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C O R R E C C I O N E S .

Pâgf : Lift. Dice 39 'última tratado del obispa 161 antep. 2

*i8 9 de Castilla a Y^caya

$TS i i L

3 34 6 Aizuoa 344 6 Vizc.

tratando del obispado, z

dé Vizcaya á Castilla.

Id.

Ainzuo»

Unido

CAPITULO PRIMERO.

Dei estada ctoil de las ires f f i n e t a s 'vascongadas m el tiempo de la dominación romana en lispana.

1 -A.lava, Guipúzcoa y Vizcaya son las tres provincias cuyo estado civil antiguo- pretendo inves*

tigar. En vano buscaremos estos nombres hasta eí siglo ix; pero su territorio es conocido desde mucho antes. La combinación de ios historiadores y geo'gra- fos antiguos con los dé la; edad media íiò& hace veí que sus moradores en tiempo del emperador Augus- to pertenecieron á las regiones de los Autrigonesi Caristos, Vardulos y Vascones. Algunos quisiéroií persuadir que los Cántabros ocupaban el pais vascon- gado, pero sin suficiente fundamento. Todo pende de cottocer bien la línea oriental dé la légfbíi de Cantabria, para lo qual es preciso còrísultar á los es- critores originales.

2 Claudio Toldmeo desteribiéndíà? la Espana taut raconense de su siglo, que alcanzo* al^e'Á'trgis^

coiftenzd por la costa del Océano occidental , y di- Xo que después de la embocadura del rio Duero se seguían los Gallegos bracarenses, después los Galle- gos lucenses; „pero que el lado setentrional, Sobre .„ el qual está el Océano cantábrico i se*describía *m j.esta forma: después del promontorio Neri^. òti!©

„ promontorio en que están las aras de Sexto : las

„puertas del rio Vir y otro promontorio. E n el agrande puerto de fo'sGallegos-luceWetii Flávio Bri- ,jígat3cio: el promontorio LapadiaCbrd, 'qtíe: tíim^

PARTE i. A

2 - C A P I T U I O I .

„bien se llama Trileco: la embocadura del rio IVIe- j.taro; la del;rjò:ííayj(>.y la déí Ho Navilobion. T)e

„los Peskos, FlavioJSTavia; y la embocadura del rio yyMeU^.-.De los Camabrosyú desagüe del rio Noégac

¡^IJeesw. De ks Autrigones, el desagüe del rio Ner-

„va y la ciudad de Flaviobriga. De Jos Caristos, el

^desagüe del rio Deva., De los Páranlos, la eju-

„dad de Memsca.De ksYascones, el desagüe del rio x.Menlasco, la ciudad, de Ocaso, el promontorio íjQeaso y el monte Pirineo."

3,, Describiendo después el mismo geógrafo la pa^tgmediterránea, .designa varias regiones con este ÓrdeiVí íCjanegos bracarenses, Turodos, Nemeta- tos-, Gelerinos, Bibalos, Limicos , Gravios, Luan- ços, Guacemos, Lubenos, Narvasos, Vaceos; y des- piie§ dice: region de Asturias es oriental la

t/falo^QzntafaoSj-qae tienen estas ciudades medi-

„$erráheas:. jConcana, .Otabiolca, Argenomesco, Va-

„dini3, Vellica, Camarica, Juliobriga, Moreca. Ba-

„xo de los Cántabros moran los Murgobos, en cuyo

^territorio estanjas ciudades dq J^raun,. SiSaraca,

^Deo^rÁgi^a »Í.Aipbism y Seg^aftjoth Mas orienta-.

,¿fes4 Jôs-MÊiígobos y-á, los Cántabros son los;dmtri-, tígones, en los q,ue hay estas ciudades mediterráneas

„Uxamabarca, Segisamilnculo, Virobesca, Ante-

«çnia, D.eobmga-.j ^jpdeleia y Salionça. Baxo dé los

„ Murgobos están los Pelendones y sus çiudadeSíWr.

j^oncio, Augustobriga y Sabia. Pero, baxo los A u -

„ trigones habitan los Bsrones, m cuyo pais están las

;,ciudades de Tricio-Metalo, Qliva y Varia."

.4 .jfôgflte ^hofa^iél gjedgmfo con los Areyacps, Çarpjstanos, Çeltjbâços^ Ocetatios, Lobetanos, Con-

ALAVA, GUIPUZCOA Y VIZCAYA. g

téstanos, Edetanos, Ilcrcaones; y después dice: „ En-

„tre el rio Ebro y parte del Pirineo están orienta- dles á los Autrigohes (cuyo territorio divide el mis-

„ mo rio Ebro) los Caristos, que tienen Jas.'ciudades

«mediterráneas de Suestasio, Tallica y Velia. Mas

„ orientales á estos son los Vardulot y sus ciudades

„mediterráneas Gebala, Gabaleca, Tulonio, Alba,

„Segoncia-Parámica, Tricio-TÉibô^ícO y - Tabuca.

„ Después de estos están losVttScônes y sus ciudades

„ mediterráneas Iturisa, Pamplona, Bituris, Andelus,

„Nemanturisa, Curnonio, Jaca, Gracurris, Cala- ,,110^3, Cascante, Ergabia; Tarrágá, Muscarià, Se- ntia y Alabona l . "

5 Estrabon, que escribía su Geografia imperando Tiberio sucesor de Augusto, después de referir algu- nas costumbres bárbaras de los Lusitanos y otros, di- xo así: „Tal es pues la vida*de los montañeses que

«terminan el lado setentrioQãl à& Espaffay (Miegos,,

¿ Astufiaáòs; Caírtabíos, Iftsta íosi ^scones y 'tlM*

„rineò j pues todos viven del mismo modo. Pero me ,;incbmoda poner mas nombres ^ áiêseâtsdo Witar'eL ütedu&áá ^na escritura desagradable, á' hó^éf que a^

,ygutto/guste deoir Pletautos* Bardiõtas, Alotrigas,

„ y otfosmombres peores y ríias obscuros ^que estos.

„ Su inhumanidad y fiereza de costumbres no les pro-

„ viene ptecisamente de ias guerrks, sino también í.de habitar remota mente sépafádós de Otras gentéjs,

„pues tánto por tierra como por m^rson largos los.

,yCaminos ; lo que ha sido causa de que, careciendo

i Tolomeo, Geografía, lib. i \ cap; 6, -ímpfesion de Lion "poli Isaac el Elcevirio año 1618. , ¡ . ' < . . ;

4 ' CAPÍTULO i . ;

„ ellos de comercio, ha van perdido la civilidad y hu~

«maííidad. Sin •embúg&ahora" pa-decen ménos este

^deftct^ ínediante la paz y el concurso de los jjRormános á su país: los que tratan ménos á estos,

^.son mas impo.rtwfiòs y mas mhumanos, cuyo vi- telo es natural crezca e n algu-nos^ en quienes se ,fagilfegf; la i|w;ornç4ida<l . de los ptiebios y la de ha- ,^Jbit^p en lQS;n3k9n¡íé$. Pero ya? están fenecidas tq-

„das las, guerras, como tengo dicho, porque César

^Augiasto sujeto á los Cántabros, que hoy exerceu

^latrocinios e n gran manera, y á los vecrnòs de los ' ^ ^ í a f e f o s ; y%k>s¿qi}^ ^ixíes deiolabaii. á, los aocios

„ d e los Romanos, toman ahora Lis armas en favor

^ deloS'Romános, corno los Cmiaeos, y los que habi- ,rtan en las fuentes del rio Ebro la ciudad de Timo.

, , y Tiberio-,. siiQ^pr d e Augustá, habiendo puesto

^en «»tos iugates ;tFes*cohortesr, que Augusto ha;- wbia deátiijada, no solamente los ha apaciguado, si-.

„no'que aun fea civilizado á algunos de ellos r... E l MrioEbror nacido éa los Cántabros, corre hacia el

¿mediodía p o r una llanura dilatada, paralela¡á: los.

„&K>attfJivtWf» hemos *é5?|)lácado¿quáí, sea

^todaftó eosta'markim* desdç'las cokirn-naarfaNía-el

, r c o n f i n de España y Galia; pero la tierra interior

„que se incluye éntre los montes .Pirineos y el la.-

» ÚQ' i setentrional hasta .los Asturianos, .s&cfoml'me,

„ principal mente entre dos montes-j el :Utt#?*fe!elfo&

¿es paralelo al Pirineo, comenzajndo desde los Gan-

¿tahm,. y. acabando en nuestro «ia* (Mí{dãerrânç,Q)í

i Strabon,Remm geographicarum^lib. 3, pág. 234 de la edi-i a EJ misnw, pág. 240, .f.!i>, :\íi

ALAVA , GUIPUZCOA Y VIZCAYA. 5

j,su nombre es Idubeda En aquellas partes, que

„son sctentrionales para los Celtiberos, habitan los

«Berones confinantes con los Cántabros coniscos,

^también originarios de los Celtas; su ciudad es

„Varia,.sita en el paso del rio Ebro, y están con- tiguos á los Bardictas, que ahora llaman Bardia-

„los Es costumbre de los Españoles caminar dos

„montados en un solo caballo, y apearse el uno pa-

„ra la pelea. No es peculiar de los Españoles el pa-

„decer una multitud de ratones, de la qual ha re- bultado con frequência una enfermedad pestífera»

„ Los Romanos estando.en la Cantabria acostumbra-;

„ron akjiiiLir homines que cazasen mlmero deter-,

„minado de ellos, y aun así costo' trabajo evitar los

„daños, pues concurría-también la circunstancia

„.de escasear la sal y el trigo , por la gran dificülíád

„de conducirlo de Aqoitania á causa de la aspereza

„del pais. También se cuçnta comoejemplo de" la.

^demencia cafltálariça^ qu© slguijòs cautivos, ha-

„biendo sido crucificados, cantaban himnos i pue$

„estas costumbres, indican cjferta ferpçld^d :; otras ,,00548 hay tal vez menos civiíes,hperc^n;0lbeSti>Ieísi wá saber , que entre los Cántabros el hombre llera

„dote á la.rnuger;,las hijas son instituidas herederas,

^ y ellas colocan á sus hermanos en el mat/imo^io;

„ pues estas cosas suponen cjerjto. impierío de las mu-.

„ geres soibre- los hombres, iQ qiiè n0 ;es muy $k>i\,

^TTambien escçstuitibre» de ^ s p ^ í f ^ m p o ó e t tdsi.-»

„ go, que para tmatar sin doW/ hace» de tííia yerba

^semejante al apio,, coh objçto de tenerlo á mum«1.

1; • • • •i'í"-.';:. ( ' . • . - > , ,

-V JÍ .ÍEI mismo,/pág. 1,4$, 2 E l misniç, Jyíg. 245 y .t

6 CAPITULO I .

„sucede algún lance fatal, pues se ofrecen á morir

„por sus amigos, y mueren por su obsequio. Algu-

„nos dividen la region en dos partes, como he dicho:

„otros en cinco: no se puede afirmar cosa cierta por

„las mutaciones y confusion de los lugares. En las

„ regiones conocidas y famosas se saben fácilmente

„las mudanzas que se hacen, las distribuciones de ,¿'las tierras, la novedad de los nombres, y lo d e m á s

„que tiene conexión con esto; pues tratan de ello

„muchos, y con especialidad los Griegos, que son

„los mas locuaces de todos. Pero las regiones bárba-

„ras, lejanas y divididas en pequeños distritos, río

„ dan materia cierta ni abundante para comentarios,

„y crece la ignorancia si distan mucho de la Grecia.

¿,Los escritores Romanos imitan ya ciertamente á los

„ Griegos, mas con moderación: copian lo escrito por

„los Griegos, pero añaden poco de su propio inge-

„nio; por lo que donde faltan los Griegos no es -mu-

„!cho lo que se dice para llenar el vacío, pues aun los

„ nombres mas célebres- son griegos A la verdad

¿yháfeiéndose. en tendido antiguamente con el nom*

„bre de Iberia todo -lo que está al occidente del ria

„ Ródano, .y del ismo que se estrecha por los senos ,ide la Gália, ahora terminan los Pirineos la tierra

„que es conocida con el nombre peculiar de Iberia,

^aplicando á áèryÈspm<i sõlaniíifífe á la que esta ce-, jilHiá por el ¡rto Ibro. 3Los átítigüos llámárotí a és- ijt?$ habitadores de una region p e q u e ñ a ,

¿como dice Asclepiades Mirleano Pero los Romanos

&4a»dô á toda la region ya el nombre de Iberia, ya

„el de España, la dividen en interior d citerior, y j.exijeriQr ^G i U l t e r i o r i bien que también'la distin-

ALAVA , GUIPUZCOA Y VIZCAYA. 7

«puen de otro modo, acomodándose el gobierno á

„Ías circunstancias de los tiempos, pues en nues- .^tra edad habie'ndose asignado unas provincias al

„senado y pueblo Romano, y otras al príncipe, se ..adjudico la Bética al pueblo, que envía un pre-

„tor con su qüestor y legado: termina su terri- t o r i o por el orierjte hacia Castaon. Las demás

„ provincias son del Ce'sar, que para su gobierno des- atina dos legados, uno pretorio y otro consular. E l

„pretorio, con un teniente suyo, gobierna la Lusita-

„nia, que confina con la Bética, y se extiende hasta

„e\ rio D.uero y su embocadura en el mar; cuya re- j.gion es ahora distinguida con su nombre propio de

„Lusitânia, y en ella está la ciudad de Mérida A u -

„gusta. L o demás de España, que ciertamente es la

„parte mayor, está sujeto al legado consular, que

„ tiene un exército no despreciable dé cerca de tres

„cohortes, pon tres delegados suyos. E l primero de ,»est®$ tres custodia con dos cofaorfesr toda Ja tiçrr^

„que media desde el rio Duero hasta el trecho de .^setentrion, la qual antes se llamaba Lusitânia, y.

„3hora Galicia. A este pertenecen lòs mohteslsetèiv

«trionales çon los Asturianos y Cántabros. Porlos:

„ Asfunanos corre el rio Melso, del qual disita poco

„ la-ciudad de Noega, y está cercano el estuario del ,jOcéanOí, que separa á los Asturianos de los Canta-

„ bros. Los próximos países montañeses hasta el ,»rineo .los gobierna el seguido delegado éorit una.

>tcohorte. E l tercero rige y contiene las tierrasJme^

«•diterráneas , que son pueblos ya pacíficos.> de«uãyés.

costumbres, y vestidos de toga al modo de Italia.

„ Estos son los Celtiberos y los que *viven cerca del

% CAPITUtO r.

jjrio-Ebro en sus dos orillas y hasta el mar. E l pre-

„fb£to mismo suele invernar en la costa juzgando

„ causas ^principalmente en Cartagena o Tarragona;

„ y por el verano recorre la provincia, viendo todo

¿,10 que necesita de reforma en qualquier tiempo '."

6 Plinio, que escribid su Historia natural en tiem- po dtl emperador Vespasiano, tratando de la España citerior dice así: ,,La antigua forma de la España ci- terior se ha mudado algún tanto como la de las mas

>, provincias, habiendo testificado Pompeyo el Gran- d e con sus trofeos colocados en el Pirineo, que ha-

^bia subyugado ochocientos quarenta y seis pueblos

„ desde los Alpeis hasta fin de la España ulterior.

„ Ahora toda la provincia está dividida en siete con- ventos establecidos en Cartagena, Tarragona, Za- í,ragoza, Clunia, Asturias, Lugo y Braga.... E l río

•,Ebro, rico con el comercio navegable, natido en

¿¿los Cántabros no léjos de Juliobriga¿ corre por

¿,espacio de quatrocientos treinta mil pasos, capaz

¿de naves en el curso de doscientos sesenta mil pa- jVSQSstesde el pueblo de Varia, con atención âl qúáli•

,>rio llamaron Iberia -los Griegos á toda la España....*

#£tK&A eonvehtb'tie Zaragoza disputan sus pley-.

„tos.... /.los Calagurritanos.... Turiasonenses ... Cas-,

•^cantenses.... Gracurritanos.... Andologenses.... Aro-

^jcelitanos.... Iturisenses....^y P&mpel^ensés..*.- A l

„ convento de Clunia llevan Im'^Wdrdiflos catorce- ,¿pueblos, de los quales baste nombbr solo el de-

^Alba. Los Turmodigos, quatro ; en que se incluyen' nSegisamon y Segiiamajulia. A l mismo convento

El m ismo, pag. '250.