumo es el componente de mayor preocupación porque satisface una necesidad fundamental del ser humano y es donde se materializa la cantidad y calidad de los alimentos consumidos por los miembros del hogar, lo que determina el nivel de seguridad alimentaria y nutricional, o si la desnutrición o el hambre son realmente un problema”. Es el último eslabón de una cadena o ciclo que comienza por la sociedad, que necesita de alimentos, y termina en ella, atendida y satisfecha en sus necesidades alimentarias.
2.2.2.4. Estabilidad
El concepto de estabilidad se refiere tanto a la dimensión de la disponibilidad como a la del acceso de la seguridad alimentaria. (FAO, 2006).
En ese mismo orden de ideas, el concepto de estabilidad se refiere tanto a la dimensión de la disponibilidad como a la del acceso de la seguridad alimentaria. La estabilidad supone garantizar el suministro de alimentos continuo en el tiempo, y está relacionada con la identificación de grupos vulnerables a emergencias naturales, económicas y sociales, a través de la implementación de sistemas de alerta, información y comunicación (CMSA Región Loreto, 2012). Este componente debe ser la condición básica para garantizar que las intervenciones en SAN sean efectivas y perdurables.
Es necesario evaluar la existencia o el riesgo de inseguridad alimentaria, en el nivel regional, local y comunitario que pueden ser factores como condiciones demográficas, económicas, ambientales y de recursos naturales;
condiciones políticas, sociales y culturales. La estabilidad de la disponibilidad
de alimentos determina la posibilidad de que cada persona pueda acceder a una nutrición diaria balanceada según los estándares de la Organización Mundial de la Salud y las costumbres y cultura de cada país.
2.3. DESARROLLO SUSTENTABLE
En el desarrollo sustentable, la tendencia que se observa es la integración de elementos asociados a la dimensión ambiental con la económica, permitiendo de esta manera abordar de manera más eficaz algunos problemas asociados al desarrollo sustentable. Sin embargo, tal como lo señala la ONU (1999) el enfrentamiento con la perpetuación de las disparidades entre las naciones y dentro de las mismas, con el agravamiento de la pobreza, el hambre, las enfermedades, el analfabetismo y el continuo empeoramiento de los ecosistemas crean barreras para el logro de tal desarrollo.
En tal sentido, si se les presta más atención a lo relacionado con el medio ambiente y el desarrollo, se podrán satisfacer las necesidades básicas de la humanidad, elevar el nivel de vida de todos, conseguir una mejor protección en la gestión de los ecosistemas, para lograr un futuro seguro y próspero. De allí, para lograr una conjunción entre el desarrollo y el medio ambiente, se debe comenzar por centrar la producción de recursos en la población, abarcando cuestiones demográficas, mejoramiento de los servicios de salud, de educación de manera de poder comprender mejor el proceso de participación democrático ligado al mejoramiento de la administración de los recursos.
Los dos últimos propósitos han tenido las más altas prioridades según el informe manejado por la UNAM (2004), donde refiere que los elementos para el desarrollo sustentable pueden dividirse según las situaciones requeridas por los casos específicos, estos son para los elementos económicos se hace interesante e imprescindible abordar la pobreza, el desarrollo sustentable,
calidad productiva, la tecnología y la sustentabilidad; mientras que para los elementos ambientales se destacan el consumo y la sustentabilidad, política económica para el desarrollo sustentable.
Por ello es necesario concebir el desarrollo sustentable como un proceso que supone una construcción progresiva, que requiere la conciliación de objetivos que en ocasiones o durante ciertos períodos pueden ser incluso contradictorios, y que por tanto demanda una compleja elaboración social y técnica.
En otro orden de ideas, para Urquidi (2007), el desarrollo sustentable es el proceso dentro del cual se aprovechan los recursos tanto que proporciona el medio ambiente como dentro de una organización particular, logrando brindarle a sus integrantes una mejor calidad de vida, al mismo tiempo, velar porque los patrones de consumo actual no afecten el bienestar de las generaciones futuras. Dependiendo de las prioridades asignadas por los gobiernos, las empresas y la población en su conjunto, cada país aplicará sus propias estrategias para alcanzar el desarrollo sustentable.
Adicionalmente, Jaramillo (2008) señala que el desarrollo sustentable implica diversos aspectos relacionados con la naturaleza y las múltiples órdenes, considerándose el término desarrollo, como el acto de acrecentar, dar incremento a una actividad de orden físico, intelectual o moral, bien el acto de progresar, crecer desde la perspectiva económica, social, cultural en conjunto con las comunidades.
Es así como el proceso de sustentabilidad de acuerdo a Garcés (2009), se caracteriza por el principio de la satisfacción de las necesidades del presente sin ir al deterioro de las capacidades futuras para satisfacer sus propias necesidades, es decir, se traduce en la posibilidad de promover la implementación de estrategias que se califiquen como sustentable, con el objeto de mejorar la calidad de vida, la cual influirá a su vez en un desarrollo
económico, social y ambiental favorable y no transgreden posniveles de tolerancia para garantizar su reproducción y así no influir en los impactos y la distribución equitativa de los beneficios y bondades de estos procesos.
La posición de los autores anteriormente mencionados se pueden resumir en: Existen dentro del desarrollo sustentable dos elementos integrados, los económicos y los ambientales, así mismo el desarrollo debe velar por la gestión de los ecosistemas, de manera de satisfacer las necesidades básicas de la humanidad, elevar su nivel de vida, para lograr un futuro seguro y próspero. De igual manera, el desarrollo sustentable es el acto de acrecentar, dar incremento a una actividad de orden físico, intelectual o moral, el acto de progresar, crecer desde la perspectiva económica, social, cultural en conjunto con las comunidades.
2.3.1 Elementos económicos del desarrollo sustentable
Se han propuesto, según Garmendia, Salvador, Crespo y Garmendia (2010), algunos principios operativos para concretar el enfoque del desarrollo sustentable, de tal forma que se abran lineamientos que reorienten las políticas. En el caso del ambiente, del cual forma parte los productores agrícolas, contexto de esta investigación, los aspectos básicos serían:
Expandir los procesos productivos y de consumo con recursos renovables hasta una explotación consistente con su capacidad regenerativa; permitir la generación de desechos de los procesos de producción y consumo, sólo hasta un nivel compatible con la capacidad que tienen los ecosistemas para asimilar tales desechos; mantener la utilización de los recursos no renovables al nivel de la creación de sustitutos, que no alteren la capacidad renovable de asimilación del ambiente.
A los principios antes mencionados se le agregarían los elementos que definen la sustentabilidad social, son estos: Lograr condiciones de vida que permitan la superación de la pobreza, de acuerdo a los estándares
aceptados nacionalmente, y de acuerdo a mínimos humanos adoptados globalmente; alcanzar los grados de equidad, en términos de ingreso, oportunidades, participación política y social compatibles con la superación de la pobreza.
Ambos grupos de principios, ambientales y sociales, no son fácilmente cuantificables, o al menos no se pueden generalizar para cualquier tipo de condiciones. Los tres primeros se refieren, al deterioro del ambiente, los recursos, los servicios ambientales, estos remiten al problema de los niveles de deterioro y agotamiento permisibles a partir de la intervención humana.
Si se considera al deterioro o a la calidad ambiental, su nivel depende del uso de recursos y de las formas de explotarlos, esto es, de los niveles de producción y consumo, de la calidad de las tecnologías aplicadas en los procesos respectivos y de los esfuerzos realizados en la restauración y conservación del ambiente.
A un grado de desarrollo económico determinado, el nivel final e intermedio del consumo depende de la población total y del consumo promedio por persona. En consecuencia, la calidad ambiental depende del tamaño de la población, su consumo por habitante y las tecnologías empleadas en los procesos de producción y consumo.
En la relación antes en mención, no se introduce explícitamente el grado de desigualdad social, sea a través del ingreso o del consumo, o más bien se considera como algo dado, al igual que el propio nivel de ingreso. El concepto de pobreza no se entiende sólo como un estado material, determinado por el volumen de bienes y servicios consumidos y/o poseídos, es decir, no se refiere sólo al producto o ingreso por habitante. Esto es algo que el propio debate sobre desarrollo económico ha dejado claro desde hace mucho tiempo.
También es claro que los bienes y servicios producidos no determinan por sí mismo el nivel de vida, dado que las desigualdades suponen consumos
bien diferenciados por grupos o sectores sociales. Además, diversos elementos contribuyen a modificar la calidad de vida de las personas, entre otros la propia calidad del entorno ambiental.
Sin embargo, tampoco cabe duda que existe una base productiva mínima sin la cual difícilmente se puede acceder a los bienes y servicios con los cuales cubrir las necesidades fundamentales materiales y no materiales. Aún en una concepción alejada de las visiones economicistas clásicas, que otorgue mayor relevancia a los elementos sociales y no materiales del modo de vida, se tendría que aceptar que el derecho a la vida supone ciertas condiciones de disponibilidad y acceso a bienes que resultan de la intervención humana en ambiente, es decir, de los procesos productivos.
Por ello, si la referencia básica del desarrollo sustentable es la superación de la pobreza sin deterioro o con el menor deterioro posible, resulta ineludible discutir qué tipo de crecimiento económico puede ser aceptado en el marco de la sustentabilidad.
De acuerdo a Mokate y Saavedra (2008), la mayoría de las explicaciones sobre pobreza y ambiente han partido de vincular el deterioro ambiental principalmente o incluso con el crecimiento demográfico y la pobreza. Como alternativa a la relación lineal y causal pobreza + deterioro es conveniente diferenciar entre diversos casos que suponen distintas relaciones entre niveles de vida y deterioro ambiental, ejemplo de esto sería una situación en la que el bajo nivel de vida induce la sobreexplotación de recursos, y al paso del tiempo este deterioro también se traduce en un menor potencial productivo.
De la misma manera, el caso de contextos urbanos en los que la falta de servicios o la carencia de recursos económicos propicia insalubridad, exposición más abierta a los agentes contaminantes entre otros, igualmente, aquellos casos en los que la pobreza, es una causa inmediata del deterioro
ambiental por la inadecuación de políticas, mercados, instituciones o tecnologías.
2.3.1.1 Pobreza
Al respecto Provencio (2006), señala que la superación de la pobreza es uno de los elementos centrales del enfoque del desarrollo sustentable, aunque éste no haya realizado aportes novedosos sobre las políticas concretas para lograr dicho propósito. En lo que al tema de pobreza se refiere el enfoque no destaca por su novedad, ya que tradicionalmente las formulaciones sobre el desarrollo han tenido como punto de partida el objetivo de mejorar los niveles de vida.
De allí que, las diferencias radican en el énfasis que reciben unas u otras políticas específicas para lograrlo, en el diagnóstico de sus causas económicas, sociales, políticas o de otra índole, en las vinculaciones entre desigualdad y pobreza, en el diseño de las estrategias y en otros aspectos más. Al respecto Pizzolante (2010), refiere otros enfoques, en donde se han dado más relevancia al tema de la pobreza y lo han abordado con más profundidad. Dentro del contexto del desarrollo sustentable, la pobreza esta referida a su vinculación con el ambiente y, más concretamente, con los recursos naturales y los servicios ambientales.
Aparentemente, en su aproximación más general, el enfoque coloca en un mismo nivel de prioridades la superación de la pobreza (la satisfacción de las necesidades de la presente generación) y la preservación del ambiente (no comprometer la capacidad de las generaciones futuras para satisfacer sus necesidades), con lo que se destaca la necesidad de no subordinar un propósito al otro.
Esto significa que una política sustentable contra la pobreza no debería provocar deterioro ambiental, al menos no un deterioro grave e irreversible
con repercusiones a escalas superiores, pero también supone que una política de protección ambiental no debería afectar las posibilidades de mejorar las condiciones de vida, y menos debería generar empobrecimiento.
El enfoque económico convencional explica, que la elevación del nivel de vida se tiene que lograr independientemente de las repercusiones ambientales que tengan las políticas económicas.
En el mismo contexto afirman Salvador y Crespo (2010), lo que el desarrollo sustentable postula no es que las prioridades sociales y ambientales sean idénticas. Propone que la calidad ambiental del desarrollo es parte de su calidad social o, dicho de otra forma, que el deterioro ambiental termina siendo nocivo, tarde o temprano, para el desarrollo social.
En tal sentido, no es que haya que proteger el ambiente porque éste tenga derechos propios, aunque existen enfoques que sí sostienen esta idea, sino que hay que protegerlo porque ello es necesario para el desarrollo humano. Por supuesto, protección no significa conservar el ambiente tal como se encuentra o evitar cualquier afectación, ya que la actividad humana implica necesariamente la intervención y transformación de los sistemas naturales.
Así pues, la sustentabilidad demanda, que el ambiente mantenga a largo plazo sus capacidades sostenedoras de la vida. Igualmente cuando se habla de desarrollo sustentable se alude al a sus implicaciones ambientales, naturales, lo cual es una simplificación o más bien, una distorsión. Hay una dimensión ambiental de la sustentabilidad, ciertamente, pero ésta adquiere sentido en relación a lo social, económico y frente a otras dimensiones que en conjunto pueden hacer posible el desarrollo sustentable.
A su vez, se puede ir avanzando hacia ciertos grados de sustentabilidad, pero no se sabe a ciencia cierta cómo coexistir, entre todos los pobladores de la tierra y ante el ambiente, de manera sustentable. Una de las críticas
principales al desarrollo sustentable se refiere a su propio punto de partida, el desarrollo, no basta, matizar o redefinir la idea del desarrollo, ya que éste ha dejado de ser viable en tanto no resulta posible seguir expandiendo los niveles de producción y de consumo en el mundo.
En este sentido, se dice, el desarrollo no puede ser sustentable. La crítica se hace cargo de que desarrollo no es lo mismo que crecimiento, lo cual ha sido postulado desde la economía casi desde que la idea de este concepto adquirió relevancia. La diatriba al desarrollismo desde la economía, es decir, a la concepción que privilegia los factores cuantitativos del desarrollo sobre los cualitativos, aún en sus versiones más radicales, sigue partiendo de que el crecimiento económico es necesario, y aún más, indispensable.
En efecto, el crecimiento por sí mismo no resuelve la pobreza es un lugar común en la discusión sobre el tema, como también lo es la necesidad de centrar la atención en los aspectos cualitativos del desarrollo, de concebir modelos y alternativas diversas y no necesariamente homogeneas alrededor de un sólo paradigma.
En el contexto de la presente investigación, sector agrícola, Barkin (2005) afirma que el desarrollo agrícola alaba y premia a los pocos productores que tienen los recursos y conocimientos para utilizar paquetes agresivos e innovadores destinados a modernizar la producción rural. En contraste, de los productores pobres se dice que en tanto son circunscritos por su herencia étnica y social, y por una carencia de conocimiento y capital, destruyen y desperdician el potencial productivo de su legado natural; siguen cultivando productos tradicionales en lugares inadecuados, con técnicas y semillas obsoletas.
Por otro lado, alrededor del mundo, la gente pobre es acusada de destruir sus entornos., debido a esto se han justificado las políticas que después amenazan la propia existencia de los grupos sociales tradicionales y de sus sistemas productivos. La incapacidad que tiene la gente pobre de adaptarse
refuerza la idea de que estos grupos son la causa del atraso social y económico de las áreas rurales. Aún en las sociedades más modernas,
"culpar a la víctima" de su propia situación y de su falta de progreso colectivo es un fenómeno bastante común.
La percepción de la pobreza como causa de los problemas ambientales en el medio rural es equivocada. El debate convencional lamenta el destino de los pobres y la incapacidad de asignar recursos suficientes para atacar los síntomas de la privación que persisten en medio de la abundancia de estas mismas sociedades. En contraste, existe un enfoque en la acumulación de riqueza sin precedentes, lo cual ha polarizada a la sociedad y propaga la pobreza (Barkin, 2005)
El autor antes en mención afirma que la reorganización del control y de la utilización del espacio y los recursos, engendrada por la intensificación de la producción rural, está violando los principios básicos de la naturaleza y amenazando la viabilidad de las comunidades rurales. Los pobres no saquean la tierra debido a su insensible desperdicio de recursos, sino por la falta de una distribución equitativa de la riqueza social disponible y de la manera despiadada en que los ricos y poderosos defienden su control. La disparidad en los sistemas sociales y productivos prevalecientes en toda Latinoamérica está conduciendo al desastre. Con el creciente desempleo y la discriminación contra los productores rurales de pequeña escala, la degradación ambiental está procediendo aceleradamente
2.3.1.2 Calidad productiva
El concepto de calidad de vida y desarrollo sostenible, ocupan un lugar importante en el marco de la política internacional, en los inicios del siglo xxi, especificamente, en el contexto de las políticas socioeconómicas y ambientales (Cantú, 2013). Calidad de vida es un término que suele ser empleado por líderes, diplomáticos, gobernantes, economistas, profesionales
de la salud y sociólogos, entre otros, el vocablo es estudiado por distintas disciplinas, las cuales la relacionan con aspectos de bienestar humano y satisfacción, producto de la observación y vivencia de los propios actores (García, 2005).
Por tanto la calidad de vida se entrelaza con el desarrollo sustentable, ya que este persigue satisfacer las necesidades del presente sin comprometer las capacidades que tienen las futuras generaciones para satisfacer sus propias necesidades (Comisión Mundial para el Medio Ambiente y el Desarrollo (1988), a su vez, a esta definición se le añadió la eliminación de la pobreza y la consolidación de la equidad social, tanto intergeneracionalmente como intrageneracionalmente (Cantú, 2008; Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (uicn, 2008), siendo estos dos últimos puntos clave en la calidad de vida.
En ese sentido, los conceptos de calidad de vida y desarrollo sustentable confluyen en la construcción necesaria de una nueva ciudadanía, que implica una dinámica conciencia de lo local, regional y mundial. De igual manera, se considera el desarrollo sustentable como la vía para mejorar sostenidamente y de forma equitativa la calidad de vida del ser humano, edificado este desarrollo sustentable a partir de pautas apropiadas de protección, preservación y conservación del ambiente, con una explotación razonable de los recursos endógenos, de forma tal que se garanticen las expectativas y los intereses de las generaciones futuras, como también los de las actuales.
Finalmente, Ardila (2003), sostiene que las principales dimensiones de carácter objetivo, que se deberían tomar en cuenta para el estudio de la calidad de vida son: bienestar emocional; riqueza material y bienestar material; salud; trabajo y otras formas de actividad productiva; relaciones familiares y sociales; seguridad; e integración con la comunidad. También, es importante considerar aspectos subjetivos relacionados con las personas en
los factores de intimidad, expresión emocional, seguridad percibida, productividad personal y salud percibida.
Además, desde un enfoque constructivista y sistémico-ecológico, como señala Barranco (2009), la calidad de vida se va edificando socialmente y colectivamente, e intervienen los propios individuos, considerando los distintos escenarios de orden personal, familiar, institucional y comunitario que se constituyen en ámbitos espacio-temporales en los cuales las personas pasan de microambientes a macroambientes.
Según Salvador y Crespo (2010), citado por Pizzolante (2010), un ritmo elevado de crecimiento económico puede facilitar la superación de la pobreza, esto depende más de la calidad social del crecimiento y de distribución de sus beneficios. La sustentabilidad social no supone, por tanto, la maximización del crecimiento del producto, sino su reorientación para crear empleos e ingresos, servicios sociales y bienes de consumo esenciales. En este sentido, la restricción ambiental al crecimiento no es contradictoria, necesariamente, a la sustentabilidad social.
Bajo ciertas condiciones, será necesario sostener el crecimiento productivo a ritmos considerables para poder generar la base de empleo, servicios y bienes necesarios para superar la pobreza. Por ello no se puede generalizar la idea de que ya puede ser posible lograr una sociedad estacionaria, al menos no todavía, para países como Colombia, pues aún con la máxima redistribución posible seguirían existiendo déficits sociales incompatibles con los objetivos del desarrollo sustentable. Es más probable que la transición hacia el estado estacionario pueda ser emprendida por las naciones desarrolladas, donde los niveles de consumo han cubierto, para la mayoría, los requerimientos sociales básicos y dónde la población que aún se encuentra en la pobreza puede ser beneficiada con transferencias, dado el alto nivel de excedentes generados.