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0 ^ El arzobispo de Toledo don Rodrigo Xíme- nez de Rada, tratando del reynado de don Sancho i el Gordo, que comenzó en novecientos cincuenta y cinco, dice que por aquel tiempo habia un caballero joven de los mas principales de su tierra, llamado Vela, el qual se nego' á prestar obediencia á Ferna©

Gonzalez, por lo que este le combatid con exército poderoso hasta que lo extermino, y tuvo .Vela que retirarse á vivir entre los Arabes

26 El mismo arzobispo nos dice que don Vela tenia sus estados en Alava, pues refiriendo la histo- ria de Ramiro m , sucesor inmediato de don San- cho 1 desde novecientos sesenta y siete, cuenta la ve- nida de los Normandos á Galicia, y prosigue dicien*

do, que mientras tanto los Arabes teniéndose por seguros de parte del rey Ramiro, por un tratado de paces que acababan de ajustar, dirigiéron su exérci- to contra los Castellanos, y tomáron á Simancas, Dueñas, Sepúlveda, Barinacio y otros muchos pue- blos , devastando la tierra con incendios y muertes, á lo que ayudaba inhumanamente don Vela, aquel ca- ballero que por su rebelión habia sido echado 'de Alaiiá

por el conde Fernán González, %, ¡ 2 j Don Lucas, obispo de Tuy, y la crónica geJ

neral contando estos sucesos, llaman conde á esté don Vela, y con el propio dictado le nombraron al referir que sus hijos no quisieron ser vasallos del conde de Castilla don Sancho García, nieto de F&p*

nan Gonzalez; y la muerte alevosa que dieron des- pués al conde don García Sanchez, biznieto del

1 Don Rodrigo, de rebus Hispânia, lib. 5 , cap. 10.

t Don Rodrigo, allí, cap. 12.

p6 CAPITULO X .

mismo, á tiempo de casar en Leon e'ste con la in- fanta doña Sancha

a8 En este supuesto es muy extraño que Este- ban de Garibay, y después don Bernardo Ibañez de Echavarri, formasen empeño de llamar naxerense á don Vela, de titularle conde de Náxera, y de apelli- darle don Vela de Náxera, pues no hay monumento alguno que lo insinúe; y por el contrario cons- ta que tenia sus estados en Alava, y como tal ala- vés resistid ser vasallo de Fernán Gonzalez, cuya conducta imitáron sus hijos en tiempo del nieto de

T

éste a.

i.;!-.sap De todo se infiere con evidencia haber esta- do Alava sujeta al conde de Castilla Fernán Gonza- lez. Este lo estuvo de positivo al rey de Leon por algunos tiempos, prescindiendo de si logro después tí.no su independencia: de qualquiera modo nunca la tuvieron los Alaveses. Es verdad que en el diplo- ma de los votos de Fernán Gonzalez á san Millan, se dice que Ramiro n pidió' auxilio al conde y á los marones alaveses para la guerra de Simancas; pero (aun quando fuera auténtico el instrumento) no probaría lo que desean los defensores de la pretendi- da repiíblica, porque el conde mismo no se atrevió

¿ titularse soberano, sino cónsul de toda Castilla y territorios comarcanos, esto es, gobernador, cuyo mi- nisterio supone la soberanía en otro, y con efecto la tenia Ramiro n. La expresión de pedir auxilio es

I Don Lucas de Tuy, Cronicón mundi, lib. 4, en don Sancho jrdon Ramiro. =:Crónica general, part. 3 , cap. ip j 22.

a Garibay, Compendio historial de Esp., tomo 1 , lib.

c*p. 32.=: Echavarri, Vida de san Prudencio, cap. 1..

.AJIAVA. , Ç^r locución del latin bárbaro que ^se rusó:por aquellõ*

sigios, y puesta ppr quien afpcfab^soberania

quanto pudiese conjQ Ip hÍ2;o< muchas veces. La de pedirlo á los varones ala-veses no indica tenef estos ira estado republicano iflL^ep€j>deíite;Dy.^sfroS; mo- narcas han acostumbriafip en^p^ost^s s^los d^fig%

la palabra á los pueblos,.rpidispdoles- ajguna contri' bucion extraordinaria, y no por eso han.dudado de que hablan á vasallos y vsiíbdi|:QS suyp^. r .,5 - ;» <

, 30 ,Ç9ynofiiendp«aqyei|p^--^çr|Ç)rwJ^ i^gos^bif lidad de oeg^r tlarSujecipp d^Alayf á M f W ^ Q f ^ t zalez, dicen quç ia r^páljUea alayeisa tpm^>a por señor á quien queria para que la gobernase, y ele-

gia por. soberano protector al que le; acomodaba; j que así escogió' á Fernán Gonzales por su propia voluntad; pero esto no solo no consta de docu- mento alguno antiguo, sino que se contradice con los hechos.. La gM^rra con e l conde alavés don Vela, 1» confiscación de sus estados de Alava, su proscísp-j cion y destierro, k libre disposición de los bienes, pueblos y patronatos de iglesias de la. pfovincia, la imposición de gravámenes pecuniarios en e l diplo- ma de los votos., y otras muchas gestiones del conde Fernán Gonzalez, suponen autoridad mayor, que la de un señor electivo y soberano protector. Era necesario mostrar la acta de elección, o alguna es-

critura en que constasen las facultades que se le Concedían, pues nunca serian tan ámplias como se

31 'Por muerte de Fernán (ronzaíez continuo Alava sujeta á Garci Fernandez su hijo. Afirman que usando de su libertad escogió' por señor al rey de

PARTE 1. N

T

y § C A P I T U L Ó X .

tfÜWftiíJfiteW'pii&mzil instrumento que digá m m w ^ f t d ñ s t i - Í & éontfarío pór otros en que

^qifeí $fô'céâè coülo1 conde de Alava igualmente

^tie-dfe'Cástiliá. 0

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" '•'•Ktíéban- 5de*'G4nbay --cita una escritura de Mhàã(íá^'éè "'âbazlQtírtP ^Férnaridez y su muger djôfiic A ¥ á ( # ^vd^'Tiél ftiortasterio de san Millan, l l ^íle^-ünó1'de los confirmantes es Alvaro Sarra- cinez con el dictado de Senior en Alava: dice te- TÃêt^W-fbdà cíe la era mil y seis, año novecientos séSeht»'y-dtHo; pfero rfò puede sér 'pbrque Fernán González no murití hastaí novecientos setenta, por l ò ^ u e dóít 'LüiS de Salazar y Castro la corrigid dsigftanéo'la'éra mil ¿Hez y seis, año novecientos setenta y ocho r.

5 Hon efecto Alvaro era señor honorario y go- bernador de Alava por el conde, y como tai firmó también el año novecientos setenta y nueve otra escritura, en que don García dono la villa de E z - querra con su monasterio de san Millan al de san Migiiel de Pedroso; y en otra de año incierto, escri- ta por apéndice de la citada del año ochocientos se- tenta y üiio sobre san Vicente de Ocoizta, suena Senior en Morillas, y su hermano el conde Lope Sar- racinez, Senior en Divina, ambos pueblos principa- les de Alava por aquellos tiempos *.

' 34 En el mismo año novecientos setenta y ocho, Garci Fernandez con doña Ava su muger, fundó y doto el monasterio de Covarrubias; y entre los mu-

í Garíbay, Comp. híst. de Esp., tomo i , lib. IO, cap. 15. = Salazar, hist, de la casa de Lara, tomo 1, lib. 2, cap. 3 .

3 Véase la escritura en nuestro apéadic».

ALAVA. : ^

chos pueblos que le dono se nombra Ia villa de SÚií nas de A ñaua '. . • • J Í . , - -

35 Todo prueba Ia subordinación de/Alava'al ponde de Castilla, que ponia gobernadores en sü§

plazas de armas, y procedía como., soberahovdispot- niendo libremente del señorío de las villas, cosa -int- compatible con la soberanía puramente protectiva,

y con estar en otro la libre y absoluta. ;>

36 Con esto se excluye la del .rey1 de Navarra que quisieron algunos escritores suponerle viviendo Garci Fernandez, en prueba de la libertad alavesa:

Ibañez de Echavarri cita una escritura en lenguage castellano, parecido al que se usaba en el siglo xiv*

que suena ser del rey de Navarra don Sancho, Su rnuger la reyna doña Urraca, y sus hijos don García, don Fernando y don Ramiro, fecha en el monaste- rio de santa Cruz en las calendas de Enero de la era inil . año Novecientos sesenta .y dos» y confirman lób obispos don Munio de Alava, don Benito de Náxfe»- ra y don Siscbuto de Pamplona, en la qual reforma los malos usos, confirma los fueros de Ja cofradía de Alava, y concede varias gracias*á los Alaveses 3-.

- 37 Risco tuvo por sospechoso eSte instrumen- to 3: yo lo reputo posítivamente por falso: en el si»

glo x se escribia en latin: don Sancho no fué rey dç Navarra hasta novecientos setenta, ni don Benito;;

obispo, de Níxera hasta novecientos!setenta y uno, iii don Sisebuto de Pamplona Hasta novecientos ochenta y quatro: aun quando queramos enmendar

i Yepes, Crónica de san Benito, t. 5, escrit. 12 del apéndice.

Echavarri, Vida de san Prudencio, cap.«i.

3 Risco, Esp. Sag., tomo 33 , cap. 18.

£ 0 0 CAPITULÓ X.

Iâllfe:hà stíponiendo ser la era de mil y treinta, año novecientos noventa y dos, la tendrán por apócrifa Jp* Críticos con solo ver citada la cofradía de Alava,

^¡confirmados sus fueros, quando ella misma dixo al clon Alonso XT , en el año mil trescientos treinta y dos, que no había tenido fuero escrito I.

38 También alegan un pleyto sobre las tercias de la iglesia .de san Vicente de Ocoizta, para el gual aciídiéron el.obispo y el abad personalmente

$ü rey de Navarra don Sancho y su muger la reyna doña Urraca eñ año incierto, cuya escritura se ca- lenda así: ..Reynando en Pamplona el rey Sancho;

„Gpnde; Lepe. Sarracinez en Morillas; sayón del

„conde, Mtmlp Balza; decano del obispo, Obeco y presbítero de Virgula; conde en Castilla Garci

^Fernandez *

} 39 Mas yò no encuentro pruebas de que don Safncho dominara en Alava, sino de que el obispo y

•el,abadie buscaron por juez arbitro, cosa muy usa- da en todos los siglos medios con soberanos extraños por motivos particulares, cuya noticia no ha llega- do á nuestros días;-y ana expresión tan equívoca no incapaz de destruir lo que resulta con claridad de

fas «scrimras de los años novecientos setenta y ocho y setenta y nueve, en que los mismos Alvaro y Lo- jpe Sairacinez, eçan gobernadores de las propias pla- jeas -de Murillas. y Divina por el conde Garci Fer- nandez, qwe también es citado en la del caso actual, y seria inoportuno, si no fuera señor de Alava, lo

_ I Crónica de don Alfonso xr, cap. 100.

2 Véase la e$«ritura por apéndice de la del afio 871 en el nuestro.

AXAVA. I O I

que no sucede á don Sancho, cuya nominación es natural por haber sido juez. Si se repara en que solo se 1c titula conde en Castilla y no en Alava, tampo?

co de don Sancho se dice que reynase mas que en

Pamplona. j 40 Muerto don Garci Fernandez, le sucedió sii

hijo don Sancho García en el condado de Castilla , y también consta su dominación en Alava. En prueba de ello los hijos de aquel conde don Vela, que huí yd á los Arabes, imitaron ahora el exemplo de su padre por no estar sujetos al nieto de Fernán Gon*

zalez: bien que después consiguieron de don Alon- so v de Leon la gracia de heredarlos en su reyno '.

No sabemos si estos habían estado en Alava vivien- do Garci Fernandez, y si por tener pocos años de- xáron de resistirle, 6 como fué su venida y resis- tencia en tiempo de don Sancho; mas lo cierto es que no pudo esta verificarse sin la dominación del conde don Sancho Gafces en Alava, lo qual confir- ma una escritura de la era mil quarenta y nueve, año mil y once, publicada por Yepes, en que consta que dotando el conde don Sancho su monasterio de Oña, le dono entre otros pueblos el de Tovillas de Val de Gobia con las iglesias de san Julian y san Ro- man , todo en Alava % lo que no podia hacer si fue- ra solamente señor electivo y protector.

41 Murió el conde don Sancho García, y le su- cedió' su hijo don García Sanchez, niño de ocho años, de quien había sidp padrino don RodrigosYe- laz, hijo mayor del conde don Vela, pues don Sancho

1 Don Rodrigo de rebus Hispani*, lib. 5 , cap. 19.

% Yepes, Crónica benedictina, tomo 5 , esc. 4 4 del apèndíèe.

l o a CÁMTTTLO T .

G a r c e s l o había querido así para testimonio de re*

c o n c i l i a c i ó n con é l y sus hermanos d o n I ñ i g o y don D i e g o V e l a z x.

i 42 E n t o n c e s , y no1 antes, c o m e n z a r o n los reyes de N a v a r r a á mandar en A l a v a . D o n Sancho Garces, llamado el M a / d r , ' e s t a b a casado c o n d o ñ a M u n i a E l v i r a (renombrada ¡a Mayor, porque lo era respec- te»dé s u hermana d o ñ a T e r e s a , muger del rey dé L e o n d o n B e r m u d o n ) . C o m o marido de la inme- diata sucesora t o m ó á su cargo la tutela de su cu- ñ a d o e l c o n d e ; y por eso c o m e n z ó á titularse en los

diplomas rey de Castilla y Alava 2.

43 M a s aun así tenemos testimonio de que A l a v a se entendia territorio perteneciente al conde de Cas- tilla por derecho hereditario, pues pasados trece años habiendo ido e l conde don G a r c í a Sanchez á L e o n á ver á l a infanta d o ñ a Sancha, hermana y heredera del rey don B e r m u d o , le besaron la mano c o m o va-»

salios suyos su padrino don R o d r i g o V e l a z y don JJíegG .y; d o n I ñ i g o * V e l a z hermanos de este ^

{144 M u r i ó allí m i s m o el infeliz conde don García por t r a y c i o n de esco& tees infames vasallos, que p a - g á r o a . s u delito espirando en una hoguera, y herei

<tó e l condado de C a s t i l l a y A l a v a d o ñ a M u n i a E l - v i r a , l a Mayor , muger d e l r e y de*Navarra don San.

cho e l M a y o r , a ñ o de m i l veinte y seis; desde cuya é p o c á estuvo A l a v a incorporada c o n la corona de Na- varra por algunos tiempos c o m o veremos adelante.

45 R e s u l t a pues sin g é n e r o de d u d a , que ha- ' I Dôii Rodrigo, de rebus Hupania, lib. 5 , cap. 25.

% Moret, Anales de Navarra, lib. 111 cap. g.

3 Doa Rodrigo en el lugar citado.

ALAVA.

hiendo sido Alava uno de tantos condados de puro gobierno del reyno de Leon, se reunid en la perso- na de Fernán Gonzalez con el de Castilla; y que así como este héroe supo elevar su condado hasta el grado de parecer soberano independente, y de ha- cerlo ciertamente hereditario para sus hijos, así tam- bién hizo la misma novedad con el condado de Ala- va , imponiéndole una especie de agregación perpe- tua al de Castilla, y gobernándola por medio de condes subalternos, cuya naturaleza persevertí en tiempo de todos sus descendientes, pues solo así po- dia recaer Alava en el biznieto de ocho años, y des- pués en la biznieta, reyna de Navarra, por lo que jamas pudo existir la reptíblica alavesa, ni los Ala- veses mudar de señor por elección propia en el si- glo x , sino que siempre vivieron sujetos por obliga- ción, primero á los reyes de Leon, y después á los condes de Castilla»