to la sujeción de entonces y de tiempos mas anti- guos á la corona de Asturias. Se calenda por don Alonso: se supone la existencia de rey,y de çondes con expresión de haber :CQntribuciontó,píirsr^iPO<j5 otro. Se reconocen los derechos fiscales deí rey á quien se aplican las multas j y se manifiesta lo <baS5 tante para creer que Alfonso n el Casto habia .exer-í cido libre soberanía en Alavadando tá* los abuelos de los donadores todas aquellas iglesias con sus tier- ras y -pertenencias. Sin duda la fhmilia era del pri-.
mer orden de la nobleza deXeon quando seje doná-s ron tan consjdefables biçnes, y en parte lo indiça ía circunstancia de usar el dictado de don los hombres^
yfdo&d la- aladre .del obispo,' , <> >
7 Hemos visto que don Alonso 11había dado en el año ochocientos quatro á su maestro don Juan la- iglesia de Valpuesta, erigiéndola en catedral, nomw brándoíe pea^primec obispó» y dtíttáadola teonfja3«ii chas tierras é iglèsias de su circunferènôia. Valpuesta no está léjos del lugar dé Acosta (antes Ocoi^ta), y por eso infiero que la donación seria por agHelanisf;
mo tiempo. Ento'nces era frequente en lossi'eyds da*, nar territorios baldíos, con objeto, de que los dona- tarios hiciesen poblaciones, adquiriendo el señórío' solariego de que tan largamente tratan el fuero viejo, de Castilla y otros de los siglos medios. Cbn efecto,' los dueños del suelo constrlaian casas esparcidas m eV campo , y de trecho en trecho una iglesia*, que háciai véce "de parroquia para veinte o mas casas de su cir- <
cunferencia, las quales se consideraban como pueiv tíòs ;(> feligresías con el nombre del santo á quien-, estaba dedicado el templo. Este es el motiva de set*
6$ cAprrtao va.
tátãàs-las i^teiias donadás en el instrumento de Oco- iSfckf%ü otrôS^de Igual-naturaliza. Se conservan en
^iéiíííjrá'yt5oí^TÍ¿tétf-mítóhds5vestigios de aquellas
^S)íWáifer«?á éñ í^ póhhciénes llamadas Anteiglesias, y álguniói en Asturias, Galicia y Cataluña. Pero sea
de SsfÒ 16 que fuere, no puede haber duda en que litlerkííbftté^ffica lá Sujé^ión'dé Alava desde tiem- f&ttíhytMtkúckèt ih dê¡su'fech*; > • •
'Ptiblicarértios también en el apéndice otra es- cfittipa-dedonación de varias iglesias á los monasfe- rfosí de san • Millan de la Cogulla y san Esteban de
Sateèdtfy otòrgada pof lel presbítero-Martin á cator- Gtt&iiK ¿aleada dè Míyo "dé h era tiovecientas oñ»
ce, que corresponde á diez y Òeho de Abril del año ochocientos setenta y tres, en que se expresa el rey- md© dç don-Alonso-, á cuyo fevor,sõ»aplkaJa multa
dcnqtiatio libras de oro contra los infraçtóresi; y «oh- firman el conde Munio Licinez, el conde Rodrigo y Sarracino Muñoz con el dictado de Senior.
{ 9; Vigila, continuador del cronicón de Albelda, nos ofrece-igualmente pruebas de. que por los años, 4e beh^rientos ioclienta'iy dos y ochenta y tres pro- 3|gBÍfc ié|»oy'mcia da Alava constituyendo parte de loé'idomiñios de Alfonso 111. Contando las campañas dé Almundar, hijo de Mahomad, rey de Córdoba, que baxo la dirección delgeneral Abtrhalid,'yaüM- llatte^deilas tropas de AbabdelIaBen Lupo, rey mo- ro de Toledo, hizo contra don Alfonso en los cita^
dos anos, manifiesta claramente que él era vasallo deeste^pues siempre que tiene que nombrarle, dice
«lípaffo r ^ i y . quatido ha¡ de tratar de la monarquía, tmestroreym. : ' ' -
ALAVA. 6 9
10 Refiere que los Moros subieron el año ocho»
tientos ochenta y dos deiác Zaragoza por las orillas del río Ebrd, devastando la Rioja llana que pertene*
da á Zimael Ben Muza, rey ds Zaragoza, y Fortuno Ben Muza, rey de Tíldela, tíos carnales de Abab- della Ben Lupo, y prosigue-así: Almundar con sus ,,gentes y las de Ababdellá, entrando á los termiños i~de nuestro reyno\ combatió' el" -castillo 'dé Cellofigo;
„nada consiguió, y perdió mucha tropa de ambos
„éxércitos. Era conde dé-Alava Vela Ximenez."
11 ' Güenta lajseglmda expedición de Almundaí sin los auxilios de Ababdella, y dice que desde Cór- doba vino á combatir la plaza de Zaragoza: que de allí subió-por el mismo camino que el año anterior, y habiendo referido el viage de Rioja dice: „ Des-
pues entró en los términos de nuestro rey no, y pri-
„mero peleó, contra la fortaleza de Cellorigo, don-
„de dexó'muertos muchos de los suyos; siendo go^
„ bernador de aquella plaza el conde Vela \ "
12 No cabe testimonio mas positivo de que Ce- llorigo era plaza de armas existente dmtro úe- los tér- minos del reyno de don Alonso 111, ni de qiiõ dohiV^- la Ximenez, conde de Alava, era gobernador de ella por este monarca.
13 Por lo mismo es extraño, que algunos escri- tóres preocupados hayan podido inferir del propio íéxto la independencia de Alava, Mórét inventó lá existencia de una Alava exterior soló por el sistema de sostener que los Vascones domados por don Fruelá H'O eran Navarros. Sabia por la escritura de los votos
I Cronicón de Albelcía, núm. 63 7 siguientes, en la Esp. Sag., toino 13.
7o CAPITULO vrr.
de san Millan, que los límites verdaderos de Ala- va, hasta el siglo x por lo menos, estaban en la cordillera de montes de Arganzon; y forjo su Ala- va exterior con el territorio de Miranda de Ebro, y demás que sigue hasta la otra cordillera diviso- ria con la Rioja, ,que comenzando en las conchas de. Haro sobre el rio Ebro, donde dicen el risco de Büibio, continiía por Çellorigo hasta Pancorvo y mas arriba,
14 Es cierto que los Moros viniendo de Zarago- za no podían entrar en Alava sino por junto á Cello-
*igo, pasando el puerto de la Morcuera cerca del monasterio de san Miguel del monte para Miranda de Ebro, y de allí á Alava, porque ento'nces no ha- bía ios caminos que abrieron poco ha los Alaveses por la salida setentrional del Ebro en la concha del risco de Buradon, y la villa de Haro por el moRte de Bilibio; pero ni de esto se sigue que Alava llegase hasta las conchas del Ebro y cordillera de montes çbarenes, ni aun quando llegara podia inferirse que don Vela Ximenez gobernaba; la fortaleza de Ce?
Jlorigo comogefe.de nación independente.
.t ) J5« Añaden en su favor , que el mismo Vigila quando refirió' la marcha del exército moro desde Gellorigo â sitiar te plaza,de Pancorvo,;afirmo que
| l ü comenzaban los térmims de Castilla; pero el ha- cer uso de tal especie para probar la independencia alavesa, es demasiada debilidad, E í monge dixo ver- dad, como también quando mas adelante» habiendo
(pQnrado que dicho exército llegó á Gastroxerizj, añade que de allí pasó á los términos de Leon. Pues qué, ¿porque sean conocidos y distintos los términos
ALAVA. yx
de Leon, de Castilla y de Alava, no pueden estas tres provincias estar dentro de los términos de un so- lo reyno?
IÓ Léase con Imparcialidad la narración de V i - gila, y se verá que ella sola es el téstimonio mas don- cíuyente de que pertenecía á la corona de Asturias todo quanto hay al norte de los montes divisorios;
de Rioja, en que están Ceílorigo y Pancorvo, y por consiguiente la provincia de Alava; y si no ¿como y quando consiguió la libertad inmediatamente des- pués de prometer perpetuo vasallage y fidelidad al mismo rey ?