Sointíla la;de Olite para reÍFenaflos por el mediodía H 9 Esto no obstante se stibleváron los Vascones ótrs vez por los años de seis¿ientos setenta y ,tres>
y. par*tdomatlosl fuéiipecsonalnsente el rey Waiwbá con su pxército á la provincia de Gantabriâ,?íS€giíía testifica san Julián metropolitano de Toledo % cuy©
suceso confirma por medio indirecto la fidelidad dé los moradores de las tres provincias vascongadas^
que perseveráron sujetas y obedienteâfsin. rebelarsB quando menos desde el rey Suiritilà^
10 'Aunque'no sean muchos los monumentos li-J terariosde los tiempos góticos, me parecen tales dos inscripciones .que ha publicado la real academia de la Historia como halladas una en Meacaur de Morgá, seSófíof de Vizcaya j y1 otra en Urbina dè Basaber provincia de Alava , pues sus caracteres mas parecen góticos que romanos; y si fuere cierta mi conjetura será nüeVo .testimoaio de h dominación gótica en aquellos inisesc. !.
- l i r E l nombre de provincias cantábricas con 'qiae han sido conocidas, y de que se han gloriado.las tres v^coíígadas desde tantos siglos acáv que no .hay. me^
moría;,deau principio, hace muy creíble haber corisí1 titmlíx ptófte del ducack) de Gantabm y aun quando fuese cierta la opinion dèl señor Marina en l á resr peotivó á íos tiempos en que escribían Paulo Orosiq yldiema&qiieilasdesignároní con «el ¿ítula de.vat it*
fias; pues habiéndose creado el ducado para^peçscfc nas de la familia real, como consta de sucesos pos- teriores , era poca cosa la provincia de Rioja, si no se
i San Isidoro, en el mismo lugar. , ; , ... s a 'San Julian, Hist, de Wamba, eu la Esp. Sag., tomo
3© CAPITULO I I .
le agregasen sus confinantes, por lo qual yo me in- dino á la opinion mas recibida de que aquel ducado çomprehendia todo el territorio dismembrado para la1 provincia tarraconense; á saber, los Berones-, Au- trigones, CaristoSjiVarduIos y Murgobos, pues es- tos mismos pueblos pertenecían al obispado de Cala- horra antes de la erección del de Auca, verificada después del año quatrocientos sesenta y cinco, en que el de Calahorra, confinaba con la provincia de Galicia y obispado de Leon
12 Finalmente ningún crítico imparcial y des- preocupado puede persuadirse que tres provincias pequeñas yíde corta población déntro de la penínsu- la se iibrâsen de lá conquista de íos monarcas godos, cuya ambición no se contento ni aun con la posesión de toda España, pues pasaron á invadir las Galias sin servirles de obstáculo los inaccesibles Pirineos., y la España transfretana en Africa, venciendo las difi- cultades del paso por el mar. Debemos pues creer firmemente sin género de duda que los antecesores de los que ahora se llaman Alaveses, Guipuzcoanos y Vizcainos estuvieron sujetcsrá los reyes godos te*
*iif|id^#«3Ír Inmediatos gobérnadores j¡ señores ho- norarips suyos á los duques de Cantabria, no por elección voluntaria de soberanía protfectiva, sino por obligación de pueblos conquistados con la fuer*
ásâide: las armas, como todas las otras provincias de
•España;
* > • •• * •
' i; Çárta de Himério, metropolitano de Tarragona, á Silvana ébisfo 'de Calahorra en la Esp. Sag., tit. 15. Risco, Esp. Sagr.¿
tomo 34, cap. i i . ,
A L A V A , GUIPUZCOA Y VIZCAYA. § |
CAPITULO I I I . '"! ' \ De AlavaGuipúzcoa y Vizcaya en tiempo de la in-
vasion sarracénica y reynàdo de don Pelayo. • i (guando los moradores del país vascongado vivían con la fidelidad; qüé (lesees propia baxo la sü- jecion de los reyes godos, se verifico la invasion sar¿
racénica que trastornó toda la monarquía. Su tíltimo poseedor don Rodrigo rhurid en la;batalla de Gua- dalete un domingo dia undécimo del mes arábigo Saltaban de la era setecientas cincuenta, <¡ué tòrrés- ponde á veinte y dos de Mayo del año setecientos docej según escribid en el siglo x m el arzobispo de Toledo don Rodrigo Ximenez de Rada,' después de reconocer los historiadores árabes mas antiguos, co- mo lo manifesto en las dos crónicas que compuso, una con el título de las cosas de Esjpaña, y otra con
el história de bs uírabe'S1. • ' '> <R
< 2 La existencia de dos partidos poderosos quê por entonces había entre tes panèntes dé 'Wítizai pentíltimo rey godo, y los del infeliz don Rodri- go de resultas de haber sido este aclamado en vida de aquel tumultuariamente por exhortación-del se- nado *, pudo ser causa de que no se eligierapsticesófc luego que. este perdió la vida. i t " ^ >¡
3 Los duques y gobernadores de las -provincias, que no murieron en la guerra, es verosímil .qu©
prosiguiesen haciendo de gefes en ellas mientras tâàt- to que permaneciesen libres de invasion, á no ser
I Don Rodrigo , reèus Hispânia, lib. 3 ¿ cap. ip,
* Isidoro Pacense, Cronicón, núm. 34 en laEsp, Sag.^ t. 8. .
J * ./.Y GAPITÇLO 11. ,
que los pueblos estu^ieraq mal cqn su anterior go- bierno, y eligieran caudillo Üe su "gusto.
-v'4 He aquí una época en quê los Vascongados pudieron adquirir su libertad, independencia y sobe- ranía como la habían tenido en tiempos anteriores á Jffdo^iaactotfd? los Roasfanos; pefò e$ta posibilidad í^da tiene'de sipgulgr-^ ¡pues>fué coníun á los otros
países de la península.
. 5 La razpn, natural dicfa que los pueblos vien- do pr<!?u|flp. eíípeligro de la eselavirud/y conocien- do te intiposibsljdad de defenderse con poca gente, pensasen en elegir un caudillo general, que reunien- do los hombres valerosos de muchos territorios íor- tnase un ¿Kéii^ito tan grande como permitieran las circunstancia^,: pára rechazar de süs hogares á las' tropas , ene^úgas,i í|Re, órgullosás c^n sus primeras victorias llevaban consigo el terror y la desolación, i é Para tan importante objeto ¿bastaría que los Vizcainos eligieran un gefe, los Alaveses otro, y, . ©)trp IOST-V^ÍZCIÍB^ fjííinguooíse lo jqwerrá,persuadir;
y mucho menos si examina con juicio y .crítica: lo .que por entonces eran aquellos, territorios, que aho-
ra llamambs Alava, Guipúzcoa y Vizcaya.
.. 7 ; Alava;en el estado actual es una provincia de diez./jQCibc);leguas de larga; de norte á mediodía, y quince de ancha de oriente a poniente, que haceri ,doscientas y setenta leguas quadradas, con sesenta y
siete mil quinientas veinte y tres personas según el último censo español Pero en el siglo v m ni hasta
: T ^Gensb de la población de Espana del ano i'797 executado de órden real, níim. x. = Diccionario geográfico histórico de Es- paña por la real academia de la Historia , tomo i , art. Alava.