A L A V A , CTJIPUZCpíA Y VIZCAYA. >2rJ
ya civilizar algunos: que un delegado dei legado consular custodiaba con dos cohortes los Vaceos, los
Gallegos de la orilla setentrional del Duero, los Asr turianos y los Cantàbrc»: que otro, delegado gober- naba con una cohprte los Autrigones, IQS CarísÍQSj los Vardulos, y la parte de los gascones que IJegabán hasta el Pirineo i y el tercero los pueblos mediterrá- neos ya civiles de las dos márgenes del Ebro, en que se incluyen los Berones, parte de los Vasconcs.y los Celtiberos; por lo que nada quqdd sin sujeción al gobierno romano. Lo confirma Plinio refiriendo que los Autrigones, Caristos y Vardulos, esto es, los Viz- cainos, Alaveses y Guipuzcoanos acudían á disputar Sus pleytos á la chancillería d convento jurídico de
Glapjfi (hoy Çoruna del Conde, tierra de Osma en Castilla la Vieja), ciudad celtibérica correspondien- te á los Arevacos; de manera que resultan sujetos á la jur.is,diccion militar y civil de los Romanos.
i í*^T^l1 |àpçfi> i pwjedf n; \o% ¡ Vascongadas; sostener
•qiie 1»subordinación fué voluntaria ni efecto "dé1 Kaf ber ellos buscado á la república romana para sobé- rapa protectora, con pâctos de conservar libertad
^legislación y exención de tributos; pues no» hay monumento histórico en que pueda fundarse t á
^erfiiftn;. constando por el contrario, que los JRior pi.^nos fueron señores de toda la España con abso- luta dominación, y sin diferencia de provincias, tan- to en las que resistieron por algún tiempo á sus ar- mas , y fueron ocupadas en conquista riguróÍ5à-,f""<3&- liio las que, temerosas de sus legiones, íse! áfiirfèí- páron á entregarse con el objeto justísimo de'evitar los estragos de la guerra, , i. . í j
$ 2 .;\TÁ,r¿-"' -CJbftTUld'Ii»
£• 23 Lás regbnes de Autrigones, Caiistos, "Var- dulos, Vasconeá y Berones, orientales á Cantabria;
los Celtiberos y Are vacos, meridionales; y los Muf*- gobtas y'Vaceos, occidíentales á la inismá, estaban sujetos machos tiempos antes, y tal vez desde eí año ciento*quarenta y nueve antes de Cristo, en que Lu- cio Licinio Luculo conquistó á los Vaceos 1; pero aun quando se concediera la opinion de los Vascon- gados de haber constituido parte de los Cáritabíos', no por eso podrían sostener el sistema de haberse da- do voluntariamente á los Romanos con pactos algu- nos de independencia y libertad en la legislación y tributos, pues consta lo contrario por Lucio Fldro¿
'Dion Casio, Veleyo Patérculo, íaulo Orosio, y de- más historiadores romanos qüe tratan de la materia *!
24 Sin embargo, no ha faltado (aurt entre loé modernos) quien con motivo de haberse hallado algunas monedas romanas en la parte de la pròtin*
cia de Guipíízcoa, que corresponde á la Vaseónía marítima de los Rortianbs ; haya pretendido dédueir
•dela escasez de monumentos antiguos dé está espe- cie, que aquel pais no llego á estar tan sujeto á Ro- ma como ÍQs<o#os-dâ niiestrâ -fegioíí;^^ero-ftg tiene áindamento. ^'Coastanüo de Estrabon y òtros(lâ sü-
•^jé'ciori española (dice un erudito magistrado'dé
í FloroEpítome Rerum rotnanarum, lib. 2, cap. r?. — Epí»
tome ¿t Livio, cap. 11. •
••':.z ¡ Floro en la obra cit., lib. i , cap. r / , y lib. 4, càp. 11. ±i T)içn,••Hist, jromana, lib. 53, nám. 29, y lib.S4,núm. 5, 11 y 20;
^d^cion de Hamburgo año 1750. = Paulo Orosio , Historia,;lib,;6, cap. 21.rrVeleyo Patérculo, Hist, rom., lib. i.rsSuetonío, Vida
"éc los Césares en Augusto, cap. 21. = Eusébio , Cronicón tnundij afio 4 de la Olimpiada 188, y año 1 de la Olimpiada 190.
ALAVA, GUmrZCOA Y VIZCAYA. 23
^nuestros tiempos el señor don Juan Perez de V i -
„Iiamil, fiscal togado del real y suprenio Consejo de
„la Guerra), ¿qué importará no haber hallado hasta
„mil setecientos noventa monumentos de la domi-
„ nación, romana en la parte litoral del pais vascon- "
„gado? ¿Por ventura quedaron en todos los domi- '.
„nados, o' se han descubierto todos los existentes?,
„¿Qu4:falt3 nos hacen estas .pruebas quando nos las
„ofrecen completas los escritores coetáneos? ¿No
„dice Estrabon que los Romanos, invadiendo ya es-
„tatya aquella region de España, una en pos de otra, j.por fin vencieron y sujètáron todas al cabo? de dos-'f ,,ciçnt.os y mas años? ¿Pues qué necesitamos testis
„monio mas auténtico? ¿Qué fuerza podian tener ,rIós del pais vascongado fy menos los de la parte ,¿litoral) para resistir á Roma, después que sus va- lerosas legiones y cohortes aprendieron á caminar ,rpor Jas asperezas de los «nontes cantábricos
a$s; No permiten réplica reflexiones tan conclu-:
yentes; pero si se reputan como necesarias las anti-jv güedadcs romanas en un pais para creer su sujecioii • á Roma, también hay múchas;en el vaséongadó/I ppesexisten insçripciones., relieves, mosaycos, rui- nas, trozos de caminos, estatuas; barros saguntinos y Otros monumentos indubitablemente romanos en Alyenk, Alegría ¡isAíS** Arcjnifga, Armentiav Asaiú Bayas,».^urgftôía,, Çikmo^^m&TuCoitfmtai''.
GúmumoM-i j^ a ^ l l o , , ; Jj>prgyy-eri,^Ilarduia, Iruña, 1 Margarita, Urbina de Basabe, Puebla de Argan-
Sc Villamil, èn una disertation inédita, censurando confo ie»isor'general dk la real academia de la História otra que se prc-
tentói esta. « * ^
24 CAPITULO!. ^
zon, Lermanda, Zuazo, Arcaya, Ascamy Afgan- ddña. Gazeta, Gaceo, Salvatierra, San Romati, Egaitio'-, pueblos alaveses; Forua, Echevarri de Du- rango, Munguia y Meacaur de Morga, que lo son vizcaínos, como si no bastara la existencia que los mismos Vascongados confiesan de las ciudades marítimas de Oeaso, Iturisa, Morosgi, Menosca, Vesperics y. Fíaviobriga, y de las mediterráneas de Uxamabarca, Deobriga, Beleia, Suisacio y Alba1.
26 Finalmente no dista mucho de sueños d de- lirios el pensar que unas regiones tan limitadas pu- diérant vivir independentes del poder de Roma, d que todo el orgullo romano se contentase con reci- bir su voluntaria suborcfinacion condicionada. Es constante, cierto, y fuera de dudas lo contrario;
pili lo que me contento con asegurar que los Vas- congados permanecieron fieles al imperio todo el- tiempo de su duración: y por lo mismo, habiendo el emperador Constantino dividido la España en cinco provincias de Tarragona, Cartagena, Galicia,, Rética y Lusitâniaadjudico los Cántabros, Asturia- noSf y ,Gallegos á la de Galicia; y los Autrigones, Çarístos, Vardulos, Berones y Vascones á la de Tar- ragona; y establecidos después siete conventos jurí- dicos d eharreillérías para sentenciar pleytòs en Tar- ragona y Cartagena> Zaragoza -y Clunia, Astdrias, I^ugo y Braga, fueron adjudicados al tribunal de
.Piccionarío geógrafíco histórico de España por la real ácatjçxnif de la:Historia.,ça los aítículQs de tgdos los .pueblos aquí nombrados.
ALAVA , GUIPUZCOA Y VIZCAYA. ¡1¡
Zaragoza los Vascones, y al de Clunía los Vardulos, Caristos y Autrigones I .
CAPITULO I I . i Del estado civil âe ias- tres provincias 'Vascongadas
i. durante la dominación gótica, en España. ; :*
• i L o s Autrigones, Caristos y Vardulds per-:
maneciéron fieles al imperio romano del occidente hasta la extinción de este, verificada en el año qua-í trocientos setenta y cinco con la ocupación de Ro- ma por Odoacro, rey de los Ostrogodos. Entonces pudiéron adquirir su libertad, independencia y so- beranía,como todas las otras provincias españolas su- jetas á los emperadores romanos, si no la tenian ya perdida en algunas de las expediciones de los Suevo»
d Godos, que refieren Idacio y saniIsidoro 2. Pero caso de haberlá conseguido , les duro poco tiempof porque finalmente vinieron á constituir parté de la monarquíá gótica ¿. como; todo, el resto de España., r
: 2 Para demostrar esta verdad conviénè< presa*
poner como cosa cierta que el emperador César;
Augüstov de. resista dé algunas rebeliones de- los Cántabros occidentales, obligó á muchos de ellos á;
salir de su país, y habitar una ciudad que les edificó
i Paulo Of oslo, Hist., lib. 6, cap. i i.=~Ñoticia dejas dig- aidídes del imperio, de occidente en Vançir después jdel.cag. po, pág. 147 de la edición de Ginebra de¡Í iíio ' i 6 2 ¡ . PÍiñio én el íú- gar citado. • •. ,' y, • -r i'; íáacio, Crmicori en; la Esp. Sagr., tomo .4, y san Isidoro, Hist, de los Suevos en Ja Esp. Sag., tomo 6.
PARTB I. D